September 11, 2022
De parte de Vamos Hacia La Vida
106 puntos de vista

Panfleto difundido en las calles durante la jornada de conmemoraci贸n de un nuevo 11 de septiembre. Con la memoria viva hasta conquistar nuestro futuro. Quienes hacen revoluciones a medias cavan su propia tumba.


EL REFORMISMO NUNCA HA HECHO REVOLUCIONES

Cuando l@s explotad@s deciden confiar el destino de sus vidas en sus propias manos, todos aquellos sectores cuya existencia depende de la explotaci贸n se unen en su contra, aplicando diversas estrategias para contenerl@s y derrotarl@s. As铆, se comprometen de derecha a izquierda todos los partidos que defienden las categor铆as fundamentales de la civilizaci贸n capitalista.

En los a帽os 60-70 se viv铆a una inmensa oleada revolucionaria internacional, y en Chile se gestaba un proceso que captaba la atenci贸n del mundo entero. Este proceso no se encontraba acotado a los avatares de la alianza reformista de la Unidad Popular, con Allende a la cabeza. Por el contrario, emerg铆a de un creciente movimiento social que se expresaba heterog茅neamente en ocupaciones de f谩bricas, tomas de fundos y terrenos, comedores populares, asociaciones culturales, y una amplia gama de experiencias comunitarias y anticapitalistas. Como sucede en estos casos, este movimiento chocaba tanto contra limitaciones que surg铆an y se potenciaban desde su propia din谩mica interna, como contra la continua y feroz represi贸n estatal (se registraron varias matanzas en pocos a帽os, como la de Pampa Irigoin en Puerto Montt en 1969, bajo el gobierno de Eduardo Frei Montalva, cuando 11 poblador@s son asesinad@s, incluyendo un lactante de 3 meses) y el encuadramiento reformista.

Apoyada en estas luchas, la UP logra llegar al gobierno en 1970, para aplicar un programa socialdem贸crata mientras combat铆a abiertamente a quienes romp铆an por debajo con los marcos de la legalidad burguesa y se atrev铆an a actuar aut贸nomamente.

Durante tres a帽os la actividad aut贸noma de obrer@s, campesin@s y poblador@s, que daba frutos con la conformaci贸n de los cordones industriales, la expropiaci贸n de fundos a un ritmo que la UP no pod铆a 鈥攁 pesar de sus esfuerzos鈥 controlar, o los comandos comunales y las juntas de abastecimiento y precios (JAP), se fue haciendo cada vez m谩s intolerable para la clase capitalista.

El sanguinario golpe militar ocurre entonces como 煤ltima medida para resguardar a la clase dominante, enmarc谩ndose en la respuesta contrarrevolucionaria que en todo el globo reestructuraba al Capital en crisis. Pero su 茅xito en derrotar al proletariado no se explica sin la constante labor reaccionaria de la propia izquierda, que lo desorganiza, reprime y literalmente desarma.

芦Cuarenta y cinco d铆as antes del golpe Allende consideraba que los principales problemas del pa铆s eran las demandas salariales excesivas de los obreros, su 鈥榚conomicismo鈥, y el 鈥榩aralelismo sindical鈥 de los cordones industriales. Pronunci贸 un severo serm贸n contra la clase obrera y aclar贸 tajantemente: 鈥楨STE PAIS VIVE UN PROCESO CAPITALISTA鈥; anunci贸 una severa pol铆tica salarial advirtiendo que en el a帽o pr贸ximo los reajustes de sueldos podr铆an ser inferiores al alza del costo de la vida, aclar贸 que las FF.AA. seguir铆an aplicando estrictamente la ley de control de armas y sugiri贸, en medio de una ovaci贸n de sus anfitriones 鈥榗omunistas鈥 que el MIR podr铆a estar actuando en complicidad con la CIA. Como vemos, una excelente pol铆tica para preparar al proletariado para los enfrentamientos que se avecinaban禄[1].

Se hace ineludible ponderar entonces el rol desmovilizador de la izquierda del capital, que se mueve dentro del marco pol铆tico burgu茅s y que no se propone otra cosa que el reacomodo de las l贸gicas mercantiles, haciendo por tanto un balance de su papel en los 70 y el que ha desempe帽ado desde la revuelta de 2019, principalmente  trav茅s de los partidos hoy en el gobierno (P鈥滳鈥 y FA), pero tambi茅n de aquellos grupos que le entregan su 鈥渁poyo cr铆tico鈥, secund谩ndolos en su maniobras con la pretensi贸n 鈥渋ngenua鈥 de 鈥渄esbordarlos鈥. De esta manera, a partir del 鈥淧acto por la Paz y la Nueva Constituci贸n鈥 firmado por la casi totalidad de partidos pol铆ticos con representaci贸n parlamentaria el 15 de noviembre de 2019, todo el partido del orden se ha dedicado a diluir la potencia del imponente movimiento desarrollado desde las jornadas hist贸ricas del 18-19 de octubre. Su objetivo expl铆cito fue salvar la institucionalidad, gobierno y congreso principalmente, a trav茅s de sucesivos eventos electorales que secuestraron la autoactividad de la clase, saboteando las nacientes Asambleas Territoriales, y potenciando el sentido com煤n propio de esta sociedad organizada en torno a la explotaci贸n  y dominaci贸n social y, por tanto, del fetichismo estatal. Este es el objetivo declarado del proceso constituyente. Su rol fue ciertamente efectivo: las campa帽as electorales, primero para el plebiscito de entrada, y luego para la elecci贸n de constituyentes y otras m谩s (entre las que destaca la presidencial de 2021) sirvieron al prop贸sito de despejar relativamente las calles, quitar fuerza a varias expresiones de autoorganizaci贸n y luchas reivindicativas, adem谩s de otorgar impunidad a los responsables del terrorismo estatal y reafirmar la prisi贸n pol铆tica para decenas de pres@s de la revuelta. Pero para las ilusiones de un amplio sector que ve铆a en la confecci贸n de una nueva constituci贸n una v铆a para acceder a derechos sociales, este camino result贸 en un estrepitoso fracaso, consumado el pasado 4 de septiembre.

El proletariado no se moviliza tras consignas ideol贸gicas ni promesas que se le presentan como ajenas, sino por sus necesidades concretas, lo que no significa que no pueda actuar de forma consciente. La reducci贸n y codificaci贸n de las luchas reivindicativas proletarias en categor铆as propias de los nichos del mercado acad茅mico no tienen otro efecto que fragmentar las luchas, aislarlas y finalmente desconectarlas de su sentido original, imponi茅ndolas luego como algo externo y sembrando la decepci贸n e impotencia. Este es uno de los factores que se encuentra tras la apabullante derrota electoral del 鈥渁pruebismo鈥. Adem谩s de una p茅sima campa帽a, los grupos pol铆ticos reaccionarios supieron sacar mejor provecho de temas como la unidad nacional, la seguridad y el orden, que son 鈥減ropios鈥 de su 鈥溍bito鈥. Temas que la izquierda del capital no busca nunca tratar en profundidad, sino que, hermanada con sus rivales de derecha, utiliza tambi茅n de forma proselitista. Consignas patrioteras, respuestas a las mentiras y 鈥渃ampa帽as del terror鈥 de la derecha que hacen todo lo posible por desmarcarse de cualquier amenaza real al poder y sus lacayos, centralidad de la familia y otros valores rancios, incluyendo el sexismo, racismo y homofobia, son elementos muy comunes de observar en sectores supuestamente cr铆ticos, lo que lleg贸 al paroxismo luego del reciente triunfo del 鈥渞echazo鈥, en la que se observ贸 una verdadera ola de desprecio hacia el 鈥減opulacho鈥 por quienes pretend铆an luchar en su nombre.

Tanto los procesos de los a帽os 70 como los de 2019 en adelante, interrumpen su extensi贸n y profundizaci贸n cuando no dirigen sus cr铆ticas y sus luchas contra el n煤cleo de las relaciones capitalistas (trabajo, dinero, valor) y al Estado como tal. Las lecciones evidentes acerca del papel de los sectores reformistas, que no son solo una versi贸n moderada dentro de las luchas contra el capital, sino que poseen objetivos radicalmente distintos (preservaci贸n del orden social capitalista versus su negaci贸n radical y superaci贸n), no deben ser escondidas bajo la alfombra para volver a desfilar hacia el matadero.

Nuestro camino no es la integraci贸n en la pol铆tica actual sino su destrucci贸n. Esta es una necesidad que surge de las mismas experiencias. Seguir d谩ndose de cabeza contra el muro institucional, pidiendo una y otra vez una 鈥渧erdadera y democr谩tica鈥 asamblea constituyente y nueva constituci贸n, en lugar de crear y potenciar nuestros propios espacios, fortalecer los lazos y las discusiones fraternas entre individuos y colectividades, y conformar relaciones solidarias que respondan a nuestras necesidades m谩s acuciantes e inmediatas, no puede ser la senda a seguir.

No olvidamos a nuestr@s ca铆d@s. No perdonamos a l@s asesin@s, torturador@s y sus c贸mplices de derecha e izquierda.                  

隆QUE LA MEMORIA HIST脫RICA SEPULTE A QUIENES CONDENAN LA VIOLENCIA PROLETARIA!

Vamos Hacia la Vida, septiembre 2022.                                                                                      

[1]     Helios Prieto (1973) Chile: los gorilas estaban entre nosotros. Se puede descargar junto a otros materiales relacionados desde ac谩: http://el-radical-libre.blogspot.com/2019/09/la-dictadura-del-capital-es-permanente.html




Fuente: Hacialavida.noblogs.org