June 7, 2021
De parte de SAS Madrid
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Respiramos pl├ístico, bebemos pl├ístico, comemos pl├ístico y vestimos pl├ístico porque se calcula que m├ís del 60% de la ropa que se fabrica en el universo ‘low cost’ est├í hecha de microfibras de este material. El problema es que de la camiseta con la que hacemos deporte o del pantal├│n que nos compramos sin mirar la etiqueta, termina pasando a nuestro plato.

┬┐C├│mo? Metemos ese pantal├│n y la camiseta en la lavadora y las microfibras que se desprenden en cada lavado acaban en la depuradora. Unas pasan el filtro llegando a los r├şos, otras se quedan en los fangos de esas depuradoras que ser├ín utilizados como fertilizantes, contaminando los suelos agr├şcolas con una gran cantidad de micropl├ísticos.

As├ş se cierra el c├şrculo, de la camiseta al plato, a lo que comemos, como explica Andreu Rico investigador principal del departamento de ecotoxicolog├şa del Instituto Madrile├▒o de Estudios Avanzados (IMDEA) de la Comunidad de Madrid

La clave para evitarlo, no pasa solo por reciclar y sobre todo reducir las microfibras en la ropa, sino por mejorar la tecnolog├şa de los sistemas de depuraci├│n. Rico advierte que adem├ís empieza a ser preocupante los niveles de concentraci├│n en el agua de otros t├│xicos emergentes que tambi├ęn consiguen pasar esos filtros. “Mezclas de plaguicidas, cafe├şna, f├írmacos como paracetamol o ibuprofeno, que llegan a nuestros r├şos pudiendo afectar a los organismos que viven en ellos”

Enlace relacionado CadenaSer.com (06/06/2021).




Fuente: Sasmadrid.org