May 19, 2022
De parte de Kurdistan America Latina
222 puntos de vista

Desde el comienzo de la guerra de Ucrania, los ataques contra Rojava (Kurdistán sirio) se han intensificado. Además de los miles de ataques de artillería, se realizan decenas de bombardeos con drones en la región. Al mismo tiempo, el régimen de Recep Tayyip Erdogan planea asentar a los refugiados de Siria en el territorio kurdo. En una entrevista con la agencia de noticias ANF, Salih Muslim, miembro del Consejo de Copresidencia del PYD (Partido de la Unión Democrática), evaluó los ataques del Estado turco en el sur del Kurdistán (Bashur, norte de Irak), así como en el norte y el este de Siria.

Muslim subrayó que el plan de Erdogan, que declaró que en su gobierno “estamos dispuestos a enviar un millón de refugiados a Siria”, también forma parte del plan de exterminio de los kurdos.

-En primer lugar, ¿por qué Turquía atacó a Zap (en Bashur) y cuál es su relación con Rojava?

-No podemos considerar los ataques de invasión del Estado turco contra las zonas guerrilleras de Zap o del Kurdistán del Sur de forma independiente. Estos ataques de invasión forman parte del “plan de derrota” que está en vigor desde 2014. El Estado turco está llevando a cabo una guerra total de aniquilación contra los kurdos. En 2014, este plan se inició con el intento de aniquilar por completo a la población kurda de Rojava, luego querían dirigirse a los kurdos del Kurdistán del Norte (Bakur, sudeste turco) y después atacar el Kurdistán del Sur.

Como etapa de este plan, la resistencia popular en el Kurdistán del Norte y en Rojava será reprimida por la ocupación y los ataques, aislando así el movimiento de libertad kurdo en las montañas. En el Kurdistán del Sur se está aplicando actualmente el modelo de Sri Lanka, en el que todo se dirige contra las montañas para destruir a la guerrilla del PKK. Este plan se lleva a cabo desde 2014.

Turquía dejó que el ISIS atacara Rojava, pero los ataques del ISIS encontraron resistencia y fueron aplastados. El plan no tuvo éxito. Por esta razón, el Estado turco tuvo que invadir Siria por sí mismo. El 24 de agosto de 2016, las tropas turcas, partiendo de Jarablus, ocuparon primero Shehba, y después Afrin, Serêkaniye y Girê Spî. Las regiones fueron ocupadas con un ataque masivo. Sin embargo, los ataques no se detuvieron ahí. Cada día, Rojava es atacada por drones y artillería.

En 2015 y 2016, el Estado turco también atacó ciudades del Kurdistán del Norte, como Nusaybin, Şırnak y Amed. La opinión pública mundial vio que las tropas turcas cometieron masacres aún peores que el ISIS. Ahora, el Estado turco intenta explicar a todo el mundo: “Hemos vaciado Bakur y Rojava, sólo están en las montañas del Kurdistán del Sur, los destruiremos y acabaremos con los kurdos con esto”.

Pero no todo sale como lo planea el Estado turco. Somos la otra parte de la guerra. No tenemos las manos atadas. En Rojava, nosotros y nuestro pueblo resistimos. Decenas de miles de personas están en cautiverio en el Kurdistán del Norte, el fascismo es masivo, pero la resistencia continúa allí también. Cientos de miles de personas llenaron las plazas en el Newroz y continuaron la resistencia. Por esta razón, el Estado turco está intensificando sus ataques contra Rojava, al mismo tiempo que los ataques contra Zap. Se trata de la aniquilación de los kurdos. Pero la lucha continúa.

-¿Hasta qué punto la gente apoya la resistencia guerrillera?

-El PKK tiene una historia y una base. Se ha desarrollado en el Kurdistán y el pueblo y el PKK se han unido. La guerrilla en el sur del Kurdistán y en Zap no está formada sólo por gente del norte. La guerrilla tiene una base. Los combatientes que resisten hoy en Zap y en el Kurdistán del Sur se han unido a la guerrilla desde las cuatro partes del Kurdistán. Estas montañas son las montañas del Kurdistán. Los guerrilleros han estado allí desde 1982, han tomado su lugar allí. El movimiento se ha convertido en un movimiento popular. El pueblo está detrás de este movimiento y de la guerrilla.

Además, los guerrilleros del PKK no son sólo kurdos. También hay combatientes árabes y sirios y personas de otras naciones. En el transcurso de esta guerra, han muerto decenas de combatientes de Rojava y de la región autónoma del norte y el este de Siria. Entre ellos hay mártires kurdos, árabes y de otras nacionalidades. En este contexto, esta guerra no es una guerra que se limite a las montañas. La guerra del Estado turco está diseñada para destruir a los pueblos. Es una guerra contra el paradigma de la libre convivencia de los pueblos. Y los pueblos de Rojava y del noreste de Siria han aceptado este paradigma.

FUENTE. Beritan Sarya / ANF / Edición: Kurdistán América Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org