December 3, 2020
De parte de Nodo50
335 puntos de vista

Eduardo Luque Guerrero y Ram贸n Franquesa Art茅s

El Congreso aprob贸 el 19 de noviembre por mayor铆a de 262 votos las propuestas de la comisi贸n del Pacto de Toledo.

Es un acontecimiento que se ha hecho que pasara desapercibido. Los grandes medios han callado; todos sabemos el control que ejercen las entidades financieras sobre los grandes medios de difusi贸n. Tampoco el debate parlamentario ha tenido repercusi贸n p煤blica. La aprobaci贸n del proyecto qued贸 oculta tras la votaci贸n de la ley de Educaci贸n (se aprobaron el mismo d铆a). No fue casual; era una maniobra que buscaba escamotear a los pensionistas actuales y venideros el debate sobre su futuro. Las figuras m谩s relevantes del gobierno 鈥減rogresista鈥 han pasado de puntillas sobre el tema.

La reforma que se proyecta tendr谩 un costo electoral, especialmente para Podemos. Hay miedo a la presi贸n popular y, en especial, a los movimientos en defensa de las pensiones, encabezados por la COESPE. Est谩n incumpliendo su programa electoral. La COESPE marca en este sentido una l铆nea divisoria que pone al desnudo la distancia entre promesas y hechos. Solo algunas fuerzas progresistas en el parlamento (ERC, Bildu, CUP) han recogido las propuestas del movimiento pensionista para presentarlas como votos particulares.

El pacto de Toledo no es fruto de la especificidad de nuestro pa铆s; forma parte de un contexto m谩s amplio. Fue el Banco Mundial qui茅n, en 1994, marcaba en sus an谩lisis las directrices. El documento base se titul贸: 鈥淎verting The Old Age Crisis鈥[1] (Envejecimiento sin crisis, en la versi贸n espa帽ola).[2] Los organismos internacionales de la Gobernanza mundial lo replicaron. Son aves de mal ag眉ero. Pretenden hacernos creer en la inevitabilidad de los recortes. El debate sobre las pensiones est谩 enormemente sesgado no s贸lo en nuestro pa铆s. Los 鈥渟esudos estudios鈥 sobre la crisis de las pensiones se han demostrado una y otra vez falsos. El BM y la OCDE han pronosticado la quiebra de las pensiones 10 veces en los 煤ltimos 14 a帽os. Siempre han fallado en sus predicciones aunque jam谩s han reconocido sus errores. Dando la espalda a la evidencia cient铆fica, ellos siguen obsesionados con el 鈥渄esequilibrio financiero鈥 basado en premisas que son muy cuestionables.

Los gobiernos europeos asumieron los dictados del BM y adoptaron en 1997 el llamado Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Uni贸n Europea. Este documento se ha convertido en un instrumento clave contra la 鈥済enerosidad鈥 de los estados hacia los pensionistas. Posteriormente el Tratado de Lisboa (2007) profundiz贸 la privatizaci贸n al marcar como objetivo (en el objetivo n潞 2) 鈥淩emover los obst谩culos a la movilidad de los trabajadores que puedan derivar de las regulaciones internas de los sistemas de pensiones, incluidos los planes complementarios de pensiones鈥.

El pastel que quieren repartirse en Europa supera los 2,1 billones de euros. En nuestro pa铆s el trozo de tarta que quieren comerse las entidades financieras equivale a m谩s de 140.000 millones anuales. Es por ello que el FMI alent贸 el desarrollo de esta comisi贸n llegando a decir: la Comisi贸n del Pacto de Toledo es un foro muy adecuado para consensuar las reformas que deben irse adoptando en orden a garantizar la viabilidad del sistema de pensiones鈥.

 Aunque formalmente las pensiones dependen de cada pa铆s (鈥Las pensiones son una competencia nacional de los Estados miembros鈥, se dice en el Tratado de la Uni贸n), la UE delimita el marco legal y hace 鈥渞ecomendaciones鈥. En el borrador de presupuestos del gobierno 鈥減rogresista鈥, Pedro S谩nchez ya ha introducido algunas propuestas de la comisi贸n (no ha esperado a tener las recomendaciones finales). Entre otros puntos ya figura la creaci贸n de Planes privados de empresa.  En 2019 se envi贸 a la Comisi贸n Europea la propuesta de 鈥渕ochila austr铆aca鈥; la resistencia y la presi贸n popular oblig贸 al actual presidente a realizar una finta pol铆tica descart谩ndola y proponiendo el denominado 鈥渕odelo ingl茅s鈥.

La Comisi贸n Europea reconoce que, con las reformas impuestas por el Pacto de Estabilidad, se va a reducir la 鈥済enerosidad鈥 con los pensionistas. Pero advierten, porque tienen miedo de la reacci贸n popular, que se debe: 鈥asegurar que estas reformas no se enfrenten a una resistencia pol铆tica y social con el riesgo consiguiente de ser derogadas en el momento mismo en el que deber铆an comenzar a ser plenamente aplicadas, es probable que sean necesarias otras medidas pol铆ticas de acompa帽amiento鈥. Saben desde el principio que juegan con fuego y que van a existir resistencias. Es por ello que en el mismo documento plantean: 鈥Las reformas deben prepararse e implementarse cuidadosamente, esforz谩ndose por lograr una amplia aceptaci贸n pol铆tica y social del fundamento de la reforma鈥.

Han pasado 25 a帽os desde que en 1995 se establecieran las primeras 15 recomendaciones sobre las pensiones en la primera comisi贸n del Pacto de Toledo. Desde entonces se han actualizado en 2003 y 2011; esta ser谩 la tercera. Las recomendaciones son aplicadas a voluntad de las fuerzas pol铆ticas. Por ejemplo, en 1995 se propuso aumentar los a帽os para calcular la base reguladora que pas贸 de 8 a 15, lo que implicaba endurecer el acceso a las pensiones. Bien, en pocos meses se tramit贸 y se aplic贸 esa recomendaci贸n, pero fue necesario invertir 隆8 a帽os! para desarrollar el Fondo de Reserva de la SS. Se pretende que estas propuestas sean vistas por la ciudadan铆a como una mera cuesti贸n t茅cnica. Se nos quiere hacer creer que es fruto de una reuni贸n de 鈥渇uncionarios鈥 y 鈥渟abios鈥 neutrales; incluso el ministro Escriv谩 presume de su independencia. Nada de eso, las recomendaciones son el resultado del posicionamiento pol铆tico de cada partido y de la correlaci贸n de fuerzas existentes. Son fruto de la ideolog铆a y de la lucha pol铆tica. En esos debates est谩n presentes todas las fuerzas parlamentarias que son, en definitiva, las que tienen potestad para convertir en leyes esas recomendaciones. La pandemia ha sido el momento perfecto para lanzar la propuesta. El confinamiento ha impedido una respuesta popular contundente.

El documento que ha elaborado la Comisi贸n del Pacto de Toledo presume de lo que no tiene: un an谩lisis fiable de la situaci贸n de las pensiones. Solo contempla una serie de variables que son muy cuestionadas, otras ni se mencionan: se habla de demograf铆a, de costos, de relaci贸n entre lo percibido y lo aportado鈥 Olvidan intencionadamente el beneficio extra铆do, el enorme incremento de la productividad por trabajador, la riqueza generada a lo largo de muchas d茅cadas (el PIB per c谩pita pas贸 de los 4.227鈧 en 1980 a 26.430鈧 en 2019[3]) No se habla de c贸mo los sucesivos gobiernos han utilizado a discreci贸n, para 鈥渃omprar鈥 las mayor铆as parlamentarias, las cotizaciones sociales. No se analiza por qu茅 los gobernantes incumplieron e incumplen sus propias normas (el caso m谩s evidente es la gesti贸n del Fondo de Reserva de la SS). Tampoco habla la Comisi贸n de c贸mo se han otorgado pr茅stamos a determinadas fuerzas pol铆ticas representadas en los gobiernos de las CCAA y c贸mo estas cantidades, tras varias d茅cadas, a煤n no han sido reclamadas por los gobiernos centrales.

La banca necesita refinanciarse y para ello reduce costos empeorando el servicio, aumentando las comisiones bancarias y buscando nuevos productos financieros. Se fusionan entidades para constituir otras que, en caso de quiebra, obliguen a intervenir a los Estados con dinero p煤blico. Se miente para colocar productos financieros, como hicieron con las preferentes o las cl谩usulas suelo. Y se vuelve a mentir cuando se habla de las bondades de las pensiones privadas. La realidad se impone siempre. En EEUU lo saben bien: en 2009, la tan 鈥渃acareada鈥 solidez de los sistemas privados se vino abajo con la crisis de las hipotecas basura. Los pensionistas perdieron su pensi贸n o vieron su cuant铆a terriblemente reducida (en m谩s de un 50% de media). Entre un 20 y un 30% de antiguos pensionistas forman parte hoy del ejercito de 鈥渉omeless鈥 (los sin hogar) que puebla las ciudades norteamericanas. En nuestro pa铆s tenemos ya alguna experiencia. El gobierno Aznar firm贸 con los sindicatos mayoritarios en 1996 que una parte de las subidas salariales de los funcionarios p煤blicos se dirigieran obligatoriamente hacia un fondo de pensiones. Fue un fiasco: en el momento de recuperar las cuant铆as estas eran inferiores a lo que hab铆an aportado los trabajadores (los rendimientos financieros fueron m铆nimos o negativos y la presi贸n fiscal los remat贸). 驴Aprendieron algo nuestros pol铆ticos o los europarlamentarios de esta crisis? 隆Nada!, siguieron entonando la misma cantinela. Por ejemplo, en 2015 la OMC segu铆a afirmando, refiri茅ndose a nuestro pa铆s, que era necesario:  鈥retrasar la edad de jubilaci贸n m谩s all谩 de los 67 a帽os e incentivar las pensiones privadas, incluso con car谩cter obligatorio, porque prev茅 que en el futuro se reducir谩n los beneficios de los sistemas p煤blicos鈥. Pero la realidad se impone a la propaganda: la rentabilidad acumulada de los fondos de pensiones individuales entre diciembre de 2003 y diciembre de 2018 fue del 38,7%; en ese mismo per铆odo los bonos del Estado rentaron un 95%.[4]

Todo sirve para vender el negocio de la privatizaci贸n de las pensiones. Desde hace tiempo, est谩 en marcha una campa帽a de 鈥減ersuasi贸n鈥 orquestada por fondos como BlackRock, el Deutsche Bank y entidades como el Bilbao, el Santander o La Caixa, Una campa帽a acompa帽ada de grandes sumas destinadas a 鈥渃onvencer鈥 a m煤ltiples partidos de derechas y no pocos de izquierdas[5], incluyendo a los grandes sindicatos, de las bondades de la nueva propuesta. En el caso europeo se concret贸 en el Plan Paneuropeo de Pensiones Privadas (PePP) aprobado el 煤ltimo d铆a h谩bil de la anterior legislatura el 4 de abril del 2019.

En nuestro pa铆s, desde 1995 hasta ahora, las pensiones han sufrido importantes modificaciones. El primer gran intento lo propuso Felipe Gonz谩lez; la respuesta popular en forma de huelga general (14 de diciembre de 1989) lo derrot贸. Posteriormente el gobierno Aznar firm贸, con la participaci贸n de los grandes sindicatos, la ley 24/1997, por la que se increment贸 de 8 a 15 el n煤mero de a帽os utilizados para el c谩lculo de la pensi贸n, y la norma 35/2002 de 12 de julio, que incentivaba la jubilaci贸n m谩s all谩 de los 65 a帽os. Las diferentes recomendaciones han tenido como objetivo en la mayor铆a de los casos reducir o contener el crecimiento de las pensiones. Han sido utilizadas a conveniencia. Han servido de escudo y de espada: cuando protest谩bamos se nos dec铆a que la coyuntura no era favorable y que no se pod铆a; cuando call谩bamos perd铆amos derechos.

Los redactores del Pacto no pretenden buscar el equilibrio del sistema ni hacer m谩s justa la redistribuci贸n de las pensiones. Cada vez que han introducido cambios han profundizado la mal llamada 鈥渃risis de las pensiones鈥. No nos enga帽emos, el objetivo es reducir la cuant铆a de las prestaciones p煤blicas para abrir de par en par el mercado de las pensiones privadas (quien pueda pagarlas). Es un objetivo muy deseado por el modelo neoliberal: David Harvey lo defin铆a como acumulaci贸n por desposesi贸n. El espectro de la privatizaci贸n de las pensiones asoma en el horizonte.

Temen la reacci贸n popular. Y es por ello que han cambiado el tono. Ahora aceptan la revalorizaci贸n: nos suben el 0,9% contradiciendo sus propios an谩lisis (desde 1995 vienen advirtiendo de la imposibilidad de incrementar las pensiones). La presi贸n popular, organizada a trav茅s de la COESPE, ha sido un factor determinante.

El documento actual nacido de la comisi贸n del Pacto de Toledo es un c煤mulo de hojarasca literaria lleno de expresiones ampulosas. En la segunda versi贸n (han salido varias con cambios significativos) se lee: el esfuerzo combinado que en cada jornada laboral desarrollan los trabajadores y los empresarios es lo que posibilita el funcionamiento de Espa帽a鈥 Nuestra Seguridad Social, cuya acci贸n protectora sirve para dar cobertura a las coyunturas adversas que inevitablemente va a acompa帽ar siempre el devenir de la humanidad鈥

El gobierno est谩 en falso y es por ello que pretende evitar que se haga una reforma con criterios realmente progresistas, as铆 en la recomendaci贸n 0 se dice: 鈥淪e opone a cualquier transformaci贸n radical del sistema que suponga una ruptura de los principios en que se asienta el actual鈥︹ Lo cual no les ha impedido proponer cambios enormemente substanciales.

Hay un tema que se reitera en todo el documento y que podr铆amos entender como un avance: se recomienda la separaci贸n de las fuentes de financiaci贸n. Se menciona en varias de las recomendaciones (la 1, 2, 3, 6, 12, 鈥) Se dice, por ejemplo, que las pensiones no contributivas (los que reciben una pensi贸n aunque no hayan cotizado el m铆nimo) recibir铆an esa aportaci贸n a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. Muchas de estas recomendaciones ya figuraban en los textos de 1995, 2003 y 2011 y se ha hecho muy poca cosa para cumplir las que favorec铆an a los trabajadores. Los gobiernos se saltaron sus propias recomendaciones y cargaron costos indebidos a la Seguridad Social, como las bonificaciones a los empresarios por contrataci贸n o las pensiones de m铆nimos.

Tambi茅n es un texto plagado de contradicciones, con recomendaciones que aparecen en una versi贸n, desaparecen en otra y presentan otra redacci贸n en la 煤ltima. El caso m谩s paradigm谩tico es la recomendaci贸n 2. En la primera versi贸n que circul贸 y referido al IPC, se dec铆a: Por otra parte resulta conveniente estudiar (para su posterior an谩lisis y valoraci贸n por la Comisi贸n) la posibilidad de utilizar otros 铆ndices de revalorizaci贸n basados entre otros, en el crecimiento de los salarios, la evoluci贸n de la econom铆a o el comportamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social鈥. En la segunda versi贸n se apuesta por la utilizaci贸n del IPC como 铆ndice y en la tercera se  retrae al documento de 2011, donde se afirma: 鈥resulta conveniente estudiar (para su posterior an谩lisis y valoraci贸n por la Comisi贸n) la posibilidad de utilizar otros 铆ndices de revalorizaci贸n basados, entre otros, en el crecimiento de los salarios, la evoluci贸n de la econom铆a o el comportamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social, siendo recomendable que se tengan en cuenta los efectos que dichos 铆ndices han tenido sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en los pa铆ses de nuestro entorno. El documento genera con toda intenci贸n una enorme confusi贸n. Su objetivo es ocultar el alcance real de las reformas. El gobierno, en su programa, se comprometi贸 a subir las pensiones seg煤n el IPC (铆ndice de precios del consumo); el pacto acepta que se han de revalorizar aunque propondr谩 en un futuro, si la presi贸n popular no lo impide, usar otros indicadores. 驴Y si de esos indicadores resulta una rebaja de las pensiones?

Los redactores act煤an como aut茅nticos trileros. As铆, en la recomendaci贸n 1 siguen planteando la separaci贸n de las fuentes mientras detraen los costos del Ingreso M铆nimo Vital de las cotizaciones sociales. Empeoran intencionadamente el d茅ficit de la SS, para justificar su discurso catastrofista sobre la 鈥渃risis鈥 del sistema p煤blico de pensiones.  Seg煤n el informe del Tribunal de Cuentas, emitido a finales de agosto pasado, los pagos que deber铆a haber soportado el Estado v铆a presupuestos (pero que fueron pagados con nuestras cotizaciones) m谩s los cr茅ditos a las CCAA (no reembolsados desde hace 25 a帽os), m谩s las rentas no obtenidas por el uso de los activos propiedad de la Seguridad superan los 103.000 millones de euros.[6]

A este respecto, y en un giro copernicano, en la recomendaci贸n  1 se plantea tambi茅n que: 芦La resoluci贸n de los problemas de contabilidad derivados de los pr茅stamos, concedidos en su d铆a por el Estado a la Seguridad Social para hacer frente a las insuficiencias financieras derivadas del ejercicio de sus competencias, podr铆a resolverse 鈥攕i conviene a las Administraciones afectadas y por el procedimiento que legalmente corresponda鈥 permitiendo a las Administraciones titulares de la gesti贸n adquirir la plena titularidad de los establecimientos donde se ubican los servicios de referencia禄. Dicha transferencia habr铆a de efectuarse, en su caso, sin ocasionar menoscabo alguno en los derechos econ贸mico-patrimoniales de la Seguridad Social鈥. Es cierto que los gobiernos de turno concedieron cr茅ditos cuando se necesitaba liquidez, pero no es menos cierto que esos cr茅ditos cubr铆an en realidad pagos que el Estado no quiso asumir trasladando las deudas a la SS. Se aumentaba el pasivo de la SS y de esa forma pod铆an hablar de la 鈥渋nsostenibilidad鈥 del sistema p煤blico de pensiones. El Pacto propone ahora que la SS pierda la propiedad de su Patrimonio inscrito a nombre de la Tesorer铆a General. Es sin duda una medida de enorme alcance puesto que abre camino a la p茅rdida de activos muy duramente conseguidos tras d茅cadas de lucha, de esfuerzo y de ahorro nacional.

Las recomendaciones de la comisi贸n del pacto ignoran por completo el n煤cleo central del problema. La Reforma Laboral de Rajoy tuvo consecuencias dur铆simas para salarios y cotizaciones. El ejecutivo 鈥減rogresista鈥 hab铆a hecho de ese argumento su caballo de batalla electoral; lo olvidaron. Lo mismo podr铆amos decir de la recomendaci贸n 3 que era la constituci贸n de un Fondo de Reserva (FRSS) Seg煤n los acuerdos se deber铆a llenar con los excedentes anuales de las cotizaciones. Ahora se nos propone que cuando 鈥渟e alcance el equilibrio de las cuentas de la Seguridad Social se vuelva a la situaci贸n anterior. 驴Cu谩ndo suceder谩 eso? A煤n reconociendo los incumplimientos ning煤n gobierno, 茅ste tampoco, hace acto de contrici贸n y menos a煤n prop贸sito de enmienda. El FRSS fue aprobado por la Ley 24/1997 y estuvo congelado durante el gobierno de Aznar hasta el a帽o 2000. Cuando se comenz贸 a llenar fue de forma cicatera y miserable; por ejemplo en ese a帽o el super谩vit de la SS fue de 6.800 millones de euros mientras lo ingresado al FRSS fueron 600 millones. El dinero que se apropi贸 el gobierno Aznar sirvi贸 entre otras cosas para rebajar los impuestos a las grandes fortunas y financiar la guerra de Irak posteriormente. Entre el 2000 y el 2011 las aportaciones que se hicieron al FRSS fueron inferiores en cuant铆a al excedente producido. An谩lisis realizados por expertos de la Universidad de Valencia y Extremadura demostraron que, si se hubieran computado los excedentes y limitado las cargas indebidas que soport贸 la SS, el super谩vit disponible en 2017 hubiera sido de 108.866 millones de euros (9,4% del PIB Nacional)[7]  La merma del fondo es uno de los principales argumentos de bancos y 鈥渆xpertos鈥 (entre otros: el ultra neoliberal Gobernador del Banco de Espa帽a). A la vista de los datos cabe preguntarse: 驴d贸nde est谩 la crisis?

Al vaciar la hucha, Rajoy mat贸 el Fondo de Reserva y Pedro S谩nchez lo remat贸. El citado informe del Tribunal de Cuentas reconoce que ese Fondo de Reserva y las pensiones p煤blicas que se derivan han sido puestas como garant铆a en caso de que no podamos pagar las deudas derivadas del primer rescate financiero.

La recomendaci贸n 5 roza nuevamente el absurdo. En ella se pretende incentivar las carreras profesionales m谩s all谩 de los 65 a帽os, mientras que en la 17 (bis) se habla de la precariedad y el subempleo juvenil y se reconoce que 鈥淟os j贸venes se ven especialmente perjudicados por la precariedad y el subempleo, lo que dificulta generar amplias carreras continuas de cotizaciones鈥. 驴No ser铆a m谩s l贸gico dejar paso a los trabajadores j贸venes incentivando por ejemplo los contratos de relevo? Evidentemente la Comisi贸n no arbitra ninguna propuesta para combatir el paro juvenil.

La recomendaci贸n 8 es un ejemplo m谩s de la falta de coherencia interna del documento. Mientras en una parte se habla de la necesidad de reforzar con medios las plantillas de la SS garantizando el 鈥渃ar谩cter p煤blico de la gesti贸n del sistema...鈥, en otra se propone 鈥渓a creaci贸n de una agencia de Seguridad Social que garantice, no solo la oportuna simplificaci贸n, racionalizaci贸n, econom铆a de costes y eficacia鈥︹. La recomendaci贸n apunta hacia la ruptura de la Caja 脷nica utilizando para ello el fraccionamiento de la gesti贸n. La debilidad parlamentaria del PSOE ha permitido al PNV conseguir ya esas competencias, a partir de las cuales va a poder aplicar procesos de privatizaci贸n de manera m谩s discreta. Nada que no hayamos visto en el campo de la sanidad o la educaci贸n en el mismo Pa铆s Vasco o en Catalu帽a con CiU.

No se arbitran en la recomendaci贸n 13 propuestas reales para paliar la brecha en las pensiones en el colectivo de las viudas. En propuestas anteriores (2003 y 2011) se hablaba de una formulaci贸n integral; nada se ha hecho. Recordemos que desde la AIReF y el Banco de Espa帽a, hace algunos meses, se lanzaron globos sonda proponiendo la supresi贸n o la rebaja de las pensiones de viudedad. Tambi茅n pretenden tratar el tema como si no fueran pensiones contributivas envi谩ndolas a beneficencia. La pandemia paraliz贸 este proyecto. El nuevo Pacto de Toledo no lo menciona pero sus redactores volver谩n seguro a plantearlo en un momento apropiado.

La recomendaci贸n 16 es una de las claves de todo el documento. Se propone que, comenzando por Pymes y empleados p煤blicos, una parte de las cotizaciones, sin concretar la cantidad, vayan a fondos privados de empresa. Todos sabemos que acabar谩n en manos de las entidades financieras. Fracasados los Planes de Pensiones Privados Voluntarios en Espa帽a, se quieren imponer obligatoriamente los Planes de Pensiones de Empresa. Los trabajadores deber谩n suscribir Planes de Pensiones basados en un sistema de capitalizaci贸n. La consecuencia es la reducci贸n de ingresos por parte de la SS entregando a largo plazo el ahorro social a las grandes entidades bancarias, un sector que repetidamente ha mostrado su incapacidad para garantizar los dep贸sitos de sus clientes, y su dependencia del sector p煤blico, que cabe calificarse de parasitismo.  Fue el sector financiero, y no las pensiones, el rescatado con nuestros impuestos en 2008. Son entidades patol贸gicamente insolventes y socialmente irresponsables, aunque, al parecer, ello no merezca la m谩s m铆nima atenci贸n del Pacto de Toledo.

Se quiere tambi茅n deteriorar la caja com煤n, romper la solidaridad entre trabajadores y poner en manos de la banca una parte de los ingresos futuros. 脡sta es la recomendaci贸n estrella que hace la comisi贸n del Pacto. Mientras en Chile, tras meses de dura lucha en las calles con decenas de muertos, la poblaci贸n ha votado contra la Constituci贸n de Pinochet que impuso, a sangre y fuego, las pensiones privadas; en Espa帽a, la recomendaci贸n 16 abre la puerta a la privatizaci贸n forzosa de las pensiones.

A instancias del Ministro Jose Lu铆s Escriv谩, se propone que una parte de las cotizaciones vayan a fondos privados de empresa. La verborrea es la de siempre pero ahora lo denominan 鈥渕acrofondo de empleo de promoci贸n p煤blica鈥. La propuesta nos sit煤a en un escenario mixto con un sistema de inversi贸n tutelado por el Estado; pero sabemos sobradamente de la irresponsabilidad de nuestros gobernantes, que en el pasado han colaborado activamente en el saqueo de la riqueza nacional. 驴Tutelar谩n las pensiones gestionadas por los bancos como tutelaron la CNMV o el Banco de Espa帽a a cajas y bancos que tuvieron que ser rescatados con dinero p煤blico? 驴Qui茅n cubrir谩 las pensiones privadas en caso de quiebra de las entidades gestoras?驴Por qu茅 el Estado tiene que hacerse cargo de la mala praxis bancaria en que puedan incurrir las entidades financieras? Es curioso c贸mo la propia Comisi贸n reconoce el insuficiente e insatisfactorio recorrido de la propuesta, pero persiste en su error cuando afirma: 鈥淐onsciente del insuficiente e insatisfactorio recorrido que estas f贸rmulas han tenido hasta la fecha, la Comisi贸n reafirma su apuesta por impulsar su implantaci贸n efectiva鈥. Como dec铆a Cervantes: 鈥渕antenella y no enmendalla鈥.En la pr谩ctica vienen a decir que entreguemos una parte, a煤n por dilucidar, del dinero de las cotizaciones a un fondo que supuestamente no ha de tener 鈥溍imo de lucro鈥 pero que tiene que dar rentabilidad a los pensionistas. Es la cuadratura del c铆rculo. Solo hay un tipo de instrumentos que sin ser puramente financieros y 鈥渟in 谩nimo de lucro鈥 re煤nan esas condiciones y son las Fundaciones. Tanto el BBVA, como el Santander o La Caixa, por citar algunas, tienen constituidos esos instrumentos de intermediaci贸n financiera bajo la apariencia de entidades 鈥渇ilantr贸picas鈥. 驴Alguien puede dudar de que el dinero de las pensiones ser谩 gestionado por esas fundaciones y que pasar谩 a convertirse en un activo m谩s de los bancos? Si esto se cumple, ser铆a una gran victoria para los fondos internacionales que a trav茅s de sus accionariado controlan al sector financiero espa帽ol.

En la recomendaci贸n 17 se menciona el problema espec铆fico de la brecha de g茅nero, pero no se arbitra ninguna medida concreta m谩s all谩 de la palabrer铆a habitual. En la primera y segunda versiones, s铆 que hubo alguna propuesta concreta, pero ha desaparecido en la tercera y 煤ltima.

La recomendaci贸n 19, aunque plantea los riesgos para las cotizaciones sociales derivados del problema de la robotizaci贸n del trabajo,  la cuesti贸n queda en un mero enunciado.  De este tema, la gran patronal espera obtener jugosos beneficios: reducir谩n costos laborales, impondr谩n una mayor flexibilidad y, si pueden, proyectar谩n el excedente laboral hacia las jubilaciones anticipadas o el paro (los procesos de fusi贸n bancaria que se dan en nuestro pa铆s son un ejemplo). En cualquier caso, todo esto obligar铆a a redise帽ar las fuentes de ingresos: 驴deben pagar IRPF los robots? La Comisi贸n no hace propuestas concretas sobre esta cuesti贸n.

En esta recomendaci贸n hay un hueco importante: la falta de propuestas para aumentar la tributaci贸n de las grandes transnacionales.  En este sentido la UE, a finales de octubre, amenaz贸 a nuestro pa铆s con llevarlo a los tribunales y sancionarlo si el ejecutivo no transcrib铆a a la legislaci贸n espa帽ola las nuevas directrices tributarias impuestas por Bruselas. La UE pretende imponer m谩s impuestos a las empresas multinacionales que los evaden a trav茅s de triqui帽uelas contables. Pero, nuevamente, al ejecutivo 鈥減rogresista鈥 le tiemblan las piernas.

Tambi茅n es important铆simo el factor de sostenibilidad, otra de las l铆neas rojas que plante贸 el gobierno 鈥減rogresista鈥. Las anteriores contrarreformas hab铆an impuesto el denominado factor de sostenibilidad[8] que propon铆a rebajar desde el principio la cuant铆a de las pensiones; el documento actual precisa: 鈥淓l Factor de Sostenibilidad pretende ajustar la cuant铆a de las pensiones a la evoluci贸n de la esperanza de vida, en la medida en que los pensionistas percibir谩n su prestaci贸n durante un per铆odo m谩s prolongado鈥. Su aplicaci贸n, inicialmente prevista para 2019, ha sido retrasada por la disposici贸n final trig茅sima octava de la Ley 6/2018, de 3 de julio, de Presupuestos Generales del Estado para el a帽o 2018, que dispone lo siguiente: 芦La aplicaci贸n del factor de sostenibilidad regulado en el art铆culo 211 del Texto refundido se llevar谩 a cabo una vez que, en el seno de la Comisi贸n de Seguimiento y Evaluaci贸n de los Acuerdos del Pacto de Toledo, se alcance un acuerdo acerca de la aplicaci贸n de las medidas necesarias para garantizar la sostenibilidad del sistema. No obstante, y en todo caso, su entrada en vigor se producir谩 en una fecha no posterior al 1 de enero de 2023禄[9]. El movimiento de los pensionistas ha bloqueado en estos tres a帽os su aplicaci贸n, pero ni el actual gobierno, ni la Comisi贸n del Pacto de Toledo muestran ning煤n inter茅s en abolir ese mecanismo. Teniendo en cuenta las trampas, las falacias y las medio-verdades descritas, es positivo que se acepte el principio (que no la aplicaci贸n clara) de revalorizaci贸n en la recomendaci贸n 2. Pero entonces, 驴qu茅 coherencia tiene aceptar la revalorizaci贸n y a la vez no derogar definitivamente ese factor de sostenibilidad? 隆Es evidente que el Factor de Sostenibilidad desvaloriza las pensiones de los trabajadores desde el primer d铆a de su jubilaci贸n! Es f谩cil sospechar que simplemente se est谩 retrasando su aplicaci贸n. Se busca un momento donde la resistencia sea menor. Quiz谩s cuando este debate llegue a los centros de trabajo, con la nueva estrategia de COESPE de dirigirse a los trabajadores en activo, su aplicaci贸n deba retrasarse nuevamente. Algo que, al parecer, ni los t茅cnicos de la Comisi贸n ni quienes guardan silencio lo consideren posible ni conveniente.

La estrategia de la confusi贸n parece que no ha funcionado. El movimiento pensionista, a pesar de las obligadas medidas de protecci贸n sanitaria, sigue vivo y activo; en la calle y en las redes. Este no es un tema que puedan esconder en la chistera, tiene vida propia y organizaci贸n: COESPE. Una organizaci贸n transversal, independiente de las estructuras institucionales, y que, pese a todos aquellos que han intentado sabotearla e ignorarla en los medios, est谩 unida por un programa claro y ampliamente compartido. Esta vez, los poderosos no lo van a tener f谩cil. Los tiempos en que las contrarreformas en los sistemas p煤blicos de pensiones eran impuestos sin resistencia, sea en Chile o en Espa帽a, han terminado. Quienes nos gobiernan har铆an bien de tomar nota de ello.

El nuevo redactado del Pacto de Toledo no acaba nada. No estamos al final de un proceso: es una carrera de fondo. Ahora vendr谩 el desarrollo legislativo.  El gobierno de coalici贸n, de nuevo, parece olvidar sus promesas electorales, como en el caso de la fusi贸n bancaria o la reforma laboral. El contrato con la ciudadan铆a que los aup贸 puede acbar en un mero fuego fatuo. Pero nosotros estamos aqu铆 vigilantes, para record谩rselo y pedir cuentas.

Notas
[1] http://documents1.worldbank.org/curated/en/973571468174557899/pdf/multi-page.pdf
[2] http://documents1.worldbank.org/curated/en/973571468174557899/pdf/multi-page.pdf
[3] https://datosmacro.expansion.com/pib/espana.
[4] https://www.rankia.com/blog/fondos-inversion/4153204-rentabilidad-fondos-pensiones-espan-2003-2018
[5] El mayor fondo de pensiones del mundo Black Rock destin贸 (reconocido oficialmente) m谩s de un mill贸n y medio de euros para 鈥渃onvencer鈥 a numerosos europarlamentarios para que votaran a favor del PePP (Plan paneuropeo de pensiones privadas) hace dos a帽os. Adem谩s, se destinaron grandes sumas, que est谩n siendo estudiadas v铆a judicial, a diversos pagos a varios parlamentarios laboristas y conservadores ingleses que inclu铆an viajes a hoteles de lujo en Riad sin compa帽铆a femenina (al menos la leg铆tima) Ver: El PEPP: el austericidio de las pensiones p煤blicas. Los nuevos adivinos (I)https://www.cronicapopular.es/2019/03/el-pepp-el-austericidio-de-las-pensiones-publicas-los-nuevos-adivinos-i/
[6] https://www.tcu.es/repositorio/de226696-6741-4ff2-ba7a-5a334e86e7f6/I1381.pdf
[7] https://www.uv.es/pensiones/docs/pensiones-jubilacion/Fondo_reserva.pdf.
[8] El factor de sostenibilidad es un mecanismo previsto por la ley actualmente vigente, que interviene en el c谩lculo de la pensi贸n inicial de jubilaci贸n, reduci茅ndola en funci贸n de lo que haya aumentando la esperanza de vida y otras variables, a partir del momento de la jubilaci贸n. En Espa帽a, estaba prevista su entrada en vigor  el 1 de enero de 2019, pero, en abril de 2018 y debido a la presi贸n social, el gobierno suspendi贸 la aplicaci贸n de esta cl谩usula hasta 2023.
[9]Pag. 43.

Libros relacionados:

Mejorar las pensiones 驴Pensiones en peligro? Que la banca pague lo que debe La libertad de todos La defensa del estado social de derechos 

Compartir… Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone



Fuente: Elviejotopo.com