October 26, 2020
De parte de CGT Pais Valencia I Murcia
380 puntos de vista



El sistema p煤blico de pensiones, basado en tres principios esenciales: universalidad de las pensiones, suficiencia de recursos del sistema a trav茅s de los impuestos, bien directos e indirectos y el principio de equidad garantizado a trav茅s de un sistema de reparto y solidario, para que todo el mundo aporte en funci贸n de sus ganancias y todo el mundo reciba una pensi贸n que garantice un medio de vida digno, ha sido un objetivo de las clases empresariales para apropiarse de esos cientos de miles de millones y garantizar sus tasas de ganancia y modelos de vida, a costa del empobrecimiento y el expolio de los derechos fundamentales y de las necesidades de una poblaci贸n bien mayor, bien enferma, bien incapacitada para el trabajo.

En 1995, todas las fuerzas pol铆ticas, representantes de los intereses particulares de la clase burguesa, al igual que en 1977 llegaron a un consenso en los denominados Pactos de la Moncloa para controlar a una clase obrera en conflicto y con conquistas de derechos tales como salarios, libertades, condiciones de trabajo y de vida, firmaron y consensuaron el denominado Pacto de Toledo, para proceder al gran asalto a los Sistemas p煤blicos de Pensiones de reparto y solidaridad.

La excusa no pudo ser m谩s espuria y lo hicieron para 鈥渞acionalizar los SSPP y garantizar su sostenibilidad鈥 y gran parte de ese 鈥減acto contra el SSPP鈥 se llev贸 a la ley en el 97, aprobada y acordada previamente con los denominados 鈥渁gentes sociales鈥: CC.OO, UGT, CEOE y Cepyme y en la l铆nea con lo ordenado por la U鈧, que en su Conferencia de 脕msterdam de Junio de 1997, define el d茅ficit p煤blico como el problema central. La Europa de los quince -en esos momentos-, acuerda un 屎pacto de estabilidad屎 consistente en mantener una disciplina presupuestaria para siempre.

En el caso del Estado Espa帽ol la tasa de paro doblaba, y ahora tambi茅n, la media europea y si adem谩s le sumamos el envejecimiento de las poblaciones y el crecimiento del n煤mero de pensiones y de su cuant铆a, el problema de la 鈥渟ostenibilidad de los SSPP鈥 podr铆a llegar a sufrir tensiones y conflictos de cierta envergadura, y los Estados y sus clases pol铆ticas deciden intervenir a trav茅s de pol铆ticas de recortes de los ingresos al Sistema P煤blico y recorte de los gastos: bajada de las cotizaciones empresariales, mantenimiento de las elusiones en la cotizaci贸n de las rentas salariales medias-altas, retraso de la fecha de jubilaci贸n, alargamiento del per铆odo de c谩lculo, separaci贸n de las fuentes de financiaci贸n para de esta manera seguir el robo y el expolio de los capitales, manteniendo su no contribuci贸n en funci贸n de sus ingresos, y desanclar los incrementos de las pensiones anuales en funci贸n del coste de la vida,y no tienen ninguna intenci贸n pol铆tica de intervenir en las pol铆ticas de ingresos aumentando la presi贸n fiscal sobre los capitales, los beneficios, las rentas altas, las rentas financieras , estableciendo pol铆ticas radicales en la lucha contra el fraude fiscal, focalizado en las rentas altas).

Los mismos representantes del 95 y 97, todas las fuerzas pol铆ticas del momento y los 鈥渁gentes sociales鈥 (CC.OO, UGT, CEOE y Cepyme) consensuaron la Ley 27/2011: fue la primera respuesta ante una situaci贸n de desempleo galopante, reducci贸n de los ingresos del Sistema y d茅ficit de las cuentas p煤blicas. Esta ley no hace sino 鈥減rofundizar en la l贸gica fundamentalmente contributiva del sistema y de diferenciaci贸n de sus fuentes de financiaci贸n鈥, encaminando al 鈥渟istema鈥 de reparto y solidaridad, al campo de la capitalizaci贸n individual.

La ley Rajoy del 2013, insertada en las pol铆ticas de recorte criminal de derechos p煤blicos y fundamentales, no hace sino llevar a la pr谩ctica lo que 鈥渓a clase pol铆tica, sindical y empresarial鈥 hab铆an pactado en el 2011.

Ahora, en plena crisis social, laboral, clim谩tica y sanitaria, nos volvemos a encontrar con la respuesta miserable de la pol铆tica institucional que ha encontrado en el enga帽oso consenso del Pacto de Toledo la sempiterna justificaci贸n de que estamos ante un mal menor, que en toda negociaci贸n siempre hay que ceder algo, que se ha conseguido lo mejor posible鈥 Cuando la realidad es que de nuevo pierde lo p煤blico y gana lo privado y se ha condenado a la miseria al sistema p煤blico de pensiones apalancando tanto la edad de jubilaci贸n a los 67 a帽os o m谩s, penalizando, a煤n m谩s, las jubilaciones anticipadas, aumentando el n煤mero de a帽os cotizado para calcular la pensi贸n (15 antes de la reforma del 2011, 23 hoy, 25 en el a帽o 2022), no se eliminan los topes a las cotizaciones de las rentas m谩s altas para que coticen en funci贸n de lo que ganan y se potencian los planes privados de pensiones, eso s铆 negociados por empresarios y los sindicatos CC.OO y UGT, sin por supuesto derogar las Leyes de 2013 y ni mucho menos la ley del 2011, En consecuencia 鈥渓a banca y la clase empresarial y el capital, vuelven a ganar鈥.

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE EL SISTEMA PUBLICO DE PENSIONES UNIVERSAL Y SUFICIENTE SE DEFIENDE. 




Fuente: Cgtpv.org