September 15, 2021
De parte de La Haine
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En pa铆ses como India el proyecto de construcci贸n nacional exige una estrategia de desarrollo que proteja la agricultura campesina hasta que esta se auto-organice

Como es sabido, el nacionalismo anticolonial que conform贸 la lucha por la liberaci贸n de los pa铆ses del tercer mundo era de un tipo totalmente diferente del nacionalismo burgu茅s que surgi贸 en Europa en el siglo XVII. En Occidente se tiende a considerar, incluso entre personas progresistas, que todo 鈥渘acionalismo鈥 es una categor铆a homog茅nea y reaccionaria, e incluso se trata el nacionalismo anticolonial como si no fuera diferente del nacionalismo burgu茅s europeo, a pesar de las diferencias fundamentales que existen entre ambos.

Al menos tres de estas diferencias son importantes. En primer lugar, el nacionalismo europeo fue desde el principio imperialista; en segundo lugar, nunca fue inclusivo, sino que siempre se identific贸 con un 鈥渆nemigo interno鈥; y en tercer lugar, glorific贸 la 鈥渘aci贸n鈥 y la situ贸 por encima del pueblo como una entidad por la que el pueblo hac铆a sacrificios sin que esta hiciera nada por 茅l a cambio. El nacionalismo anticolonial, por su parte, no se dedic贸 a la adquisici贸n de un imperio, era inclusivo y ve铆a la raz贸n de ser de la naci贸n en mejorar las condiciones de vida del pueblo. Dado que en la lucha anticolonial fue multiclasista ya que participaron trabajadores y campesinos adem谩s de la burgues铆a nacional, nunca se le pudo aplicar el sello de nacionalismo burgu茅s de la variedad europea.

Como el campesinado era la clase m谩s importante desde el punto de vista cuantitativo y la que m谩s padeci贸 la opresi贸n colonial, algunos autores lo han denominado 鈥渘acionalismo campesino鈥. Pero la cuesti贸n es que si hay que llevar adelante este nacionalismo y si la 鈥渘aci贸n鈥 tiene que sobrevivir como entidad frente al ataque de un imperialismo que no acaba con la concesi贸n de la independencia pol铆tica, esto solo se puede lograr con el apoyo activo del campesinado. De ah铆 se deduce que cualquier estrategia de desarrollo que es opresiva respecto al campesinado es adversa al proyecto de construcci贸n nacional, lleva a una fractura de la naci贸n frente al imperialismo.

Esto descarta inmediatamente una estrategia de desarrollo capitalista para los pa铆ses del tercer mundo reci茅n liberados de las garras del imperialismo, ya que una caracter铆stica del capitalismo es su tendencia inmanente a invadir y socavar el sector de la peque帽a producci贸n, incluida la agricultura campesina. Los movimientos de liberaci贸n anticolonial lo reconocieron. Incluso cuando estos movimientos no estuvieron dirigidos por los comunistas, siguieron una estrategia de desarrollo que aunque permit铆a operar a los capitalistas, trataba de controlarlos, una estrategia de caracterizamos como estrategia dirigista.

Dentro de la estrategia dirigista hab铆a una tendencia a diferenciar entre campesinos dentro de la agricultura y, por lo tanto, al desarrollo del capitalismo desde dentro del propio sector, combinado adem谩s con el capitalismo terrateniente, puesto que el proceso de redistribuci贸n de la tierra nunca fue minucioso. Pero nunca se permiti贸 a las fuerzas capitalistas exteriores incidir en este sector. Se mantuvo a la agricultura campesina aislada de la burgues铆a monopolista local, por no hablar de la agroindustria extranjera.

Este aislamiento desaparece con la introducci贸n del r茅gimen neoliberal. Por el contrario, el prop贸sito mismo del neoliberalismo es dar rienda suelta al desarrollo ilimitado del capitalismo, en lugar de tener un capitalismo al que enreda con controles un Estado que trata de proteger la agricultura campesina de los 鈥渃apitalistas de fuera鈥. Por lo tanto, el neoliberalismo mina necesariamente esta agricultura.

En India el ataque a la agricultura campesina se produce a trav茅s de varias v铆as. En primer lugar, bajo el r茅gimen dirigista se hab铆an evitado las fluctuaciones de precios, especialmente las fuertes ca铆das de precios, gracias a la intervenci贸n en el mercado por parte de los organismos gubernamentales, tanto para los cultivos alimenticios como para los cultivos industriales. Aunque ning煤n gobierno anterior, antes del actual, hab铆a eliminado la protecci贸n a los cultivos alimenticios, bajo el r茅gimen dirigista se hab铆a retirado la protecci贸n ofrecida a los cultivos industriales y se priv贸 a todas las agencias gubernamentales pertinentes de su funci贸n comercializadora. Esto signific贸 que en los a帽os en los que cayeron los precios los campesinos asumieron unas deudas que posteriormente nunca pudieron pagar.

En segundo lugar, durante el periodo del neoliberalismo aumentaron los precios de toda una serie de insumos, aunque los precios de venta, al menos en el caso de los cultivos industriales, se determinaban en el mercado mundial. En particular subi贸 el coste de los cr茅ditos para los campesinos con la privatizaci贸n de los bancos (con la autorizaci贸n a los bancos privados para operar junto a los nacionalizados). Aunque los bancos privados tambi茅n est谩n obligados a seguir la norma de que una proporci贸n determinada m铆nima de cr茅dito est谩 destinado al 鈥渟ector prioritario鈥 (en el que la agricultura ocupa un lugar destacado), incumplieron esta norma con impunidad. Aunque lo hicieron mejor en este sentido, incluso los bancos del sector p煤blico aprovecharon la progresiva flexibilizaci贸n de la definici贸n de 鈥渃r茅dito agr铆cola鈥 para denegar el cr茅dito a la agricultura campesina, con lo que los campesinos se vieron obligados a acudir a prestamistas privados que les cobraron unas tarifas desorbitadas.

En tercer lugar, los t茅rminos de comercio cambiaron en detrimento del campesinado cuando comparamos los precios que obten铆an por sus cosechas con los precios que ten铆an que pagar por la compra de sus insumos y bienes de consumo, incluidos servicios como la educaci贸n y la atenci贸n sanitaria. Una raz贸n obvia de ello es que el gobierno se retir贸 de la educaci贸n y la atenci贸n sanitaria, y la privatizaci贸n de estos servicios esenciales, una caracter铆stica del neoliberalismo que lo hace extremadamente caro para el campesinado.

En cuarto lugar, mientras que antes el gobierno se interpon铆a entre los capitalistas externos y la agricultura campesina, bajo el neoliberalismo desaparece esta interposici贸n y los primeros tienen acceso directo a los segundos. Las empresas multinacionales de semillas y de pesticidas operan ahora en los pueblos por medio de sus agentes, que tambi茅n proporcionan cr茅ditos; y una vez que un campesino cae en las garras de estas empresas, le resulta imposible salir. Irrumpe la agricultura por contrato y con el cambio los campesinos salen perjudicados de varias maneras.

Esta lista no es exhaustiva. El resultado final de todo ello es que el campesinado queda sometido a un fuerte endeudamiento y a la indigencia, uno de cuyos s铆ntomas obvio es el suicidio de 400.000 campesinos en India desde 1995. Y el gobierno actual est谩 dando un gran paso adelante en el ataque a la agricultura campesina al eliminar tambi茅n el apoyo a los precios de los cultivos alimenticios, en contra de lo cual miles de personas campesinas llevan m谩s de nueve meses manifest谩ndose en la periferia de Delhi.

Estas medidas no son ni fortuitas ni espec铆ficas de India. Provienen de las tendencias inmanentes del capital, que durante muchos a帽os despu茅s de la descolonizaci贸n se hab铆an mantenido controladas en cierto modo, pero que ahora se han desatado plenamente con el neoliberalismo en detrimento de la agricultura campesina.

Es imposible construir una naci贸n en un pa铆s del tercer mundo cuando el campesinado padece miseria. Todo el apoyo del que dispuso en Europa el nacionalismo burgu茅s (y este mismo apoyo fue bastante superficial, como demostr贸 la Primera Guerra Mundial) se debi贸 a que hubo una cierta mejora en las condiciones de las personas trabajadoras que este hab铆a provocado. Y lo hab铆a hecho no debido a una tendencia inmanente del capitalismo per se a hacerlo, sino debido al alcance imperialista del capitalismo europeo.

Este alcance imperialista permiti贸 a vastas masas de trabajadores europeos emigrar a las regiones templadas de asentamiento blanco, lo que cre贸 una relativa tensi贸n en los mercados laborales europeos, de modo que los sindicatos pudieron ser eficaces a la hora de imponer aumentos salariales. La exportaci贸n del desempleo a las colonias tropicales gracias a perpetrar ah铆 una desindustrializaci贸n desempe帽贸 un papel similar. Y, por 煤ltimo, la fuga de excedentes de estas colonias tropicales permiti贸 dar cabida a aumentos salariales metropolitanos sin reducir los m谩rgenes de beneficio.

As铆, es imposible llevar adelante el nacionalismo anticolonial en un pa铆s como la India bajo un r茅gimen de capitalismo neoliberal que impone una presi贸n dr谩stica al campesinado; asimismo, invocar el nacionalismo burgu茅s para construir la naci贸n es igualmente imposible ya que un pa铆s as铆 no tiene posibilidades de adquirir un imperio como hab铆a adquirido Europa. Utilizar el nacionalismo burgu茅s junto con el 鈥淗indutva鈥 [nacionalismo hind煤] como la base de un proyecto de construcci贸n nacional es in煤til adem谩s de odioso: la presi贸n que impone al campesinado el neoliberalismo, que est谩 aliado al Hindutva, acabar谩 eliminando cualquier atractivo que pueda tener el Hindutva, por mucho 茅xito que tenga durante un breve tiempo. Hay que recordar que incluso Hitler tuvo que consolidar su atractivo 鈥渘acionalista鈥 reactivando el empleo en la econom铆a alemana desde las profundidades de la crisis de la d茅cada de 1930.

As铆, en pa铆ses como India el propio proyecto de construcci贸n nacional exige una estrategia de desarrollo que proteja la agricultura campesina hasta que esta se auto-organice voluntariamente en colectivos y cooperativas, una estrategia que, en resumidas cuentas, debe llevar al socialismo. Buscar una estrategia socialista en este contexto no es solo deseable, sino que es esencial para la supervivencia de la naci贸n como entidad independiente.

peoplesdemocracy.in. Traducido del ingl茅s para Rebeli贸n por Beatriz Morales Bastos




Fuente: Lahaine.org