August 4, 2021
De parte de La Peste
250 puntos de vista


1. El anarquismo y el problema de la escala

El problema de la escala es quiz谩s el problema m谩s fundamental del anarquismo.

Todos sabemos por experiencia que el anarquismo funciona bien a escala local. La mayor铆a de las personas que han estado activas en movimientos anarquistas tambi茅n han participado en algunas iniciativas como editoriales independientes, ferias de libros anarquistas, acciones de apoyo mutuo, cooperativas de trabajadores, Antifa, hackers, etc. El movimiento anarquista ha acumulado una vasta experiencia hist贸rica sobre c贸mo organizar tales iniciativas comunitarias locales. No hay duda de que el anarquismo funciona bien en lo que llamar茅 鈥渓a peque帽a escala鈥.

Hist贸ricamente, una de las principales cr铆ticas dirigidas contra el anarquismo ha sido que no ofrece una teor铆a convincente sobre c贸mo una forma de organizaci贸n descentralizada y no jer谩rquica puede maximizarse para funcionar eficientemente a 鈥済ran escala鈥. Esta objeci贸n ha sido a menudo expresada por activistas socialistas y comunistas que abogan por formas de planificaci贸n centradas en la estructura de un partido y/o una organizaci贸n estatal. Hay un comentario famoso de Le贸n Trotsky, en su autobiograf铆a, acerca de c贸mo su entusiasmo inicial por el anarquismo disminuy贸 cuando sus camaradas anarquistas no pudieron idear un buen plan para administrar el sistema ferroviario. El texto de Trotsky es deshonesto, pero la pregunta es leg铆tima. 驴C贸mo maneja el anarquismo las estructuras a gran escala? Existe una buena estrategia de maximizaci贸n para interpolar algo peque帽o en algo grande? Si bien es posible pensar en varias buenas respuestas al problema espec铆fico del ferrocarril, el problema m谩s general de la escala no es en absoluto trivial: es bien sabido que muchos sistemas f铆sicos no pueden maximizarse libremente y dejan de funcionar fuera de una determinada escala de aplicabilidad habitual. 驴Ser谩 el anarquismo un sistema as铆, dise帽ado para funcionar solo en la escala de peque帽as comunidades locales?

Parte del movimiento anarquista se ha refugiado en tales posiciones 鈥渓ocales鈥 y ha abogado por abandonar por completo el problema de la escala, centr谩ndose 煤nicamente en la acci贸n y la organizaci贸n al nivel de peque帽as comunidades. Sostengo que esa posici贸n es incompatible con los ideales globales del anarquismo, cuyo objetivo final es la liberaci贸n de la humanidad (y de todas las entidades sensibles, biol贸gicas o mec谩nicas) de la opresi贸n y las estructuras jer谩rquicas de poder. Para lograr estos objetivos, el anarquismo moderno debe comprometerse con un mundo de alta complejidad y estructuras a gran escala con m煤ltiples capas. Refugiarse en la zona de confort de peque帽as comunidades locales homog茅neas va en contra de la historia de las grandes aspiraciones y las ideas revolucionarias visionarias del anarquismo. Hay otras tendencias, bastante diferentes, dentro del movimiento anarquista, como el 鈥淎narquismo de mercado de izquierda鈥 que no reh煤ye a enfrentar el problema de la escala pero argumenta que, b谩sicamente, se resuelve tomando prestado el mecanismo de mercado del capitalismo y 鈥渓iber谩ndolo鈥, de alguna manera, para que sirva a objetivos socioecon贸micos m谩s justos y a una sociedad m谩s igualitaria. Encuentro este enfoque muy poco atractivo. No creo que los mercados puedan 鈥渓iberarse鈥 del capitalismo, ni que puedan, en definitiva, hacer algo bueno. Esto se debe a que, en mi opini贸n, el mecanismo del mercado sigue un camino descendente hacia el m铆nimo costo/energ铆a, en un esfuerzo por maximizar las ganancias, seleccionando inevitablemente las opciones menos valiosas, descartando a lo largo del proceso todo lo que puede llegar a tener alg煤n valor (pero no es lucrativo). Digamos que este es mi prejuicio comunista.

A los efectos de este breve ensayo, pretendo analizar ciertos aspectos de la cuesti贸n de la escala a partir de algunos supuestos simplificadores con los que me siento segura cuando intent贸 concebir la estructura de una sociedad anarquista (o, al menos, una sociedad en la que me gustar铆a vivir). Entonces, comenzar茅 asumiendo que lo que ocurre en la 鈥減eque帽a escala鈥 se establece como una red de comunas, cooperativas y colectivos, gestionados seg煤n formas de organizaci贸n anarco-comunistas, y considerar茅 la cuesti贸n de c贸mo introducir estructuras de gran escala en esa red.

Lo que quiero decir con 鈥渆structuras de gran escala鈥 puede describirse fundamentalmente como 鈥渄istribuci贸n de servicios a gran escala鈥. Los servicios incluyen todas las necesidades inmediatas tales como transporte (隆el ferrocarril anarquista!), asistencia sanitaria, producci贸n y distribuci贸n de conocimientos (conectividad, aprendizaje, circulaci贸n y accesibilidad de la informaci贸n), cadena de suministro de alimentos y materiales. Todos estos servicios no pueden manejarse estrictamente dentro del nivel de una comunidad local, independientemente de cu谩n bien planificada y eficiente se pueda hacer la producci贸n local de alimentos o el transporte p煤blico local. Los servicios no son rentables, precisamente porque son servicios. La ventaja de su existencia es enorme, pero se manifiesta de formas indirectas que no generan beneficios en el funcionamiento de los servicios en s铆. Por eso es imposible esperar buenos servicios bajo el capitalismo: el transporte basado en autom贸viles es ineficiente y ambientalmente desastroso, el conocimiento se mantiene como reh茅n detr谩s de muros pagos, la atenci贸n m茅dica es inaccesible, la producci贸n y el suministro se concentran en el consumo r谩pido de contenidos de baja calidad. Por otro lado, una amplia y dispar gama de posiciones pol铆ticas dentro del espectro socialista, que van desde las socialdemocracias hasta el estalinismo autoritario, tradicionalmente han investido al Estado con la tarea de atender la distribuci贸n de servicios a gran escala. Esta combinaci贸n de estado y servicios tiene el peligroso efecto de acoplar una funci贸n 煤til (proporcionar acceso confiable a los servicios) a los aspectos m谩s desagradables y autoritarios del estado: un gran sector de la producci贸n se desv铆a al servicio de las fuerzas armadas, la aplicaci贸n es delegada a la acci贸n violenta de la polic铆a, abundan las ineficiencias y la centralizaci贸n a menudo hace que la planificaci贸n no sea confiable. Discutir茅 con cierto detalle algunos intentos de alternativas, desarrollados hist贸ricamente dentro de la perspectiva socialista/comunista, que apuntaban a la descentralizaci贸n y disociaci贸n de los servicios y el poder estatal.

2. El comunismo y el problema de la escala

Una primera observaci贸n que me gustar铆a hacer antes de continuar discutiendo el problema de la escala es que podemos f谩cilmente darle la vuelta a la 鈥渃uesti贸n de la escala鈥, que hist贸ricamente ha sido tratada como un problema del anarquismo, y elaborar la misma pregunta. como un problema del comunismo. Suponiendo que a escala local el sistema econ贸mico comunista se implemente de manera eficiente en t茅rminos de cooperativas de trabajadores y comunas, 驴c贸mo se maximiza para abarcar toda la cadena de suministro y servicios a gran escala? Hist贸ricamente, el comunismo se ha basado en econom铆as de planificaci贸n centralizadas, lo que a menudo ha resultado en ineficiencias desastrosas, combinadas con un autoritarismo opresivo. En la 茅poca sovi茅tica, hubo dos grandes intentos de utilizar m茅todos inform谩ticos para abordar el problema de la escala en la econom铆a planificada. Una fue la programaci贸n lineal de Leonid Kantorovich[1], que, tras una fase inicial de severa obstrucci贸n por parte de las autoridades de la 茅poca de Stalin, comenz贸 a admitirse a finales de la d茅cada de 1950[2]. Las t茅cnicas de programaci贸n lineal fueron adoptadas posteriormente por la planificaci贸n econ贸mica sovi茅tica, comenzando con la cadena de producci贸n de las fuerzas armadas en la d茅cada de 1960. Aunque los m茅todos de optimizaci贸n de Kantorovich fueron dise帽ados expl铆citamente para una asignaci贸n eficiente de recursos en una econom铆a comunista, la oposici贸n extrema a la que se enfrentaron en la 茅poca estalinista se debi贸 principalmente a las similitudes identificadas entre las 鈥渧aloraciones鈥 de Kantorovich y el sistema de fijaci贸n de precios de mercado. Aunque este no es el tema principal de este ensayo, me gustar铆a enfatizar que negarse a tomar prestados los mecanismos del capitalismo no implica (y no deber铆a implicar) un rechazo ciego del uso de m茅todos de optimizaci贸n matem谩tica en el contexto de una econom铆a comunista.

Incluso en un escenario posterior a la escasez, con abundante disponibilidad de energ铆a renovable, ciertos insumos seguir谩n siendo escasos, simplemente porque hay una distribuci贸n relativamente desigual de elementos qu铆micos en el universo. Evitar el desperdicio y minimizar los impactos ambientales seguir谩n siendo objetivos valiosos. De hecho, los problemas de minimizaci贸n pueden resolverse bien con la ayuda de t茅cnicas como la programaci贸n lineal y no suelen causar divergencias. Son las metas de maximizaci贸n las que representan la parte m谩s dif铆cil de nuestro problema de escala.

La pregunta no es si los m茅todos de optimizaci贸n son 煤tiles en s铆 mismos, sino m谩s bien qu茅 se est谩 optimizando. El principal problema, al que volver茅 m谩s adelante, es que, cuando se trata de la distribuci贸n de servicios a gran escala en una econom铆a comunista, se requiere un nivel mucho m谩s alto de complejidad informativa para el dise帽o de un sistema v谩lido de valoraciones y constricciones, que no refleja la noci贸n simplista de ganancia que ofrece el capitalismo, eso podr铆a obtener ventajas que solo se manifiestan en una escala espacio-temporal mucho mayor y en niveles muy profundos de complejidad. El enfoque de Kantorovich sobre la programaci贸n lineal tambi茅n sufre, en principio, del problema de la escala, ya que las valoraciones no son independientes de la escala, y la dependencia de la escala, de la complejidad necesaria para encontrar un buen sistema de valoraci贸n y restricci贸n, es una parte crucial del problema. La confianza de los mercados en la optimizaci贸n de las ganancias evita el problema, a costa de matar la soluci贸n.

El otro intento hist贸rico de introducir m茅todos de computaci贸n para abordar el problema de escala en una econom铆a comunista, generalmente menos conocido, pero m谩s interesante para el prop贸sito de nuestra discusi贸n, fue el proyecto cibern茅tico de Victor Glushkov, de una red descentralizada de retroalimentaci贸n y mecanismos computacionales, basado en una forma rudimentaria de inteligencia artificial. En este plan, una vasta red de computadoras totalmente descentralizada eventualmente habr铆a despojado al Estado de las responsabilidades de planificaci贸n econ贸mica y distribuci贸n de servicios. No estar铆a de m谩s aclarar que, despu茅s de que una fase inicial de breve entusiasmo se evaporara r谩pidamente, el gobierno sovi茅tico se opuso con vehemencia al proyecto. Una descripci贸n detallada de la historia de este proyecto est谩 disponible ac谩 [3]., mientras que una contextualizaci贸n m谩s general del papel de la cibern茅tica en la Uni贸n Sovi茅tica se analiza en profundidad en [4] .

2.1. La historia del comunismo cibern茅tico.

En los primeros d铆as de la Revoluci贸n Rusa, se propuso un precursor significativo de la cibern茅tica en la 鈥淭ectolog铆a鈥 del l铆der bolchevique transhumanista Aleksandr Bogdanov [5] [6]. Sin embargo, cuando Norbert Wiener introdujo la nueva ciencia de la cibern茅tica en 1948 [7], fue atacado y condenado por el r茅gimen de Stalin, como en varios otros campos de la ciencia contempor谩nea, excepto por lo que era inmediatamente necesario para el desarrollo de armas nucleares [8] [9]. A pesar de la prohibici贸n oficial, el inter茅s por la cibern茅tica comenz贸 a crecer entre los cient铆ficos sovi茅ticos, principalmente gracias a los seminarios privados impartidos por el matem谩tico Aleksei Lyapunov [4]. La rehabilitaci贸n oficial de la cibern茅tica comenz贸 despu茅s de 1953, el a帽o de la muerte de Stalin, con un famoso art铆culo de Anatoly Kitov, Aleksei Lyapunov y Sergei Sobolev (todos los pesos pesados 鈥嬧媎el establishment cient铆fico sovi茅tico) [10]. En 1967, la cibern茅tica en la Uni贸n Sovi茅tica ten铆a quinientas instituciones de investigaci贸n y decenas de miles de investigadores [4] [3].

A mediados de la d茅cada de 1950, despu茅s de que el r茅gimen de Stalin dejara el pa铆s en desorden, con la cadena de suministros y el sector agr铆cola al borde del colapso y un grave riesgo de otra gran hambruna, las reformas econ贸micas se convirtieron en una necesidad apremiante. En medio de la r谩pida expansi贸n del sector t茅cnico-cient铆fico, desde los 茅xitos iniciales del programa espacial sovi茅tico hasta los primeros avances importantes en los sistemas inform谩ticos y de automatizaci贸n, se presentaron varias propuestas competitivas de reformas econ贸micas que promovieron la idea de una 鈥渟oluci贸n computacional鈥 a las malas gestiones de la econom铆a planificada.

Fue en este escenario que el matem谩tico V铆ctor Glushkov ide贸 un gran plan para liberar la econom铆a comunista de la planificaci贸n central del gobierno sovi茅tico, reemplaz谩ndola por completo con una red inform谩tica aut贸noma y descentralizada. Este ambicioso proyecto, el OGAS (Sistema Nacional Automatizado de Computaci贸n y Procesamiento de la Informaci贸n), fue presentado directamente a Jruschov en 1962, y su fase inicial fue autorizada en 1963. El dise帽o original de este sistema descentralizado de computaci贸n remota estaba orientado a los trabajadores, era antiburocr谩tico y no jer谩rquico. [3].

En esta visi贸n de la cibern茅tica, el concepto de heterarqu铆a de McCulloch [11] permiti贸 el desarrollo de sistemas complejos fuera de la l贸gica restrictiva de una dicotom铆a entre jerarqu铆a y mercados estables, enfatizando, en cambio, la autoorganizaci贸n, los ciclos de retroalimentaci贸n y las redes complejas [3].

El plan original, en este enfoque cibern茅tico, era implementar un sistema de computaci贸n descentralizado capaz de procesar retroalimentaciones en tiempo real y lidiar con la simulaci贸n de din谩micas complejas. Para proporcionar un modelo computacional maximizable, se centraron principalmente en la programaci贸n lineal de Kantorovich, que parec铆a ser la herramienta matem谩tica m谩s prometedora de la 茅poca. Como mencionamos, la escalabilidad de las valoraciones de Kantorovich es sutil y discutiremos un enfoque m谩s moderno de escalabilidad en la siguiente secci贸n de este articulo. Sin embargo, el aspecto m谩s importante de la propuesta fue la noci贸n de una red cibern茅tica computacional y su rol en la implementaci贸n de un mecanismo de computaci贸n descentralizado y aut贸nomo para el sistema econ贸mico comunista que no requerir铆a una planificaci贸n centralizada.

R谩pidamente se hizo evidente que los costos esperados para implementar este proyecto en todo el territorio sovi茅tico ser铆an enormes, pero qued贸 a煤n m谩s claro que el objetivo de reemplazar la planificaci贸n central y su control por parte del gobierno sovi茅tico por un sistema descentralizado, aut贸nomo y no jer谩rquico, era una amenaza directa para el establishment. En la 茅poca de la transici贸n entre los gobiernos de Khrushchev y Brezhnev (1964-1965), el gobierno sovi茅tico opt贸 por las propuestas mucho menos amenazantes que propon铆an las reformas econ贸micas de Kosygin-Liberman. Estos se basaron en el plan econ贸mico de Evsei Liberman [12] [13], centrado en la introducci贸n de medidas para la obtenci贸n de beneficios y un mecanismo de mercado. Por lo tanto, la din谩mica menos costosa y amenazante de los mercados orientados a las ganancias puso fin al plan mucho m谩s interesante y potencialmente revolucionario de un gran sistema cibern茅tico descentralizado y aut贸nomo que no se basaba en el mecanismo de las ganancias. La reforma Kosygin-Liberman fue finalmente abandonada en 1970 [3] .

Este es un fragmento de The Problem of Scale in Anarchism and the Case for Cybernetic Communism. (2020) Presentado en C4SS Mutual Exchange Symposium: Decentralization and Economic Coordination.

Traducci贸n y dibujos: Mario Scorzelli

Fuente: https://www.jennifer.net.ar/

NOTAS:

[1] Leonid Vitaliyevich Kantorovich, M茅todos matem谩ticos de organizaci贸n y planificaci贸n de la producci贸n , Prensa de la Universidad Estatal de Leningrado, 1939.

[2] Anatoly Vershik, LVKantorovich y programaci贸n lineal

[3] Charles H. Bennett, Profundidad l贸gica y complejidad f铆sica , en 鈥淟a m谩quina de Turing universal鈥 (Ed. Rolf Herken), Oxford University Press, 1988.

[4] Slava Gerovitch, De Newspeak a Cyberspeak. A History of Soviet Cybernetics , MIT Press, 2002.

[5] George Gorelik, Bogdanov鈥檚 Tektology, General Systems Theory, and Cybernetics , Hemisphere Publishing, 1987.

[6] Nikolai Krementsov, A Martian Stranded on Earth: Alexander Bogdanov, Blood Transfusions, and Proletarian Science , The University of Chicago Press, 2011.

[7] Norbert Wiener, Cibern茅tica, o el control y comunicaci贸n en animales y m谩quinas, 1948.

[8] Simon Ings, Stalin and the Scientists: A History of Triumph and Tragedy, 1905-1953 , Open Road & Grove Atlantic, 2017.

[9] Ethan Pollock, Stalin y las guerras cient铆ficas sovi茅ticas , 2006.

[10] Anatoly Kitov, Aleksei Lyapunov, Sergei Sobolev, Las principales caracter铆sticas de la cibern茅tica. 1955

[11]Warren S. McCulloch, Una heterarqu铆a de valores determinados por la topolog铆a de redes nerviosas , Bolet铆n de biof铆sica matem谩tica, 7 (1945) 89鈥93.

[12] David A. Lax, Libermanism and the Kosygin reform , University of Virginia Press, 1991.

[13] Evsei G. Liberman, Plans, Profits, and Bonuses , Pravda, 9 de septiembre de 1962.


Colin Ward: El anarquismo como una teor铆a de la organizaci贸n y otros escritos

El fin de la arrogancia: descentralizaci贸n y organizaci贸n anarquista

FAGC: Recomendaciones sobre organizaci贸n comunitaria

Grupos de afinidad: Una parte esencial de la organizaci贸n anarquista 鈥 CrimethInc




Fuente: Lapeste.org