October 26, 2021
De parte de El Topo
148 puntos de vista


Cuando hablamos de Palestina, siempre nos viene a la mente la mal llamada ocupaci贸n (colonialismo). Nos viene a la mente la imagen de las bombas que caen sobre la Franja de Gaza, los muertos de las masacres, los tambi茅n mal llamados asentamientos israel铆es (colonias) en Cisjordania, las demoliciones de viviendas, las detenciones de las y los presos palestinos, las personas refugiadas. Y todos y todas tenemos claro que el m谩ximo culpable de toda esa desgracia es Israel, con el apoyo incondicional de Estados Unidos y el benepl谩cito de la comunidad internacional.

Pero en esa relaci贸n de culpables a menudo nos olvidamos, u obviamos por ignorancia y desconocimiento en la mayor铆a de los casos, de un culpable m谩s que es clave para que el mayor de todos los culpables, Israel (驴o el segundo mayor?), pueda llevar a cabo sus planes sin impedimentos y teniendo a su merced a un brazo ejecutor que obedece las 贸rdenes como el peor de los lumpen: estamos hablando de la ANP, la Autoridad Nacional Palestina, una instituci贸n que ha traicionado, y traiciona, a la causa palestina. Un reducto de poder al servicio de Israel y Estados Unidos, resultado fiel de los fracasados Acuerdos de Oslo, que ha llevado a la deriva el proyecto de creaci贸n de un verdadero Estado palestino cohesionado y soberano.

Los Acuerdos de Oslo, m谩s que unos acuerdos de paz, fueron unos acuerdos que consolidaron la hegemon铆a sionista en toda la Palestina hist贸rica. Que cortaron de un hachazo las esperanzas de construcci贸n de un Estado palestino soberano y al que toda la poblaci贸n refugiada pudiese regresar. Unos acuerdos en los que la participaci贸n palestina, absolutamente al margen de las demandas y del sentir del pueblo palestino, acept贸 el colonialismo sionista israel铆, acept贸 la soluci贸n de los dos Estados a partir de las fronteras de 1967; la humillaci贸n de no regir en pr谩cticamente ninguno de los asuntos que deber铆an ser de su competencia; las migajas de un gobierno civil y de los que quedaron excluidos lo militar y lo econ贸mico. Acept贸 claudicar ante el gran amo sionista y ser represor y carcelero de su propio pueblo, y colaborador con las autoridades sionistas para frenar cualquier disidencia.

La traducci贸n pr谩ctica de dichos Acuerdos en estas casi tres d茅cadas ha sido la concesi贸n de todos los privilegios a la entidad sionista, con importantes logros estrat茅gicos y un absoluto retroceso para Palestina, con fuerte crecimiento de las colonias ilegales en Cisjordania, con la construcci贸n de m谩s de 700 kil贸metros del muro del apartheid dentro de los territorios ocupados; con m谩s represi贸n, m谩s violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional; m谩s destrucci贸n de viviendas palestinas; m谩s usurpaci贸n de tierras, y una marcada profundizaci贸n de la ocupaci贸n militar.

Antes de la firma de Oslo, en el a帽o 1991, tuvo lugar la Conferencia de Paz de Madrid  que sirvi贸 como preludio para Oslo. Madrid fue un 茅xito sin paliativos para Israel, pues mejor贸 la posici贸n de la entidad sionista en la comunidad internacional, manteniendo desde entonces relaciones diplom谩ticas con un n煤mero de pa铆ses considerablemente mayor que el que ten铆a antes de la conferencia de Madrid.

Est谩 m谩s que demostrado que el binomio Madrid-Oslo no ha servido m谩s que para perpetuar el sistema de apartheid del r茅gimen sionista contra la poblaci贸n palestina. Desde entonces, el sistema colonial israel铆 ha alcanzado niveles nunca vistos, con centenares de miles de colonos sionistas que se han trasladado a Palestina, que han provocado una escandalosa limpieza 茅tnica en Jerusal茅n y que han creado bajo el paraguas del Gobierno israel铆 multitud de colonias ilegales en Cisjordania, robando tierras palestinas, y expoliando sus recursos naturales.

Ante esta situaci贸n, en la que Israel no ha dado ni un solo paso hacia sus tibios compromisos de Oslo, el paradigma de dos Estados sobre la Palestina hist贸rica se vuelve completamente imposible. Las voces internas y externas que piden la disoluci贸n de la Autoridad Palestina, y piden un nuevo enfoque que verdaderamente ponga rumbo a la liberaci贸n de Palestina, se multiplican. Y es en este contexto en el que nace Masar Badil.

La Conferencia de la Ruta Alternativa Palestina, o Masar Badil, es un movimiento compuesto por personalidades y representantes de asociaciones y organizaciones civiles y populares de la Palestina ocupada y la di谩spora. Coincidiendo con el 30 aniversario de la Conferencia de Paz de Madrid, se est谩 organizando entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre una conferencia denominada 芦Palestina: la ruta alternativa禄. Masar Badil hace un llamado al pueblo palestino dentro y fuera de Palestina, a todas las organizaciones y movimientos de estudiantes, j贸venes y mujeres, para participar activamente en el lanzamiento de una gran movilizaci贸n popular en aras de acabar con el enfoque de los acuerdos de Madrid-Oslo, y la construcci贸n de una nueva etapa que sea la base popular para la renovaci贸n del movimiento nacional en la di谩spora y un hito en la historia del pueblo palestino.

Masar Badil es una iniciativa hecha por y para la nueva generaci贸n palestina, que pretende construir un espacio de organizaci贸n pol铆tica, social y cultural para que la juventud palestina ocupe el lugar que le corresponde en la lucha por el retorno y la liberaci贸n nacional, la recuperaci贸n de la Palestina hist贸rica desde el r铆o Jord谩n hasta el mar Mediterr谩neo y el derecho al retorno de las y los refugiados como un objetivo irrenunciable.

La Conferencia de octubre no es un fin en s铆 mismo, sino tan solo el principio de un gran proyecto que suponga un punto de inflexi贸n y que sea capaz de reconducir el proyecto de liberaci贸n nacional, que apueste por nuevos paradigmas alejados de procesos de negociaci贸n eternos, vac铆os y aniquiladores de la causa palestina. Porque como dijo el gran l铆der revolucionario palestino Ghassan Kanafani, 芦si fracasamos como defensores de la causa, lo correcto ser铆a cambiar a los defensores, no a la causa禄.

Por

Sausan Al-khouli Mar铆n

Integrante de Masar Badil, Alkarama, Unadikum y Sevilla con Palestina




Fuente: Eltopo.org