June 6, 2021
De parte de Lobo Suelto
321 puntos de vista


00. Fotos. Har谩 un poco m谩s de un a帽o que, en medio del estallido que est谩 transformando a Chile para siempre, circul贸 por las redes sociales la imagen de un grafiti callejero que dec铆a algo as铆 como: 鈥淎 leer la 脡tica de Spinoza鈥. Una serie comienza a formarse cuando, hace unos pocos d铆as (estamos en junio de 2021), circul贸 otra foto, proveniente de las recientes manifestaciones populares en Colombia, en la que se ve a una mujer joven sosteniendo un cartel escrito tambi茅n a mano en el que se le铆a: 鈥淓xplicar Deleuze ahora鈥. El punto que llama la atenci贸n es la irrupci贸n de trazos filos贸ficos, porque estos nombres 鈭扴pinoza, Deleuze鈭 implican lecturas, y remiten a ciertas maneras de la explicaci贸n; parecen venir de otro mundo, pertenecer a otra escena. Seguramente una escena universitaria. Lo propio de este tipo de tumultos urbanos, aspecto que confirma su alma libertaria, es volcar las bibliotecas a la calle. De este vuelco estamos hablando, de una nueva disposici贸n entre cuerpos y enunciados que afecta decisivamente los modos de lectura, que reubica al pensamiento llamado filos贸fico entre el rigor meditativo (situaci贸n convencional de estudio) y la apropiaci贸n revoltosa de la lectura militante. En un texto sobre el 2001 argentino, el pensador italiano Paolo Virno se refer铆a a un tipo de lectura, paciente y generosa, capaz de interesarse tanto en 鈥la Historia universal de la eternidad de Borges como en el estudio de los piqueteros鈥. Un lector propiamente filos贸fico, que entiende la filosof铆a como un encuentro entre ficci贸n y lucha de clases. Las fotos muestran una nueva manera de concebir la filosof铆a: se lee en y desde la atm贸sfera callejera de la revuelta. Esta serie de apenas dos im谩genes deber铆a colocarse dentro de una serie mayor, cuyo punto de partida es aquella conocida fotograf铆a del Che Guevara leyendo en la altura de la copa de un 谩rbol, sobre la que escribe Ricardo Piglia en El 煤ltimo lector.

01. Consignas. En su nuevo libro La segunda venida, Franco 鈥淏ifo鈥 Berardi delinea la funci贸n precisa de la filosof铆a de este tiempo. Acorde con el tono teol贸gico-po茅tico del t铆tulo, la concibe como una actividad dedicada a descifrar cuestiones inadvertidas en la madeja del presente. Entend谩monos: el tiempo presente es tendencia, neoliberalismo y, en el extremo 鈭抋l que estamos arribando鈭, suicidio sist茅mico. Esta funci贸n de la filosof铆a fue encarnada por Rosa Luxemburgo. Fue ella quien, con la consigna 鈥淪ocialismo o Barbarie鈥, ense帽贸 a postular un posible 鈭抯ocialismo鈭 contra una tendencia b谩rbara. El posible, que debe ser creado (pensado y realizado), resulta anticipado de un modo casi som谩tico. La lectura filos贸fica extrae de la tendencia del capital una alternativa hist贸rica. Encuentra, en la lucha antagonista, la coincidencia de una nitidez con una urgencia. Un siglo despu茅s, como es notorio, la barbarie no ha dejado de triunfar. En estas condiciones m谩s bien angustiantes Bifo escribe, para situarnos hoy, 鈥淐omunismo o Extinci贸n鈥.

02. Citas. Fue en Colombia que el discurso de la llamada extrema derecha introdujo la cita filos贸fica guattariniana. Siendo Guattari c茅lebre compa帽ero de Deleuze, es razonable conjeturar que el cartel de la foto 鈥撯淓xplicar Deleuze ahora鈥濃 sea una respuesta, o un pedido de respuesta, a esa derecha. Una derecha que es sanguinaria, tanto en Colombia como en Chile. En efecto, fue el ex presidente Uribe quien puso a circular el enunciado en cuesti贸n (la 鈥渞evoluci贸n molecular disipada鈥) como noci贸n clave de una estrategia represiva. Seg煤n se sabe, la cita de Uribe proviene de un ide贸logo ultraconservador chileno de nombre Alexis L贸pez Tapia. Se confirma, entonces, el eje Colombia-Chile. Un eje contra-filos贸fico. Que lee 鈥搚 leer siempre es apropiarse de enunciados鈥 en funci贸n de asegurar la tendencia neoliberal. De all铆, insistimos, el cartel: 隆Explicar a Deleuze! O a Guattari. Explicar, en este contexto, es devolver. Devolverle a la filosof铆a su lenguaje. En esta l铆nea escribe Bifo:

鈥淟a revoluci贸n molecular no tiene absolutamente nada que ver con una t谩ctica de combate. M谩s a煤n: cuando se habla de revoluci贸n molecular, se habla, de hecho, de un proceso que no puede estar dirigido ni programado, ya que no es un efecto de la voluntad racional, sino justamente una expresi贸n del Inconsciente, del deseo que no tiene nada que ver con las formas pol铆ticas establecidas ni con la astucia de alg煤n marxista oculto en alg煤n sitio en el bosque. Muy por el contrario, la revoluci贸n molecular es un borbot贸n del inconsciente social que puede ascender cuando la voluntad organizada de la pol铆tica pierde su poder, cuando el deseo irrumpe en el dominio del orden represivo.鈥 (Ver ac谩 el texto completo)

03. Lecturas. Entonces, no hay enunciados inocentes. Toda lectura es lucha de clases. Por eso Walter Benjamin, admirador de Luxemburgo, escribe sobre la necesidad de una 鈥渓ectura a contrapelo鈥. Lo que David Vi帽as llamaba el 鈥渞ev茅s de la trama鈥, un dispositivo cr铆tico, de tipo hist贸rico-literario, que viene muy a cuento. En su libro De los montoneros a los anarquistas, de 1971, Vi帽as lee, en esta clave, un cap铆tulo central de la Argentina. Un cap铆tulo que vale por sus analog铆as posibles. Se trata del per铆odo que va de la Batalla de Pav贸n (1861), que consolida el avance arrollador del 鈥渂urgu茅s conquistador鈥 (la oligarqu铆a en su fase ascendente), hasta los preparativos del centenario. La tendencia se presenta como s铆ntesis que vincula armamento moderno, poder econ贸mico porte帽o y liberalismo europeo. Se materializa como sucesivas victorias militares contra el indio y gaucho. La utop铆a burguesa era la democracia liberal ilustrada fundada en la inmigraci贸n europea blanca, es decir, en un repoblamiento del pa铆s, una sustituci贸n racial. El rev茅s de la trama muestra otra cosa: una modernizaci贸n capitalista violenta, un sometimiento de la fuerza de trabajo a un r茅gimen semiesclavista, la apropiaci贸n/concentraci贸n de la tierra, y una ideolog铆a darwiniana, autoritaria, positivista, racista. El rev茅s de la trama son los conventillos y la huelga. Ferroviarios y obreros tip贸grafos en primer lugar. La lucha de clases proletaria sustituye la olig谩rquica guerra de las razas.

04. Contrapunto. En 1909 aparece Sim贸n Radowitzky. Nacido en Kiev, en 1891, contempor谩neo del soviet de Petrogrado, nacido en una familia jud铆a y testigo rebelde de los pogroms zaristas, migra en 1908 a Buenos Aires. A sus 18 a帽os se erige como contracara del jefe policial del gobierno de Alcorta, el coronel Ram贸n L. Falc贸n, hombre de impecable coherencia represiva al servicio de Sarmiento en la guerra contra las montoneras de L贸pez Jord谩n en Entre R铆os, vinculado al general Roca en la Campa帽a del Desierto y sanguinario masacrador de huelgas obreras. 鈥淢谩rtir de la burgues铆a argentina鈥, lo llama Vi帽as. La bomba justiciera que acaba con Falc贸n es le铆da por Vi帽as como una acci贸n de venganza simb贸lica por el asesinato del jefe de las montoneras, Chacho Pe帽aloza (1863). El rev茅s de la trama, en este caso, de la trama olig谩rquica, torna comprensible la tendencia y la aparici贸n de una nueva lucha de clases. 




Fuente: Lobosuelto.com