October 11, 2021
De parte de SAS Madrid
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Instagram ha cumplido este mi茅rcoles once a帽os y las 煤ltimas noticias que ha protagonizado no son buenas. Alrededor del 32% de las mujeres que usan Instagram se sienten peor con sus cuerpos. Fue la conclusi贸n a la lleg贸 hace unos d铆as un informe interno de Facebook que hizo p煤blico The Wall Street Journal. A煤n as铆, en esta larga d茅cada de vida, la red social ha crecido exponencialmente aglutinando a 1.221 millones de usuarios en todo el mundo y se ha posicionado como una de las m谩s influyentes entre los millenials. Sin embargo, Instagram no es la 煤nica plataforma que genera pol茅micas, otras como Twitter, TikTok o el propio Facebook la siguen de cerca. 

Uno de los problemas principales de las redes sociales es precisamente su naturaleza online. “En la vida real sabemos que hay una serie de c贸digos de conducta que en redes no tenemos tan claros. Hay gente que piensa que todo vale, como es an贸nimo no se llega a ver como un espacio p煤blico”, sostiene Laura P茅rez Altable, doctora en Comunicaci贸n e investigadora de la Universitat Pompeu i Fabra. La falta de empat铆a, generada por esa ausencia f铆sica del receptor de los mensajes, tambi茅n juega un papel fundamental en las plataformas.

En el caso de los m谩s j贸venes, los problemas se agravan. Alfredo Oliva Delgado, profesor de Psicolog铆a Evolutiva en la Universidad de Sevilla, admite que la adolescencia es una edad en la que los j贸venes “son especialmente conformistas y dependientes de la aprobaci贸n del grupo, lo que lleva a chicos y chicas a buscar el like a toda costa“. La adicci贸n tambi茅n es com煤n entre los usuarios, especialmente entre los m谩s j贸venes. Sus consecuencias, seg煤n este experto, “pueden ser la interferencia en la vida social, acad茅mica o laboral y un menor tiempo dedicado a la actividad f铆sica”. Estas adicciones las alimentan diferentes mecanismos de las propias plataformas para que las personas pasen mucho tiempo en ellas. “Hacer visible el n煤mero de seguidores, de likes o de comentarios son incentivos para que prestemos m谩s atenci贸n y nos volvamos adictos al afecto social. Haciendo un uso moderado de las redes no hay problema. Pero hay personas que hacen un uso desmedido de ellas”, afirma Susana P茅rez Soler, periodista y doctora de Comunicaci贸n Digital por la Universidad Ramon Llull.

Una de las medidas propuestas por Oliva Delgado para hacer un uso de las redes sociales responsable es permitir el acceso a ellas de forma aut贸noma y sin controles solo a partir de cierta edad, cuando el individuo ya sea lo suficientemente maduro. 脡l considera los 14 o 15 a帽os la edad ideal para comenzar a usar este tipo de aplicaciones de forma “gradual y controlada”. Precisamente porque son herramientas que acompa帽an a los j贸venes durante todas sus vidas, el profesor de la Universidad de Sevilla afirma que deber铆a haber un aprendizaje para un uso responsable de las plataformas que deber铆a llevarse a cabo en la familia, pero sobre todo en la escuela. Sin embargo, controlar el registro en plataformas de los m谩s peque帽os no resulta sencillo y en la pr谩ctica existen muchos vac铆os.

TikTok, un espejo para los m谩s j贸venes

La red social TikTok, que lleg贸 para suceder a sus predecesoras Musicaly y Vine, es uno de los fen贸menos mundiales entre los adolescentes. Aunque la edad m铆nima para registrarse son los 13 a帽os es habitual ver a j贸venes en edades m谩s tempranas hacer uso de ella. La aplicaci贸n sirve para compartir v铆deos cortos con otros usuarios y, como otras redes sociales, tiene sus propias luces y sombras. Mar铆a Garc铆a tiene 18 a帽os y es tiktoker. Afirma que con la aplicaci贸n los usuarios se divierten, “adem谩s hay gente que de verdad intentar ayudar contando sus historias o simplemente haciendo ver a otras personas que tienen cosas en com煤n, como una forma de sentirse acompa帽ados”. Sin embargo, admite la dificultad de controlar el contenido que se publica, sobre todo “para los ni帽os m谩s peque帽os que se influencian con m谩s facilidad”.

Susana P茅rez Soler recuerda que las redes sociales tienen ciertos algoritmos que condicionan en gran medida el contenido que subimos: “Las mujeres sobre todo nos damos cuenta de que el contenido hipersexualizado recibe m谩s comentarios y likes que una imagen diferente. Aqu铆 hay dos problemas: el algoritmo y tambi茅n las b煤squedas que hacemos las personas”. En esta l铆nea, Mar铆a Garc铆a afirma que la sexualizaci贸n no viene provocada solo por los usuarios y sus b煤squedas sino tambi茅n por el propio comportamiento de la red social. “TikTok borra videos porque una mujer ense帽a un poco de tripa, con esto nos intenta decir qu茅 debemos ense帽ar y cu谩ndo ense帽amos m谩s de la cuenta”. 

Para hacer uso de TikTok se deben dar una serie de permisos y aprobar diferentes normativas que se aplican, precisamente, para garantizar un uso responsable de la aplicaci贸n. En este caso, seg煤n la normativa de la app, est谩 prohibida la distribuci贸n de determinado contenido que incluya violencia (o incitaci贸n), ataques de odio, actividades delictivas, drogas, informaci贸n privada (de terceros) o desnudos, entre muchos otros. Adem谩s la aplicaci贸n se reserva el derecho de eliminar publicaciones o cerrar las cuentas que infrinjan dichas normas. Aun as铆, Mar铆a Garc铆a admite que el bloqueo de las cuentas es, en muchos casos, arbitrario.

Twitter, la red social con m谩s odio

Twitter es otra de las redes sociales con m谩s usuarios y, en este caso, m谩s popular entre personas adultas. “Alivia much铆simo la soledad y ayuda a sentirse acompa帽ado cuando est谩s en entornos o momentos de tu vida en los que no tienes a tu alrededor a la gente que te gustar铆a”, afirma Sara Riveiro, tuitera de 24 a帽os. 

Aqu铆 el contenido audiovisual pierde importancia frente a la palabra instant谩nea que es quien la gana. Seg煤n Azul M铆stico, tuitera, youtuber e instagrammer de 28 a帽os, esto lo convierte en una red social m谩s impersonal y, por tanto, todo el odio o las faltas de respeto a los creadores “nos afectan menos porque no estamos tan expuestos”. Aun as铆, apunta a Twitter como la plataforma con “m谩s hate de todas” y admite que le frustra que “haya gente que vaya siempre a la pol茅mica y al drama“. Y eso que su contenido no es especialmente pol茅mico, “otros que hablan de temas m谩s pol铆ticos se enfrentan a mucho m谩s odio que yo”.

Este odio provoca que de vez en cuando aparezcan personajes p煤blicos que anuncian que abandonan Twitter. Una de las 煤ltimas ha sido la periodista Cristina Fallar谩s, que comunicaba su marcha de la red social en P煤blico. Antes ya lo abandonaron James Rhodes, Javier Ambrossi o Dulceida, entre otros. Sara Riveiro tambi茅n se ha planteado abandonar la red social “al menos una vez por semana”: “Pero s茅 que a pesar de todo me aporta a personas muy importantes para m铆 y me gusta demasiado hablar con la gente y tener ese peque帽o patio de vecinas. A veces fantaseo con un universo en el que soy completamente feliz en mi d铆a a d铆a y desaparezco para siempre de todas las redes sociales porque no las necesito“.

“Todas han aprendido que la clave para que pasemos el m谩ximo tiempo posible enganchadas a ellas es que nos provoquen emociones, buenas o malas 鈥攁firma Sara Riveiro鈥. La gente pol茅mica o directamente bastante mala que se dedica a mentir y a cometer actos atroces le sale muy rentable porque genera clicks, tuits, retuits, citas, comentarios, hashtags, trending topics… En ese sentido no busca el encuentro moderado y reposado de ideas sino la confrontaci贸n pol茅mica e irritante que nos obligue a participar y entrar en bucle”.

Esta confrontaci贸n provoca a menudo polarizaci贸n, otro de los comportamientos m谩s comunes en Twitter. “Tanto pol铆ticos como asesores pol铆ticos han detectado que Twitter no permite el matiz. Contenidos que tienen muchos grises no venden, solo funcionan las consignas de blanco o negro, mensajes sencillos que quepan en pocos caracteres. Cuando esto se consigue los mensajes se viralizan, por eso hay tanto populismo: soluciones f谩ciles a temas muy complejos, poca precisi贸n”, afirma Susana P茅rez Soler. En esta l铆nea, Laura P茅rez considera que la polarizaci贸n no es exclusiva de esta plataforma sino que se retroalimenta con el uso de un debate tambi茅n  polarizado por parte de algunos medios de comunicaci贸n.

En cualquier caso, Alfredo Oliva considera que la polarizaci贸n se da principalmente cuando los usuarios tienen “un posicionamiento socio-pol铆tico claro”, entonces es com煤n que “las discusiones y enfrentamientos tengan un efecto de radicalizaci贸n”. Contin煤a diciendo: “Tambi茅n es probable que el usuario participe en foros conformados por otros usuarios de ideolog铆a parecida que le impidan ver la realidad desde otras perspectivas. Sin embargo, tambi茅n podemos pensar que entre adolescentes y j贸venes, cuya identidad a煤n no est谩 formada, puede suponer un acceso a opiniones y puntos de vista m谩s diversos y heterog茅neos, que supongan un cierto enriquecimiento”. 

En este sentido, Twitter es una de las plataformas que m谩s libertad da a sus usuarios para publicar el contenido que deseen. Admiten no ratificar la precisi贸n o fiabilidad de los contenidos y opiniones vertidas en la red y advierten de que es posible exponerse a contenido “ofensivo, da帽ino, inexacto o inapropiado“. En cualquier caso, se reservan el derecho de retirar cualquier contenido que viole el Acuerdo de Usuario, aunque, seg煤n apunta Azul M铆stico, “a Twitter le faltan ciertas herramientas, el funcionamiento (de control de contenido) podr铆a ser mejor”.

Enlace relacionado InfoLibre.es (09/10/2021).




Fuente: Sasmadrid.org