February 27, 2022
De parte de Acracia
188 puntos de vista
Como alternativa a la organizaci贸n jerarquizada, uniformadora y clasista de los Estados-naci贸n, el anarquismo propuso desde sus or铆genes el principio federal, basado en la libre uni贸n de regiones, que respondieran a las necesidades y deseos de las personas, caracterizadas por la diversidad y el derecho al disenso.

Ya los pensadores cl谩sicos, Proudhon, Bakunin y Kropotkin, propusieron un moderno programa federalista, que puede considerarse todav铆a hoy como el coraz贸n de la teor铆a anarquista. Tambi茅n, y a pesar de los que digan lo contrario acusando al anarquismo de poco menos que ser una idea atrasada, se trata de propuestas que ya en su momento supusieron un adelanto a lo que tiempo despu茅s ser铆a el intento de unificar Europa. En el siglo XIX, parec铆a imperar la idea nacionalista, con la terrible consecuencia despu茅s en el siglo XX (fascismo, totalitarismo, conflictos mundiales, genocidios鈥), pero pensadores l煤cidos como los anarquistas tuvieron una alternativa federalista. Desgraciadamente, sufrieron el desprecio, tanto a izquierda como a derecha, empecinados en el centralismo, el autoritarismo y el nacionalismo.

Como es sabido, Proudhon fue el primero que dedic贸 parte de su obra a un programa federal como alternativa a ese centralismo, generador de una terrible maquinaria administrativa, que aplastaba la libertad en las naciones de Europa. A pesar de los terribles problemas que siguen acuciando a la humanidad en el siglo XXI, hay una victoria moral para esta visi贸n federalista y libertaria, ya que el peligro que anunciaba Proudhon se ha observado en las distintas naciones del mundo, incluso en aquellas que a priori tienen una organizaci贸n federal. Los seres humanos, como parte de una masa dentro de una maquinaria administrativa, suelen compartarse de forma necia, caprichosa y violenta. Sin embargo, enfrentados a una realidad concreta, como parte de un grupo espec铆fico en el que puede existir la diversidad, una solidaridad real y unos rasgos precisos, puede producirse una mayor responsabilidad y resistencia a la uniformidad y el autoritarismo.

La sociedad en la que queremos vivir debe basarse en la diversidad, no en la uniformidad. Bakunin, por su parte, supo prever el horror de los enfrentamientos entre los Estados nacionales modernos, que desemboc贸 en dos grandes conflictos mundiales, as铆 como la burocratizaci贸n y dictadura de la doctrina marxista, en las que finalmente deriv贸 la Revoluci贸n bolchevique. En su obra, Federalismo, socialismo y antiteleologismo, se recogen los diversos puntos del congreso en Ginebra de la Liga de la Paz y la Libertad. En los mismos, se habla de una uni贸n de las naciones de Europa, para evitar guerras entre los pueblos, pero la organizaci贸n pol铆tica no deb铆a ser ya el Estado debido a la desigualdad que la caracteriza. As铆, se pide una confederaci贸n internacional en la que los pa铆ses miembro se dediquen a la reconstrucci贸n de sus viejas organizaciones, fundadas en la violencia y la autoridad, para crear organizaciones que recojan los intereses, necesidades y deseos del pueblo. Estas, se basar铆an en la libre uni贸n, seg煤n el principio del federalismo, pero tambi茅n se reservaba Bakunin el derecho a la secesi贸n para evitar toda tentaci贸n centralista y autoritaria.

Kropotkin, en sus experiencias pr谩cticas y en su obra te贸rica, conectar谩 el federalismo del siglo XIX con la geograf铆a regional del siglo XX. En sus viajes tempranos, Kropotkin observ贸 c贸mo el imperio zarista, con su monstruoso sistema administrativo centralizado, ahogaba cualquier intento de mejora local en las provincias orientales. El futuro para las provincias que integraban el imperio ruso deb铆a ser una gran federaci贸n de unidades independientes sin autoridad central alguna. En Europa occidental, Kropotkin tambi茅n se fascin贸 en Suiza, en las colinas del Jura, con comunidades de artesanos independientes como los relojeros. Era un ejemplo de libertad espont谩nea, sin autoridad ni jefatura alguna, en la que los trabajadores respond铆an a sus propios intereses, que Kropotkin trat贸 de elevar a gran escala para transformar la sociedad. No puede negarse la importancia entre regionalismo y anarquismo, en la que hay que citar tambi茅n el nombre de 脡lis茅e Reclus, seg煤n la cual las zonas locales no son simplemente objeto de investigaci贸n, sino la base para una reconstrucci贸n completa de la vida pol铆tica y social.

Este movimiento anarquista, desarrollado a finales del siglo XIX y comienzos del XX, se adelant贸 en d茅cadas a visiones para planificaciones m谩s recientes. Su cometido principal era avisar de que era necesaria una perspectiva regional y federal para solucionar los problemas de Europa, algo que tal vez hubiera impedido el desarrollo de los Estados nacionales y sus terribles enfrentamientos durante el siglo XX. Hoy, como alternativa a la mezquina Uni贸n Europea en la que impera las decisiones de las naciones m谩s fuertes, subordinada adem谩s a los mercados del capital, estar铆a una Europa de las Regiones en las que, como deseaba Bakunin, pudiera sustituirse la autoridad estatal por la libre federaci贸n de individuos y comunidades. Las ideas anarquistas contin煤an pivotando sobre ese principio federal, ya que se considera que los Estados-naci贸n, con sus gobiernos, su clasismo y sus burocracias, son un obst谩culo para esa posible uni贸n de regiones en las que la transformaci贸n social haya sido posible.

Capi Vidal




Fuente: Acracia.org