March 13, 2021
De parte de Rojo Y Negro
12 puntos de vista


Hay términos que prosperan en dirección contraria, como kamikazes de fortuna. Tienen razón por motivos equivocados. Ocurre cuando se usa la expresión <<estar en el ojo del huracán>> como metáfora de sentirse pillado en el centro de un conflicto, cuando en realidad su significado cabal es lo contrario. El <<ojo del huracán>> es la región de calma por excelencia, allí donde se dan las mejores condiciones de confort y seguridad. Algo similar suele ocurrir con algunas expresiones de tipo político o ideológico aceptadas sin mirarlas el diente. Los recientes acontecimientos en el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Murcia han puesto de actualidad uno de esos famosos clichés que han alcanzado notoriedad sin demasiada justificación. Hablamos del llamado <<transfuguismo>>, que cuando cobra una dimensión mafiosa en el imaginario colectivo se cataloga de <<Tamayazo>>. Pero no es barro todo lo que ensucia.

Para amplios sectores de la izquierda pol√≠tica y social, <<Tamayazo>> identifica a ciencia cierta la presunta trama urdida para hacer fracasar la investidura del candidato del PSOE, Rafael Simancas, como presidente de la Comunidad Aut√≥noma de Madrid el 30 de junio de 2003. Eduardo Tamayo y Mar√≠a Teresa S√°ez fueron los <<tr√°nsfugas>> que rechazaron la disciplina de voto del partido al decantarse por la abstenci√≥n, y de paso provocar unas nuevas elecciones que dieron la victoria al Partido Popular, el grupo m√°s votado en los anteriores comicios. Importa poco que ni la Comisi√≥n de Investigaci√≥n aprobada al efecto, ni las muchas otras pesquisas realizadas por los medios de comunicaci√≥n durante a√Īos, llevaran a conclusiones que justificaran la presunci√≥n de culpabilidad, <<Tamayazo>> qued√≥ inscrito para siempre como sin√≥nimo de pucherazo urdido por la derechona.

El Partido Popular no ha sido el √ļnico beneficiado hist√≥ricamente de estos pr√©stamos de votos. A√Īos antes de que se inventara el raca-raca del <<Tamayazo>>, el PSOE-PSdeG se hizo con el poder en la Xunta de Galiza gracias a varios <<tr√°nsfugas>> de Coalici√≥n Popular (CP), y en la Comunidad de Madrid la abstenci√≥n de Nicol√°s Pi√Īeiro, elegido en las listas de G√©nova 13, arruin√≥ una moci√≥n de censura del PP y el Centro Democr√°tico Social (CDS) para desbancar al socialista Joaqu√≠n Leguina, que gobernaba en minor√≠a. Tampoco se criminaliz√≥ a los 15 diputados del PSOE que en octubre de 2020 rompieron la disciplina de voto absteni√©ndose durante la investidura de Mariano Rajoy, en contra del mandato del partido para evitar ir a unas terceras elecciones. Por cierto, abstenerse en una votaci√≥n decisiva fue lo que hizo Vox recientemente, con el resultado de entregar al <<Gobierno social-comunista>> (Abascal dixit) el control absoluto y la gesti√≥n exclusiva de los 140.000 millones de los fondos europeos. ¬Ņ<<Tamayazo>> habemus?

El concepto de <<tr√°nsfuga>> sirve tanto para un roto como para un descosido. En puridad la <<abstenci√≥n>> de un parlamentario implica el paso de un grupo pol√≠tico a otro distinto del que fue elegido. O sea, no es <<transfuguismo>> cambiar de ideolog√≠a o de partido sin ser representante, ni siquiera votar contra lo que manda la direcci√≥n de la formaci√≥n a la que se pertenece. A ese donde dije digo, digo Diego podr√° tildarse de <<chaquetero>>, pero no debiera cargarse con el lastre de la deslealtad. Si as√≠ fuera, la saga de <<tr√°nsfugas>> en la vida pol√≠tica espa√Īola ser√≠a interminable, y alcanzar√≠a a todo el arco parlamentario. Empezando por la misma transici√≥n, cuando el PSOE se refund√≥ con la incorporaci√≥n en puestos de influencia de dirigentes pol√≠ticos situados a diestra y siniestra. El m√°s notorio fue Francisco Fern√°ndez Ordo√Īez, que desde la cartera de Hacienda y Justicia con UCD trep√≥ al ministerio de Asuntos Exteriores con Felipe Gonz√°lez; por no fijarnos en los cuadros del PCE que migraron a Ferraz o en miembros del Partido Socialista Popular (PSP), como Jos√© Bono o Ra√ļl Morodo (hoy investigado por corrupci√≥n por su etapa como embajador de Zapatero en Venezuela). Y si nos vamos a √©pocas m√°s recientes, podr√≠amos citar a Rosa Aguilar, que pas√≥ de alcaldesa comunista de C√≥rdoba a consejera de la Junta de Andaluc√≠a en la etapa de Susana D√≠az; Irene Lozano, de diputada con UPyD a secretaria de Estado de la Espa√Īa Global con Pedro S√°nchez. Todos esos vaivenes tienen sus pros y sus contras, aunque a ninguno se le cuelga el estigma del <<Tamayazo>>. Es nomadismo pol√≠tico-ideol√≥gico, por lo menos en t√©rminos generales. <<Tr√°nsfugas>> pata negra fueron Winston Churchill (del partido Conservador al Liberal) y Antonio Maura, en sentido contrario (del Liberal al Conservador de C√°novas).

Lo de <<Tamayazo>> se ha convertido en un arma arrojadiza que se utiliza a beneficio de parte sin reflexionar sobre su profundo sesgo antidemocrático. Penalizar a un representante político porque disiente en la práctica de la disciplina de partido, sin probar que el cambio de actitud encubra un caso flagrante de corrupción, supone dar todo el poder a la partitocracia y quitársela al ciudadano. El artículo 67.2 de la vigente constitución es taxativo:<<Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo>>. Y cuando irresponsable, alegre y cerrilmente se tilda de <<Tamayazo>> el simple cambio de opinión de un diputado, asumimos el dicho <<qué patada le hemos dado en nuestro propio culo>>.

El pacto Antitransfugismo suscrito por un elenco de formaciones pol√≠ticas en 1998, y renovado en los a√Īos 2000, 2006 y 2020, tiene tanto de b√ļsqueda de estabilidad como de blindaje autocr√°tico de las c√ļpulas pol√≠ticas. Un brindis al sol cuando se trata de esos poderes f√°cticos que hablan el mismo idioma que el aparato del partido. Relata Juan Carlos Escudier en su libro Florentino P√©rez. Retrato en blanco y negro de un conseguidor c√≥mo el 25 de octubre de 2001 se aprob√≥ con los votos del PP y de IU la recalificaci√≥n de los terrenos de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, con consecuencias para la portavoz socialista Matilde Fern√°ndez que hab√≠a liderado el <<no es no>> del grupo municipal socialista. La negativa al pelotazo urban√≠stico deriv√≥ en serios quebrantos para Fern√°ndez, como constata a su vez Mariano Guindal en El declive de los dioses: <<Cuando me opuse a la construcci√≥n de las torres, Florentino me llam√≥ a su despacho y me advirti√≥ que si manten√≠a esa postura echar√≠a contra el PSOE a todo el madrile√Īismo. Unos d√≠as despu√©s me llam√≥ Rubalcaba, que es muy madridista, para decirme que no me opusiera al proyecto. ¬°Me pareci√≥ incre√≠ble!>>. Y remata de nuevo Escudier en clave <<Tamayazo>>: << Matilde Fern√°ndez supo pronto que oponerse a Florentino tendr√≠a un precio. Una de las consecuencias que tuvo que sufrir fue el veto de la Cadena SER, auspiciado por el entonces director de informativos Antonio Garc√≠a Ferreras‚ÄĚ. Poco tiempo despu√©s, Ferreras fue nombrado Director de Comunicaci√≥n de la Real Madrid.

Rafael Cid




Fuente: Rojoynegro.info