August 11, 2022
De parte de SAS Madrid
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Puede desarrollarse mientras se está tomando el medicamento o, incluso, hasta dos semanas después de dejar de consumirlo.

El síndrome de Stevens-Johnson, explican desde Cínica Mayo, «es un trastorno grave poco común de la piel y de las membranas mucosas». Comienza con síntomas similares a los de la gripe: fiebre, dolor de boca y garganta, fatiga, ardor en los ojos. A medida que la afección evoluciona, aparecen otros signos: dolor generalizado en la piel sin causa aparente; un sarpullido doloroso de color rojo o morado que se disemina; ampollas en la piel y en las membranas mucosas de la boca, la nariz, los ojos y los genitales. «Luego, la capa superior de la piel afectada muere, se desprende y comienza a curarse después de varios días», informan en la página web de la entidad, dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

En caso de desarrollar esta sintomatología, lo más prudente es acudir de inmediato al médico, ya que se trata de una emergencia que, además, suele requerir hospitalización. «El tratamiento se centra en eliminar la causa, cuidar las heridas, controlar el dolor y minimizar las complicaciones a medida que la piel vuelve a crecer. El paciente puede tardar semanas o meses en recuperarse», prosiguen desde Cínica Mayo.

Normalmente, el síndrome de Stevens-Johnson es una reacción a un medicamento que se puede producir mientras el paciente lo está tomando o hasta dos semanas después de dejar de consumirlo. Aparece entre los posibles efectos secundarios (aunque no sea de los más comunes) del Omeprazol, empleado como protector de estómago. Otros efectos que puede causar este fármaco (tampoco de los más frecuentes) y que requieren atención médica inmediata son silbidos repentinos al respirar (sibilancias repentinas) y coloración amarilla de la piel, orina oscura y cansancio, que pueden ser síntomas de problemas del hígado.

Por otra parte, entre los efectos adversos más comunes de este medicamento, que pueden afectar hasta a una de cada diez personas que lo consuman, están: el dolor de cabeza, los efectos en el estómago o el intestino (diarrea, dolor de estómago, estreñimiento y gases), náuseas o vómitos y los pólipos benignos en el estómago. Otros efectos secundarios algo menos frecuentes (se manifiestan en uno de cada cien consumidores) son: hinchazón de los pies y los tobillos; insomnio; mareo, sensación de hormigueo y somnolencia; vértigo; erupción en la piel, habones y picores; sensación de malestar general y falta de energía; y alteraciones de los análisis de sangre que sirven para comprobar el funcionamiento del hígado.

Por su parte, el síndrome de Stevens- Johnson se contabiliza entre los efectos adversos muy raros del Omeprazol, es decir, puede afectar hasta una de cada 10.000 personas que lo tomen.

Enlace relacionado Sevill.Abc.es 08/08/2022.

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Fuente: Sasmadrid.org