October 19, 2021
De parte de La Haine
193 puntos de vista


Entrevista con Antonio Garc铆a, primer comandante del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional de Colombia

Tenemos a la mano, para hojear, hacernos opini贸n y preguntar, el texto de 17 p谩ginas An谩lisis de Coyuntura (Junio 2021) de la Direcci贸n del ELN, que contiene: 1. Coyuntura internacional, 2. Am茅rica Latina y el Caribe, 3. Coyuntura colombiana con el intert铆tulo final Movimiento social en ascenso y Paro Nacional. A prop贸sito, el pa铆s y la opini贸n tendr铆an que saber de sobra, que el esquema de negociaci贸n-concentraci贸n-desmovilizaci贸n no aplica para esta organizaci贸n guerrillera, mientras no haya un dispositivo sostenido de las Fuerzas Armadas/agencias secretas extranjeras que le imponga a la guerrilla la hora de sentarse en la Mesa -como hizo con las Farc.

Antonio Garc铆a, es el dirigente del ELN que lleva m谩s tiempo de manera ininterrumpida en la direcci贸n nacional. Ha sido elegido en todos los eventos desde abril de 1982, cuando la Tercera Reuni贸n Nacional de Responsables lo destac贸 como miembro del Equipo Auxiliar de la Direcci贸n Nacional, que comand贸 el ex-sacerdote Manuel P茅rez Mart铆nez. Su funci贸n de jefatura, “no es una tarea a ejercer de manera personal […] Debo interpretar al conjunto de la Comandancia y de la Organizaci贸n”, y al parecer advierte: “no puede haber espacio para voces individuales en la Organizaci贸n y su Direcci贸n Nacional”. El ELN que ahora dirige, como su primer comandante, parece enfrentarse al resultado contradictorio de exclusi贸n y discriminaciones en la Historia de Colombia, en tanto evidencia a la vez, 驴el distanciamiento entre la agitaci贸n del activismo y la militancia revolucionaria, y, el sentir 铆ntimo de las masas y el pueblo? M谩s que la proporci贸n de la verdad, en la agitaci贸n revolucionaria prima la versi贸n m谩s inflexible de los hechos. Por estos d铆as, con concesiones y logros, el paro disminuye… A distancia, favorecidos por las nuevas tecnolog矛as de la comunicaci贸n, as铆 nos responde Antonio Garc铆a:

Bueno, vista la asfixia y desconfiguraci贸n de las Farc tras el acuerdo en La Habana, 驴est谩 resultando para ustedes un acierto el no aceptar las condiciones que quiso imponer el gobierno Santos para redondear la negociaci贸n iniciada? Preguntamos a usted: el pa铆s y la opini贸n tendr铆an que saber de sobra que el esquema de negociaci贸n-concentraci贸n-desmovilizaci贸n no aplica para el ELN, no mientras no haya un dispositivo sostenido de las fuerzas armadas/agencias secretas internacionales que le impongan a la guerrilla sentarse en la Mesa-como sucedi贸 con las Farc.

El ELN acept贸 tres condiciones del gobierno de Santos para iniciar los di谩logos; sab铆amos que eran equivocadas y en alg煤n momento terminar铆an pas谩ndole la factura al mismo gobierno, como sucedi贸 en efecto. Yo se los dije a Jaime Avenda帽o y Alejandro Eder, delegados por el Presidente para hablar conmigo el primer d铆a de contacto, que eran equivocadas y que nosotros no las compart铆amos; en fin, era problema de ellos. Conversaciones exploratorias de car谩cter directo y confidencial; en el exterior; y se adelantar铆a en medio de la confrontaci贸n. Todo lo secreto de inter茅s nacional es una bomba de tiempo que la revientan los medios de informaci贸n acostumbrados a las ‘chivas’.

Entonces, ustedes no prefer铆an la exploraci贸n y conversaci贸n en el exterior…

Realizar las conversaciones en el exterior implica balances internacionales, aliados de cada parte, si eso no se tiene en cuenta termina siendo un ajedrez complicado; y en medio del conflicto con la pretensi贸n de tener las manos libres para atacar a la guerrilla y doblegarla en la mesa, era un error en la pedagog铆a, pues mientras se hablaba de paz ellos quer铆an seguir haciendo la guerra. Al final se termin贸 filtrando lo confidencial, cuando Santos iba perdiendo las elecciones en 2014, necesitaba anunciar lo avanzado con el ELN para sacar alguna ventaja pol铆tica; las sedes que pod铆an ser estables, Cuba y Venezuela, las negaron de entrada, nos pusieron a rotar por otros pa铆ses, para al final terminar en Cuba y Venezuela; y para completar quer铆an ellos seguir echando plomo y que el ELN hiciera un cese unilateral; 驴habrase visto tama帽o desprop贸sito?

驴…por decir as铆, en el que cayeron las Farc, con severas consecuencias?

La diferencia con las Farc, en este campo de estas tres condiciones para iniciar los di谩logos, radica en que las Farc se amoldaron a ellas, mientras el ELN se enfoc贸 en modificarlas y demostrar su incoherencia.

Sobre el esquema de negociaci贸n, eso no funciona as铆, no es tan mec谩nico ni s贸lo metodolog铆as o t茅cnicas de negociaci贸n.

Una guerrilla revolucionaria que ha de enfrentar a un Estado para buscar cambios estructurales en una sociedad, desde que nace, crece, se reproduce y obtiene la victoria o la soluci贸n pol铆tica debe guiarse y aplicar los tres principios de la guerra: Voluntad de vencer, libertad de acci贸n y concentraci贸n de esfuerzos y prop贸sitos. Esto se fue embolatando en la Comandancia de las Farc, fueron perdiendo el norte en los tres principios y en el curso de la negociaci贸n colaps贸 el segundo, se fue deteriorando el primero y el tercero dej贸 de operar en ausencia de los dos primeros.

Habr铆a que preguntarse si una guerrilla como las Farc deb铆a terminar de esa manera en una negociaci贸n. En este proceso se juntas dos din谩micas: la que llevaban en su propio proceso con falencias y errores que toda agrupaci贸n pol铆tica y militar podemos portar, y otra producto de los errores en la negociaci贸n. Por ejemplo, el gobierno logr贸 sacarles pre-acuerdos, sin haber discutido ning煤n tema. Ya en la agenda estaban compromisos, y la Comandancia no se dio cuenta o los dejaron pasar de manera consciente.

En el caso nuestro, es cierto lo que se me pregunta, el Estado colombiano, y ambos gobiernos, tanto Santos como Duque le apostaron a la salida militar, pero disfraz谩ndola de soluci贸n pol铆tica; en medio de las negociaciones dise帽aron operaciones para aniquilar a la Comandancia y a la delegaci贸n cuando ella regresara. Los agentes de inteligencia que estaban en dichas operaciones fueron capturados y conocimos con todos los detalles los planes y nombres de quienes estaban coordinando y conduci茅ndolos.

Una negociaci贸n de esta naturaleza, no se toma como si fuese una ruleta rusa; porque en el primer giro del tambor del rev贸lver es muy posible que est茅 el proyectil que lo matar铆a a uno. De entrada estaba claro que Santos no quer铆a llegar a una soluci贸n pol铆tica, quer铆a una entrega o desmovilizaci贸n y que todo siguiera igual; pero en medio de dicha negociaci贸n estaba dise帽ado el golpe militar, de eso no hay dudas. De otro lado, existen unas premisas o principios universales que determinan las condiciones para que una soluci贸n pol铆tica pueda ser posible, ellas precisan cuando las partes enfrentadas las pueden cumplir o acatar. Los m谩s obligados a cumplirlos son los Estados, y luego las organizaciones rebeldes alzadas en armas; son normas establecidas por el Secretario General de la ONU; aqu铆 no vamos a hablar de ellas. En nuestro caso, el Estado colombiano est谩 lejos de poder o querer cumplirlas.

Al parecer, la prolongaci贸n de la jornada del Paro Nacional del 28-29 de abril no sorprendi贸 al Eln. 驴Las modalidades de lucha in茅ditas que lo caracterizaron, pondr铆an a la orden unas pr贸ximas acciones pre-insurreccionales. En ese caso, qu茅 papel juega mantener en espera una Delegaci贸n de di谩logo?

Lo que aconteci贸 fueron actos de rebeld铆a de la poblaci贸n, mamada de tanto abuso, de tanto atropello de la polic铆a, es una respuesta a la barbaridad de la polic铆a; fen贸meno que viene desde hace rato. Lo nuevo es que esta ‘”mamadez”‘ de la gente contra la polic铆a hizo que le perdiera el miedo; porque si la gente no responde de esta manera estaba condena a la sumisi贸n; por eso se dieron actos espont谩neos de quema de los CAIs, acciones de resistencia contra el ESMAD; todos ellos, actos de sublevaci贸n espont谩neos. Dicha sublevaci贸n est谩 dentro de la legalidad, es lo que el gobierno no entiende, menos la polic铆a y los militares, que cuando la autoridad incumple y se pasa de calidad, la gente tiene igual derecho a incumplir y se hace escuchar, el pueblo es el constituyente primario. No es lo mismo que un grupo de polic铆as atropellen a la gente a que un grupo de gente no se deje atropellar por la polic铆a, es lo que toca revisar. El pueblo es la fuente de poder, la polic铆a tiene un poder o autoridad delegada por el pueblo.

La insurrecci贸n o pre-insurrecci贸n es algo que est谩 en la cabeza del gobierno y las fuerzas militares como justificaci贸n para la represi贸n, los asesinatos sistem谩ticos de dirigentes sociales. 驴Cu谩ndo se ha visto un levantamiento insurreccional con escudos de canecas o con piedras como armas? Los escudos son un s铆mbolo de resistencia, de valor erguido frente al uso desproporcionado de la violencia estatal, a las armas del ESMAD y de los paramilitares o militares vestidos de civil; es el infinito valor de los j贸venes, de sus madres y sus abuelos y abuelas.

El conjunto de la poblaci贸n en ciudades y centenares de municipios, en los campos y desde los territorios ind铆genas y de las comunidades negras tambi茅n se moviliz贸; contra la brutalidad de la polic铆a y por las reivindicaciones largamente aplazadas, negadas e incumplidas por el gobierno. Lo novedoso ahora es el di谩logo entre las distintas expresiones en movilizaci贸n por identificar aspiraciones y procesos democr谩ticos, que cuestionan la vieja forma se ser representados, que es otra forma de negarlos. En eso se qued贸 corto el Comit茅 Nacional de Paro, igual los partidos pol铆ticos que dicen ser de centro o izquierda, m谩s pendientes de las elecciones que en resolver las necesidades de la gente.

El gobierno se neg贸 a conversar y establecer acuerdos con la gente. Igual como se encuentra nuestra delegaci贸n de di谩logos en La Habana: sin interlocutor. El que queda mal es el que no asiste al di谩logo.

Siendo que la pandemia agudiz贸 de s煤bito la situaci贸n econ贸mica del mundo, cabe preguntar si sus consecuencias de luto, m谩s pobreza y desocupaci贸n, 驴se帽alan una culpa inequ铆voca de los factores del poder en Colombia y en cada naci贸n?

Ning煤n gobierno del mundo estaba preparado para enfrentar un reto como la pandemia del Covid-19, un virus como el que produce la gripe coloc贸 de rodillas a la humanidad e interrog贸 su capacidad cient铆fica. Investigadores, laboratorios estaban m谩s enfocados en producir utilidades monetarias que en prevenir y proteger a la gente. Se hizo evidente que la salud privada nada tiene que hacer frente a este tipo de amenazas, ni en la prevenci贸n ni en la sanaci贸n. Hasta las grandes transnacionales farmac茅uticas o laboratorios necesitaron de la inversi贸n p煤blica para poder entregar modestos resultados. En Colombia, se tardaron mucho en adquirir las vacunas, hasta valoraciones ideol贸gicas sobre ellas se alcanz贸 a percibir; al final prim贸 m谩s el show medi谩tico que la aplicaci贸n de las vacunas; pero tambi茅n se demostr贸 que la gente sali贸 a las calles a exigir sus derechos al gobierno, sin importarle el Covid. Duque es peor que el virus.

驴Peor, sin ninguna ejecutoria… a qu茅 actuaciones responde esa afirmaci贸n?

El comportamiento de Duque, como clase gobernante, puso en evidencia su esp铆ritu miserable; tanto el Consejo de Seguridad de la ONU, como el Papa Francisco se帽alaron la urgencia de un cese el fuego en los pa铆ses donde hay conflictos, para crear mejores condiciones para afrontar la pandemia. El ELN lo consider贸 y lo acept贸, realizando la propuesta al gobierno de Duque para que lo acord谩ramos, pero su respuesta fue negativa; por el contrario ha tratado de sacar provecho de la pandemia para intensificar la confrontaci贸n, es l贸gico que una organizaci贸n insurgente tenga condiciones m谩s limitadas para enfrentar la pandemia en sus filas. De igual manera se aprovech贸 de las medidas de bioseguridad para aplicarlas como mecanismos de control social y bloquear la movilizaci贸n social que ven铆a en ascenso, hasta que revent贸 la explosi贸n social del 28 de abril.

La disputa por la hegemon铆a mundial entre el imperialismo norteamericano, la OTAN, China, Rusia-Ir谩n, como protagonistas, y pa铆ses que giran, se defienden o atacan alrededor de esta tensi贸n de fuerzas, como Palestina, India, Israel, Pakist谩n y otros, 驴de qu茅 modo abre el campo a 芦revoluciones democr谩ticas y socialistas禄 con comillas en el texto de An谩lisis?

La nueva hegemon铆a que empieza a sentirse en el mundo y que gira en torno a China y Rusia, es producto del agotamiento de la unipolaridad que impuso EEUU luego de la crisis en la URSS a comienzos de la d茅cada de 1990. Dicha hegemon铆a volvi贸 a imponer en el mundo occidental capitalista los desaforados procesos de acumulaci贸n de capital sin ning煤n l铆mite, perdiendo todo resquicio social del modelo econ贸mico y del Estado, imponiendo la descarada dictadura del Capital, en lo que se ha llamado el Neoliberalismo, que responde m谩s a los intereses y l贸gicas de las grandes Corporaciones Transnacionales y que est谩n por encima de los Estados-Naci贸n.

Se pens贸 que el fin de la historia hab铆a llegado y todo quedar铆a en el Capitalismo, y nada menos que en el Neoliberalismo, ah铆 quedar铆an las aspiraciones de democracia, de sociedades m谩s humanas, m谩s justas y equitativas. Pero esta vana pretensi贸n fue saltando en pedazos en las recurrentes crisis econ贸micas, donde la incertidumbre termina gobernando el mundo, pues para EEUU, la 煤nica forma de hacerlo es por medio de las guerras.

En este contexto de crisis econ贸micas y pol铆ticas ha ido naciendo la necesidad de un nuevo liderazgo mundial, fundamentado en la horizontalidad de los procesos democr谩ticos, en resolver las diferencias entre pueblos y naciones por medio del di谩logo y no la guerra, en establecer una diplomacia consultiva y fundamentada en el respeto a la soberan铆a de pueblos y naciones; as铆 como tambi茅n una nueva forma de relacionamiento econ贸mico que sea de car谩cter solidario y equitativo.

En el continente tambi茅n est谩 esa disputa, entre los reg铆menes antidemocr谩ticos que le apuestan a la dictadura del neoliberalismo o nuevos procesos democr谩ticos, la lucha sigue, ya no se puede decir que todo est谩 perdido como se quiso hacer ver, y en la actualidad hay esa variedad de intentos, con aciertos y errores; pero tampoco las oligarqu铆as la han tenido f谩cil, y eso que han tenido todo el apoyo de EEUU en el campo econ贸mico, pol铆tico, militar, medi谩tico y diplom谩tico; y los procesos democr谩ticos y alternativos han sido bloqueados y atacados sin consideraci贸n alguna.

Ha quedado claro que EEUU y las oligarqu铆as no respetan los procesos electorales y presionan por todos los medios para imponer las fuerzas pol铆ticas que les son afines. Ya lo han hecho con Honduras, Paraguay, Brasil, Per煤, Ecuador, Bolivia, en este nivel de la lucha y disputa por el poder de las naciones, no se puede confiar solo en la legalidad de las instituciones, se requiere la fuerza movilizada de las masas que defienda sus gobiernos; ya est谩 claro que son ‘golpes parlamentarios’, pero al final golpes de Estado. O como lo acontecido en Hait铆, realmente vergonzoso, ex militares colombianos participando junto a fuerzas mercenarias gringas en el asesinato de un Presidente dem贸crata.

驴Cu谩l es la diferencia en esos dos contenidos -democr谩tico y revolucionario-, pues aqu铆 se configuran diferentes, y en contradicci贸n?

Entre democracia y socialismo puede haber o no contradicci贸n, todo depende del car谩cter de la democracia; si es una democracia popular la que determina un r茅gimen pol铆tico, es coherente con el socialismo. Pero si es una democracia burguesa, ser谩 un r茅gimen pol铆tico propio del capitalismo o del mism铆simo neoliberalismo. Una democracia popular implica participaci贸n de las mayor铆as en las decisiones pol铆ticas, m谩s peso de las clases trabajadoras, de los pobres, los campesinos, la juventud, las mujeres, los ind铆genas y los negros en el poder legislativo y ejecutivo; de igual manera en la direcci贸n y car谩cter de los medios de comunicaci贸n, y por qu茅 no del poder judicial y militar. En Colombia esta contradicci贸n se expresa desde hace tiempo en las fuerzas pol铆ticas, es lo que deslinda entre lo que realmente es la izquierda y la derecha; es lo que el ‘centro’ pretende esquivar, desnaturalizar la democracia; es el mar donde navega el ‘centro’ y por eso no est谩 mal que se hable de centro-izquierda y centro-derecha…

Sorprende su afirmaci贸n, ya que en la izquierda no es com煤n detallarlos as铆. 驴C贸mo los precisa, usted?

Los que le jalan a la centro-derecha est谩n m谩s con la democracia burguesa y el neoliberalismo, y la centro-izquierda est谩 m谩s cerca del cambio, de la democracia popular; el puro ‘centro’ no existe y aceptarlo ser铆a un enga帽o, como lo pretende la ret贸rica uribista al autollamarse ‘centro democr谩tico’. Para que sea democracia real, debe ser popular, sino es una estafa. Es lo que est谩 sucediendo en la pol铆tica colombiana, sobre todo en los verdes, en el partido liberal y en la izquierda misma; los conservadores est谩n del lado de la democracia burguesa claramente alineados con el neoliberalismo m谩s craso. Lo que est谩 en juego en el pr贸ximo proceso electoral, donde la izquierda y los otros sectores que dicen estar con el ‘centro’, deben dejar claro con qu茅 tipo de democracia est谩n; si est谩n m谩s cerca de una democracia popular, estar谩n haciendo una apuesta por el cambio.

驴La diferencia entre 芦democr谩ticas禄 y 芦revolucionarias禄 establece y retoma una necesaria Etapa de Transici贸n? Lapso que deben transitar los pueblos una vez sumen la fuerza mayoritaria o el consenso popular y de opini贸n, en favor de las reformas estructurales y contra el neoliberalismo.

Los procesos de cambio, en cualquier sociedad, son esencialmente pol铆ticos; para garantizarlos se requiere una fuerza social y pol铆tica, importantes procesos que establezcan nuevos consensos sociales, es la parte m谩s importante en los procesos de transici贸n. La democracia tiene que ver m谩s con las formas que con los contenidos, que la gente participe, que haya reglas de juego claras, que se respeten las reglas de juego y no se cambien a capricho de la fuerza ganadora; un socialismo es y tiene que practicar la democracia, si no ser铆a otra cosa. En un proceso de transici贸n, los nuevos consensos formulan los ritmos y tipo de transformaciones sociales, econ贸micas y pol铆ticas que una sociedad requiere. La Transici贸n es para proyectar cambios y llevarlos a la pr谩ctica.

Es conocido que una revoluci贸n armada triunfal no cuenta hoy con escenario internacional y su bloqueo por parte de los aliados de la continuidad est谩 cantado, siendo as铆 y en el caso hipot茅tico del triunfo del ELN, 驴cu谩les ser铆an las medidas de urgencia por implementar para impedir que tal realidad cumpla con sus prop贸sitos?

El ELN no piensa ni act煤a en solitario. Una revoluci贸n o un cambio social es un fen贸meno de multitudes, de grades conglomerados humanos, comunidades, organizaciones sociales y pol铆ticas. Toda sociedad s贸lo se propone metas que puede alcanzar, puede tardar mucho tiempo, pero se logran. Hablar de hoy, no quiere decir que ese tiempo sea presente, sino que se ha incubado hace d茅cadas; as铆 no veamos la fuerza que duerme en sus entra帽as, como aconteci贸 el pasado 28 de abril.

Triunfos armados en estos tiempos se han dado, Siria venci贸 al resistir y mantenerse; Rusia no se ha dejado constre帽ir y ha defendido su entorno; Afganist谩n termin贸 controlado por el Talib谩n. Venezuela no pudo ser doblegada con m煤ltiples conspiraciones militares y pol铆ticas y ahora adelanta un proceso de negociaciones para superar el bloqueo.

Un triunfo en Colombia, no ser铆a del ELN, sino de un proceso de unidad y convergencia con amplios sectores sociales, organizaciones sociales y pol铆ticas, con base en un amplio consenso que tenga como centro la soberan铆a e independencia nacional, el inter茅s nacional y las reivindicaciones m谩s sentidas de los sectores desprotegidos, buscando una amplia participaci贸n social en la configuraci贸n de un nuevo gobierno.

Ni los triunfos pol铆ticos ni los militares que le apuestan al cambio social, se pueden sin un amplio respaldo de las gentes, igual la derecha se ha visto en apuros para sostenerse en los gobiernos, casos como el de Brasil, Per煤, Argentina, son algunos ejemplos. Ah铆 tambi茅n juega la fuerza militar para sostenerse, pues no solo se sostienen con fuerza pol铆tica, la burgues铆a mete su fuerza militar y policial, como ha acontecido en Ecuador, Bolivia, Brasil y Hait铆 entre otros; tambi茅n ha quedado claro luego de las jornadas de lucha en Colombia la cantidad de l铆deres j贸venes asesinados, dirigentes judicializados, estamos ante un r茅gimen militarizado y policivo. El reto es para ambos, los que tratan de mantenerse en el poder y de los que buscamos vencer junto con las gentes.

De manera similar, un triunfo democr谩tico de una propuesta de giro parcial o total en el modelo socioecon贸mico hasta ahora dominantes se encuentra con un bloqueo similar; una realidad manifiesta incluso con gobiernos progresistas no anticapitalistas, 驴c贸mo actuar铆a el ELN para que tal escenario no se repita en Colombia?

Que se repita o no el bloqueo, no va a depender del ELN, o si es un cambio democr谩tico y no revolucionario, eso es inevitable, pues para EEUU juegan son los intereses; siempre habr谩 niveles de intervenci贸n. Pensar que suavizando o haciendo m谩s ‘light’ los cambios no habr谩 intervenci贸n o bloqueo, es la ingenuidad m谩s grande. Lo 煤nico que frena el bloqueo o la intervenci贸n es la capacidad del pueblo, de la naci贸n, para defenderse; entre m谩s arrodillado se est茅, m谩s sangrar谩n las rodillas y m谩s garrote se recibir谩. Es mejor y m谩s productivo estar de pie luchando.

En tanto en Colombia, no les ha sido necesaria una injerencia militar de la magnitud de Jap贸n en China o de Francia y EEUU en Vietnam y que los referentes de 芦convocatoria禄 y 芦conducci贸n禄 pol铆ticos y sociales -electorales o rebeldes- no alcanzan mayor铆a ni receptividad de masas, 驴el Eln podr铆a considerar que en Colombia sucede de manera anormal -no creciente- la acumulaci贸n de fuerza?

Las ocupaciones de China y Vietnam por potencias extranjeras se dieron dentro de la pol铆tica del colonialismo; luego vino el neocolonialismo, que es una injerencia sin ocupaci贸n militar y una dependencia pol铆tica m谩s disfrazada. Tambi茅n fueron distintas las neo-colonias con dictaduras locales, como fueron Cuba y Nicaragua, ah铆 se pudo identificar a un enemigo local aliado del imperio, y por esa v铆a construir identidad nacional en un proyecto de transformaci贸n social. Otro caso fueron las dictaduras del Cono Sur, que sensibilizaron al final a las sociedades para intentar procesos democr谩ticos, as铆 sea luego de muchos a帽os. La Oligarqu铆a Colombia aprendi贸 antes, y ha impedido construir un liderazgo nacional y popular, y los ha asesinado cuando se considera amenazada. Antes de la existencia de las guerrillas la Oligarqu铆a asesin贸 a Gait谩n; luego aprendi贸 de la Revoluci贸n Cubana, de Nicaragua, as铆 como tambi茅n del genocidio en el Cono Sur, en Colombia hay m谩s asesinatos y desapariciones forzadas que sumando todos los producidos en esos pa铆ses, sin necesidad de dictadura militar…

Es una zaga que conviene recordar: colonialismo, neocolonialismo, asesinato de l铆deres, terror contra tejidos sociales, 驴cu谩les otros factores inciden en la situaci贸n?

El tiempo es una variable importante en los procesos sociales de cambio, pero lo fundamental es la sostenibilidad en una proyecci贸n hist贸rica. Para derrotar a Espa帽a se requiri贸 m谩s de 300 a帽os; fue importante la lucha y triunfo contra Espa帽a; pero al final, para el pueblo y los despose铆dos, casi sigue siendo lo mismo.

Hoy la misma sociedad es quien se convoca a la lucha, hay un sentimiento de cambio, hay conciencia que el cambio es producto de la lucha, es lo que evidencia los dos meses completos de movilizaci贸n ininterrumpida. El Estado cree, es una creencia, que matando a la gente, la lucha va a parar; eso es posible cuando la lucha inicia y son poquitos, pero cuando llevamos d茅cadas luchando y son masivas, es imparable; si se ponen a matar a la gente se ilegitiman y tendr谩n que responder al final.

Tambi茅n el gobierno demostr贸 incapacidad para formular o proponer soluciones dialogadas, sigue creyendo que enga帽ando y ganado tiempo para dispersar las movilizaciones por agotamiento, se volver谩 a la normalidad. La gente indignada y desesperada se vuelve impredecible como ha acontecido en otras latitudes; al final vence la raz贸n a la represi贸n.

En la situaci贸n internacional hay una gran dificultad para el avance revolucionario: Colombia en el continente es la naci贸n que dispone de la mayor ventaja geoestrat茅gica, lo cual impone un mayor cuidado en el enunciado t谩ctico y estrat茅gico. 驴A este hecho se sobrepone o se deriva que somos 芦el centro de la geoestrategia del imperialismo禄?

En la geo-estrategia juega el poder econ贸mico, militar, social y pol铆tico; no por tener una ubicaci贸n en el territorio un Estado es preponderante. Colombia ha sido conexi贸n entre Centro y Suram茅rica, pero no ha jugado ning煤n rol. Su posici贸n arrodillada a EEUU si lo coloca como aliado contra los procesos democr谩ticos o de cambio en el continente, algo parecido al rol que juega Israel en el Oriente Medio. El l铆o ahora, es que por jugar de aliado en tiempos de Trump, se qued贸 ladrando como el perro guardi谩n de sus pol铆ticas, cuando los propios gringos est谩n en v铆as de dialogar con Venezuela. Colombia, vale para los gringos en tanto est谩 alineado con ellos en un proyecto de dominaci贸n continental, donde EEUU le permitir铆an jugar un rol de ‘liderazgo militar’ en la regi贸n como aliado de un proyecto de derecha con Trump, como lo ha sido en el Grupo de Lima o en el proyecto del ALCA en tiempos Bush hijo.

Existe otro camino que est谩 en construcci贸n en el continente, una v铆a hacia el cambio colectivo, como grupo de pa铆ses que busquen la democracia y las transformaciones sociales favorables a los despose铆dos; ya est谩 llegando la hora en que Colombia juegue su apuesta en esa ruta y deje de seguir el camino de la oligarqu铆a del lado del imperio norteamericano, y sea un proceso de convergencia, alianzas desde el pueblo, los sectores democr谩ticos, los independientes, los indignados y la izquierda los que hagan posible el ingreso a una nueva historia, por medio de un gobierno de otro car谩cter: democr谩tico, popular, transparente, justo y que gobierne para la gente y con soberan铆a.

El ELN afirm贸 que en un Acuerdo “no pedir铆an nada” y aplazaban una precisi贸n al respecto. 驴Hoy tienen la misma idea?

Primero que todo, ning煤n gobierno tiene nada que sea de 茅l, todo es del pueblo y de la naci贸n. En realidad todo gobierno es un empleado de la sociedad, el l铆o es que los gobernantes se apropian de los bienes p煤blicos y los dilapidan. El ELN en un proceso de negociaci贸n no busca nada para s铆, todo lo que busca es para la sociedad; lo esencial es que ella pueda participar en la toma de decisiones, en poder gobernarse, esa es la esencia de una democracia.

Hoy un sector del poder, con una deuda inmensa con miles de familias y con el pa铆s en general, empieza a ventilar la idea de amnist铆a general, una posibilidad tal, de concretare, cierre el espacio para la delegaci贸n que ustedes mantienen en La Habana?

La propuesta de amnist铆a general presentada por Uribe, es un recurso para protegerse 茅l, pues est谩 seriamente comprometido con el paramilitarismo y en delitos cometidos cuando fue Presidente, como son los asesinatos de personas en estado de indefensi贸n, mal llamados ‘falsos positivos’. Si el prop贸sito es buscar una soluci贸n pol铆tica al conflicto armado, una propuesta cre铆ble para iniciar dicho proceso ser铆a la libertad de todos los presos pol铆ticos. El ELN no est谩 pidiendo ni participar铆a en amnist铆a alguna; pues somos una organizaci贸n rebelde en armas, una amnist铆a no resolver谩 o cambiar谩 en nada su naturaleza, por cuando no se han tratado o resuelto las causas que han originado el conflicto armado. Si la realidad de Colombia no cambia, no hay raz贸n ni estamos interesados en legalizarnos. En una soluci贸n pol铆tica seria y correcta no caben ni los indultos ni las amnist铆as, debe buscarse otro tipo de figuras jur铆dicas negociadas y que el mismo Estado ha acudido a ellas cuando lo ha requerido. Es un tema que podr铆a discutirse en una mesa de di谩logos si llegara a darse; claro, pero con un gobierno que entienda de pol铆tica, no con alguien que no entiende casi nada de sus funciones.

M谩s que las anteriores cifras de la crisis econ贸mica y social, fueron las consecuencias imprevistas del Covid-19 las que aumentaron el tama帽o de la movilizaci贸n social. 驴Qu茅 contradicciones desat贸 esa circunstancia, dentro de “los factores de poder禄 y en el campo popular?

la pandemia jug贸 a favor del gobierno, pues las medidas de bioseguridad fueron implementadas como medidas de control social y de reclusi贸n que impidieron darle continuidad a las luchas que la gente ven铆a desplegando desde a帽os anteriores. Como dec铆a anteriormente la Pandemia sorprendi贸 a todo mundo, la diferencia en Colombia con otras latitudes radica en que el Estado busca sacar ventaja frente a la movilizaci贸n social y la insurgencia armada, mientras en otros pa铆ses se trata de buscar salidas de ventajas colectivas, no del poder dominante, lo que hace que este gobierno sea despreciable y miserable, pues busc贸 aprovechar la pandemia para lograr resultados militares frente a la insurgencia y neutralizar la movilizaci贸n popular.

La crisis social que ven铆a represada se agudiz贸 con la pandemia, y la contenci贸n que el gobierno pens贸 le iba a funcionar al final revent贸 en mayor dimensi贸n en 28 de abril. Las contradicciones en el bloque dominante siguen igual, pues ambas expresiones: la ultraderecha del Uribismo y la derecha m谩s institucional en sus dos versiones, Santos y Vargas Lleras; no tienen nada distinto que una confrontaci贸n por el control pol铆tico burocr谩tico y las ventajas econ贸micas y de poder para sus expresiones pol铆ticas. Lo nuevo es que el ‘centro’ no puede seguir jugando a ser Uribe y a ser pueblo, se es una cosa u otra; lleg贸 el momento de tomar posici贸n; vamos a ver c贸mo se configuran las alianzas que han de hacer posible un cambio o seguir en lo mismo. Del tiempo de las aguas tibias puede estar terminando.

Pasados unos meses de intervalo, 驴cu谩les fueron los efectos reales del paro, en cuanto a extensi贸n y profundidad, en econom铆a, justicia y eco internacional?

Meses despu茅s tenemos m谩s de lo mismo de parte del gobierno y del parlamento, sordos ante la realidad, igual acontece con la polic铆a y las Fuerzas Militares con la represi贸n, asesinatos, la persecuci贸n y la judicializaci贸n de los l铆deres sociales. De parte del movimiento social est谩 ante un aprendizaje creciente, mira que s贸lo puede creer en lo que le garantizan sus propias fuerzas cuando se movilizan, que no puede creer en promesas de nadie, quiz谩 la represi贸n lo haya debilitado algo, pero las fuerzas del pueblo son infinitas y cuando la represi贸n se hace descarada la gente responde con una capacidad inigualable, as铆 se ha manifestado en el Ir谩n de 1979, en Egipto de 2011; si esto sigue como lo viene tratando el gobierno vamos para una gran plaza como la de Egipto. Eso depende del gobierno, no de lo piense o haga la insurgencia. Lo esencial es la crisis social creciente, y la crisis pol铆tica que ha empezado a tomar forma cuando se exige la renuncia de Duque. A nivel internacional se cay贸 la m谩scara que presentaba a Colombia como una democracia, ya es evidente que el pueblo est谩 en la calle durante meses y que el gobierno no puede controlar la situaci贸n y que lo 煤nico que ofrece es la muerte o la c谩rcel de los dirigentes y no tiene la capacidad de dialogar con la sociedad.

驴Debi贸 levantarse el paro en alg煤n momento y haber llamado a celebrar los triunfos logrados en sus primeras jornadas? En alg煤n momento el CNP inform贸 que el paro vir贸 hacia la agenda de una decena de proyectos de ley por radicar en el Congreso, 驴esa decisi贸n desconoce las ense帽anzas legadas por la calle hasta ese momento o simplemente era necesario avanzar por el camino de la formalidad institucional para finiquitar la disputa iniciada el 28A.

Algunos dirigentes pol铆ticos han expresado sus opiniones y no ha dejado de ser algo pol茅mico, pero normal en un ambiente de discusi贸n p煤blica. Al final, la misma realidad coloc贸 las cosas en su verdadero lugar. Pues sin bloqueos ni movilizaciones ni paro, el gobierno nada escuch贸 ni solucion贸, el gobierno sigue campante. No hab铆a nada que celebrar, pues la ca铆da de la Reforma Tributaria, luego el gobierno volvi贸 a llevarla al parlamento y fue aprobada antes de ser discutida. El CNP m谩s inclinado a negociar, tampoco ha logrado nada concreto. Ha faltado m谩s realismo pol铆tico en aprender las verdaderas lecciones de estas jornadas de lucha, ya est谩 m谩s que demostrado que el gobierno no negocia sin la presi贸n de la movilizaci贸n popular masiva; la otra lecci贸n es que todo instrumento organizativo particular no tiene la capacidad para construir salidas si no tiene una posici贸n unitaria con todos los dem谩s sectores movilizados; en estas experiencias se vio que nadie le quiere cargar ladrillos a nadie, la gente quiere democracia participativa directa; nadie quiere ser representado por otro; tampoco quiere ser utilizado por ninguna tolda electoral, no quiere decir que no vayan a participar en las pr贸ximas elecciones de 2022; lo que pueda ocurrir no puede ser le铆do como se acostumbra y menos en las c谩balas tradicionales de la vieja pol铆tica. Si se deb铆a levantar un paro masivo, de m煤ltiples expresiones y sectores, no es era decisi贸n que pod铆a abrogarse alguien en particular, se requer铆a consultar a todos los participantes, alguien podr谩 liderar cuando aprenda a consultar y logre crear consensos sobre la base de escuchar y discutir lo que la gente quiere.

Advertidas las dificultades pol铆ticas, org谩nicas y sociales para trascender el radio de la convocatoria, a uno m谩s amplio, de todo el pa铆s y las regiones, 驴cu谩l organismo social deber铆a hacer un “espacio deliberativo” que permita al conjunto de la lucha un referente de consenso y con vocaci贸n estrat茅gica de cambio social?

La dificultad mayor es el car谩cter del r茅gimen policivo militarizado, la represi贸n brutal, los asesinatos de dirigentes, la persecuci贸n y judicializaci贸n de ellos; pues es lo que apunta a destruir la capacidad de lucha y resistencia del pueblo; pero a la vez es el mismo factor que obliga a dar un salto en la lucha, se帽ala que lo que se hace no es suficiente y por este camino no queda otro que radicalizar la protesta, las formas de lucha y la masividad de ellas. Tambi茅n es la que dice que se requiere unidad y convergencia en torno a propuestas comunes tanto en objetivos como en los alcances de la lucha. Ahora la lucha se volvi贸 m谩s pol铆tica, ya se habla que Duque debe caer, que se requiere un nuevo gobierno; lo que quiere decir que si el pr贸ximo presidente no atiende el clamor de estas luchas, seguir谩n las protestas.

驴Reiterando, no hace falta un espacio u 贸rgano deliberante, de modo permanente?

El actual momento, m谩s que pretender dar 贸rdenes, los dirigentes deben impulsar la unidad con base en propuestas consultadas y discutidas, buscando siempre la participaci贸n de todos los sectores movilizados; que se reconozca la diversidad tanto en las propuestas como en la composici贸n de una coordinaci贸n con la participaci贸n de todos y todas; sin exclusiones o imposiciones. Lo que est谩 en juego no es s贸lo una agenda de reivindicaciones inmediatas, sino que en medio de la lucha y la convergencia est谩 naciendo una propuesta de naci贸n; algo de esta naturaleza se requiere tambi茅n formas verdaderamente democr谩ticas de participaci贸n y direcci贸n.

En el 2022 hay de nuevo juego electoral, 驴qu茅 valoraci贸n hacen de ese escenario? En un hipot茅tico triunfo continuista en el 2022, 驴qu茅 significar铆a un resultado tal para un an谩lisis valorativo de auge de masas?

El momento pol铆tico que vive el pa铆s trae una lecci贸n para los pol铆ticos que se acostumbraron a no confrontar a Uribe y enviaban mensajes ambiguos y confusos, tienen que aclarar sus posiciones para que la gente decida, ya no pueden decirse ambig眉edades. Muy seguramente la gente se incline por un voto de castigo contra los que no quieren que esto cambie y siguen con la represi贸n, y a lo mejor ser谩n favorables con aquellos que se inclinan por el cambio real para Colombia.

Todos se est谩n colocando en el escenario para iniciar una competencia; los presidenciables saben que no podr谩n ganar s贸lo con los votos de su partido o agrupaci贸n pol铆tica y se requieren alianzas o coaliciones. La derecha de manera natural se va juntando, pues son los que piensan que todo est谩 bien y todo se soluciona con salidas autoritarias y garrote para la gente mientras seguimos arrodillados a los gringos. La oligarqu铆a que comparte el modelo neoliberal y que quieren volver a gobernar recuperando la institucionalidad de las garras de Uribe, siguen pensando que se puede hacer junturas entre derecha y sectores democr谩ticos o de centro, pero manteniendo el garrote para la gente y que la guerrilla se desmovilice sin cambios para el pa铆s, a lo Juan Manuel Santos. Los de centro, tiene que definir para donde se inclinan, o para la izquierda o para la derecha. Y la Izquierda tambi茅n debe entender que sola no puede ganar, pero tampoco implica deste帽irse, sino saber construir nuevos consensos en medio de la diversidad. Si esto ha de tomar una v铆a por una democracia popular, se requiere convergencia para un nuevo gobierno, que atienda las necesidades de la gente y se abra a su participaci贸n en el gobierno, que le apueste a una salida pol铆tica con la insurgencia; pues si no es as铆, seguir谩 la Oligarqu铆a y la derecha gobernando, hasta que el pa铆s estalle en un verdadero levantamiento popular y de masas que es lo que estamos viendo en estos 煤ltimos tres a帽os.

La lucha por la tierra y otros derechos esenciales postergados por la oligarqu铆a para distintos sectores en Colombia 驴encuentran escenario en el Congreso o la din谩mica por su feliz materializaci贸n tiene escenario fundamental en los territorios?

Colombia padece una crisis estructural, que se mantiene por la capacidad impositiva del Estado desde el poder militar, medi谩tico, policivo y judicial. Cada uno de ellos juega en el mantenimiento de un orden de cosas en ‘crisis’; mas no por la fortaleza de una democracia desde donde se aborden soluciones a dicha ‘crisis’.

Coloco entre comillas crisis, pues el gobierno y sus instituciones lo ven as铆, como que no existiera y le dan igual tratamiento. Es como si una fiebre se quisiera curar con pa帽os de agua fr铆a, desconociendo que es producida por una infecci贸n. Estos cuatro poderes est谩n articulados por el poder paramilitar quien ejecuta las operaciones encubiertas, pero que son realizadas, en tanto que son autorizadas por el poder institucional, sean Fuerzas Militares, Polic铆a o Fiscal铆a y est谩n articuladas por instituciones como la Fiscal铆a, que funciona como pivote entre el poder militar-policial y judicial, en tanto que es un organismo de inteligencia que define lo que el poder judicial debe penalizar de antemano o debe negociar con los que le son funcionales al Estado. Todo este entramado dentro de un r茅gimen policial militarizado. Son muchas palabras, pero es as铆. Lo policivo es para perseguir a los opositores pol铆ticos, existe una polic铆a pol铆tica que est谩 presente en todos los organismos de inteligencia, siempre buscando guerrilleros en todo dirigente social, campesino, estudiantil, ind铆gena, negro, j贸venes, de derechos humanos; y el poder militar para combatir esa ‘amenaza terrorista’ presente en toda la extensi贸n de la sociedad y su geograf铆a. Y el poder medi谩tico para replicar por sus parlantes a toda la sociedad lo que le dice ese poder policivo-militar. En este entramado el parlamento no puede hacer mayor cosa, m谩xime cuando hay unas mayor铆as que act煤an como una coalici贸n con el gobierno, donde ya est谩n aprobadas las leyes antes de ser discutidas, como ocurri贸 con la Reforma Tributaria en su versi贸n tres.

Por eso somos de la idea que lo que no se consigue en la lucha de la gente, no se consigue de otra manera.

Desde una hipot茅tica dejaci贸n de armas posterior a una negociaci贸n de paz, 驴c贸mo visualizan la acci贸n pol铆tica en los territorios que ustedes consideran hist贸ricos? 驴C贸mo consideran deben actuar para no sumarse con m谩s delegados a la minor铆a parlamentaria alternativa que conoce el pa铆s?

No hay dejaci贸n de armas, ni siquiera de manera hipot茅tica; pues tampoco vemos, ni de manera hipot茅tica, una actitud de parte del establecimiento por buscar una salida pol铆tica al conflicto, el Estado s贸lo contempla la desmovilizaci贸n y el desarme para que todo siga igual. Ser铆a completamente errado dar signos de flexibilidad a un gobierno que pretende doblegarnos y someternos; si hubiese un gobierno que al menos piense un poquito, ser铆a distinto. Por ahora, hay que esperar un nuevo gobierno con el que se pueda hablar; pero si este gobierno se las quiere dar de inteligente podr铆a aproximarse a La Habana para conversar, pero eso no lo hizo durante 3 a帽os, menos lo har谩 en el que falta.

隆Ah!, claro, Uribe actu贸 de manera parecida en su primer mandato, no habl贸 en los tres primeros a帽os 2.002-2.005; pero finalizando el 2.005 abri贸 un proceso de paz con el ELN en Cuba; desde luego, por conveniencias pol铆ticas electorales para su reelecci贸n en el 2006 y para darle presentaci贸n a su acuerdo de legalizaci贸n de los paramilitares. Bueno, Duque puede seguir su ejemplo y as铆 no sigan pis谩ndose las mangueras.

A帽o 2021, para ustedes 芦A帽o de la insurgencia popular禄, 驴qu茅 significa tal prop贸sito y qu茅 se propusieron como ejes centrales para su materializaci贸n?

Nadie ten铆a tal prop贸sito para este a帽o, las cosas que han de suceder en un determinado tiempo no le piden permiso a nadie; en las sociedades los fen贸menos masivos, por lo general, se dan sin planificaci贸n previa de cerebros iluminados. Desde hac铆a a帽os se ven铆a en procesos de movilizaciones con caracter铆sticas nacionales, los estudiantes del proceso de la Mane, las movilizaciones ind铆genas con sus Mingas, los campesinos con su Cumbre Agraria, 茅tnica y popular; as铆 como diversas expresiones regionales y urbanas que culminaron en el paro nacional del 21 de noviembre de 2019, este fen贸meno de masas abri贸 las puertas a la confianza de las masas en sus capacidades, se inicia un di谩logo de confluencia de las distintas expresiones participantes en el paro que logr贸 ordenar las exigencias al gobierno. La pandemia se atraves贸 a esta din谩mica de convergencia y en la creciente ola de protestas masivas, el gobierno actu贸 aprovechando el impacto del Covid, pues le favorec铆a para bloquear todas las protestas que estaba previsto continuar铆an el primer trimestre del 2020; todo indicaba que las luchas se aplazar铆an o se mantendr铆an activas por medios virtuales; pero, otra vez, por cuenta de la brutalidad de la polic铆a al asesinar a Javier Ordo帽ez, se dio de manera espont谩nea el levantamiento nacional el 9 de septiembre, con expresiones de insurgencia popular, de indignaci贸n contra la brutalidad de la polic铆a, pues si no se respond铆a, la polic铆a continuar铆a actuando de esa manera para infundir terror y parar la creciente ola de protesta popular. Entra en el escenario nacional esta confrontaci贸n: brutalidad de la polic铆a contra la respuesta defensiva de las masas, donde la juventud es la protagonista, para hacer valer la voz del pueblo, que se escuche las reivindicaciones por las que se moviliza.

Y en la medida que la brutalidad de la polic铆a, las fuerzas militares junto a los paramilitares act煤an por reprimir e imponer la sumisi贸n, la gente no tiene m谩s recurso que crecer en sus expresiones de defensa. Ni el ELN ni nadie planificaron que la polic铆a asesinara a Javier Ordo帽ez, como tampoco ha estado en nuestros planes orientarle a Duque que no d茅 respuestas a las exigencias de las masas. Nadie distinto a la misma gente puede inventarse planes, es a ella la que le nace movilizarse para exigir por sus reivindicaciones, desde el rechazo a la reforma tributaria hasta las demandas sociales largamente aplazadas. Las estrategias para que puedan alcanzarse las coloca el gobierno, pues arrincona a la gente y la obliga a pensar en otras formas de lucha, en eso no nos digamos mentiras.

En relaci贸n con el 谩nimo y las respuestas de las masas, tras 8 meses de 2021, 驴qu茅 se ha concretado organizativamente, qu茅 se ha logrado o est谩 pendiente?

Luego de las jornadas del 28 de abril, dos meses de movilizaciones y protestas ininterrumpidas, el gobierno inici贸 una persecuci贸n contra los dirigentes de dichas movilizaciones, sobre todo contra los j贸venes; asesinatos, detenciones y judicializaciones. As铆 las cosas, el gobierno rompi贸 cualquier camino de di谩logo; qued贸 claro que cuando Duque ped铆a suspender los bloqueos para negociar, era una trampa para negociar sin la fuerza de la gente. Luego que no hay movilizaciones nada se ha escuchado. Por eso en estos momentos vuelve a moverse la ola de protestas otra vez; lo m谩s importante, pese al manejo medi谩tico, sigue calent谩ndose la olla a presi贸n de la lucha popular, y volver谩 a estallar, ya se escuchan los pitidos.

El ELN vive un inocultable crecimiento y liderazgo en varias regiones del pa铆s, realidad que le trae mayores responsabilidades y retos, 驴dentro de estos figuran animar una nueva coordinaci贸n de fuerzas guerrilleras, esta vez con organizaciones como las que lideran Gentil Duarte e Iv谩n M谩rquez?

Efectivamente hemos crecido, estamos en nuevos territorios, hemos recuperado otros, como resultado de los planes en los que venimos trabajando de manera persistente. El ELN somos una organizaci贸n con vocaci贸n unitaria, es la esencia del Camilismo: unidad para vencer, cr铆tica constructiva para rectificar; son dos postulados que practicamos sobre la base de aprender a identificar los propios errores y tambi茅n saber escuchar cuando otra organizaci贸n nos lo se帽ala. No puede haber triunfo sin unidad, pero no puede haber unidad sin cr铆tica constructiva. Solos no podemos, pero al no ser perfectos debemos estar abiertos a construir la verdad escuchando y teniendo en cuenta lo que otros dicen. Con las Farc, antes que se desmovilizaran, no logramos discutir asuntos estrat茅gicos, y eso fue mortal para la unidad guerrillera; por eso nunca hubo una estrategia unificada para la revoluci贸n colombiana. Luego estuvimos en conflicto que logramos parar y establecer acuerdos de entendimiento, yo particip茅 como delegado del Comando Central en las conversaciones que nos permitieron superar la confrontaci贸n con las Farc. Luego, no avanzamos a m谩s, pues ellos estaban ya abocados a una negociaci贸n que los condujo a la desmovilizaci贸n.

Con la expresi贸n que no se desmoviliz贸 y que lideran Iv谩n Lozada y Gentil Duarte, entendemos que dicen darle continuidad a las definiciones de la IX conferencia y tienen como plan reconstruirse en 5 a帽os; no son una fuerza homog茅nea, y toda reconstrucci贸n tiene sus complejidades, sobre todo luego de una desmovilizaci贸n, que implica dejar las armas donde el grueso de la Comandancia y del Estado Mayor Central se desmovilizaron; ellos dejaron abierta una puerta para quienes se desmovilizaron pudiesen volver a las armas; es algo peligroso por el relativismo en algo de magnitud estrat茅gica, no es como quitarse y volver a ponerse la camiseta de un equipo de alg煤n deporte; aunque cuando alguien lo hace tampoco gusta mucho. Tambi茅n est谩n recogiendo gente sin claro compromiso revolucionario y que han estado comprometidos en otro tipo de pr谩cticas que deben ser evaluadas antes de volver a recibirlos; ser revolucionario no s贸lo implica tener un arma en la mano.

Con la Segunda Marquetalia, que lidera Iv谩n M谩rquez, sucede que se desmovilizaron y luego de firmar unos acuerdos, dicen que el Estado les incumpli贸 o los enga帽贸; en una negociaci贸n de esa naturaleza, aunque puede suceder, quien se mete a ella tiene responsabilidades por lo que puede acontecer, pues debe colocar seguros, llevar un freno de emergencia, valorar en cada momento si se da un paso u otro; pero hay unos pasos que no tienen retorno, y a esos hay que ponerle una especial atenci贸n. En fin, han dicho que vuelven a las armas, es loable; pero quien se desmoviliza y vuelve a las armas sin mucha evaluaci贸n, puede verlo como algo normal, que se puede dejar otra vez, pues ya lo hizo.

Con estas dos expresiones tenemos comunicaciones en algunas regiones donde es posible hacerlo, en otras regiones hay dificultades y enfrentamiento, pues hay pr谩cticas que distan de una organizaci贸n revolucionaria y deber铆a evaluarse en cada estructura de mando. Es un asunto que de manera permanente en la Comandancia del ELN estamos evaluando en plena sinton铆a con todas las estructuras regionales, mantenemos comunicaci贸n con todas las estructuras para estar analizando esta situaci贸n.

Hace dos meses el pa铆s conoci贸 la noticia que el nuevo primer comandante del ELN se llama Antonio Garc铆a, quien reemplaza a su hist贸rico comandante afectado por temas de salud, 驴qu茅 significa para una persona que ha dedicado toda su vida a la lucha revolucionaria llegar a esta responsabilidad en medio de un mundo sumido en una crisis sist茅mica y que parece no tener puertas abiertas para cambios estructurales derivados de la acci贸n armada?

Las transiciones de conducci贸n en el ELN se hacen de una manera institucional y con base en los mandatos de los Congresos Nacionales, m谩xima autoridad democr谩tica del ELN. Estuve cerca y acompa帽ando siempre la gesti贸n de los Comandante Manuel P茅rez Mart铆nez y Nicol谩s Rodr铆guez Bautista, quienes han sido dirigentes hist贸ricos; soy una transici贸n de este tipo de liderazgos; de pronto soy alguien m谩s terrenal visto desde la 茅pica del ELN; pero tambi茅n normal en nuestra historia, pues soy el dirigente en el ELN que lleva m谩s tiempo de manera permanente e ininterrumpida en la conducci贸n nacional, elegido en todos los eventos democr谩ticos, proceso que se mantiene desde abril de 1982, cuando se realiz贸 la Tercera Reuni贸n Nacional de Responsables, donde fui elegido para el Equipo Auxiliar de la Direcci贸n Nacional que inici贸 a liderar el Comandante Manuel P茅rez.

De otro lado la Primera Comandancia en el ELN no es una tarea que debe ejercerse de manera personal, sino colectivamente, mi voz debe interpretar al conjunto de la Comandancia y de la Organizaci贸n, no puede haber espacio para voces individuales. En el Comando Central somos un equipo, y si en alg煤n momento me equivoco, debo saber escuchar y rectificar, por eso mi papel -ante todo- es ayudar, animar y trabajar por construir consensos en la Organizaci贸n y en su Direcci贸n Nacional.




Fuente: Lahaine.org