April 23, 2021
De parte de SAS Madrid
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Las UCI en ocho comunidades est谩n muy por encima del “riesgo extremo”, y los profesionales advierten un cambio de tendencia en las edades a consecuencia de la vacunaci贸n: las estancias son m谩s largas por ser menos letales, pero con cuadros muy agudos que empeoran r谩pido.

Si bien la cuarta ola parece haberse estabilizado despu茅s del aumento de casos tras la Semana Santa, las UCI siguen recibiendo lo peor de la escalada. En tres semanas, la incidencia total ha subido 80 puntos 鈥揹esde los 150 hasta los 230 casos por cada 100.000 habitantes鈥, que no es mucho comparando con los picos de olas anteriores, pero lo suficiente como para poner al l铆mite las unidades de cuidados intensivos. Y as铆 est谩 pasando en muchas comunidades con sus UCI ya saturadas, en las que el personal sanitario percibe con temor cualquier m铆nimo aumento de la transmisi贸n comunitaria o retraso con la vacunaci贸n.

Madrid, La Rioja y Catalunya encabezan la lista de camas de intensivos en “riesgo extremo” con un 45% de ocupaci贸n, 43% y 38%, respectivamente. Pero en total son ocho las comunidades que se sit煤an en este nivel seg煤n el umbral de Sanidad: por encima del 25%. En Euskadi, con un 34% de saturaci贸n, los centros de Donostia y Vitoria est谩n peor que nunca y han tenido que habilitar nuevos espacios para casos graves. Son n煤meros que no distan mucho de la ola anterior, pero en este caso no van acompa帽ados de una gran saturaci贸n hospitalaria (tan solo en Madrid, con el 16% de sus plantas ocupadas por COVID). Todo esto se debe a que el perfil del paciente ha cambiado. Seg煤n intensivistas y expertos, ahora es m谩s joven y sano, por lo que su estancia en cuidados intensivos es m谩s larga, pero tambi茅n presenta cuadros m谩s agudos por culpa del virus.

“Las edades de los hospitalizados en UCI han ido cambiando progresivamente”, reconoc铆a el lunes pasado Fernando Sim贸n, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio. Tambi茅n explic贸 que es m谩s dif铆cil liberarlas porque “las estancias se alargan m谩s al conllevar menos letalidad”. Asturias ha reducido “much铆simo” la edad media de los pacientes de sus UCI, seg煤n Javier 脕lvarez, analista de datos y asesor de la Consejer铆a de Sanidad asturiana. “Hasta enero, la media era de 68 a帽os y ahora ha bajado m谩s de diez a帽os”, explica.

Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad de Medicina Intensiva (SEMICYUC) y jefe del 谩rea en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, tiene la misma percepci贸n. “Ahora mismo se est谩 concentrando un perfil joven, con una enfermedad muy aguda y una progresi贸n muy r谩pida”, desvela el doctor. Su hom贸loga en el Hospital Torrej贸n de Ardoz de Madrid, Mar铆a Cruz Mart铆n Delgado, confirma que si antes la horquilla predominante estaba entre los 55 y 75 a帽os, ahora se est谩 consolidando entre los 35 y los 55. “El perfil com煤n es masculino, joven y sin muchos antecedentes, aunque la obesidad sigue siendo un importante factor de riesgo”, detalla.

Ambos profesionales coinciden en se帽alar que, por debajo de los 40 a帽os, la mayor铆a de los ingresados en UCI son hombres, algunos con obesidad, hipertensi贸n o diabetes, y con cuadros graves debido a la hinchaz贸n extra que les provoca el virus. “Son factores de riesgo que suponen una inflamaci贸n de base y que la COVID incrementa”, dice Ferrer. De hecho, un porcentaje muy alto de estos pacientes sufre trombosis y necesita anticoagulaci贸n. “No tienen nada que ver con los trombos asociados a algunas vacunas, que son una respuesta inmunol贸gica, porque estos conllevan una inflamaci贸n de los vasos parecida a la de un ictus o un infarto”, precisa el doctor del Vall d’Hebron.

Otro asunto que preocupa a los sanitarios es que cada vez se encuentran cuadros m谩s agudos por COVID y que empeoran de forma muy r谩pida. “Ha incrementado el n煤mero que ingresa directamente en UCI desde Urgencias, mientras que antes pasaba m谩s tiempo entre la entrada en planta y el paso a cuidados intensivos”, relata la doctora Mart铆n Delgado. Esto se debe, seg煤n ella, a que “cada vez son m谩s los j贸venes que se infectan y los graves son solo un porcentaje de los infectados”. Para su compa帽ero catal谩n tambi茅n se debe a que acuden al hospital con una carga viral muy alta: “La duraci贸n entre el inicio de los s铆ntomas y la consulta es m谩s corta, se sienten mal y vienen antes”.

Adem谩s de los s铆ntomas conocidos como la fiebre y la tos fuerte, seg煤n el doctor, llegan con “cierta sensaci贸n de ahogo y necesidad de ox铆geno; luego, esta necesidad se incrementa y entran en la UCI, hasta que alguno llega a necesitar intubaci贸n o conexi贸n al ECMO” (una m谩quina de oxigenaci贸n extracorp贸rea). “Te impacta ver a gente joven y sin patolog铆as, que un d铆a tienen flujo, los conoces y hablas con ellos, y al siguiente est谩n intubados”, cuenta Elena, enfermera en la UCI del Hospital Cl铆nico San Carlos. No puede evitar emocionarse, pues despu茅s de cuatro olas lo describe como “desolador”. “Estamos muy cansadas”, se lamenta.

Estancias m谩s largas, variantes m谩s contagiosas: la misma saturaci贸n

Todos los profesionales consultados aguardan expectantes ante el avance de la pandemia, ya que “las olas siempre azotan m谩s tarde en las UCI”, dice Elena. “Est谩bamos felices antes de Semana Santa, porque ten铆amos las camas a la mitad y pens谩bamos que era porque la vacunaci贸n estaba funcionando”, cuenta la enfermera del Cl铆nico. Ahora, han tenido que volver a abrir las UCI extendidas y las camas supletorias. “Para m铆 no ha sido imprevisto, lo que me sigue sorprendiendo es la intensidad, y no saber hasta d贸nde van a llegar las olas”, dice en cambio Mar铆a Cruz Mart铆n, la jefa de cuidados intensivos de Torrej贸n. 

La dificultad a帽adida de esta 煤ltima arremetida, menos extrema en cuanto a incidencia, es que se part铆a de un nivel muy alto de ocupaci贸n. “Nuestro gran miedo es llegar a una situaci贸n muy dif铆cil de gestionar”, reconoce Ricard Ferrer, de SEMICYUC. La principal raz贸n es que las UCI cada vez se liberan m谩s lento. La otra es que, con las nuevas variantes, el virus avanza cada vez m谩s r谩pido.

“En cada ola partimos de una ocupaci贸n mayor”, expresa Javier 脕lvarez, asesor en Asturias. “Y el tiempo en UCI se ha alargado much铆simo porque los pacientes tienen un pron贸stico m谩s favorable”, a帽ade. Ricard Ferrer lo explica de la siguiente manera: “La mortalidad ha bajado y el paciente que sobrevive necesita m谩s cuidados. Antes, los pacientes que fallec铆an sobre todo en la primera ola, eran m谩s fr谩giles y se te mor铆an mucho m谩s r谩pido. A estos no los pierdes, pero necesitan m谩s d铆as de UCI, de hospital y de rehabilitaci贸n”. Tambi茅n admite que el criterio en UCI ahora es m谩s laxo que en anteriores olas. “En el Vall d’Hebron tenemos personas que llevan dos meses con un oxigenador fuera del cuerpo y no se sabe en qu茅 condiciones saldr谩n cuando ya no lo requieran”, desvela, y a帽ade que en algunos casos son “muy j贸venes”.

“No somos conscientes de la cantidad de secuelas que deja la COVID adem谩s de las respiratorias”, describe Elena, del Cl铆nico. “Al perder tanta masa muscular, a veces no tienen fuerza ni para toser; otros sufren disfagia, alteraciones en la degluci贸n; y a otros se les deteriora la funci贸n renal”, enumera Elena. Estas son solo algunas de las consecuencias que ella ayuda a tratar en la UCI. “Al final, a un paciente joven, deportista y sin patolog铆as previas, quieres devolverlo lo m谩s sano posible a su vida normal y eso conlleva mucho trabajo”. Aunque reconoce que muchas veces no saben “hasta qu茅 punto lo conseguimos cuando salen del hospital”.

Por 煤ltimo, hay opiniones discordantes sobre el papel de la variante brit谩nica en las UCI. A Ricard Ferrer, del Vall d’Hebron y SEMICYUC, le “encaja” que las nuevas cepas est茅n causando estos cuadros porque tienen “una carga viral m谩s elevada”. Para Mart铆n Delgado, de Torrej贸n, “las variantes tienen un impacto, aunque no hay una respuesta cient铆fica clara”. “Lo 煤nico que s茅 es que antes ven铆a un paciente infectado y ahora viene toda su familia, as铆 que claramente es m谩s contagiosa”, razona. 脕lvarez opina en esta l铆nea, aunque no se atreve a hablar de un efecto en la presi贸n asistencial. “Se propaga mucho m谩s r谩pido y entre gente muy joven, pero no he percibido que haya m谩s hospitalizados por casos”, reconoce.

En lo que todos coinciden es que, en cuanto a las UCI, el “final del t煤nel” no tiene fecha pr贸xima y menos hasta despu茅s del verano. “Estamos sufriendo una tormenta perfecta entre las cepas m谩s transmisibles, la relajaci贸n de las medidas y el retraso en la vacunaci贸n”, describe Ferrer. “La primera variable se nos escapa, pero es importante manejar con cabeza las dos 煤ltimas: mantener las restricciones y vacunar r谩pido y a todas horas”, plantea.

Enlace relacionado ElDiario.es 22/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org