May 9, 2021
De parte de El Miliciano
198 puntos de vista



El primer peri贸dico obrerista en Granada estaba dirigido y realizado por Mariano Rodr铆guez, un importante internacionalista granadino, sombrerero de profesi贸n. El primer n煤mero sali贸 el 6 de Abril de 1873. Se publica todos los domingos, a un precio de 5 c茅ntimos, paquetes de 25 n煤meros a una peseta. El precio es el mismo en el extranjero pero se cobra el importe del franqueo. Las suscripciones y reclamaciones se deb铆an enviar a la direcci贸n de Mariano Rodr铆guez, director, en la Cuesta de Montero, n潞 8. Es en el barrio del Realejo. Se imprime en la imprenta de La Idea, en el Horno de la Marina n潞 9, cerca de la Catedral. Solo conocemos dos n煤meros, conservados en el Museo de la Casa de los Tiros. Es probable que en realidad no salieran muchos m谩s, ya que ambos son del mes de Abril de 1873. Su contenido era principalmente doctrinal y moral.
El primer n煤mero
El lema del peri贸dico es 鈥淚gualdad, Verdad, Justicia鈥. Su presentaci贸n se muestra en el art铆culo 鈥淣uestro programa鈥: dejando falsas modestias o grandilocuencias, propias de la prensa granadina de la 茅poca y de los a帽os anteriores, pretenden ser breves. Lo primero: 鈥淪omos obreros鈥. A partir de ah铆 se desarrollan sus aspiraciones y mentalidad. Es evidente que es el primer caso que se conoce en Granada de unos obreros que se atreven a tomar la pluma para expresarse. Hasta entonces los trabajadores se limitaban a quejarse de sus fatigas y 鈥渞e帽ir con sus compa帽eros en un lugar de prostituci贸n鈥. Y empieza a mencionar lo segundo m谩s importante y destacable: la toma de conciencia, que expresan en sus palabras: 鈥渉oy ya empezamos a comprender que nuestra misi贸n es despertar del largo sue帽o de nuestra ignorancia y romper por nosotros mismos los lazos que tanto nos han esclavizado envileci茅ndonos.鈥 Vemos aqu铆 una tercera caracter铆stica: la ruptura. La revoluci贸n. Y no cualquier revoluci贸n: esa ruptura se romper谩 鈥減or nosotros mismos鈥, un claro eco de la frase de la Primera Internacional: 鈥淟a emancipaci贸n de los trabajadores se har谩 por los trabajadores mismos, o no ser谩鈥. Por tanto, tenemos un peri贸dico de ideolog铆a internacionalista, obrerista y revolucionaria.
A continuaci贸n otras palabras muy definitorias del peri贸dico: 鈥淒ed铆quense en hora buena otros hombres, si as铆 les place a la lucha pol铆tica.鈥 Es decir, hacen una declaraci贸n de apoliticismo, esto es, no participaci贸n en los medios electorales pol铆ticos, de gesti贸n de los poderes p煤blicos y de las competencias de partidos. 鈥淣osotros pensamos de distinto modo, porque distinto tambi茅n es el criterio que de la actual sociedad tenemos formado.鈥 Se declaran humanistas, amantes de la humanidad, y est谩n en contra de la explotaci贸n, 鈥渓a felicidad de unos pocos a costa de la eterna desgracia de otros.鈥 Es en estas l铆neas cuando contestan a la pregunta si pretenden ocupar los altos puestos del Estado y aplastar as铆 y gobernar a quienes les han gobernado hasta entonces: 鈥淣o y mil veces no.鈥 Quieren conquistar su propia educaci贸n y formaci贸n, conocer sus propios derechos para hacer uso adecuado de ellos: 鈥淎 la ignorancia que nos arruina y esclaviza se combate con la ciencia, y aunque poseemos muy poca, porque nos han cerrado las puertas de las universidades, abiertas tan solo al privilegio, y los sabios han dicho que no entend铆amos sus palabras, creemos que algo practico sabemos, y esto tenemos un deber de compartirlo con nuestros semejantes que saben menos.鈥 Reivindican el anonimato y rechazan la importancia de los autores: lo que importan son las palabras en s铆 mismas y si valen de por s铆. 鈥淣os valemos del an贸nimo porque ni pretendemos ser vuestros jefes o maestros, ni queremos que nos llev茅is a ning煤n puesto del Estado. Somos simplemente trabajadores como vosotros, con las mismas necesidades vuestras y con la misma sed de libertad y emancipaci贸n.鈥
Finalmente hace una nueva declaraci贸n de sus convicciones y posturas: 鈥淣o llevamos mas bandera que la de la humanidad; nuestro lema es justicia y paz entre todos los hombres; nuestra Patria el mundo, nuestra familia y nuestro Dios la especie humana; nuestro templo el taller, nuestra religi贸n, el respeto mutuo. Y nuestra moral, no hacer a otro lo que no queramos que nos hagan. Este es nuestro Programa.鈥 Debemos destacar los ataques que se realizan al liberalismo democr谩tico cl谩sico que se realiza en estas palabras. As铆 por ejemplo la referencia a la Patria no solo es un ataque al nacionalismo, sino sobre todo al interclasismo. Efectivamente, este concepto, derivado del Tercer Estado del Antiguo R茅gimen, que englobaba tanto burgueses como artesanos, cient铆ficos y campesinos, era la 鈥渁sociaci贸n鈥 de todos los habitantes de un pa铆s en la ideolog铆a burguesa. Cuando se afirma la humanidad como Patria com煤n, rompe tanto con el concepto nacionalista y excluyente de la identidad nacional, como el propio interclasismo ciudadanista por una humanidad gen茅rica que est谩 dividida artificialmente.
El siguiente art铆culo, que empieza en la p谩gina dos del primer n煤mero, se titula 鈥淎 la clase obrera鈥. Parte de una base propia del pensamiento ilustrado: sin la investigaci贸n, el conocimiento y la ciencia, el ser humano no ser铆a m谩s que otro animal. Su actual estado, su emancipaci贸n, se ha debido a la superaci贸n de la ignorancia y la superstici贸n. El conocimiento es fuente de liberaci贸n. La historia, manchada de sangre, sin embargo avanza hacia la verdad y la superaci贸n. Es el progreso. Pero la humanidad no ha llegado a煤n al final de su progreso y liberaci贸n, a煤n sigue siendo una teor铆a. A煤n persiste sobre la Tierra una masa de hombres que no han gozado jam谩s ninguna clase de privilegio: los trabajadores, que todo lo han producido a lo largo de los siglos. En unas palabras que recuerda al discurso de La Bo茅tie, se dice: 鈥渘o habr铆a ido tiranos si no hubiera habido esclavos ignorantes que los hubieran sostenido. La ignorancia, pues, ha engendrado y fomentado la esclavitud entre los hombres.鈥 Por eso se clama: 鈥淭rabajadores, no hay m谩s soluci贸n que esta al gran problema social, LA INSTRUCCI脫N. (鈥) Jam谩s podr谩 ser libre, verdaderamente libre, el ignorante.鈥 Reconociendo que no ha sido culpa de los propios obreros, y que es una tarea muy dif铆cil, insiste sin embargo que tampoco es imposible resolverlo, pero: 鈥渋ndividualmente nada podemos hacer, pero podemos asociarnos, podemos leer o hacer que nos lean, podemos reunir nuestros pocos y conseguiremos un mucho de gran importancia para nosotros y mucho m谩s para nuestros hijos.鈥
El art铆culo defiende que es un trabajo que se debe hacer inmediatamente, y no resignarse: 鈥淒ir茅is que esto es muy largo; no, compa帽eros, no tan largo, si todos vamos a una, si todos nos penetramos de que nuestra salvaci贸n est谩 en nuestras manos; m谩s largo, inmensamente m谩s largo ser谩 el sufrimiento, si nos contentamos con lamentar nuestras desgracias y llorar nuestra miseria.鈥
El siguiente art铆culo se titula 鈥淧rofec铆a鈥 con el subt铆tulo 鈥淟a Liquidaci贸n Social鈥. Es un art铆culo contra el concepto de Patria. Comienza con un relato donde un barco que navega por el Polo Norte, en un punto del mar entre Escandinavia e Islandia, hay una isla volc谩nica donde encuentran a un grupo humano, que resultan ser descendientes del pr铆ncipe Napole贸n y su tripulaci贸n, que naveg贸 y naufrag贸 hasta all铆, asent谩ndose en la peque帽a roca, hasta entonces.
Terminado el relato, comienza el an谩lisis de la Patria, con lo que es un pa铆s, los extranjeros y otras cuestiones relacionadas. Entiende que el ego铆smo de los hombres los ha empujado hacia sus ansias de conquistas y adquirir lo que ten铆an otros. Esto, que es un crimen, ha sido cantado por los poetas y artistas como una virtud, reivindicando la superioridad de las gentes de una determinada zona, y fomentando la preocupaci贸n por la divisi贸n de los pueblos y a煤n entre los pueblos de una misma comarca, 鈥渓levando este perjudicial esp铆ritu hacia una misma poblaci贸n, excitando la rivalidad de barrio a barrio, de calle a calle. Divide y vencer谩s, ha sido el lema de todos los tiranos, de todos los interesados en la enemistad social.鈥 Por ello, para los autores del art铆culo 鈥減ara nosotros, no hay Patria, no hay m谩s que humanidad; (鈥) somos hombres trabajadores, que hemos nacido en diferentes partes, que estamos cada uno dedicados a un trabajo, pero que nuestro trabajo es social, todos para cada uno, y cada uno para todos. Abajo las fronteras, es nuestro grito, abajo las nacionalidades. 隆Viva la humanidad!鈥
A continuaci贸n se entra en un nuevo apartado, sin quedar claro si es continuaci贸n del anterior art铆culo, o uno nuevo, en forma de ep铆logo de este primer n煤mero. Desde el luego el tema es muy distinto. Se帽ala primeramente de c贸mo hombres instruidos y capaces no entienden las reivindicaciones obreras y la cuesti贸n social, negando al socialismo por no aportar propuestas y a la vez que no es bueno realizar promesas porque luego no se pueden cumplir, etc.
Pero ellos s铆 quieren tratar estos problemas, pues 鈥渟omos socialistas, tratamos la cuesti贸n social (鈥), nuestra aspiraci贸n, nuestro deseo, nuestro trabajo revolucionario es acortar la distancia que nos separa del d铆a de la justicia; queremos, deseamos anticipar la hora de la redenci贸n social por cuantos medios est茅n a nuestro alcance, y el m谩s eficaz que creemos no est谩 el de callar (鈥) Porque 煤nicamente tratando esa cuesti贸n [la social] principalmente entre los Obreros es como estos obreros llegar谩n a tener conciencia de lo que son y empezar谩n a dejar de ser m谩quinas inconscientes de ambiciones m谩s o menos bastardas y de servir de escal贸n para que suban a elevados puestos a individualidades que nada hacen por ellos.鈥 Es una labor necesaria para la causa obrera y que, a煤n con sus limitaciones, es un deber ocuparse y expresar la problem谩tica obrera, que no puede limitarse a la especializaci贸n de los doctos e instruidos: 鈥溌縃emos de callar nosotros y que solamente sean los fil贸sofos, los sabios los que traten y dispongan el d铆a que hemos de ser pagados con arreglo a nuestro trabajo, que sean esos se帽ores del saber los que acuerden cuando nos hemos de instruir, cu谩ndo han de ser educados nuestros pobres hijos, cu谩ndo hemos de trabajar y a qu茅 precio, etc.?鈥 Y la respuesta es clara: 鈥淪omos hombres libres como no pueden menos de confesarlo en sus declaraciones pol铆ticas: pues por lo mismo, queremos obrar como hombres libres, queremos arreglar nuestras cosas por nosotros mismos, 鈥榣a emancipaci贸n del trabajador ser谩 obra del trabajador mismo鈥 o no se hace.鈥 Aclara que 鈥渘osotros apoyamos a la sociedad actual relativamente, porque no estamos organizados todav铆a, nos organizaremos y diremos entonces si la soluci贸n que demos al problema social se ha de poner en pr谩ctica inmediatamente o hemos de esperar la ven铆a de nuestros explotadores鈥, se帽alando no hacer caso a las acusaciones que les hacen de ilusos que quieren cosas irrealizables. As铆 termina el primer n煤mero.
El segundo n煤mero
El segundo n煤mero, fechado el 13 de Abril de 1873, una semana despu茅s del anterior, empieza con un art铆culo titulado 鈥淟a Escuela鈥, donde indican que 鈥渓a escuela es una de las grandes necesidades sociales, si se quiere que los hombres sean honrados y laboriosos. (鈥) no puede jam谩s el ignorante ser libre; sin instrucci贸n no puede haber moralidad. La escuela es a la inteligencia, lo que el alimento es a las fuerzas f铆sicas del hombre. No eduquemos a la creciente generaci贸n, y se obtendr谩 una sociedad enfermiza, depravada, llena de preocupaciones y dedicada a infinidad de vicios y cr铆menes, que dar谩 por resultado la esclavitud en unos, la tiran铆a en otros.鈥 Sin embargo, 鈥渉ay que distinguir muy particularmente qu茅 clase de escuela hace falta鈥 para que la humanidad 鈥渃umpla su misi贸n鈥 y la instrucci贸n no sea contraproducente, tal como que 鈥減ara alimentar el cuerpo, es necesario no tomar indistintamente todo lo que se encuentre a mano.鈥 El art铆culo menciona que en sus d铆as se ha hecho muy poco por la escuela, y lo que se ha ense帽ado ha sido bajo imposici贸n y sin cr铆tica, teniendo como base 鈥渓a preocupaci贸n y el error鈥, subordinado a 鈥減rincipios en extremo discutibles pero que se han tomado por verdades ante las que no hab铆a otro medio que bajar la cabeza y aceptarlas sin discusi贸n ni la menor duda.鈥
En cuanto a la clase obrera, 鈥渘o ha tenido la ocasi贸n de ser instruida ni a煤n de esta manera err贸nea鈥, recibiendo en cambio solo quejas, cuentos absurdos y malos ejemplos. Se reflexiona sobre las causas de la falta de instrucci贸n y la primera es que no se ha fomentado la educaci贸n ni su est铆mulo. Muchos obreros cre铆an que bastaba con ense帽ar lo que ellos sab铆an. Una segunda raz贸n, de todas formas, es que los trabajadores carecen de medios para ejercer esa instrucci贸n y educaci贸n. 鈥淵 si no tiene para pan 驴c贸mo ha de tener para escuela y libros, mayormente cuando desconoce su gran importancia, y cuando 茅l tampoco ha ido a la escuela, ni tenido libros en su ni帽ez?鈥 En una 茅poca donde la pensi贸n no existe y la palabra 鈥減roletariado鈥 se refiere a la 鈥減role鈥, la gran cantidad de ni帽os que se ten铆a para cuidarlos en espera de que en el futuro ellos les cuiden, es obvio que el 鈥減obre jornalero ans铆a, que su hijo o hija crezca un poco para llevarlos a alguna parte donde puedan ganar aunque sea una corta cantidad que ayude al sostenimiento suyo.鈥 Por eso, el obrero se limita a trabajar, y no a formarse.
Se menciona la existencia de escuelas gratuitas: 鈥淗oy podr谩 objetarnos que lo que decimos no es exacto, porque por todas partes hay escuelas gratuitas, donde pueden ir los hijos de los pobres; que si no van es por que no quieren etc, etc.鈥 pero que tal cosa no es cierta, pues en Espa帽a no hay bastantes escuelas, y 鈥渆l trabajador necesita que el hijo le gane algo鈥. Las escuelas gratuitas, que ciertamente existen, son, sin embargo, 鈥渇ocos de superstici贸n y semilleros de maldades y errores鈥, en referencia a las escuelas cat贸licas, 鈥渜ue no ense帽an otra cosa que a rezar y a odiar a sus semejantes鈥, siendo el 鈥渞emedio (鈥) peor que la enfermedad.鈥 Lo que se necesita es una escuela no religiosa, que ense帽e lo que es el hombre, sus naturales derechos y sus deberes sociales. De estas hay pocas, y son necesarias establecerlas, especialmente por los trabajadores, los 鈥渋nteresados en la regeneraci贸n social鈥.
Vemos en estas l铆neas un firme rechazo al catolicismo, que se reproduce, en un tono anticlerical muy claro, en el siguiente p谩rrafo, que cita al peri贸dico La Idea en un suelto publicado 鈥渄el martes pr贸ximo pasado鈥 en la que recogen la petici贸n de un concejal que pide que se eche abajo los conventos de 鈥淐apuchinas y Recogidas鈥 de Granada. El Obrero de Granada se suma a la petici贸n y a帽ade tambi茅n 鈥渓os dem谩s conventos, iglesias y capillas, sin olvidar a la Catedral鈥 que de tal manera 鈥渟e desahogar谩 mucho m谩s la ciudad, y no tendr谩 el Arzobispo donde vomitar tanto veneno y tanto absurdo como profiri贸 el domingo 煤ltimo.鈥 La Iglesia mantuvo una postura pol铆tica partidaria de las 茅lites sociales y cr铆tica con las posturas laicas y socialistas que propugnaba peri贸dicos como El Obrero de Granada. Se consideraba una instituci贸n parasitaria que se fundaba sobre supersticiones y enga帽os.
El siguiente art铆culo se titula 鈥淛uventud Espa帽ola鈥, escrito en un tono triste, por la frivolidad y superficialidad que ven en la juventud de sus d铆as, dedicada al juego, la prostituci贸n y los placeres, 鈥渘i se puede hablar en serio con ellos media hora de ning煤n asunto.鈥 Pasa revista por los j贸venes de las diferentes clases sociales, empezando por la clase alta, cuyos j贸venes 鈥渘ada entienden sino de caballos, queridas y otras cosas por el estilo鈥, gastando m谩s de lo que tienen y sumergi茅ndose en deudas, y siempre buscando muchachas humildes, que, seg煤n se afirma, abandonan a su suerte tras dejarlas embarazadas. Mientras tanto, la clase media se esfuerza en ser como la clase noble, esforz谩ndose con privaciones, aumentando a煤n m谩s sus vicios. Y finalmente, por su parte, el hijo del obrero vuelve a casa cansado 鈥渄e un trabajo superior a sus fuerzas. (鈥) no come bastante, anda mal vestido y no ha gozado en su vida.鈥 Por ello el peri贸dico quiere dirigirse a la juventud para decirles 鈥渜ue pensaran algo y que se dedicar谩n a ser 煤tiles a la sociedad, en vez de escandalizarla con sus depravadas costumbres鈥, sin embargo se abstienen de ello, sabiendo que no ser谩n escuchados ni tomados en serio. En cambio, s铆 ven esperanzas en los hijos de los trabajadores, que aunque tienen mucho que mejorar, s铆 prestan o铆dos a la regeneraci贸n social que promete la revoluci贸n. Realizando el mismo esfuerzo que ejercen en sus centros de trabajo, pueden hacer una gran labor revolucionaria, por lo que evitando seguir el ejemplo de la juventud de las otras clases sociales, lograr谩n su porvenir. Podemos ver en todo momento una fuerte 茅tica y moral de car谩cter austera, social y obrerista, con matices utilitaristas. Hay un fuerte clasismo y una reivindicaci贸n revolucionaria.
El siguiente art铆culo proviene de otro peri贸dico, El Condenado, famoso por su fuerte anti-autoritarismo, y por ser dirigido por Tom谩s Gonz谩lez Morago, uno de los primeros internacionalistas espa帽oles, calificado como bakuninista, de gran fama entre todas las secciones de la Primera Internacional. Debe mencionarse tambi茅n que El Condenado ten铆a un fuerte car谩cter pol茅mico, especialmente contra el sector espa帽ol partidario de Marx, en su enfrentamiento contra Bakunin. Es curioso, porque Mariano Rodr铆guez, durante un tiempo, parece que crey贸 las calumnias marxistas contra la Alianza Internacional por la Democracia Socialista, la organizaci贸n clandestina que Bakunin fund贸, que seg煤n Marx y sus partidarios, obraran en conspiraci贸n contra sus compa帽eros, con un car谩cter autoritario. En el III Congreso de C贸rdoba de Diciembre de 1872, se aclararon estas acusaciones, y Rodr铆guez, como delegado de Granada (antiautoritario y anarquista, pero ajeno a la Alianza, y por tanto receloso por su supuesto autoritarismo) pudo comprobar que se trataba de una serie de calumnias y malentendidos en el marco de la pol茅mica entre bakuninistas y marxistas. Debemos se帽alar que, poco antes, en el Congreso de La Haya de 1872, Bakunin y Guillaume hab铆an sido expulsados de la Primera Internacional, arrastrando a la mayor铆a de las secciones, y dejando a Marx con un peque帽o sector, y obligado a disolverla poco despu茅s, en Estados Unidos.
Volviendo al texto, el art铆culo se titula 鈥淟os Caballeros鈥 de Industria鈥, dedicado al peri贸dico 鈥淟os Descamisados鈥. En un relato que, aseguran, se puede aplicar a cualquier c铆rculo conservador, escenifica a un grupo de burgueses ricos hablando de los peligros de la Internacional, mientras gozan de distintos lujos propios de su clase social y de su posici贸n. Uno de ellos habla que no le asusta tanto los hechos de la Comuna de Par铆s (ocurrido pocos a帽os antes), sino la aplastante l贸gica de la Internacional y de su causa, imposible de rebatir (seg煤n el relato), y que por ello deben recurrir a medios originales y extremos. As铆, idean fundar un peri贸dico con las 鈥渇ormas demag贸gicas m谩s exageradas y escrito con buen estilo (鈥) y veremos si de esta manera asustamos a los conservadores y provocamos la reacci贸n y hasta la intervenci贸n, si es necesaria鈥. A este peri贸dico lo titulan 鈥淟os Descamisados鈥. Es evidente el ataque directo en estas l铆neas a ese peri贸dico; tanto El Condenado, como El Obrero de Granada que reproduce el texto con notable conformidad, consideran enemigo a este peri贸dico, que entienden que no es realmente obrero, y que muy posiblemente sea creaci贸n de los enemigos de la Internacional y de la Clase Obrera. 鈥淟os Descamisados鈥 fue dirigido y creado por Eloy Perill谩n y Bux贸, que efectivamente no era obrero ni pobre, y, en la misma l铆nea, public贸 una serie de peri贸dicos muy ef铆meros por sus continuas denuncias, sin ser encarcelado, tales como El Petr贸leo. Sin embargo, no es probable un contubernio con la burgues铆a y sus palabras parecen ser sinceras, pero muy contraproducentes para el movimiento obrero y la propia Internacional, a la que no pertenec铆a. No confundir el peri贸dico de Bux贸 con el fundado en Argentina a帽os despu茅s, titulado El Descamisado.
El 煤ltimo art铆culo es la continuaci贸n de 鈥淧rofec铆a. La Liquidaci贸n Social鈥 con el relato de los 鈥渋nd铆genas鈥 descendientes de franceses. El aislamiento de cuatro generaciones ha permitido la ignorancia total del desarrollo hist贸rico en el Viejo Mundo, y relata el m谩s anciano a los m谩s j贸venes la verdad de d贸nde vienen, en la reproducci贸n de los modos de leyenda en las 鈥渢ribus primitivas鈥 muy llamativa, pero invertido, pues las formas de autoridad y nacionalismo son incomprensibles para los que no nacieron en Francia, sino en esa roca. Se concibe el origen del Estado como el momento de la destrucci贸n de la 鈥渁rmon铆a鈥 entre los habitantes de la Tierra; entienden por Patria como el t茅rmino inventando por los tiranos para designar sus genealog铆as, del que surgen las naciones, que son 鈥渂estias feroces de variedades distintas鈥; eran 鈥渢iempos de tinieblas y opresi贸n鈥. En contraposici贸n a todo ello y los privilegios que derivaban de todas esas formas de patrias y naciones, surgi贸 la Internacional, para liberar la Humanidad de todos esos males, transformando ese mundo. La Asociaci贸n Internacional de los Trabajadores ten铆a 鈥減or objeto aniquilar la parte perjudicial de la sociedad y llamar a todos los pueblos a la producci贸n y a la solidaridad, destruyendo toda esa grotesca ostentaci贸n de privilegios y preocupaciones.鈥 Por ello la Internacional se encontr贸 con una feroz resistencia de los espantados privilegiados, que se dedicaron a perseguirla por la fuerza y la ley.
El art铆culo critica lo que entiende que eran las grandes virtudes de esa terrible 茅poca: el ego铆smo, la ambici贸n, la hipocres铆a y los celos. Esa combinaci贸n era la envidia de todo habitante, y quien m谩s tuviera de esas cuatro virtudes, llegaba al Poder, los jefes. Al lado de los jefes hab铆an 鈥渃ortesanos鈥, que hab铆an 鈥渃ortesanos de reyes鈥 y 鈥渃ortesanos del pueblo鈥. De los distintos partidos que aspiraban al poder, el m谩s astuto era el republicano, 鈥渆ste era el que menos fijaba sus formas y sus doctrinas.鈥 Los mon谩rquicos quer铆an un potentado y su correspondiente s茅quito y la sujeci贸n del movimiento cient铆fico. Los republicanos quer铆an llegar al Poder por medio de los trabajadores a los que intentaba fascinar y seducir. Pero, todos, eran iguales. 鈥淪eg煤n ellos, hacerse republicano y aceptarlos como jefes, era pasar al para铆so terrenal. Ser h谩bil republicano hab铆a venido a ser un oficio bastante lucrativo鈥. Estos, cuando llegaban al Poder, continuaban persiguiendo a los 鈥減roletarios鈥 y protegiendo 鈥渁 las castas parasitarias (鈥) perpetuando as铆 el crimen que el capitalismo comet铆a contra el trabajador鈥. El relato no concluye y promete continuar en el siguiente n煤mero de El Obrero del Obrero. Sin embargo, no conocemos m谩s n煤meros y no podemos consultar la conclusi贸n de este relato, que vemos un matiz antirrepublicano muy fuerte en esta segunda parte, en un marco invertido de la Utop铆a.
Solo tenemos dos ejemplares de este peri贸dico, probablemente muy influenciada por el criterio de su director, Mariano Rodr铆guez, si bien no debemos olvidar que detr谩s de 茅l hab铆a toda una Federaci贸n Local de trabajadores en Granada y el resto de la provincia de una importancia considerable, seguramente mutuamente influenciados. El contenido de estos dos n煤meros deben reflejar en gran parte las ideas generales tanto de Rodr铆guez como de la Internacional granadina. Los elementos fundamentales, a nuestra interpretaci贸n, son un fuerte obrerismo, un internacionalismo entendido como un fuerte antinacionalismo, elementos de una 茅tica austera y un profundo amor al saber y al conocimiento, conciencia de la lucha de clases, revoluci贸n como regeneraci贸n social, cr铆tica al poder desde un antiautoritarismo moral, y la acci贸n directa entendida como el protagonismo de los propios trabajadores sin intermediarios, jefes ni especialistas.
Descripci贸n de El Obrero de Granada
Fechas de los n煤meros:
N潞 1: 6 de Abril de 1873
N潞 2: 13 de Abril de 1873.
Art铆culos:
Nuestro programa
A la clase obrera
Profec铆a. Liquidaci贸n Social. Parte Primera
La Escuela
(Sin t铆tulo) Petici贸n de derribos de edificios religiosos
Juventud Espa帽ola
Los Caballeros鈥 de Industria
Profec铆a. Liquidaci贸n Social. Parte Segunda.
“El Obrero de Granada”: El primer peri贸dico de la Internacional en Granada
Art铆culo de Fran And煤jar. Extra铆do de “Ser Hist贸rico”.



Fuente: Elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com