July 5, 2022
De parte de Briega
100 puntos de vista

Pocos europeos habr铆an cre铆do, hace unos meses, que la Uni贸n Europea se ver铆a inmersa en un drama pol铆tico sobre la regulaci贸n de los plaguicidas parecido a House of Cards. Pero esa es la situaci贸n en Bruselas desde marzo, cuando la Comisi贸n decidi贸 posponer la presentaci贸n del Reglamento sobre uso sostenible de productos fitosanitarios, que busca reducir a la mitad su utilizaci贸n. La Comisi贸n desvel贸 finalmente sus planes el pasado 22 de junio, pero la partida a煤n no ha terminado.

El aplazamiento se produjo en plena campa帽a de relaciones p煤blicas de la gran industria qu铆mica, que cuenta con una fuerte maquinaria de presi贸n, apoyada por la poderosa federaci贸n europea de asociaciones de agricultores, denominada Copa-Cogeca.

Este reportaje, que forma parte de una amplia investigaci贸n sobre el tema realizada por Investigate Europe, se centra en analizar la actuaci贸n de las empresas y grandes organizaciones del sector. infoLibre participa como 煤nico medio espa帽ol en esta investigaci贸n.

El asunto es serio y delicado. Esto qued贸 claro cuando Investigate Europe entrevist贸 al vicepresidente de la Comisi贸n Europea, Frans Timmermans, responsable de conducir Europa hacia una transformaci贸n verde. El Pacto Verde de la UE tiene su propia estrategia para transitar hacia una agricultura ecol贸gica, denominada De la granja a la mesa. El Reglamento sobre productos fitosanitarios es el primer intento de plasmar esa estrategia en una ley. 芦Por supuesto, el complejo agroindustrial se moviliza, y tenemos un debate muy, muy enfrentado, como siempre parece que tengo con ellos禄, confes贸 Timmermans [puedes leer aqu铆 la entrevista].

El lobby de los pesticidas en Bruselas no es parco en gastos. Seg煤n datos de la UE, la multinacional alemana Bayer es el fabricante de pesticidas con mayor presupuesto, m谩s de 4,25 millones de euros al a帽o. S贸lo Google, Facebook y Microsoft destinan m谩s dinero anual a labores de cabildeo.

Bayer, BASF, Corteva y Syngenta son las mayores empresas de pesticidas del mundo. Aunque son competidoras, las compa帽铆as a煤nan esfuerzos a la hora de hacer lobby, de forma que impulsan y financian la actividad del grupo de presi贸n Crop Life. Esta organizaci贸n financi贸 un estudio acad茅mico de la Universidad de Wageningen, publicado en 2022, en el que se conclu铆a que las pol铆ticas de reducci贸n de plaguicidas en Europa 芦dar谩n lugar a una disminuci贸n de los vol煤menes producidos por cultivo en toda la UE de una media del 10 al 20%禄.

Las empresas competidoras est谩n presionando en Bruselas de forma unida, seg煤n Nina Holland, investigadora de Corporate Europe Observatory, una ONG que ha publicado varios informes sobre la industria de los pesticidas y los lobbies. 芦Todos presionan para que se apliquen las mismas normas favorables a las empresas en materia de evaluaci贸n de riesgos o para que se pospongan determinadas medidas. Si se observan estas organizaciones, se puede ver que Bayer, BASF, Corteva y Syngenta ejercen su liderazgo禄, sostiene Holland.

Sembrar la incertidumbre

Copa-Cogeca tambi茅n ejerce presi贸n contra el Reglamento. Su secretario general, Pekka Pesonen, declar贸 a Investigate Europe que su organizaci贸n 芦apoya los principios禄 de la reducci贸n de pesticidas. Pero, en septiembre de 2021, comparti贸 con sus miembros una campa帽a de relaciones p煤blicas montada para sembrar la incertidumbre entre los eurodiputados sobre los efectos de la nueva legislaci贸n. Copa-Cogeca identific贸 varios estudios realizados por agr贸nomos que defend铆an posiciones cercanas a las de la industria, as铆 como un an谩lisis cr铆tico del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Copa-Cogeca se ha reunido en 26 ocasiones desde 2019 con los comisarios europeos o su equipo para tratar estos temas. Crop Life Europe ha mantenido 12 reuniones. Bayer, BASF, Syngenta y Corteva tuvieron en total 69 reuniones, una media de dos por mes. La UE no guarda registros de las reuniones con funcionarios de menor nivel.

芦Creemos que los objetivos obligatorios, como tales, no son realistas, son objetivos que van a ser muy dif铆ciles de alcanzar. Y podr铆an tener consecuencias negativas no deseadas禄, advierte Anika Gatt Seretny, portavoz de Croplife Europe.

Investigate Europe solicit贸 entrevistas con los cuatro gigantes de los pesticidas: Bayer, BASF, Syngenta y Corteva. Los dos 煤ltimos no respondieron a la solicitud, mientras que Bayer y BASF declinaron las entrevistas. Bayer envi贸 una declaraci贸n gen茅rica y BASF acept贸 responder a preguntas escritas.

BASF reconoce el deseo de la sociedad de reducir la dependencia de los plaguicidas, y entiende por qu茅 la Comisi贸n de la UE quiere una reducci贸n del 50% en el uso y el riesgo de los plaguicidas para 2030, asegura Holger Kapp, del departamento de relaciones con los medios. Pero a帽ade: 芦La cuesti贸n clave es c贸mo se har谩 esto. Estos ambiciosos objetivos por s铆 solos no reducir谩n la necesidad de protecci贸n de los cultivos en un 50%, as铆 que habr谩 que hacer algo en su lugar. No vemos sentido cuestionar el Pacto Verde o la estrategia De la granja a la mesa, pero s铆 vemos la necesidad de encontrar formas que hagan que la agricultura sea m谩s sostenible y respetuosa con el clima mientras el suministro de alimentos en Europa y otras partes del mundo sigue asegurado禄.

Los Gobiernos tendr谩n la 煤ltima palabra sobre el Reglamento de plaguicidas en el Consejo de la UE y, a nivel estatal, los intereses de las asociaciones de agricultores y de la industria de los plaguicidas tambi茅n son notorios. En Francia, el ministro de Agricultura del primer gobierno de Macron estaba tan cerca de la federaci贸n nacional de agricultores, que el jefe de esa federaci贸n lo elogi贸 p煤blicamente en Twitter como un 芦buen portavoz de la causa禄. El antiguo jefe de gabinete del ministro de Agricultura, Marc Fresneau, se incorpor贸 recientemente al lobby nacional de fabricantes de pesticidas como jefe de relaciones p煤blicas.

Un mercado global

El negocio tambi茅n es grande. En 2019, el mercado de los plaguicidas factur贸 52.000 millones de euros, de los que 12.000 millones se comercializaron en Europa. Las cuatro grandes empresas controlan dos tercios del mercado total. La mayor de ellas es Bayer, cuyo negocio global de 芦protecci贸n de cultivos禄 registr贸 unos ingresos de m谩s de 20.000 millones el a帽o pasado. Luego vienen Syngenta, con sede en Suiza pero comprada por una empresa estatal china; Corteva, fundada por DuPont y Dow en Estados Unidos, y otro gigante qu铆mico alem谩n, BASF.

Bayer, BASF y Corteva son en parte propiedad de cinco fondos de inversi贸n estadounidenses: Blackrock, Vanguard, State Street, Capital Group y Fidelity. Estos tambi茅n poseen entre el 10% y el 30% de las principales empresas alimentarias mundiales, como Unilever, Nestl茅, Mondelez, Kellogg, Coca-Cola y PepsiCo.

Sin embargo, la facturaci贸n combinada de los cuatro principales fabricantes de pesticidas cay贸 de 46.000 millones de d贸lares en 2014 a 40.000 millones en 2020. Esto se debi贸 principalmente al aumento de las ventas desde China de productos qu铆micos gen茅ricos, seg煤n estudios de mercado.

Las multinacionales han respondido a la p茅rdida de cuota de mercado centr谩ndose en parte en la comercializaci贸n de semillas transg茅nicas, modificadas gen茅ticamente para que sean inmunes a los pesticidas.

Aunque un pesticida qu铆mico est茅 prohibido en la UE, ello no impide que pueda producirse y exportarse. As铆 que los venenos prohibidos en la UE, y las semillas tratadas con ellos, pueden venderse a pa铆ses donde todav铆a est谩n autorizados. Y puede tratarse de pa铆ses que tambi茅n exportan productos agr铆colas a la UE. Esta es una queja de casi todos los agricultores con los que habl贸 Investigate Europe: la UE deber铆a aplicar las mismas normas europeas a los productos agr铆colas importados de Brasil, Chile, Marruecos o cualquier otro lugar.

No es de extra帽ar que los cambios en la agricultura sean tan discutidos en Bruselas: la Pol铆tica Agr铆cola Com煤n (PAC) es la mayor partida del presupuesto de la UE. Representa el 31% del presupuesto total en 2022, lo que equivale a 53.100 millones de euros. Sin embargo, los principales Estados miembros de la UE han experimentado un importante descenso de la renta agraria bruta media 鈥搒in contar las subvenciones鈥, que oscila entre una bajada del 6% en Alemania y un descenso del 33% en B茅lgica. La 煤nica excepci贸n es Espa帽a, donde la renta bruta por hect谩rea aument贸 ligeramente un 3%.

La estrategia De la granja a la mesa quiere que todos los pa铆ses aumenten la agricultura ecol贸gica hasta alcanzar una cuarta parte de las tierras cultivadas en 2030. Hoy en d铆a, la agricultura sin pesticidas qu铆micos ocupa s贸lo una parte muy peque帽a de la tierra que produce nuestros alimentos. Representa el 8,5% de media en la UE. S贸lo en Austria se acerca a la cuarta parte (24%) de la producci贸n agr铆cola total. En Espa帽a est谩 en el 10%.

Inquietud por la guerra de Ucrania

En los pr贸ximos meses, la primera propuesta legal de ese plan 鈥揺l objetivo de reducci贸n de plaguicidas鈥 va a ser objeto de batalla pol铆tica.

Los grupos de presi贸n contrarios a la estrategia se帽alan en particular los riesgos que una pol铆tica restrictiva en el uso de pesticidas conlleva para la seguridad del abastecimiento alimentario en Europa. Los cr铆ticos con el Reglamento sobre productos fitosanitarios hablan de una posible crisis alimentaria, principalmente con el argumento de que la invasi贸n rusa de Ucrania cre贸 un problema de abastecimiento de grano.

Este argumento ha llegado a varios despachos de parlamentarios europeos y funcionarios de Bruselas, a pesar de que la UE es un exportador neto de alimentos. Seg煤n datos de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci贸n (FAO, por sus siglas en ingl茅s), ning煤n Estado de la UE se encuentra entre los 50 pa铆ses m谩s dependientes de las importaciones rusas y ucranianas de trigo.

Los intereses de determinados grupos buscan asustar a los agricultores haci茅ndoles creer que las pol铆ticas De la granja a la mesa les costar谩n su sustento, denuncia el vicepresidente de la UE Frans Timmermans. 芦Pero estoy profundamente convencido de que si no hacemos lo que proponemos, dentro de 10 o 15 a帽os el problema de la biodiversidad ser谩 tan grave que la agricultura no ser谩 sostenible en Europa. Y entonces s铆 que tendremos una crisis alimentaria en Europa.禄, replica.

Mientras el lobby de los pesticidas sigue extendiendo su alcance a todos los rincones del sector agr铆cola y de la vida pol铆tica europea, muchos agricultores de a pie se sienten atrapados. Dependientes de los plaguicidas para mantener los niveles de producci贸n, aunque con rendimientos cada vez m谩s escasos, conf铆an en que lleguen soluciones que les saquen del laberinto. Esperan noticias de Bruselas.




Fuente: Briega.org