February 8, 2021
De parte de El Topo
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El pasado 21 de octubre civiles saharauis cortaron el paso de Guerguerat, abierto unilateralmente por Marruecos en el sur del muro militar que construy贸 en los 80 y que hoy divide en dos el mapa del Sahara Occidental. El Gobierno saharaui comunic贸 su cierre a la Minurso, la misi贸n de Naciones Unidas para el refer茅ndum, aclarando que en la directiva militar n.潞 1 鈥攆irmada a finales de los 90 por el Polisario y Marruecos como anexo al plan de alto al fuego鈥 no figuraba esta brecha, por tanto, ilegal. Fuerzas marroqu铆es se concentraron en la zona. Los cascos azules que vigilaban la protesta 芦preguntaban cada d铆a a los manifestantes cu谩ndo iban a abrir la brecha, convirti茅ndose as铆 en defensores del invasor marroqu铆 y no del refer茅ndum para el que fue creada la misi贸n禄, declaraba el responsable militar saharaui en la zona, el comandante Mohamed Alal.

Este paso se abri贸 en 2001 para exportar los recursos que Marruecos extrae de las zonas ocupadas con participaci贸n de empresas europeas. Desde entonces, el Polisario ha presentado m谩s de 50 denuncias a Naciones Unidas. En 2016, Marruecos intent贸 ampliar a trav茅s de la brecha la carretera que ya hab铆a construido en las zonas ocupadas, al objeto de facilitar el tr谩fico de camiones y su ocupaci贸n hasta la frontera mauritana del bufferzone (una franja desmilitarizada de 5 km situada en la zona bajo control del Polisario seg煤n los acuerdos). El Ej茅rcito saharaui paraliz贸 las obras, lo que bloque贸 el paso. Escal贸 la tensi贸n, pero finalmente en abril de 2017 se retir贸 de la zona ante el llamamiento de la ONU.

芦El Ej茅rcito marroqu铆 no puede intervenir para reabrir la brecha ya que la manifestaci贸n pac铆fica se ubica fuera del muro minado. Adem谩s, ello significar铆a el retorno a la guerra禄, afirmaba en octubre el intelectual mauritano Ismael Shej Sid铆a. Pero el 7 de noviembre, tras su discurso anual en conmemoraci贸n de la Marcha Verde, Mohamed VI envi贸 al Guerguerat la Tercera Brigada Motorizada. En la madrugada del 13, esta fuerza de 茅lite del ej茅rcito marroqu铆 cruz贸 a la franja desmilitarizada para desmantelar el campamento de protesta. Ese mismo d铆a, el presidente saharaui Brahim Galli envi贸 una carta urgente a la ONU reclamando una condena en茅rgica de los hechos. Pero no hubo respuesta oficial. 芦Ante este acto de agresi贸n 鈥攅scrib铆a鈥, las fuerzas militares saharauis se han visto obligadas a enfrentarse a las fuerzas marroqu铆es en leg铆tima defensa y protecci贸n a la poblaci贸n civil禄. Al d铆a siguiente decretaba el fin del compromiso con el alto el fuego firmado en 1991.

Estall贸 una guerra que actores implicados se empe帽an en ocultar, empezando por Marruecos. El Sahara Occidental es una baza para los intereses del sult谩n alau铆, un monarca absolutista que gestiona su feudo con mano f茅rrea y un 芦maquillaje dem贸crata禄 que le aconsejan sus aliados occidentales. Prefiere utilizar la realpolitik, los chantajes y las promesas, que cumplir谩 o no.

Y por esa v铆a lleg贸 el tuit de Trump, el cual reconoc铆a la marroquinidad del Sahara Occidental ocupado, y el revuelo internacional. 芦El presidente Trump ha revelado una vez m谩s su desprecio por el derecho internacional y los derechos humanos b谩sicos al reconocer oficialmente la ocupaci贸n criminal y brutal del Sahara Occidental por Marruecos 鈥攄eclaraba Noam Chomsky tras el anuncio鈥. Esto fue claramente un regalo para Marruecos a cambio de su aceptaci贸n de la solicitud de Trump de reconocer la ocupaci贸n criminal y brutal de Israel de la Cisjordania palestina禄. Similares cr铆ticas hicieron James Baker, padre del plan de paz, y John Bolton, exconsejero de Seguridad Nacional de Trump, que ped铆a a Biden revertir la decisi贸n y justificaba que el Polisario pudiera optar por regresar al campo de batalla.

Hasta la ministra Gonz谩lez Laya pidi贸 respeto a las resoluciones de la ONU. Aunque nuestro pa铆s sigue perdiendo peso en el conflicto y, como dice Bolton, refiri茅ndose a Espa帽a y Francia como actores que podr铆an promover su resoluci贸n: 芦If they choose not to say anything, they should remain silent bystanders禄, invit谩ndolos a quedarse callados.

La actitud del secretario general Antonio Guterres tampoco ha ayudado y con 茅l se va difuminando el compromiso del refer茅ndum de los papeles de la ONU. Escrib铆a Ebnu, poeta y diplom谩tico saharaui, que 芦el secretario general de la ONU afirme, sin ning煤n rubor, que una brecha ilegal, hecha por un r茅gimen de ocupaci贸n ilegal en un muro ilegal, es un paso para mercanc铆as y personas, es sencillamente vergonzoso (鈥) 隆Qu茅 verg眉enza! Hablar de la libertad de movimiento, hablar de libertad de circulaci贸n, cuando en el Sahara Occidental desde hace m谩s de 45 a帽os est谩 prohibida la libertad. 隆Pero ya no importa!禄

芦Todos somos conscientes de que la independencia del pueblo saharaui no se nos va a dar, hay que quit谩rsela al invasor marroqu铆 鈥攄eclaraba el comandante Alal desde el frente pr贸ximo al Guerguerat鈥. El estado de 谩nimo de los j贸venes es muy alto禄. Parad贸jicamente, la vuelta a las armas ha abierto una ventana de esperanza para la frustrada juventud saharaui.

Como 45 a帽os atr谩s, los hombres se alistan en masa y las mujeres asumen la gesti贸n total del refugio: salud, educaci贸n, supervivencia, etc. En las zonas ocupadas, la Instancia Saharaui contra la Ocupaci贸n Marroqu铆 (Isacom), que aglutina a activistas como Aminatou Haidar y Elghalia Djimi, denuncia una escalada de la represi贸n. Los colectivos de periodistas saharauis que all铆 trabajan en la clandestinidad para intentar romper el bloqueo informativo, como Equipe Media o Nushatta, son perseguidos policial y jur铆dicamente seg煤n Amnist铆a Internacional.

芦Nadie quiere la guerra, pero nuestros corazones est谩n hechos para liberar el Sahara Occidental禄, gritan las mujeres saharauis en las manifestaciones que se suceden por todo el Estado espa帽ol. La resistencia es condici贸n constituyente del pueblo saharaui del siglo XXI, lo que obliga a Marruecos a culminar su genocidio si quiere perpetuar la ocupaci贸n. Ha dado un nuevo paso, calculado o en falso, ya que la guerra no tendr谩 buena acogida entre la castigada sociedad marroqu铆 ni en su maltrecha econom铆a. Sabemos c贸mo ha empezado, no c贸mo terminar谩. Podr铆a convertirse en un conflicto global en el norte de 脕frica, porque Argelia 鈥攁dem谩s de recordar su compromiso con el pueblo saharaui鈥 ha denunciado movimientos para desestabilizar su pa铆s. No se precisan lo que algunos bolsillos llaman 芦soluciones realistas禄 para construir una paz duradera en la zona. Son necesarias y urgentes, justicia y 芦pol铆tica de altura禄.

Por

Edi Escobar

Asociaci贸n de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla 




Fuente: Eltopo.org