September 27, 2021
De parte de Nodo50
316 puntos de vista


Antonio Turiel y Juan Bordera. Publicado originalente en ctxt.

Hist贸ricamente, en nuestras latitudes, el oto帽o era un tiempo de recogimiento. De frenar el ritmo trepidante del verano. De prepararse para el inevitable y crudo invierno. Pero eso era antes. En la actualidad hemos logrado difuminar las estaciones. Gracias a nuestro ingenio, hemos creado un desarrollo tecnol贸gico que nos permite 鈥揳 los privilegiados鈥 habitar ambientes c谩lidos en inviernos fr铆os y viceversa. Las frutas y verduras ya nos llegan en todas las estaciones y de cualquier parte del mundo en cualquier momento, gracias a la complejidad de nuestro sistema. En uno de los grandes 鈥搎uiz谩 aparentes鈥 avances de nuestra civilizaci贸n, en cierta manera, hemos disciplinado a la fuerza de los ciclos naturales.

Sin embargo 鈥揾abr谩 quien le encuentre un reverso po茅tico a esto鈥, para lograr someter a los ciclos, hemos usado tal cantidad de combustibles f贸siles que ya no solo los tiempos est谩n cambiando. Las estaciones tambi茅n. Nuestra p铆rrica victoria solo ha sido temporal. Temporal, como los que estamos desatando. No solo hemos diluido los ciclos, digamos, de puertas para dentro, sino que estamos creando un nuevo estado clim谩tico ca贸tico que nos va a sorprender con fen贸menos meteorol贸gicos cada vez m谩s abruptos, inesperados, potentes y frecuentes. Es la consecuencia de haber pretendido dominar los ciclos, sin antes comprenderlos.

鈥淣o solo hemos diluido los ciclos, digamos, de puertas para dentro, sino que estamos creando un nuevo estado clim谩tico ca贸tico que nos va a sorprender con fen贸menos meteorol贸gicos cada vez m谩s abruptos, inesperados, potentes y frecuentes. Es la consecuencia de haber pretendido dominar los ciclos, sin antes comprenderlos.鈥

A la cadena de suministros le est谩 pasando algo que parece que tampoco comprendemos bien. Al principio fueron los microchips. No se produc铆an los suficientes. Las f谩bricas de coches empezaron a parar algunos d铆as para acomodar su producci贸n. Despu茅s, la escasez de chips afect贸 a la PlayStation 5. Si quieres una nueva, tienes que encargarla y esperar unos meses.

Luego empezaron a escasear 鈥搚 a aumentar de precio鈥 muchos materiales de construcci贸n: acero laminado, aluminio, cobre, cemento鈥asta madera. Tambi茅n faltan ya algunos pigmentos, resinas epoxi y varios tipos de pl谩sticos. La lista de materias primas que est谩 escaseando es cada vez m谩s larga, y eso empieza a afectar a las materias elaboradas a partir de las materias primas. Faltan recambios para algunos coches, o para bicicletas. Hay ordenadores e impresoras que discretamente han desaparecido del cat谩logo.

La lista de materias primas que est谩 escaseando es cada vez m谩s larga, y eso empieza a afectar a las materias elaboradas a partir de las materias primas

Pero el problema no se acaba en lo m谩s anecd贸tico: ocurre que algunos alimentos comienzan tambi茅n a escasear. Que este a帽o la cosecha de trigo en Rusia ser谩 mala y el precio del trigo est谩 aumentando. Que falta acero y aluminio para las latas, que los costes de los contenedores, de los transportes mar铆timos, se han multiplicado por diez o por veinte. Que falta de todo.

Pero eso no es todo, ojal谩. De repente el precio de la electricidad tambi茅n se ha disparado, y las familias y empresas lo sufren. R谩pidamente los medios de distracci贸n y los tertulianos han puesto el grito en el cielo, atacando al Gobierno o a las el茅ctricas, pero 鈥揳unque hay responsabilidades compartidas y el pulso del oligopolio a un ejecutivo blando pero que no controlan del todo es evidente鈥, poco a poco se empieza a escuchar cu谩l es la causa principal de la subida de la luz: falta gas natural. Y no falta solo en Espa帽a: falta en toda Europa. Argelia, anta帽o suministrador fiable de gas a Espa帽a, ahora solo nos env铆a menos de la mitad que hace unos a帽os, y las energ茅ticas han buscado gas en otros pa铆ses. Obviamente, pag谩ndolo a un precio mucho m谩s caro. Incluso hemos llegado al punto en el cual compa帽铆as productoras de fertilizante est谩n paralizando ya algunas de sus plantas en Espa帽a y Reino Unido debido al creciente precio del gas. Habr谩 que vigilar bien esto: tras aquella 鈥渞evoluci贸n verde鈥 en la agricultura, que m谩s bien fue negra, color crudo, la cadena alimentaria es absolutamente petrodependiente.

鈥(鈥)poco a poco se empieza a escuchar cu谩l es la causa principal de la subida de la luz: falta gas natural. Y no falta solo en Espa帽a: falta en toda Europa.鈥

El mundo se ha vuelto loco. Despu茅s de la convulsi贸n de la covid, cuando se esperaba la recuperaci贸n econ贸mica, todo parece irse al garete, as铆, por las buenas. Sin previo aviso.

驴Sin previo aviso?

En realidad, s铆 que hubo aviso. Y no uno: muchos. Y no solo recientes, sino algunos que vienen resonando desde hace d茅cadas. Nada de lo que pasa es casual ni del todo inesperado. Se sab铆a que acabar铆a pasando. Se sab铆a, pero no se quer铆a actuar, porque eso implicaba cambiarlo casi todo. Tantas cosas, que cada gobernante y cada consejero delegado decidi贸 cerrar los ojos y esperar a que el problema se solucionase solo o lo solucionase otro. Tal vez llegara un milagro tecnol贸gico, pensaron. Pero no vino otro que lo solucionase ni se resolvi贸 solo. Y el milagro no llega.

鈥淣ada de lo que pasa es casual ni del todo inesperado. Se sab铆a que acabar铆a pasando. Se sab铆a, pero no se quer铆a actuar, porque eso implicaba cambiarlo casi todo.鈥

Hace 16 a帽os, en 2005, la producci贸n de petr贸leo crudo toc贸 su m谩ximo. Es lo que se conoce como cenit del petr贸leo convencional, el peak oil del petr贸leo m谩s vers谩til y f谩cil de extraer. Desde entonces, se han introducido un mont贸n de (malos) suced谩neos del petr贸leo para compensar el estancamiento y posterior ca铆da de la cantidad de petr贸leo bueno que se produc铆a cada a帽o; as铆, se empezaron a producir biocombustibles obtenidos a trav茅s de cultivos, se extrajeron alquitranes en Canad谩 y Venezuela para combinarlos qu铆micamente con gas natural y obtener algo vagamente parecido al petr贸leo. Por 煤ltimo, se impuls贸 la locura/burbuja del fracking en los EE.UU. Hab铆a que intentar reba帽ar las gotas dispersas de hidrocarburos degradados que se encuentran en algunas rocas. Todo pr谩cticamente en vano. Estos suced谩neos, los petr贸leos no convencionales, son demasiado caros de extraer y tratar, y encima no son tan buenos. Algunos no valen ni para producir di茅sel.

Las compa帽铆as petroleras intentaron seguir en el negocio, pero tras a帽os de p茅rdidas enormes a pesar de que el petr贸leo se vend铆a caro, en 2014 decidieron comenzar a arrojar la toalla. No merec铆a la pena seguir luchando. Desde 2014, las petroleras han reducido un 60% su inversi贸n en la b煤squeda y puesta en explotaci贸n de nuevos yacimientos. Ese frenazo tan r谩pido garantizaba que la producci贸n de petr贸leo comenzar铆a a caer en breve, y as铆 ha sido: desde diciembre de 2018 la producci贸n va cayendo, problema que ha agravado en 2020 la covid. Ojo, importante: agravado. No provocado.

Como hemos dicho, este proceso de ca铆da de la producci贸n de petr贸leo es conocido desde hace d茅cadas, se ha avisado de 茅l con frecuencia. Y ya est谩 pasando, con el carb贸n, el uranio y, en menor medida, con el gas natural. Hemos topado con los l铆mites de muchos de los recursos naturales esenciales. Tal y como se avis贸 ya en 1972. Hemos entrado en el siglo de los l铆mites. Durante d茅cadas, ge贸logos, ingenieros de minas y cient铆ficos de diversos ramos hab铆an advertido sobre la inevitable crisis energ茅tica y de materiales que causar铆a el peak oil. Y no se ha hecho nada. Se ha esperado a que la escasez comenzara a ser notoria.

Falta di茅sel desde 2015, y por ello, la extracci贸n de minerales y el transporte mar铆timo se encarecen. Todas las carencias que se van desencadenando se retroalimentan y hacen el problema cada vez m谩s grave: si hay menos pl谩stico y menos cobre faltan cables, y entonces faltan m谩quinas, que disminuyen la producci贸n de tantas otras materias primas y elaboradas. Si se extrae y transporta menos hierro por la falta de di茅sel y el encarecimiento de los portes mar铆timos, se fabrican menos contenedores y eso hace que los precios del transporte por mar se disparen a煤n m谩s. El efecto mariposa de la complejidad, dentro de la propia cadena de suministros.

Europa se enfrenta a una crisis de suministro de gas natural en los pr贸ximos meses. Motivo: sus dos principales proveedores (Rusia y Argelia) llegaron a su m谩ximo de producci贸n, su peak gas, y su producci贸n ya cae en este momento. Esto encarece la electricidad, pero tambi茅n la fabricaci贸n de cemento, los fertilizantes y un largo etc茅tera. Las ramificaciones de la escasez de petr贸leo y de gas se extienden por todo el tejido industrial y productivo del mundo. Tanto el mundo empresarial como el pol铆tico asisten aparentemente perplejos, no saben c贸mo reaccionar. Bueno, algunos en realidad s铆 saben: la compa帽铆a Maersk 鈥揺l principal operador mundial de transporte mar铆timo de mercanc铆as- ha multiplicado por 10 sus beneficios en el primer semestre.

鈥淔alta di茅sel desde 2015, y por ello, la extracci贸n de minerales y el transporte mar铆timo se encarecen鈥

La propia Agencia Internacional de la Energ铆a, el organismo de referencia en su sector, a煤n no ha anunciado las conclusiones principales de su informe anual cuando falta un mes para su publicaci贸n: ni siquiera se han atrevido a abrir la compra previa 鈥搎ue en julio habitualmente ya estaba disponible鈥, seguramente porque no saben c贸mo tiene que continuar la historia para resultar cre铆ble. Todo ello entremezclado adem谩s con el enorme reto clim谩tico que tantos sustos ha dado ya este verano: olas de calor por todas partes que llevan el term贸metro a valores in茅ditos, incendios que arrasan casi pa铆ses enteros, DANAS, inundaciones sin precedentes y trombas de agua en medio mundo. Por supuesto tambi茅n en Espa帽a. Hasta tornados estamos viendo en algunas zonas del interior de nuestro pa铆s. E incluso hemos asistido a un peque帽o terremoto dentro del IPCC.

Volviendo a la cruda cuesti贸n de la energ铆a: no se puede resolver la crisis energ茅tica y de materias primas con m谩s inversi贸n. El problema es estructural. Los yacimientos han tocado m谩ximos y decrecen inevitablemente. Cada vez costar谩 m谩s obtener petr贸leo, gas u otras materias primas.

Y como las materias primas ya escasean, no podremos implementar todos esos masivos parques de energ铆as renovables que se proyectan en todas partes al mismo tiempo 鈥損resionando m谩s la cadena de suministros鈥, y que requieren de ese neodimio, plata, disprosio y otros tantos materiales cada vez m谩s buscados. Adem谩s, el abaratamiento de muchos de esos paneles o aerogeneradores (que tienen una vida 煤til determinada de unas pocas d茅cadas y luego han de ser sustituidos) ha sido posible gracias a la globalizaci贸n y a las econom铆as de escala. Cuestionable, como m铆nimo, que se puedan mantener a medio plazo.

A煤n tenemos tiempo para hacer preparativos y evitar lo peor. Pero no podemos esperar m谩s, porque de hecho ya llegamos tarde

Deber铆amos dejar de hablar de macroproyectos y tecnof谩bulas fantasiosas, y centrarnos en cosas m谩s simples e imprescindibles. Garanticemos el suministro de alimentos, garanticemos el agua limpia, aseguremos las necesidades locales, relocalicemos el trabajo, trabajemos con materiales de proximidad y montemos los sistemas locales y resilientes que necesitamos, tanto de producci贸n de energ铆a como de todo lo dem谩s. Dejemos de encandilarnos con las eternas promesas tecnol贸gicas incumplidas y salvemos lo salvable. Adapt茅monos a lo que ha de venir igualmente.

鈥淒eber铆amos dejar de hablar de macroproyectos y tecnof谩bulas fantasiosas, y centrarnos en cosas m谩s simples e imprescindibles. Garanticemos el suministro de alimentos, garanticemos el agua limpia, aseguremos las necesidades locales, relocalicemos el trabajo, trabajemos con materiales de proximidad y montemos los sistemas locales y resilientes que necesitamos(鈥)鈥

Repensemos el modelo Just In Time, ese modelo basado en la aceleraci贸n perpetua y evitar almacenar para ahorrar costes. Asumamos que solo fue posible mientras sobraba de todo. Que nos ha dado problemas durante la pandemia 鈥揳hora sabemos bien que las cosas no siempre llegan justo a tiempo鈥 y que su influencia en la escasez creciente tambi茅n es notoria. Al fin y al cabo, qu茅 era el oto帽o sino el momento de almacenar para afrontar el duro invierno.

Hemos pasado el verano de nuestra civilizaci贸n, en el que todo iba cada vez a m谩s y mejor, en el que la abundancia material fue la norma. Como la cigarra de la f谩bula, no hemos aprovechado la bonanza del verano para hacer acopio para los malos tiempos. Ahora se acerca el oto帽o de la civilizaci贸n.

El oto帽o siempre fue una especie de ruptura natural en la cadena de suministros. De repente, pasado el c茅nit energ茅tico del verano, se llegaba a un punto en el que se empezaba a tener menos, y hab铆a que adaptarse para afrontar el invierno. A煤n tenemos tiempo para hacer preparativos, para tomar medidas adecuadas con determinaci贸n, para evitar lo peor. Pero no podemos esperar m谩s, porque de hecho ya llegamos tarde. Estos preparativos tard铆os de oto帽o no ser谩n tan efectivos como habr铆an podido serlo en pleno verano.

El oto帽o de la civilizaci贸n no es ni m谩s ni menos que nuestro inexorable regreso 鈥揺n principio lento鈥 a vivir dentro de unos ciclos que nunca debimos dar por vencidos. En tiempos que cada vez ser谩n menos complejos, pero m谩s dif铆ciles, vamos a tener menos energ铆a para aclimatarnos a un invierno profundo que puede durar d茅cadas, incluso siglos. Y ni la primavera ni el siguiente verano aparentemente invencible est谩n asegurados. Habr谩 que gan谩rselos. Benedetti, a su manera, tambi茅n lo vio venir: aprovechemos el oto帽o / antes de que el invierno nos escombre [鈥 aprovechemos el oto帽o / antes de que el futuro se congele / y no haya sitio para la belleza /porque el futuro se nos vuelve escarcha.

ATTAC no se identifica necesariamente con las opiniones expresadas en los art铆culos, que son responsabilidad de los autores de los mismos.




Fuente: Attac.es