July 1, 2021
De parte de La Haine
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El pensamiento econ贸mico del Che se expres贸 a trav茅s de m煤ltiples an谩lisis, debates y conferencias, los cuales nutrieron un significativo volumen de trabajos, si tenemos en cuenta el tiempo que deb铆a dedicar a las tareas que deb铆a asumir en la direcci贸n del pa铆s.

En este sentido vale destacar que en su comprensi贸n de los problemas econ贸micos de la transici贸n al socialismo, siempre parti贸 de un punto esencial: la valoraci贸n cr铆tica sobre el papel de las relaciones monetario-mercantiles, la ley del valor y el mercado, especialmente en lo relativo a la construcci贸n consciente de la nueva sociedad y la necesidad de superar las contradicciones que estas relaciones engendraban.

Este an谩lisis de los temas econ贸micos siempre se expres贸 unida con la valoraci贸n social y pol铆tica de los mismos. La definici贸n de lo que consideraba como comunismo evidenci贸 claramente esta visi贸n integral al se帽alar: 鈥淓n nuestra posici贸n, el comunismo es un fen贸meno de conciencia y no solamente un fen贸meno de producci贸n; y que no se puede llegar al comunismo por la simple acumulaci贸n mec谩nica de cantidades de productos puestos a disposici贸n del pueblo.鈥

Sin embargo, a la altura de los a帽os 60 del pasado siglo, el estudio de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo no hab铆a llegado a conclusiones definitivas. La complejidad del tema y la inexperiencia en la construcci贸n de la nueva sociedad, unido a errores de interpretaci贸n de la teor铆a marxista del valor, planteaban un desaf铆o enorme para cualquiera que pretendiera dar una respuesta te贸rica y pr谩ctica al problema.

La opini贸n de Marx y Engels sobre el tema hab铆a partido de considerar la desaparici贸n del mercado en el socialismo, tomando en cuenta la elevada socializaci贸n de la producci贸n que deb铆a alcanzarse y por tanto, la posibilidad de una expresi贸n directa del car谩cter social del trabajo, sin que fuera necesaria la intermediaci贸n del intercambio mercantil para ello. Al respecto, Engels plantear铆a 鈥淭an pronto como la sociedad se adue帽e de los medios de producci贸n y los aplique a esta, socializ谩ndolos directamente, el trabajo de cada individuo, por mucho que difiera su car谩cter espec铆ficamente 煤til, adquirir谩 de antemano y directamente el car谩cter de trabajo social.鈥

Por otra parte, la interpretaci贸n de Lenin sobre la existencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo inicialmente no difer铆a -en esencia- de la que hab铆an expresado con anterioridad Marx y Engels, pero con el triunfo de la Revoluci贸n de Octubre el l铆der sovi茅tico tendr铆a que enfrentar situaciones que no pudieron ser previstas por los cl谩sicos del marxismo que lo antecedieron, los cuales siempre evitaron especular sobre las peculiaridades del desarrollo socialista posteriores al triunfo revolucionario.

En realidad Marx solo hab铆a llegado en su trabajo 鈥淐r铆tica al Programa de Gotha,鈥 a establecer la necesidad de un per铆odo de transici贸n entre el capitalismo y el socialismo, en el que estar铆an presentes aun elementos propios de la sociedad capitalista, pero no pod铆a anticipar la elevada complejidad que este proceso supondr铆a al triunfar la revoluci贸n en el pa铆s m谩s atrasado de la Europa de entonces.

Fue as铆 que pocos meses despu茅s del triunfo revolucionario en Rusia, el pa铆s se sumerg铆a en una sangrienta guerra civil durante tres a帽os, la que fue acompa帽ada por una pol铆tica 鈥揷onocida como el comunismo de guerra- la cual llev贸, por imperativo de las circunstancias de la contienda b茅lica, a la desaparici贸n de las relaciones mercantiles en la econom铆a de entonces.

Pero con el fin de la guerra civil, surgi贸 la necesidad de restaurar la econom铆a del pa铆s que estaba completamente devastada. El an谩lisis desarrollado por Lenin entonces tom贸 en cuenta que la estructura econ贸mica b谩sica de Rusia, constituida por la peque帽a producci贸n de una enorme masa de campesinos a los que hab铆a que incentivar a trav茅s de la libertad de comercio, unida al inevitable desarrollo del capitalismo que de ello se derivar铆a, por lo que no quedaba otra salida que reconocer las relaciones monetario-mercantiles abriendo un espacio para su desarrollo hasta llegar 鈥搃ncluso- a cierta forma de capitalismo de Estado como 煤nica alternativa en esas circunstancias, en las que se demandaba el apoyo del campesinado y recursos de todo tipo para sobrevivir.

Emergi贸 as铆 en 1921 la Nueva Pol铆tica Econ贸mica (conocida por sus siglas en ingl茅s como NEP) la que Lenin siempre concibi贸 como un retroceso t谩ctico inevitable para salvar el pa铆s ante circunstancias excepcionales, reconociendo claramente el car谩cter transitorio de estas concesiones al expresarse 鈥淣os hemos replegado hacia el capitalismo de Estado. Pero nos hemos replegado en la medida debida. Ahora nos replegamos hacia la regulaci贸n estatal del comercio. Pero nos replegaremos en la medida debida. Hay ya s铆ntomas de que se vislumbra el final de este repliegue, de que se vislumbra en un futuro no muy lejano la posibilidad de cesar este repliegue.鈥

Las medidas adoptadas entonces en Rusia generaron desde entonces una intensa pol茅mica.

Durante muchos a帽os con posterioridad a la implantaci贸n de la NEP se ha pretendido dar a esta pol铆tica econ贸mica espec铆fica un car谩cter universal, como si se tratase de una regularidad del socialismo. Al respecto Ernesto Che Guevara agudamente se帽alar铆a 鈥淐omo se ve la situaci贸n econ贸mica y pol铆tica de la Uni贸n Sovi茅tica hac铆a necesario el repliegue de hablara Lenin. Por lo que se puede caracterizar esta pol铆tica como una t谩ctica estrechamente ligada a la situaci贸n hist贸rica del pa铆s, y, por tanto, no se le debe dar validez universal a todas sus afirmaciones.鈥

Sobre este tema llaman la atenci贸n aun hoy los intentos de revalorizar la NEP 鈥搚 especialmente la f贸rmula del capitalismo de Estado- para aplicarla en la pol铆tica econ贸mica de nuestro pa铆s, sin tomar en cuenta la diferencia de circunstancias y el contexto que separan -a cien a帽os vista- la Rusia de 1921 de la Cuba actual.

Con posterioridad a la muerte de Lenin la discusi贸n sobre la acci贸n de la ley del valor en el socialismo y su relaci贸n con la planificaci贸n continu贸 durante algunos a帽os, vincul谩ndose este debate sobre la pol铆tica econ贸mica con el que se llevaba a cabo en torno a la estrategia de desarrollo a implementar en la URSS.

Como se conoce, se enfrentaron diversas posiciones. Por un lado se encontraban las tesis defendidas por Nicol谩s Bujarin, que manten铆a una posici贸n que reconoc铆a en esencia la vigencia de la ley del valor, al tiempo que defend铆a una industrializaci贸n gradual basada en una no confrontaci贸n con el campesinado al que consideraba incluso podr铆a enriquecerse. Por otro lado, estaban las ideas de Eugenio Preobrazensky publicadas en su libro de 1926 鈥淟a Nueva Econom铆a鈥 en el que defend铆a la extracci贸n del excedente econ贸mico agr铆cola mediante un intercambio no equivalente con la industria socialista, conformando lo que denomin贸 la ley de la acumulaci贸n socialista originaria que actuar铆a imponi茅ndose a la acci贸n de la ley del valor.

En estos debates donde participaron m煤ltiples economistas y pol铆ticos sovi茅ticos de entonces preponder贸 鈥搉o obstante– la valoraci贸n sobre las relaciones monetario-mercantiles como algo heredado del capitalismo y no esencialmente asociado al desarrollo propio del socialismo.

Lamentablemente estas discusiones quedaron truncas.

La soluci贸n a las contradicciones que se generaron con la aplicaci贸n de la NEP y las tensiones a ellas asociadas, no recibieron el tratamiento pol铆tico previsto por Lenin, que supon铆a el desarrollo gradual de la cooperaci贸n en el campo, en la medida en que se alcanzara un mayor desarrollo en el pa铆s. Por el contrario, las contradicciones se帽aladas fueron enfrentadas con medidas pol铆ticas de coerci贸n y represi贸n injustificada, que caracterizaron el proceso de colectivizaci贸n forzosa de la tierra realizado principalmente entre 1929 y 1933, basado en una pol茅mica interpretaci贸n sobre la lucha de clases enarbolada en el partido dirigido ya entonces por J. Stalin.

Se produjo as铆 鈥損or medios coactivos y extraecon贸micos- la captaci贸n de los recursos de acumulaci贸n, generados en mayor medida por la econom铆a campesina para emprender la industrializaci贸n sovi茅tica.

En tanto que este desarrollo ocurr铆a, no se brind贸 espacio para el esclarecimiento te贸rico de las relaciones monetario-mercantiles, limit谩ndose la discusi贸n a partir de los a帽os 30 del siglo pasado al abordarse separadamente el empleo de las categor铆as mercantiles, seg煤n los principios del c谩lculo econ贸mico.

El vac铆o conceptual que ello represent贸 tendr铆a importantes consecuencias para la construcci贸n del socialismo en la URSS y en los pa铆ses que emprendieron ese camino tiempo despu茅s.

No ser铆a hasta a帽os m谩s tarde, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, que se convoc贸 nuevamente a un debate cient铆fico del tema a partir de la necesidad de dar una respuesta coherente a un tema medular en la construcci贸n del socialismo exponi茅ndose las conclusiones de ese an谩lisis por Stalin en su conocido trabajo de 1952 鈥淟os problemas econ贸micos del socialismo en la URSS鈥.

En este documento se daba una explicaci贸n a la permanencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo a partir de la existencia de distintas formas de propiedad, en tanto que a la presencia de categor铆as mercantiles en el seno de la propiedad estatal se le atribu铆a un car谩cter formal y solo vinculado a los efectos del c谩lculo estad铆stico-contable.

Esta interpretaci贸n 鈥搎ue repet铆a los errores de los a帽os 20- solo ser铆a gradualmente superada en el transcurso de los debates que se efectuaron en el contexto de la reforma econ贸mica a implementar y que duraron en la URSS desde 1958 hasta 1965, precisamente en los momentos en que el Che debat铆a tambi茅n estos cruciales temas en Cuba.

Cubadebate




Fuente: Lahaine.org