September 4, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
192 puntos de vista

Europa afronta en los pr贸ximos meses “la tormenta perfecta”. El conflicto ha sentenciado una crisis econ贸mica forjada durante la pandemia, que ahora hace temblar los cimientos de la prosperidad europea bajo el embate de la recesi贸n, la inflaci贸n, la carest铆a energ茅tica y las perspectivas de gastos ingentes para un rearme que sigue las consignas de EEUU.

Juan Antonio Sanz

“El fin de la abundancia”. As铆 ha calificado el presidente franc茅s, Emmanuel Macron, la que se nos viene encima. Al mundo en general y a Europa en particular. Y Macron es solo un ejemplo. Los dirigentes europeos se ponen grandilocuentes para describir una cat谩strofe anunciada antes de que sonara el primer ca帽onazo por la invasi贸n rusa de Ucrania. Pero al tiempo que siguen hablando de cerrar filas por la defensa de la “democracia” en Europa con el env铆o de armas a Ucrania, obvian la agravada situaci贸n de millones de personas, trabajadores y desempleados, a quienes golpearon los efectos econ贸micos de la covid que a煤n no se han repuesto de esos da帽os.

Es la poblaci贸n europea la que ahora se ve abocada, en pos de esa supuesta solidaridad continental, a sufrir racionamientos y depauperaci贸n por los errores desplegados en la gesti贸n de la pandemia. Errores magnificados ahora por las consecuencias de la participaci贸n de Occidente en la contienda y por el chantaje energ茅tico ruso.

Una inflaci贸n imparable

Es la tormenta perfecta, aunque m谩s que una tormenta parezca el desag眉e de una civilizaci贸n al borde del colapso que se lo traga todo: el Producto Interior Bruto, la producci贸n industrial, los pedidos, las ventas, las exportaciones, el empleo, el consumo鈥 Todo ello con el estruendo de fondo de una inflaci贸n galopante que aturde las econom铆as europeas. El pasado mes de julio la inflaci贸n en la Eurozona alcanz贸 el 8,9% y se espera que supere los dos d铆gitos en breve. Mientras la inflaci贸n se contiene y se va rebajando poco a poco en Estados Unidos, en Europa ocurre lo contrario. Se evidencia de nuevo que el coste de la guerra es m谩s alto en esta orilla del Atl谩ntico.

La timidez sindical europea ante el desastre en ciernes

Esta crisis ocurre, adem谩s, cuando en buena parte de los pa铆ses de la Eurozona la carencia de un movimiento sindical fuerte no opondr谩 una barrera al sufrimiento de la poblaci贸n con menos recursos. Ser谩n los europeos de a pie quienes afronten la inflaci贸n con p茅rdidas adquisitivas y una fuerte reducci贸n en el consumo que no ser谩n aliviadas por aumentos salariales compensatorios.

Una de las alarmas se escuch贸 hace unos d铆as cuando se distribuyeron los datos del Purchasing Managers鈥 Index (PMI), el llamado 脥ndice de Gestores de Compras. Este indicador macroecon贸mico muestra la evoluci贸n de la econom铆a de los pa铆ses en base a consultas mensuales a sus empresas m谩s importantes. Los sombr铆os datos mostraron c贸mo las econom铆as de Alemania y Francia tuvieron una contracci贸n este mes de agosto, con una remarcada ca铆da en el consumo en los hogares en ese marco hiperinflacionista. El 铆ndice cay贸 desde el 49,9 de julio al 49,2 de agosto. Toda marca por debajo de 50 apunta una ca铆da en la actividad y en este caso pone de manifiesto una bajada acelerada en toda la Eurozona.

Seg煤n el informe de la empresa S&P Global Market Intelligence sobre la evoluci贸n del PMI, el resto de las econom铆as de la Eurozona se han visto arrastradas por Alemania y Francia en esa contracci贸n de la actividad en el sector privado, con ca铆das en el 谩mbito manufacturero y bajadas de la demanda privada que han dejado numerosos stocks de productos sin vender y han hundido las esperanzas de recuperaci贸n oteadas tras el fin de las restricciones por la pandemia.

En el Reino Unido los sindicatos est谩n mostrando que no ser谩n tan d贸ciles como sus colegas de la UE a las llamadas a la calma y al sacrificio, y ya se perciben protestas sociales como no se ve铆an desde los a帽os setenta del siglo pasado. No es para menos. Los vaticinios apuntan a que la inflaci贸n en Gran Breta帽a pueda superar el 18% en la primera mitad de 2023, seg煤n el Citi Bank. En julio los precios subieron ya un 10,1%, su ritmo m谩s elevado en cuatro d茅cadas. El nuevo primer ministro brit谩nico tendr谩 que afrontar un desaf铆o en las calles que, quiz谩, podr铆a servir de acicate para que en la Uni贸n Europea se desaten protestas similares.

Alemania, al borde de la recesi贸n

El Bundesbank ha indicado que parece “inevitable” que Alemania entre en recesi贸n en los pr贸ximos meses, con cifras de inflaci贸n superiores al 10%. El sector industrial germano sufrir谩 con especial intensidad la reducci贸n del gas ruso, del que Alemania depende y que no ha podido ser sustituido a煤n por el gas licuado procedente de Estados Unidos y el gas natural de otros vendedores. La sequ铆a, que afecta en Alemania tanto a la agricultura como a la industria, y la ruptura de los canales de distribuci贸n internacional de los bienes alemanes por el confinamiento de China y las sanciones lanzadas contra Rusia, uno de los principales socios comerciales de Berl铆n, han terminado por hacer descarrilar la locomotora alemana.

El clima empresarial germano, que establece mensualmente el 铆ndice IFO, apunta un pesimismo generalizado. Casi la totalidad de las empresas alemanas considera que en los meses venideros habr谩 recesi贸n. La guerra en Ucrania ha torpedeado el sistema de expansi贸n de la econom铆a alemana, basado en la importaci贸n de energ铆a barata, procedente en buena parte de Rusia, la compra de bienes base para la industria y la exportaci贸n de productos de alta calidad.

La energ铆a nuclear no salvar谩 a Francia

En Francia, la dependencia de los hidrocarburos rusos no es la de Alemania, pues un 70% de la electricidad francesa proviene de la energ铆a nuclear. Pero ahora que se ha revisado la eficacia de las centrales nucleares francesas para evitar el colapso energ茅tico, el sector at贸mico ha mostrado sus numerosos fallos debido al envejecimiento de los reactores, que rozan la obsolescencia en algunos casos.

A los problemas energ茅ticos se une el estancamiento general de la econom铆a gala. En el segundo trimestre del a帽o el PIB apenas creci贸 un 0,5%, el porcentaje m谩s bajo de toda la Eurozona.

隆M谩s armas, m谩s armas!

Y las perspectivas de remontar la recesi贸n no son buenas. Sobre todo cuando se aceleran los presupuestos nacionales de los estados europeos para alcanzar un incremento en los gastos de defensa cercanos al 2% del PIB y cumplir as铆 en los pr贸ximos a帽os ese compromiso adquirido en el marco de la OTAN. La guerra traza su sombra de nuevo sobre el futuro europeo y la dejar谩 inalterable aunque ma帽ana mismo se firmara un alto el fuego entre Rusia y Ucrania. El pr贸logo de ese gasto militar previsto para los pr贸ximos a帽os lo constituyen en estos meses los cuantiosos recursos utilizados en Europa para el env铆o de armas al pozo sin fondo de la guerra de Ucrania.

Una tormenta ya anunciada

No se puede, sin embargo, culpar a la guerra en Ucrania de toda la responsabilidad en esta tormenta, aunque vaya a dar la puntilla al desastre. La crisis energ茅tica ya se atisbaba en 2021 y los parones en la distribuci贸n de bienes derivados del aislacionismo instaurado por la pandemia y rematados por el confinamiento proteccionista de China tambi茅n pod铆an barruntar la densidad de los nubarrones. Pero predominaron las proclamas patri贸ticas y las llamadas a defender la democracia mancillada de un pa铆s corrupto como pocos 鈥揢crania- contra una autocracia 鈥揜usia- que respond铆a a golpes y desde la ilegalidad a casi dos d茅cadas de humillaciones por Occidente. Tales sentimientos nacidos en la visceralidad y no en la estrategia ni en la diplomacia predominaron sobre la cordura y la necesidad de impedir la guerra, a煤n a costa de sacrificios que ahora se han multiplicado por mil.

La hipocres铆a del gas

Y toda esta crisis aparece enmarcada en una de las muestras m谩s hip贸critas del discurrir econ贸mico de la historia de la Europa contempor谩nea. En estos momentos en que funciona como un bistur铆 el chantaje ruso de la energ铆a y cuando desde Bruselas solo hay palabras de condena contra el demonio ruso, es precisamente en estos momentos cuando Europa aparece como el principal contribuyente con sus compras de hidrocarburos al mantenimiento de la maquinaria de guerra del Kremlin que est谩 machacando Ucrania.

Europa ha pagado a Mosc煤 13.916 millones de euros de media al mes por el gas, el petr贸leo y el carb贸n rusos desde que comenz贸 la guerra hace medio a帽o. En 2021 la UE pag贸 por este mismo concepto, la mitad, unos 7.330 millones de euros de media mensual. Y sin embargo, ha adquirido un 15% menos de esa energ铆a. Menos gas a cambio de m谩s euros para las arcas rusas. Dicho de otra forma, Mosc煤 ingresa actualmente un 89% m谩s de dinero que hace un a帽o por la exportaci贸n de sus hidrocarburos a la UE. A pesar de la guerra o, mejor dicho, gracias a la contienda. No, no nos preguntaremos de nuevo qui茅n est谩 perdiendo la guerra.

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com