September 22, 2021
De parte de Briega
206 puntos de vista


EL OCASO DE LOS ODIOS

EL TEATRO ANARQUISTA DESDE SANTANDER

驴Habr谩se visto mundo como 茅ste? Para unos todas las comodidades, para otros todas las fatigas, todos los dolores. En esta misma casa ocurre: abajo, en los pisos de los ricos, 隆la dicha, la alegr铆a! Aqu铆 en las guardillas, el hambre y la miseria. As铆 que, !Claro! Los que todo lo tienen siempre est谩n rezando a Dios; y Dios, si es que le hay, no puede oir a los pobres porque los ricos le dejan sordo con tanto rezar

Carlota Escena V 鈥淓l Ocaso de los odios鈥

El d铆a 13 Septiembre de 1903 se estrenaba en el teatro principal de Santander el drama en tres actos y en prosa que corresponde a la obra 鈥淓l ocaso de los odios鈥 de Emilio Carral. Durante la Guerra Civil esta obra se represent贸 habitualmente en el Teatro Pereda de Santander, rebautizado por entonces como Teatro del Pueblo.

Como nos cuenta Ra煤l de Santiago L贸pez en el blog 鈥Adelante鈥, Emilio Carral Arce (Santander, 1869-1926) fue un escritor c谩ntabro de ideolog铆a anarquista. Relojero de profesi贸n, se convirti贸 en una figura clave en el movimiento obrero c谩ntabro de principios de siglo, destacando tambi茅n por su actividad literaria y por su participaci贸n en numerosas iniciativas de gran importancia para la ciudad de Santander, como la fundaci贸n del Ateneo Popular o de los bomberos voluntarios. Ese mismo a帽o del estreno del 鈥渙caso de los odios鈥, Emilio contribuy贸 al establecimiento del Centro de Ense帽anza Integral y Laica de Santander, un proyecto educativo racionalista y laico dirigido por socialistas y anarquistas, y que destacaba por su anticlericalismo y por la implantaci贸n de la educaci贸n mixta, siguiendo en gran medida la estela del proyecto educativo de Ferrer Guardia, la Escuela Moderna. Este tipo de actuaciones contribuyeron a convertirlo en la figura m谩s relevante y reconocible del movimiento anarquista de la ciudad.

El teatro fue otro de los medios elegidos por las anarquistas para difundir sus ideas y su praxis. El autor de 鈥Antolog铆a del teatro anarquista鈥 Juan Pablo Calero, nos cuenta en esta publicaci贸n de la editorial malatesta el proceso de fragua del teatro en el movimiento libertario del estado espa帽ol de 1882 a 1931. Heredero del teatro de agitaci贸n pol铆tica decimon贸nico, se inscrib铆a dentro del teatro social, pero mostraba rasgos distintivos, reflejo de las peculiaridades del ideario 谩crata en dicho contexto hist贸rico y geogr谩fico.

El ocaso de los odios es una de las obras que componen dicha antolog铆a. Una obra la de Emilio que no tard贸 en ser cuestionada por compa帽eros del movimiento anarquista debido a las diferencias en torno a los conceptos de violencia revolucionaria, justicia o venganza. Cuestiones que m谩s de un siglo despu茅s, siguen siendo discutidas en el mundo libertario y, en general, en todos los movimientos que cuestionan el capital, as铆 como dentro de sus espacios pol铆ticos. Cuestiones que el poder sigue usando como estrategia medi谩tica de divisi贸n entre rebeldes y explotadas.

En el libro de Gerard Brey 鈥Lucha de clases en las tablas. – El teatro de la huelga en Espa帽a entre 1870 y 1923鈥 encontramos un ejemplo de estas discrepancias con obras como la de Emilio Carral, que no fue la 煤nica en presentar un trasfondo y una moraleja de car谩cter pacifista, cuyo foco se centraba en la violencia ejercida por los burgueses y en la capacidad de perdonar a los opresores por parte de las fuerzas del pueblo. En este libro podemos leer que Luis Bonafoux escribi贸 una carta desde Par铆s al Heraldo de Madrid el 4 de Enero de 1905 para lanzar una critica a la obra. Os dejamos aqu铆 s贸lo con un p谩rrafo para que os hag谩is una idea, os pique la curiosidad y no nos extendamos demasiado;

Carral puede ser disc铆pulo de Tolstoi. No es, ciertamente, disc铆pulo de Angiolillo (el anarquista italiano que asesin贸 a C谩novas del Castillo en 1897). Los que est谩n en el secreto saben muy bien que los anarquistas no se hallan resueltos a perdonar a los Te贸dulos.鈥

Como os podr茅is imaginar, Te贸dulos es el personaje que encarna al explotador sin escr煤pulos, causante de una serie de violencias contra los protagonistas; Ventura, Carlota y Lubok. Ventura, el personaje principal, es quien encarna ese esp铆ritu tolstoiano que tambi茅n se ver谩 reflejado en la novela 鈥Tenkia鈥 de Emilio Carral, otra de sus obras. A帽adimos a la cr铆tica de la obra, a sabiendas de la facilidad que tiene hacerlo a posteriori desde nuestro presente, los marcados roles de g茅nero y el car谩cter patriarcal del 谩mbito dom茅stico en el que se dan las conversaciones entre los protagonistas.

Cabe hacer menci贸n de una similitud entre la vida real de Carral y la de Ventura. El personaje de la obra es director del peri贸dico 鈥Vida Obrera鈥 cuyo 茅xito entre los obreros es el causante de la ofensiva de los patronos y explotadores que le echan de la f谩brica. Hemos de recordar que Emilio Carral fue quiosquero y uno de los impulsores del semanario 鈥Adelante鈥 en 1902, llevado a cabo por el n煤cleo anarquista santanderino de la 茅poca.

Como dice Brey, 鈥El Ocaso de los odios鈥 era capaz de alimentar el rencor hacia los patronos que no toleraban la organizaci贸n ni la prensa obrera, y de suscitar el debate entre compa帽eros asistentes a la funci贸n a cerca de los medios a emplear para acortar el camino hacia su emancipaci贸n. Pero no ser铆a muy certero explicar la poca relevancia del 鈥ocaso de los odios鈥 en el movimiento libertario de entonces, con las diferencias respecto al uso de la violencia desde abajo. Lo que se sabe es que dicha obra se present贸 en Santander, en Torrelavega, en Cabarceno y en Astillero. Adem谩s lleg贸 a Vallecas, a Gij贸n, a Vizcaya, a Par铆s e incluso a Brasil. Las obras en general, unas m谩s y otras menos, corr铆an como la p贸lvora entre espacios culturales y actos solidarios.

El teatro anarquista tuvo una gran influencia dentro del teatro social y pol铆tico a principios de siglo en el estado espa帽ol. Pero este auge de actividad social, cultura popular y educaci贸n desde la base tuvo, como podemos imaginar, su gran desaparici贸n tras el triunfo nacional y la dictadura franquista. La difusi贸n de los textos que daban origen a las historias teatrales se mov铆an por c铆rculos alternativos y ajenos a la industria editorial. Si a esto le sumamos la censura franquista de las bibliotecas p煤blicas o privadas desde la guerra civil, es comprensible la cantidad de informaci贸n extraviada. En algunos casos dificilmente recuperable. En otros, imposible.

Para reconstruir este hilo de memoria de la dramaturgia libertaria en nuestro contexto local, 驴Qui茅n nos iba a decir que tenemos algo por d贸nde empezar?

En los movimientos sociales actuales de Cantabria podemos encontrar expresiones de teatro social cuya cr铆tica aparece tras la apertura del tel贸n. Sin ir m谩s lejos, La Agrupaci贸n Esc茅nica Unos Cuantos nacida en 2012, cuyo nombre tiene estrecha vinculaci贸n con la censura franquista de la cultura, est谩 formada por una treintena de personas de diversas edades y profesiones que hacen teatro amateur. El grupo reivindica el papel de compromiso social de las piezas teatrales que llevan a escena.

Adem谩s, algunos espacios autogestionados de Cantabria han dado especial importancia a este medio de transformaci贸n social, como es La Musa Azul en Santander o la Asociaci贸n Cultural Octubre en Torrelavega.

En los 煤ltimos a帽os algunas visitas con actuaciones teatrales de car谩cter libertario han pasado por nuestra tierra. Las actuaciones de la compa帽铆a de t铆teres desde Abajo con 鈥La Bruja y Don Crist贸bal鈥, 鈥Paral-lel55” (sobre la huelga de la canadiense) o “ni p铆o“, en Santander, Torrelavega y  Corrales de Buelna, o la visita de Ana Plaza en 2016 para presentar el mon贸logo 鈥La esclusa鈥 que organiz贸 la extinta red de apoyo para lxs detenidxs en la Operaci贸n Pandora, son algunas reminiscencias del pasado m谩s cercano que nos alientan a agitar a quienes le茅is para hacer de la pr谩ctica libertaria tan rica y diversa como sea posible. No vamos a equiparar nuestros tiempos con los a帽os de Emilio Carral o Luis Bonafoux. La correlaci贸n de fuerzas era inmensamente distinta y el movimiento libertario era un peligro para el status quo. Sin embargo, desde nuestro humilde contexto, conocer las pr谩cticas que se llevaron a cabo en las calles que pisamos cotidianamente es un aliciente para tomar el relevo.

Actuaci贸n; La esclusa. Actriz; Ana Plaza

Representaci贸n de la obra “Cristobitas” T铆teres desde abajo

 

隆Que comience la funci贸n!

 

 

 




Fuente: Briega.org