January 21, 2021
De parte de Nodo50
605 puntos de vista

Tres decenas de personas condenadas por actos violentos relacionados con la extrema derecha en los últimos 20 años, y con penas que van del año a los tres años y medio. Es el resultado de las operaciones realizadas contra el terrorismo de extrema derecha que se han contado en España, según señala un informe que la Fundación Rosa Luxemburgo publicará en las próximas semanas y al que ha tenido acceso El Salto, y en el que se resalta que en ninguno de los casos estas personas han sido procesadas por terrorismo.

Uno de los cap├ştulos de este informe, elaborado para la fundaci├│n por los periodistas Miquel Ramos y Nora Rodr├şguez, detalla las operaciones que los cuerpos de seguridad del Estado han emprendido contra organizaciones de extrema derecha, muy pocas y con leves consecuencias penales, a pesar de los avisos que a nivel internacional se han dado sobre la peligrosidad de estos grupos.

ÔÇťA pesar de que todos los organismos internacionales expertos en seguridad y terrorismo advierten de que el terrorismo de extrema derecha es una amenaza potencial al nivel del yihadismo, en Espa├▒a no se ha considerado juzgar por terrorismo la actividad de los grupos neonazis armadosÔÇŁ, explica Ramos, uno de las personas responsables del estudio, especializado en monitorear a grupos de extrema derecha y en investigar cr├şmenes de odio. ÔÇťNi siquiera consideraron terrorismo el caso del francotirador, del que la Audiencia Nacional rechaz├│ el caso al no considerar que el terrorismo de extrema derecha sea una amenaza en Espa├▒aÔÇŁ, a├▒ade en referencia a Manuel Murillo, simpatizante de la extrema derecha que en 2018 fue detenido despu├ęs de intentar un atentado contra el presidente Pedro S├ínchez por la exhumaci├│n del cuerpo de Franco del Valle de los Ca├şdos y cuyo proceso judicial, a├║n en curso, se sigue en los juzgados de Terrassa. ÔÇťA lo largo del informe se puede ver como en el Estado existen partidos legales abiertamente neonazis, que exhiben simbolog├şa nazi en sus actos, organizaciones que hacen continua apolog├şa del franquismo y reg├şmenes genocidas sin consecuencias legalesÔÇŁ, a├▒ade Nora Rodr├şguez.

El informe de la fundaci├│n Rosa Luxemburgo recopila una serie de advertencias sobre la peligrosidad de estos grupos de extrema derecha. El ├║ltimo de los informes internacionales que alertan sobre la peligrosidad del terrorismo de extrema derecha es el ├Źndice Global de Terrorismo 2020, publicado por el Instituto para la Econom├şa y la Paz y presentado en noviembre de 2020. Este informe se├▒ala que los atentados de extrema derecha han aumentado un 320% en todo el mundo en los ├║ltimos cinco a├▒os y cifra en 89 las muertes ocurridas en 2019 por este tipo de ataques sobre el total de las 108 muertes registradas en total por atentados terroristas de toda ├şndole en Occidente ÔÇö59 de ellas en el ataque a dos mezquitas en Christchurch, en Nueva ZelandaÔÇö. Seg├║n este informe, el 17,2% de los atentados terroristas en 2019 fueron de extrema derecha, frente al 6,8% relacionado con el yihadismo.

Pero los organismos internacionales llevan varios a├▒os avisando. En junio de 2018, fue el informe anual de Europol, que ya entonces advert├şa en la Comisi├│n de Libertades Civiles del Parlamento Europeo del aumento de la extrema derecha violenta en la Uni├│n Europea. Un a├▒o despu├ęs, el relator especial de Naciones Unidas contra el Genocidio, Adama Dieng, expres├│ tambi├ęn su preocupaci├│n por el resurgimiento de la extrema derecha en Europa, que compar├│ con el ascenso nazi de los a├▒os 30 del siglo XX. En junio de 2020, un nuevo informe de Europol advert├şa del incremento de ataques violentos de extrema derecha contra grupos minoritarios y del aumento de la xenofobia, odio a los jud├şos y musulmanes, a la vez que recalcaba el uso de redes sociales y WhatsApp por parte de estos grupos de extrema derecha. En este informe, Europol recog├şa atentados de la extrema derecha cometidos en la Uni├│n Europea en 2019. En total cuatro ataques en Reino Unido, otro en Polonia y uno m├ís en Lituania. Pero el informe, seg├║n subrayaba el eurodiputado Miguel Urb├ín en La Marea, no menciona los ataques sufridos ese a├▒o por el centro de menores de Hortaleza, en Madrid, donde en diciembre de ese a├▒o encontraron una granada sin detonar despu├ęs de que el centro recibiera una llamada en la que amenazaban con la frase ÔÇťeste es solo el principio de la nueva Espa├▒aÔÇŁ. Tampoco el caso del francotirador que plane├│ atentar contra Pedro S├ínchez, ni los talleres en los que la Guardia Civil encontr├│ ese mismo a├▒o explosivos y material con simbolog├şa nazi.

ÔÇťLos que llevamos monitorizando muchos a├▒os a la extrema derecha, llevamos tiempo alertando de la capacidad de acci├│n y la voluntad de estos grupos terroristas. Y no es especulaci├│n, ya ha ocurridoÔÇŁ, alerta Miquel Ramos

ÔÇťLos que llevamos monitorizando muchos a├▒os a la extrema derecha, llevamos tiempo alertando de la capacidad de acci├│n y la voluntad de estos grupos terroristas. Y no es especulaci├│n, ya ha ocurrido, hay muchos casos de extrema derecha en el Pa├şs Valenci├á, m├ís de 20 atentados, y no se ha detenido nunca a nadieÔÇŁ, subraya Ramos, que recuerda tambi├ęn el caso del centro de primera acogida de menores de Hortaleza donde encontraron una granada. En el mismo centro, dos meses antes un grupo de 30 personas intentaron saltar la valla para vengarse del supuesto atraco que hab├şa cometido uno de los menores y, en noviembre, las organizaciones de extrema derecha Hogar Social Madrid y Democracia Nacional convocaron una concentraron en el parque ubicado junto al centro, contra el que dirigentes de Vox hicieron campa├▒a en las elecciones del 10 de noviembre. Aun as├ş, no hubo ning├║n detenido por los ataques al centro de menores de Hortaleza.  ÔÇťLo banalizan, como si fueran gamberradasÔÇŁ, lamenta Ramos.

ÔÇťEn los casos en los que se les termina condenando es por asociaci├│n il├şcita y no por terrorismo, a pesar de contar con estructuras jerarquizadas, cometer delitos graves contra la vida de personas, as├ş como disponer de armas, munici├│n y explosivos, con objetivo de atacar a determinados grupos considerados como enemigosÔÇŁ, explica Nora Rodr├şguez

A pesar de los avisos internacionales, en Espa├▒a solo se han realizado diez operaciones policiales contra organizaciones de extrema derecha, y el saldo hasta ahora ha sido de 30 condenados, pero con condenas que van del a├▒o a los tres a├▒os y medio de prisi├│n, otros 16 absueltos y 31 m├ís que siguen con el proceso judicial en curso. ÔÇťEn los casos en los que se les termina condenando es por asociaci├│n il├şcita y no por terrorismo, a pesar de contar con estructuras jerarquizadas, cometer delitos graves contra la vida de personas, as├ş como disponer de armas, munici├│n y explosivos, con objetivo de atacar a determinados grupos considerados como enemigosÔÇŁ, alerta Rodr├şguez. Unas condenas rid├şculas, a├║n m├ís en comparaci├│n a las impuestas a los j├│venes de Altsasu, que, aunque finalmente no fueron condenados por terrorismo, sufren penas de hasta 13 a├▒os impuestas por la Audiencia Nacional, hasta nueve a├▒os y seis meses tras la la peque├▒a rebaja dictada por el Tribunal Supremo.

El ├║nico condenado con mayor pena, el conocido como el ÔÇśRambo del BierzoÔÇÖ, que recibi├│ una condena de cuatro a├▒os de c├írcel por posesi├│n de armas de guerra y explosivos, no lleg├│ a entrar en prisi├│n al sustituir el juez la pena por diez meses de trabajos en beneficio de la comunidad que finalmente realiz├│ en C├íritas de Cacabelos, en Le├│n, bajo las ├│rdenes del p├írroco Jes├║s ├ülvarez, cercano al PP y a la COPE y quien poco antes hab├şa predicado en contra de su entrada en prisi├│n en las misas que oficiaba.  

Algunos operativos s├ş consiguieron la desarticulaci├│n de un par de grandes organizaciones neonazis. En marzo de 2004, la Guardia Civil desarticul├│ el grupo neonazi Hammerskin Espa├▒a en el marco de la operaci├│n Pu├▒al, con la detenci├│n de 15 personas en las provincias de Madrid, Barcelona, Valencia y Guadalajara. La operaci├│n se desarroll├│ como respuesta a diversos ataques racistas en la Universidad Complutense y en varias localidades madrile├▒as en meses anteriores. Desde 2000, Hammerskin organizaba conciertos en la Comunidad de Madrid en los que se promulgaba la supremac├şa de la raza blanca y se promov├şa la discriminaci├│n, el odio y la violencia contra determinados colectivos. Tambi├ęn dispon├şa de dos revistas, El Martillo y Extremo. En el registro de sus domicilios se requis├│ material con simbolog├şa nazi, pasamonta├▒as, pu├▒os americanos, navajas, bates de b├ęisbol, hachas, pistolas de aire comprimido, sprays de defensa y pistolas de fogueo.

En 2009 la Audiencia Provincial de Madrid conden├│ a trece de los acusados a un a├▒o y medio de c├írcel y 2.700 euros de multa por asociaci├│n il├şcita; a Jos├ę Eduardo C.H., considerado el l├şder, a dos a├▒os y seis meses; y al restante, tambi├ęn a dos a├▒os y seis meses, por asociaci├│n il├şcita y tenencia de armas. Tambi├ęn orden├│ la disoluci├│n de la organizaci├│n por difundir la doctrina nacional socialista y tener como objetivo implantar el IV Reich en Espa├▒a. La sentencia fue ratificada en 2011 por el Tribunal Supremo. Sin embargo, aunque se la daba por desaparecida, en octubre de 2013, en el marco de una operaci├│n para impedir un concierto neonazi en San Sebasti├ín de los Reyes, la polic├şa detiene a dos personas identificadas como miembros de Hammerskin por enfrentarse a los agentes.

Un a├▒o despu├ęs del operativo Pu├▒al, la Guardia Civil detuvo a 21 personas de la rama espa├▒ola de esta organizaci├│n en las provincias de Madrid, Sevilla, Ja├ęn, Burgos y Zaragoza en el marco de la operaci├│n Espada. Fueron acusadas de delitos contra los derechos y libertades fundamentales, apolog├şa del genocidio, tenencia y tr├ífico de armas y asociaci├│n il├şcita. Uno de los detenidos, Jorge Vivar Casal, era polic├şa local en San Sebasti├ín de los Reyes (Madrid) y form├│ parte de la lista electoral del partido neonazi Movimiento Social Republicano (MSR) en 2004, junto a otros 16 de los detenidos. Otro de los imputados declar├│ durante el juicio que la organizaci├│n compraba armas a un vigilante de seguridad privada por encargo de otros trabajadores de seguridad privada, polic├şas y guardias civiles. En 2010, la Audiencia Provincial de Madrid orden├│ la disoluci├│n de la organizaci├│n y conden├│ a 14 de los acusados a penas de fueron de uno a tres a├▒os y seis meses de prisi├│n por asociaci├│n il├şcita y tenencia de armas, sentencia que fue ratificada en 2011 por el Tribunal Supremo, que consider├│ que esta organizaci├│n difund├şa la ideolog├şa nacionalsocialista para recuperar la Europa de Adolf Hitler y que se financiaba con la compra-venta de armas, de parafernalia neonazi y con la organizaci├│n de conciertos. En 2014, Peri├│dico Diagonal desvel├│ que Roberto L.U. pose├şa a la fecha dos tiendas de parafernalia nazi en Madrid. 

Blood&Honour fue fundada en Reino Unido en 1987 y lleg├│ a Espa├▒a en 1990. Tiene facciones tambi├ęn en Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Portugal y Hungr├şa. La rama espa├▒ola fue fundada por Francisco Jos├ę L.P. y Roberto L.U., militar en reserva y en 2005 vigilante jurado en una estaci├│n de metro, condenado a tres a├▒os de c├írcel. Estaba inscrita como asociaci├│n cultural y ten├şa como fines en su acta fundacional la conservaci├│n de la cultura europea y el fomento de un activismo que separase a los j├│venes de la marginalidad y la droga. Se financiaban con la compra-venta de armas.

Arsenal nazi

ÔÇťEn 2005 hubo tres operaciones muy buenas, que en dos casos desarticularon a grupos de extrema derechaÔÇŁ, resalta Ramos. ÔÇťSabemos que desde 2003 o 2004 se estaban monitorizando porque eran grupos muy activos y estaban siendo investigados, y eso result├│ en las tres operaciones de la Guardia CivilÔÇŁ, contin├║a Ramos en referencia a la operaci├│n Pu├▒al contra Hammerskin, la Espada contra Blood&Honour y, en ├║ltimo lugar, contra la operaci├│n Panzer contra el Frente Antisistema. Pero en este ├║ltimo caso, el juzgado se puso de parte de los acusados. ÔÇťEl juez los absolvi├│ porque, en total, vender armas por internet no era motivo para intervenir tel├ęfonos e incluso le mete ca├▒a a la Guardia Civil y orden├│ a la acusaci├│n popular a pagar las costas, acusaci├│n popular formada por entidades sociales del Pa├şs Valeci├á que decidieron presentarse ante la impunidad de la extrema derecha que, en esos a├▒os, estaba atentando con explosivos y organizando acciones de boicot y violencia constantementeÔÇŁ.

En septiembre de 2005, la Guardia Civil detiene a 22 personas en la provincia de Valencia en el marco de la operaci├│n Panzer como presuntos miembros del Frente Antisistema desde 2003, cuyos objetivos, seg├║n la Guardia Civil, eran el proselitismo y adoctrinamiento de la ideolog├şa nazi, y se financiaba con la venta por itnernet de objetos nazis y armas prohibidas. De los detenidos, finalmente fueron encausadas 16 personas, una m├ís se declar├│ en rebeld├şa y otra huy├│. Entre los encausados hab├şa dos militares, un concejal de Espa├▒a2000 de Silla, y Pedro Cuevas, asesino confeso de Guillem Agull├│, quien hab├şa cumplido solo cuatro a├▒os de prisi├│n de los 16 a los que fue condenado por este crimen.

Durante la investigaci├│n, la Guardia Civil capt├│ conversaciones que demostraban que Cuevas presum├şa de participar en cacer├şas humanas, pero, en 2014, durante la celebraci├│n del juicio, celebrado casi diez a├▒os despu├ęs, los abogados de los acusados pidieron la nulidad de las grabaciones de las conversaciones telef├│nicas y el tribunal lo hizo con el argumento de que, cuando se autorizaron, no exist├şan indicios objetivos de comisi├│n de delitos suficientemente graves como para vulnerar el secreto de las comunicaciones. Los 16 encausados fueron absueltos y en 2015, ante los recursos presentados por Fiscal├şa y la acusaci├│n popular, el Tribunal Supremo confirm├│ la absoluci├│n y conden├│ al pago de las costas a la acusaci├│n popular, estimadas en m├ís de 43.000 euros. 

A uno de los acusados, y despu├ęs absuelto, el CGPJ orden├│ que se le indemnizara por el armamento destruido, que inclu├şa hasta un lanzagranadas

En 2017, el Consejo General del Poder Judicial reconoci├│ el derecho de uno de los acusados, el militar Jos├ę Antonio Andr├ęs Orts, a ser indemnizado con 16.531 euros por el arsenal que le fue destruido durante el proceso: un lanzagranadas, cuatro rev├│lveres, una pistola, varias escopetas, rifles, carabinas y armas cortas. Pedro Cuevas tambi├ęn solicit├│ que le devolvieran el material incautado: una pistola simulada, un pu├▒o americano, una daga-pu├▒al, dos navajas de mariposa y una navaja rota, un machete, un hacha de doble hoja y una bola met├ílica con pinchos, adem├ís de libros de ideolog├şa nazi y hasta un busto met├ílico de Hitler.

La extrema derecha en los cuerpos de seguridad del Estado

ÔÇťHemos visto casos en las fuerzas armadas, casos en guardias de seguridad, militares llamando a dar un golpe de Estado, que son personas con acceso a armas; operaciones en las que se han decomisado talleres clandestinos de fabricaci├│n de explosivos, donde se han requisado aut├ęnticos arsenales de armas, sin que tome en serio, creyendo que son actos aislados sin una importancia realÔÇŁ, explica Rodr├şguez. ÔÇťRecientemente hemos visto lo que ocurre en otros pa├şses cuando no se toma en serio esta amenaza, como ha pasado en el asalto al Capitolio de Estados UnidosÔÇŁ, a├▒ade.

Hasta 20 de las personas detenidas por los operativos contra la extrema derecha son miembros del Ej├ęrcito o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Uno de los detenidos contra la organizaci├│n Blood&Honour era militar y otro polic├şa local. Tambi├ęn entre los 15 detenidos en la operaci├│n Panzer, finalmente absueltos, se contaban dos militares. Pero la mayor├şa de estas 20 personas est├ín implicadas en la red de tr├ífico de armas que investiga el Juzgado de Instrucci├│n n├║mero 4 de Alcal├í de Henares y de la que uno de sus protagonistas es Rodolfo Sanz S├ínchez, coronel de la Guardia Civil. 

En mayo de 2015, detienen a Rodolfo Sanz S├ínchez, coronel de la Guardia Civil conocido como ÔÇśel naziÔÇÖ o ÔÇśRudolfÔÇÖ, de ideolog├şa falangista, por su supuesta implicaci├│n en una red de tr├ífico de armas investigada por el Juzgado de Instrucci├│n n├║mero 4 de Alcal├í de Henares. La red, a la que le suministraba las armas un subteniente del Ej├ęrcito de Tierra en reserva, habr├şa facilitado un arma a Manuel Andrino, l├şder de Falange condenado por el Tribunal Supremo a dos a├▒os y siete meses por el ataque al centro cultural Blanquerna en 2013. Seg├║n publica El Pa├şs, la red tambi├ęn estaba relacionada con otro falangista condenado por apu├▒alar a un joven en Guadalajara y tambi├ęn habr├şa vendido una ametralladora valorada en 5.000 euros a un candidato de Falange Espa├▒ola Independiente y en 2015 entreg├│ un paquete sospechoso de contener armas a la neonazi Alianza Nacional. 

La organizaci├│n criminal almacenaba las armas en varios trasteros en los que se encontraron 24 kilos de explosivo, 12.500 cartuchos y armas de guerra. Otro de los investigados, el subteniente del Ej├ęrcito Francisco C.M., almacenaba en otros dos trasteros en Meco y Alcal├í de Henares cinco fusiles, dos subfusiles, 18 pistolas y rev├│lveres, decenas de ca├▒ones y una mina contra carros. En 2016, la investigaci├│n de la red, que sigue en curso, ya se hab├şa ampliado a 16 militares y guardias civiles.

ÔÇťUna cosa es que compartan esta ideolog├şa, y otra es que hagan apolog├şa y pertenezcan o est├ęn vinculados a grupos que son directamente ilegales. Esto demuestra que no existen filtros dentro de estos cuerpos para depurar personas que puedan tener relaci├│n con grupos de odio, como s├ş existen en otros pa├şses en los que, cuando se les descubre, se les expulsaÔÇŁ, se├▒ala Ramos. 

ÔÇťBanalizar los discursos de odio y el peligro de estas ideas genocidas, normalizar el racismo, el machismo o la homofobia como opiniones v├ílidas que se deben respetar, solo contribuye a legitimar y aumentar esta violencia, y m├ís si estos discursos son alentados desde medios de comunicaci├│n y desde los poderes p├║blicos no se toman medidas reales para combatirlas y depurarlasÔÇŁ, afirma, por su parte, Rodr├şguez. ÔÇťPara cualquier sociedad y para cualquier Gobierno que se considere democr├ítico deber├şa ser una prioridad combatir la extrema derecha en todas las formas en las que se manifiesteÔÇŁ, concluye.




Fuente: Elsaltodiario.com