February 28, 2021
De parte de Amor Y Rabia
285 puntos de vista



por Jenin Younes

21 de febrero de 2021

El pasado a帽o ha dado lugar a algunos m茅todos extra帽os y novedosos de contenci贸n de enfermedades, incluidos los confinamientos y la obligaci贸n de llevar mascarillas. No es de extra帽ar que el siguiente paso natural en esta progresi贸n haya sido el surgimiento de un movimiento conocido como “ZeroCovid”. Su creciente influencia es, quiz谩s, predecible dado que durante casi un a帽o nos han inundado las opiniones de los llamados expertos que buscan legitimar su visi贸n miope del mundo de que la salud p煤blica est谩 determinada 煤nicamente por la prevenci贸n del Covid-19. 

En lugar de reconocer a un p煤blico cansado que su enfoque ha sido un fracaso, est谩n redoblando sus esfuerzos e intentando salvar su reputaci贸n al afirmar que el problema no es que los confinamientos no funcionan, sino que no han ido lo suficientemente lejos. 

Aparentemente, existe cierta diversidad de opiniones entre los defensores de ZeroCovid sobre si ese t茅rmino debe interpretarse literalmente, como sostienen algunos de sus defensores m谩s apasionados y gritones, o si simplemente significa una versi贸n m谩s extrema de la ideolog铆a que ha dominado las sociedades de todo el mundo durante el a帽o pasado: la creencia de que la supresi贸n del coronavirus es un objetivo singularmente importante, que reemplaza a todos los dem谩s y que debe perseguirse teniendo una consideraci贸n m铆nima o nula de los efectos que tendr铆a llevarlo a cabo. 

Los promotores de ZeroCovid parecen estar de acuerdo en que se necesitan controles fronterizos m谩s estrictos, as铆 como confinamientos y obligaciones de llevar puesta la mascarilla mucho m谩s estrictos que los que existen en la mayor铆a de los pa铆ses en la actualidad. Sam Bowman, uno de los ZeroCoviders m谩s destacados, afirma por ejemplo que la 煤nica forma de abordar el problema del coronavirus es con “confinamientos, cierres de escuelas, prohibici贸n de viajar, tests masivos, rastreo de contactos y m谩scarillas”. Del mismo modo, el think tank del ex primer ministro brit谩nico Tony Blair ha afirmado que la 煤nica forma de evitar otro confinamiento es reducir a cero los casos de coronavirus. Los defensores de ZeroCovid describen a China, Australia y Nueva Zelanda como 茅xitos que demuestran que el sufrimiento hoy d铆a trae consigo la promesa de una posible libertad. 

Si bien se comercializan a s铆 mismos como te贸ricamente opuestos a los confinamientos, los seguidores de ZeroCovid en realidad aspiran a poner en marcha un estado de tipo totalitario, que se supone quereos de creer que existir谩 solo temporalmente. Por ejemplo, Devi Sridhar, uno de las caras m谩s p煤blicas del movimiento en el Reino Unido, ha afirmado que la 煤nica forma de salir del confinamiento sin fin es llevar a cabo ahora un “confinamiento crudo, severo y catastr贸fico”, como primera fase. Dado que la tercera fase del plan de Sridhar implica un “modelo de eliminaci贸n del tipo de Asia oriental y el Pac铆fico” que proh铆be viajar al extranjero, s贸lo puedo imaginar con precisi贸n qu茅 tipo de pesadilla totalitaria Sridhar imagina durante la fase uno. 

Aquellos que siguen esta filosof铆a no reconocen la verdad obvia de que las t谩cticas de represi贸n no han tenido 茅xito porque son contrarias a la naturaleza humana (as铆 como a la biolog铆a celular b谩sica) y conllevan graves privaciones de los derechos humanos y libertades. Tampoco reconocen el hecho de que si el Partido Comunista Chino (PCCh) logr贸 eliminar el coronavirus (una suposici贸n cuestionable dada la tenue relaci贸n del PCCh con la verdad), lo hizo utilizando t谩cticas que prima facie (a primera vista, AyR) constituyen violaciones de los derechos humanos

Incluso Australia y Nueva Zelanda, que antes de 2020 eran considerados faros de la democracia liberal, han sido recientemente objeto de investigaciones o encuestas por parte de Human Rights Watch y Amnist铆a Internacional. Los defensores de ZeroCovid no abordan la realidad de que China, Australia y Nueva Zelanda han tenido que llevar a cabo, continuamente, pol铆ticas de confinamiento en respuesta a los nuevos casos que surgen incluso despu茅s de declarar la victoria sobre el virus, y que las dos 煤ltimas son naciones insulares capaces de efectuar controles fronterizos de una manera que no se puede aplicar en naciones que est谩n geogr谩ficamente pr贸ximas a otras y en las que el virus ya se ha vuelto end茅mico.

La 鈥淐umbre de Acci贸n Comunitaria de Covid鈥 (Covid Community Action Summit), una conferencia celebrada a fines de enero, dirigida por los principales actores de ZeroCovid a la que asistieron muchos de ellos, no hace falta decir que se llev贸 a cabo a trav茅s de Zoom, ofrece un vistazo a la cosmovisi贸n distorsionada que impregna su ideolog铆a. 

El arquitecto de ZeroCovid y primer orador en la Cumbre fue Yaneer Bar-Yam, un cient铆fico estadounidense que se especializa en sistemas complejos y an谩lisis cuantitativo de pandemias y fundador del Instituto de Sistemas Complejos de Nueva Inglaterra (New England Complex Systems Institute, NECSI). Los participantes ten铆an diversos trasfondos: adem谩s de m茅dicos y cient铆ficos, asistieron consultores pol铆ticos y especialistas en comunicaci贸n. Muchos presentadores ten铆an intereses econ贸micos relacionados con productos farmac茅uticos y de diagn贸sticos, y los de EEUU tend铆an a estar en la 贸rbita de la pol铆tica y las campa帽as del Partido Dem贸crata.

Una de las presentaciones m谩s inquietantes fue la de Blake Elias, investigador del NECSI que trabaja directamente bajo la direcci贸n de Bar-Yam. Dada la posici贸n de El铆as, es justo asumir que sus puntos de vista, tal como se expresaron en la Cumbre, reflejaron los de su organizador.

Elias, al igual que muchos otros defensores de “ZeroCovid”, cree que la visi贸n “vidas versus econom铆a” del problema es incorrecto (en particular, muchos oponentes de los confinamientos tambi茅n consideran que esta es la visi贸n equivocada a trav茅s de la cual ver el problema, pero por diferentes razones; a saber, que la econom铆a y la vida de las personas est谩n inextricablemente entrelazadas y las pol铆ticas de bloqueo no tienen en cuenta consideraciones cruciales como la salud mental y las libertades civiles).

Valorando cada vida -algo arbitrario y sin tener en cuenta la expectativa de vida- en 10 millones de d贸lares, Elias introdujo un mont贸n de n煤meros en una m谩quina y 隆voil谩! extrajo la prueba irrefutable de que imponer un confinamiento duro y r谩pido es menos costoso que no hacerlo. Elias declar贸 con seriedad que su ecuaci贸n herm茅tica demuestra que si est谩s en contra de la eliminaci贸n (ZeroCovid), la 煤nica raz贸n concebible podr铆a ser que discutas una de sus premisas, por lo que crees en una de las siguientes: que el costo de las infecciones es menor de lo que es; que el costo de los confinamientos es mayor; que la capacidad hospitalaria es mayor; que la tasa de importaci贸n es m谩s alta; o que la vacunaci贸n completa se puede lograr en un per铆odo de tiempo m谩s corto. 

En ning煤n momento mencion贸 argumentos relacionados con la psicolog铆a, los derechos humanos o las libertades civiles. Si Elias ten铆a la m谩s m铆nima comprensi贸n de estos conceptos, hizo un trabajo excepcional al ocultarlos.

Michelle Lukezic y Eric Nixon, al igual que Elias, llevaron a cabo una presentaci贸n similar a lo que me imagino ser铆a si vi茅semos a extraterrestres hablar sobre la psicolog铆a y el comportamiento de los seres humanos. Supuestamente una pareja, Lukezic y Nixon fundaron una empresa llamada MakeGoodTogether, y creen que el problema del coronavirus se reduce a una falta de disciplina y responsabilidad individual. Reconocieron que el distanciamiento social extremo que promocionaron como la respuesta a los problemas del mundo es contrario a nuestra naturaleza, pero insistieron en que simplemente debemos esforzarnos m谩s. 

Podr铆amos erradicar el coronavirus, nos explicaron de manera solemne, si insisti茅ramos en rechazar las invitaciones sociales, y sugirieron que la gente publique promesas en las redes sociales a tal efecto. Al parecer, pasaron poco tiempo considerando la dif铆cil situaci贸n de los trabajadores esenciales cuyo empleo no les permite el lujo de distanciarse, aparte de la descripci贸n c贸mica del malestar ps铆quico que experimentaron cuando la m谩scara del rostro de un trabajador en su casa se cay贸. Lukezic estaba muy orgulloso de Nixon por negarse a estrechar la mano del hombre cuando se fue. Tuve que volver a verificar el enlace un par de veces para asegurarme de que no me hab铆a topado sin darme cuenta con un episodio de Saturday Night Live.

Otro colaborador notable de la Cumbre ZeroCovid fue Michael Baker, el arquitecto de la estrategia de coronavirus de Nueva Zelanda. Baker insisti贸 en que “hacer caso a la ciencia” conduce indiscutiblemente a la estrategia ZeroCovid, como si la ciencia por s铆 sola definiera la pol铆tica a seguir. Hizo varias admisiones sorprendentes, entre las que se encuentran que la contenci贸n tambi茅n debe ser la estrategia para la gripe, y que la pandemia de coronavirus nos ha dado la oportunidad de reiniciar y as铆 abordar las desigualdades en la sociedad y las amenazas que plantea el cambio clim谩tico. En otras palabras, Baker no prev茅 un regreso a la vida normal.

Como lo demostraron sus presentadores en la Cumbre, ZeroCovid es el desafortunado resultado final de la inexplicable creencia de demasiadas personas de que tiene sentido concentrarse en un problema y excluir todos los dem谩s. Nadie en la Cumbre, o en cualquier otro contexto relacionado con el tema, ha presentado alguna vez una argumentaci贸n convincente para poner la pandemia de coronavirus por encima de todas las dem谩s consideraciones. Hay una raz贸n para esto: los hechos y la l贸gica apuntan en la direcci贸n opuesta. 

Ciertamente, se podr铆a argumentar que un virus u otra amenaza calculada para acabar con la humanidad o una parte significativa de ella, que afecte a todas las edades, justifica un enfoque exclusivo en esa amenaza mientras dure. Como yo y otros hemos escrito antes, el coronavirus simplemente no constituye tal peligro. Ahora disponemos de los datos de un a帽o a partir de los cuales podemos concluir m谩s all谩 de toda duda que la exposici贸n al virus solo presenta un riesgo significativo, m谩s all谩 de los que estamos acostumbrados a tomar en la vida cotidiana, para los muy mayores. La inmensa mayor铆a de los infectados con el virus no sufren en absoluto, o sufren m铆nimamente, y se recuperan al cabo de d铆as o semanas. Esto no significa que el problema deba ser ignorado, sino que debe abordarse utilizando la misma metodolog铆a con la que abordamos todos los asuntos de salud p煤blica: teniendo en cuenta los efectos de las pol铆ticas que se dicten para aplicar una respuesta. 

Los seguidores de ZeroCovid no son cualitativamente diferentes de los epidemi贸logos y pol铆ticos que han defendido e impuesto confinamientos y la obligatoriedad de llevar la mascarilla en todo el mundo. Todos creen que pueden obligar a miles de millones de personas a comportarse, durante un per铆odo de tiempo indefinido, de maneras que son contrarias a nuestra naturaleza y perjudiciales para nuestro bienestar. No ven nada de malo en asumir el control de todas las facetas de nuestras vidas. 

Est谩n enfocados de manera mani谩tica en teor铆as y modelos, y no est谩n interesados 鈥嬧媏n lo que funciona en la pr谩ctica. No tienen ning煤n concepto de la libertad o la dignidad humanas. En lugar de reconocer que los confinamientos, la separaci贸n humana forzada y las m谩scarillas son ineficaces para impedir la propagaci贸n del coronavirus, al tiempo que conllevan enormes costos, entre ellos eliminar la democracia liberal, los m谩s fervientes partidarios de esta ideolog铆a creen que la respuesta es imponer m谩s restricciones y m谩s duras. Eso significa la privaci贸n de nuestros derechos y libertades, y la negaci贸n de nuestras necesidades humanas b谩sicas, hasta que el coronavirus sea erradicado del mundo. Si se salen con la suya, bien podr铆a ser hasta el fin de los tiempos.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com