July 12, 2021
De parte de SAS Madrid
180 puntos de vista


‘P煤blico’ ofrece una serie de informaciones exclusivas que revelan los cimientos ocultos de la fortuna del rey em茅rito: no se asientan en las comisiones por un porcentaje del crudo importado como se hizo creer, sino en el tr谩fico de armas. 脡sta es la verdadera historia de un fraude gigantesco y de quienes lo administraron.

Antes de subir al trono, el heredero a la Corona borb贸nica designado por el dictador Francisco Franco ya est谩 obsesionado con acumular una gran fortuna, la que su padre nunca lleg贸 a tener. Para conseguirlo, Juan Carlos de Borb贸n promociona por todos los medios a Manuel Prado y Col贸n de Carvajal, su mejor amigo desde principios de los a帽os sesenta, para que le haga rico por cualquier v铆a, sea suplicando d谩divas de las otras casas reales 鈥攏o s贸lo en las europeas鈥 o sacando tajada de las relaciones econ贸micas internacionales del Estado: en 1974 env铆a una carta a Henry Ford II 鈥攏ieto del fundador de la famosa empresa automovil铆stica鈥 recomend谩ndole a Prado como gestor de la entrada del coloso automotriz Ford en Espa帽a.

Nada m谩s ce帽irse la corona, Juan Carlos I nombra (en 1977) senador por designaci贸n real a este descendiente directo de Crist贸bal Col贸n, y lo hace embajador especial plenipotenciario (“Ambassador At Large”) permanente de Espa帽a, as铆 como administrador solidario al 50% 鈥揷omo pantalla de su propia participaci贸n鈥 de todos sus negocios, empezando por el m谩s rentable que hay: la venta de armas.

En la primera visita de los reyes espa帽oles a Riad, en octubre de 1977, el hoy em茅rito negocia la creaci贸n de una empresa conjunta hispano-saud铆, supuestamente para canalizar el comercio entre los dos pa铆ses: Alkantara (“puente”, en 谩rabe) Iberian Exports. El pr铆ncipe Fahd 鈥揺n aquel momento, hombre fuerte del r茅gimen teocr谩tico del rey Jaled, sucesor de Faisal鈥 nombra delegado saud铆 en Alkantara al magnate Adnan Khashoggi, traficante de armas cuyo holding Triad International ostentar谩 el 50% del capital. Por su parte, Juan Carlos designa a Manuel Prado como presidente de la compa帽铆a, financiada con fondos p煤blicos en la mitad espa帽ola: el Instituto Nacional de Industria (INI) pondr谩 un 25% y Focoex (Fomento del Comercio Exterior, del Banco Exterior de Espa帽a pero operando desde Panam谩) el otro 25%.

La intenci贸n de que esa joint venture quede fuera del control fiscal de la Hacienda P煤blica se trasluce en el hecho de que Alkantara Iberian Exports no se constituye en Madrid ni Riad, sino en Londres, el 6 de julio de 1978, como “Private limited with Share Capital company” con registro 01377422. Borja Prado Eulate, hijo del socio y testaferro del rey, es colocado en la empresa por parte de Focoex, para la que trabajar谩 de 1980 a 1988. En ese momento, el presidente del INI es Francisco Jim茅nez Torres, quien despu茅s asesorar谩 como abogado al propio Khashoggi en operaciones comerciales internacionales.

En aquellos a帽os, todas las operaciones internacionales de ventas de armamento y material militar son consideradas “materias clasificadas” por tratarse de “asuntos, actos, documentos, informaciones, datos y objetos cuyo conocimiento por personas no autorizadas pueda da帽ar o poner en riesgo la seguridad y defensa del Estado”, seg煤n dispone el art铆culo 2 de la ley 9/1968, de 5 de abril, sobre secretos oficiales. Una ley que todav铆a hoy sigue vigente e impide obtener los documentos de esos contratos gestionados por Alkantara.

Felipe Gonz谩lez se opuso a las comisiones por el crudo del Golfo

Dos a帽os despu茅s, en 1980, Adolfo Su谩rez viaja a Riad para asegurarse el suministro de crudo saud铆, pero la total ignorancia del idioma ingl茅s del presidente del Gobierno no le permite desentra帽ar los negocios con ese pa铆s de Col贸n de Carvajal, al que hab铆a nombrado primer presidente de Iberia (1976-78) y despu茅s presidente del Instituto de Cooperaci贸n Iberoamericana (ICI, hasta 1982).

De aquella 茅poca parte la denuncia que hizo en diciembre de 2014 el catedr谩tico de Econom铆a y ex consejero delegado de Campsa, Roberto Centeno, quien asegura que Prado se llevaba una comisi贸n de “uno o dos d贸lares” por cada barril de petr贸leo adquirido en el Golfo P茅rsico, y que el entonces ministro de Hacienda de Su谩rez, Francisco Fern谩ndez Ord贸帽ez, le impidi贸 en 1979 cerrar la compra de 150.000 toneladas de crudo que hab铆a negociado a buen precio con la Kuwait Petroleum Company, advirti茅ndole de que “Manolo Prado es la 煤nica persona que tiene derecho a comprar petr贸leo en Arabia Saudita y los Emiratos” 脕rabes.

Mucho se ha insistido en que ese trato de favor con la Corona pervivi贸 durante la presidencia de Felipe Gonz谩lez, pero una fuente consultada por P煤blico afirma que el l铆der socialista no permiti贸 esas comisiones e incluso fue o铆do, a la salida de un despacho con Juan Carlos en La Zarzuela, dici茅ndole a Sabino Fern谩ndez Campo (jefe de la Casa Real) en voz muy alta, de forma que lo escucharon varias personas del c铆rculo 铆ntimo del soberano: “隆Y de ese uno o dos por ciento del petr贸leo que dice Prado, nada de nada! 驴Eh?” Entre los que escucharon esas palabras, en 1982, estaba el teniente general Agust铆n Mu帽oz Grandes, ayudante de campo del rey, quien relat贸 esa an茅cdota a la citada fuente.

Pr茅stamo de cien millones, sin inter茅s, del pr铆ncipe saud铆 Salm谩n

Una prueba de que el rey no llega a ingresar cuantiosas comisiones de las compras de crudo es que, para conseguir los fondos con los que poder operar como intermediarios de otros negocios, Juan Carlos env铆a en 1980 a sus dos hombres de confianza, Manuel Prado y el pr铆ncipe georgiano-ruso Zourab Tchokotua 鈥揹el que es amigo desde ni帽o porque estudiaron juntos en un internado de Friburgo (Suiza)鈥, a pedirle un pr茅stamo a otro de los siete hijos de la esposa preferida del fundador de Arabia Saud铆, el legendario Saud: Salm谩n bin Abdulaziz, entonces emir de Riad 鈥揳ctualmente, es el rey del pa铆s鈥, a su fastuoso palacio de Marbella, el Al-Riyad, donde pasa largas temporadas.

Para sorpresa de Prado y Tchokotua, Salm谩n accede a la petici贸n de Juan Carlos, habla con sus hermanos, y les proporciona un cr茅dito a diez a帽os, sin inter茅s, por valor de 100 millones de d贸lares (unos 7.500 millones de pesetas en esas fechas). Una cantidad que, en pesetas, llegar谩 a ascender a m谩s de 17.000 millones cuatro a帽os despu茅s a causa de las continuas devaluaciones de la moneda espa帽ola.

Una de las personalidades m谩s cercanas al rey durante ese periodo afirma a P煤blico que ese dinero es depositado en una cuenta de Sogenal (Soci茅t茅 G茅n茅rale Alsacienne de Banque), de Ginebra. La importancia de ese dep贸sito acredita a Prado para convertirse en consejero de la entidad 鈥搖no de los mayores bancos europeos鈥, al ser nombrado presidente de la Soci茅t茅 Generale de Banque en Espagne, y retira anticipadamente los intereses de diez a帽os (unos 33 millones de d贸lares), dinero con el que se financiar谩n a partir de entonces sus actividades como intermediarios de operaciones comerciales internacionales y especulaciones inmobiliarias.

Tr谩fico de armas con Khashoggi y la compa帽铆a Alkantara

La voluntad de Manuel Prado y de Khashoggi de hacer negocios opacos de tr谩fico de armas a trav茅s de Alkantara se demuestra cuando, el 13 de agosto de 1982, la registran en el para铆so fiscal de Chipre como “Compa帽铆a Limitada con registro HE18048”. As铆 puede operar fuera del control tanto del Gobierno saud铆 como del espa帽ol, que en 1985 hace su primer informe oficial sobre las m谩s importantes compa帽铆as de venta de armas espa帽olas, con datos de a帽os anteriores, y coloca a Alkantara a la cabeza de la lista, aun admitiendo que sigue siendo incompleta y que La Moncloa no controla el destino final de las exportaciones de material b茅lico espa帽ol, menos a煤n las comisiones.

Fuentes gubernamentales incluso reconocen a El Pa铆s: “El funcionario que en el extranjero se presta a proporcionar el certificado de 煤ltimo destino “puede llegar a cobrar una comisi贸n de hasta el 30% del valor del contrato. Comisiones y corruptelas tambi茅n han existido y existen en Espa帽a, aunque no m谩s, por ejemplo, que en Alemania”.  

En enero de 1989, el INI decide disolver Alkantara a causa del esc谩ndalo provocado por la imputaci贸n de Khashoggi en el caso Ir谩n-Contra; la venta de armas a Ir谩n, violando el embargo, para financiar a los mercenarios que combat铆an al Gobierno de Nicaragua (1985-86).

Pero, antes de ser imputado, Khashoggi le pasa los trastos de Alkantara al traficante de armas de origen liban茅s Abderram谩n el Assir, al que ha introducido en la beautiful people de Marbella 鈥”gente guapa” como el gran amigo de Felipe Gonz谩lez, el empresario Enrique Sarasola, Los Albertos (Alcocer y Cortina) o el ministro Carlos Solchaga, todos ellos asiduos de las fastuosas fiestas privadas de Khashoggi鈥, hasta el punto de que El Assir se acaba casando con Mar铆a Fern谩ndez-Longoria, hermana de la esposa de Adri谩n de la Joya (socio y padrino del comisario Villarejo, quien es amigo de otro traficante de armas, Monzer al Kassar), Cristina. El padre, Carlos Fern谩ndez-Longoria de Pav铆a, es embajador en Egipto (1985-90), pa铆s con el que veremos que les ser谩 muy rentable la intermediaci贸n de Alkantara en la venta de armamento.

As铆 que los negocios de venta de armas de la filial chipriota de Alkantara contin煤an casi dos a帽os m谩s, hasta su disoluci贸n en Chipre el 14 de noviembre de 1990. Por ejemplo, en el verano de 1989 El Assir negocia en Rabat la venta a Marruecos de siete aviones de transporte CN-235 fabricados por Construcciones Aeron谩uticas (CASA). Cada aparato cuesta 1.100 millones de pesetas, as铆 que el montante total del negocio ronda los 7.700 millones de pesetas, de los cuales unos 2.750 se van a abonar con pr茅stamos del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) y el resto con cr茅ditos blandos espa帽oles, a un inter茅s que oscila entre el 7 y el 9% (en aquel tiempo los pr茅stamos al consumo superan el 18% en Espa帽a y los de Vivienda de Protecci贸n Oficial est谩n en torno al 11,25%).

Por descontado, El Assir y sus socios (Prado, en nombre del rey, con el que es socio a medias de todas las inversiones que hace, y Tchokotua) se embolsan una cuantiosa comisi贸n del 20% sobre el precio total, es decir unos 1.500 millones de pesetas, que paga el Estado espa帽ol, tal como recoger谩n Jos茅 D铆az Herrera y Ram贸n Tijeras en su obra El dinero del poder. La trama econ贸mica en la Espa帽a socialista (1991 Informaci贸n y Revistas, S.A./Cambio 16).

12.500 millones en comisiones por venta de armas a Marruecos

Despu茅s, El Assir consigue una carta de intenciones firmada por el secretario general de la Administraci贸n de la Defensa Nacional marroqu铆, que le permitir谩 seguir vendiendo armas a Marruecos durante a帽os por un importe total de 570 millones de d贸lares (m谩s de 62.000 millones de pesetas en aquellas fechas). Un negocio que ansiaban las empresas de armamento espa帽olas como ENASA y Land Rover Santana (veh铆culos militares), la Empresa Nacional Santa B谩rbara y Explosivos Alaveses (minas y proyectiles) o ENOSA, Amper e Inisel (material electr贸nico y comunicaciones).

Esa operaci贸n es la mayor venta de armamento del Gobierno espa帽ol a Marruecos de la 茅poca y las comisiones que se reparten los mediadores sumar铆an unos 12.500 millones de pesetas. Pero “los comisionistas que trabajaban con Alkantara hac铆an tr谩fico de armas con todos los pa铆ses que pod铆an, aprovechando todas las guerras y conflictos de aquellos a帽os”, asegura a P煤blico uno de los amigos del rey consultados, que conoci贸 bien aquellos negocios.

En cualquier caso, Manuel Prado pronto ve la necesidad de ocultar mejor sus actividades lucrativas a medias con Juan Carlos. As铆 que en 1983 fija su residencia en Ponilly, junto a Lausana, y funda en Suiza la compa帽铆a Tr茅bol S.A. con el otro socio 铆ntimo del monarca, Tchokotua, casado con la arist贸crata mallorquina Marieta Salas Zaforteza, gran amiga de la princesa Mar铆a Gabriela de Saboya, conocida como el “primer amor” de Juan Carlos I. El tercer socio de ese “tr茅bol” es el propio rey, aunque su nombre nunca figura en los documentos, seg煤n asegura a P煤blico uno de los que estaban en el c铆rculo 铆ntimo del monarca. Esta fuente subraya que en aquellos a帽os muchos de los millonarios de la 茅lite econ贸mica y financiera de Madrid saben que Tr茅bol SA es el veh铆culo de las inversiones de Juan Carlos I porque ni Prado ni Tchokotua hacen gran cosa por ocultarlo en ese 谩mbito, aunque rige un silencio informativo absoluto en los medios de comunicaci贸n.

Borja Prado Eulate, tras su etapa en Focoex y Alkantara, pasa a ser vicepresidente para Espa帽a de la Uni贸n de Bancos Suizos (UBS AG), una de las 29 principales entidades financieras del mundo, cargo que ocupa de 1989 a 1994. P煤blico ha tratado reiteradamente, sin 茅xito, de ponerse en contacto con Borja Prado, tanto a trav茅s de sus antiguos colaboradores en Endesa 鈥揷uya presidencia abandon贸 recientemente鈥 como con las sociedades en las que figura actualmente como consejero 鈥揂lmagro Asesoramiento e Inversiones SA, Key Capital Partners y otras鈥 para que comentara el contenido de este art铆culo.

Las operaciones desde Suiza del Holding Tr茅bol

Desde Suiza, para Manuel Prado es f谩cil evadir fiscalmente los beneficios del holding Tr茅bol en Espa帽a (Tr茅bol Internacional, Tr茅bol Condal, Trebolquivir鈥), a pesar de que sigue pasando la mayor parte del tiempo en la Zarzuela, “y Juan Carlos, que lo que necesita es el reconocimiento de todas las monarqu铆as europeas, adopta a dos primos, que no pegan golpe ni tienen un duro (Carlos de Borb贸n y Dos Sicilias, Duque de Calabria, y el rey Sime贸n de Bulgaria) y los pone a trabajar en la compra-venta de armas de Alkantara”, explica a este diario la fuente antes citada. “Pero tampoco disponen de muchos fondos, porque gastan demasiado: se compran un avi贸n, caro, a reacci贸n, cuando casi no hab铆a ninguno de ese tipo en Espa帽a, al que Tchkoutoua trata de sacar rentabilidad alquil谩ndolo a altos ejecutivos para viajes de negocios de larga distancia. Y despilfarran las ganancias con gastos suntuosos”.

A煤n as铆, en 1984 Alkantara Iberian Exports Ltd es ya la mayor exportadora de armas de Espa帽a y su mejor cliente acaba siendo Egipto, que compra buques de guerra y veh铆culos militares a empresas espa帽olas. Enasa obtiene por esa v铆a contratos para vender miles de camiones Pegaso y cientos de blindados al Ej茅rcito egipcio por valor de casi 600 millones de d贸lares. Por su parte, Baz谩n vende al gigante 谩rabe dos corbetas, todo ello gracias a la l铆nea de cr茅ditos blandos que abre Espa帽a al Gobierno de El Cairo a trav茅s de ocho convenios por un valor total previsto de 22.000 millones de pesetas. Pr茅stamos espa帽oles con los que el Ministerio de Defensa egipcio adquiere ese armamento.

Comisiones millonarias del rey  y sus socios, pagadas con fondos p煤blicos

Sin embargo, en 1985 Egipto suspende pagos en plena crisis financiera internacional y nunca devuelve aquellos cr茅ditos a Espa帽a. Eso s铆, las empresas fabricantes espa帽olas cobran la totalidad de lo facturado y los socios de Alkantara se embolsan sus comisiones millonarias 铆ntegras, a cuenta de esos pr茅stamos del Estado. Diez a帽os despu茅s, Espa帽a tendr谩 finalmente que condonar a Egipto 18.800 millones de pesetas, con los que se han financiado esos negocios. Por tanto, toda la operaci贸n, incluidas las comisiones del rey y sus socios, se pagan con fondos p煤blicos, seg煤n la obra ya citada de D铆az Herrera y Tijeras.

No obstante, los gastos fastuosos en los que incurren los socios del Holding Tr茅bol merman enseguida esos ingresos y Prado trata de hacer tambi茅n negocios inmobiliarios, aprovech谩ndose de sus conexiones al m谩s alto nivel. Aunque en ese terreno es un desastre y sus sucesivas inversiones fracasan continuamente, como las del Castillo de los Garciagos (un proyecto fara贸nico que idea en Jerez en 1988 y acaba siendo ruinoso), para el que le saca un cr茅dito de 3.500 millones a Mario Conde (Banesto) con los que en realidad acaba tapando otros agujeros.

En 1989, Prado va a presentarse a Javier de la Rosa, cuyo cargo de delegado en Espa帽a del potent铆simo Kuwait Investment Office (KIO) es ambicionado por las m谩s altas autoridades econ贸micas y pol铆ticas del pa铆s, muchas de las cuales acuden directamente al presidente de esa oficina kuwait铆 de inversiones internacionales, Ahmad Al-Fahad Al-Sabah, para asegurarle que se ha equivocado al escoger a su apoderado espa帽ol. Hasta Solchaga intenta conseguir ese puesto, hablando con el vicepresidente de KIO.

Prado: “El rey es socio m铆o en todo, al 50%”

Lo primero que hace el testaferro del rey es mostrar a De la Rosa una carta de Juan Carlos I, dirigida a su “hermano” el emir de Kuwait 鈥揺ntonces, el jeque Yaber III鈥, subrayando que la persona adecuada para representar los intereses de KIO en Espa帽a debe ser el propio Manuel Prado y Col贸n de Carvajal. Pero 茅ste tranquiliza de inmediato al financiero catal谩n, prometi茅ndole que no cursar谩 esa misiva regia ni tratar谩 de arrebatarle el puesto, porque conf铆a plenamente en 茅l鈥 pese que a煤n no lo conoce. Y le asegura (como declarar谩 De la Rosa despu茅s ante el juez): “Prefiero hacer negocios contigo, y si los hacemos has de saber que la mitad de todo de lo que se gane es para m铆 y la otra mitad para el patr贸n” [refiri茅ndose al rey]. “Porque es socio m铆o al 50% en todo”.

Ya de salida del despacho, en la puerta y como si fuera una idea de 煤ltimo minuto, Prado indica a De la Rosa que, como primera operaci贸n conjunta, KIO debe adquirir la mitad de la finca que el rey y 茅l tienen junto al circuito de velocidad de Jerez y donde proyectan el desarrollo inmobiliario Sherry Golf Montecastillo. Incluso le fija el precio a pagar: 1.500 millones de pesetas por la mitad de un terreno que dos a帽os antes les hab铆a costado 125 millones.

Como no es una mera sugerencia, y a KIO le interesa gozar del favor del jefe del Estado, De la Rosa accede a esa inversi贸n, desaconsejada por todos los t茅cnicos de la divisi贸n inmobiliaria del grupo kuwait铆, y en junio de ese a帽o Trebolquivir (cuyo presidente es Prado) anuncia a bombo y platillo que ambas compa帽铆as van a invertir 10.000 millones en la construcci贸n de un complejo tur铆stico y deportivo en 1,8 millones de metros cuadrados, con unas mil viviendas, dos campos de golf, una escuela de equitaci贸n, dos hoteles y un club deportivo con todo tipo de instalaciones. Aunque la verdad es que KIO no tiene intenci贸n real de meterse en semejante proyecto fara贸nico de dudos铆sima rentabilidad, ya que requiere una inversi贸n total de 25.000 millones, de los que habr铆a que obtener 15.000 de sociedades inmobiliarias locales.

Son este tipo de operaciones las que llevan a la ruina a los socios de Tr茅bol, pues se gastan el total del cr茅dito de 100 millones de d贸lares de Salm谩n bin Abdulaziz, y, al cumplirse el plazo de diez a帽os para devolverlo, Prado y Juan Carlos tienen que mendigar a KIO que les preste esa misma cantidad.

Adem谩s, en 1990 Sadam Husein invade Kuwait y esa guerra da al traste con los negocios conjuntos, as铆 que finalmente Prado 鈥揳cosado por las causas judiciales鈥 deber谩 apartarse de sus funciones como administrador personal del rey y traspasar esa sociedad secreta con el monarca a Alberto Alcocer, siempre asistido por su primo Alberto Cortina, como veremos en el pr贸ximo cap铆tulo de esta serie.

*Para la realizaci贸n de esta serie de investigaci贸n se han consultado decenas de fuentes, numerosos materiales y se ha obtenido el testimonio confidencial de algunos de los m谩s estrechos amigos y colaboradores de Juan Carlos I. Tambi茅n se ha contactado con la Casa Real, que ha declinado hacer cualquier tipo de comentario.

Enlace relacionado P煤blico.es 11/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org