February 15, 2022
De parte de Tokata
175 puntos de vista

 El Tribunal Constitucional (TC) ha concedido el amparo a un preso que denunci贸 haber sufrido torturas y malos tratos por parte de funcionarios de prisiones, por considerar que la investigaci贸n judicial no fue suficiente ni exhaustiva. La Sala Segunda ha dictado una sentencia en la que anula las resoluciones del Juzgado de Primera Instancia e Instrucci贸n 3 de Arganda del Rey y de la Audiencia de Madrid, de manera que ordena retomar la investigaci贸n de la denuncia tras reconocer el derecho a la tutela judicial efectiva sin indefensi贸n, en relaci贸n con su derecho a no ser sometido a torturas ni a tratos inhumanos.

El hombre, que cumpl铆a condena en la prisi贸n madrile帽a de Estremera, present贸 una denuncia ante el juzgado de guardia por torturas y malos tratos que dec铆a haber sufrido el 16 de mayo de 2018 por parte de tres funcionarios. El director del centro penitenciario remiti贸 un informe al juez en el que pon铆a de manifiesto que aquel d铆a el interno protagoniz贸 un incidente violento en el m贸dulo de r茅gimen cerrado con amenazas a los funcionarios, intento de agresi贸n a los mismos e intentos de autolesi贸n, lo que motiv贸 la intervenci贸n de los funcionarios para evitar que se autolesionara. Por ello, se aplic贸 鈥渁islamiento provisional con la necesidad de utilizar la sujeci贸n mec谩nica de duraci贸n prolongada con correas homologadas, debido a la agresividad que presentaba鈥, una actuaci贸n que se comunic贸 al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria junto al parte m茅dico, que dice que no se aprecian lesiones. Pero en su declaraci贸n, el hombre apunt贸 a los que los malos tratos fueron por parte de tres funcionarios, 鈥渜ue le golpearon porque el d铆a anterior se hab铆a declarado en huelga de hambre y al d铆a siguiente le negaron la salida al patio (鈥) le pusieron los grilletes antes de salir de la celda鈥 y que uno de ellos 鈥渓e pega en la cara con la mano abierta y le tir贸 al suelo鈥. Tras ello, 鈥渟ali贸 a gatas corriendo de la celda y se pone en el pasillo donde hay c谩maras de vigilancia para que se le vea鈥 mientras un funcionario entra en la celda donde 鈥渟e escuchan golpes como si lo estuviera rompiendo todo鈥. M谩s tarde le pusieron sujeci贸n mec谩nica y 鈥渃ree que lo hicieron todo para disimular la paliza鈥, negando que los incidentes tuvieran como motivo la inspecci贸n de su celda, sino que 鈥渇ueron a prop贸sito a pegarle la paliza鈥.

El juez reclam贸 a la prisi贸n las grabaciones de aquel d铆a, con una c谩mara apuntando a su celda, pero el centro respondi贸 que ya no dispon铆a de ellas porque 鈥渆l sistema de grabaciones las borra pasando un tiempo鈥. Mientras que dos de los funcionarios negaron la agresi贸n y afirmaron que lo que ocurri贸 es que el interno se estaba autolesionando -se grap贸 los labios- y ellos solo trataron de reducirle sin que le causaran lesi贸n alguna. Al t茅rmino de la declaraci贸n de los funcionarios, el juez archiv贸 la causa por las versiones contradictorias de las partes y en base al informe m茅dico en el que no se hac铆a constar que el denunciante presentara lesi贸n compatible con los hechos denunciados.

El interno recurri贸 en apelaci贸n y solicit贸 la declaraci贸n del tercer funcionario, la aportaci贸n de los diversos informes m茅dicos y el testimonio de tres presos que fueron testigos.Pero la Audiencia Provincial no consider贸 relevantes ninguna de estas peticiones y desestim贸 el recurso del interno, que acudi贸 tras ello en amparo al Constitucional, que indica que 鈥渓a investigaci贸n judicial de los hechos no alcanza la suficiencia y efectividad exigida por la jurisprudencia constitucional en este tipo de casos鈥.

Se incide en que, constatado que el denunciante estaba interno en un m贸dulo de aislamiento, no puede considerarse como un d茅ficit de veracidad de su denuncia que no hiciera un relato m谩s detallado de los hechos denunciados y los demorara hasta su declaraci贸n judicial, un acto procesal que fue se帽alado por el juzgado casi cinco meses despu茅s mediante videoconferencia.

La sentencia destaca que no cabe excluir una posible renuencia en la colaboraci贸n del centro penitenciario en el esclarecimiento de los hechos como elemento justificativo, para que se perseverara en la investigaci贸n judicial. En concreto, los magistrados destacan que el mismo d铆a en que curs贸 la denuncia hab铆a solicitado por escrito a la direcci贸n del centro que no se borraran las im谩genes de las c谩maras pero que la respuesta del centro cuando fue requerida judicialmente la entrega de esas im谩genes, fue que ya hab铆an sido borradas por el sistema por falta de solicitud judicial en plazo.Igualmente, el Tribunal reprocha que se rechazaran ciertas diligencias como no tomar declaraci贸n a los testigos que propuso el interno por ser testigos auditivos y no visuales, un hecho que para el TC no puede ser excluido.

Y advierte de las contradicciones sobre la ausencia de lesiones cuando el parte de incidencia recog铆a el grapado de la boca o la presencia de sangre en la nariz.

Para acceder al texto completo de la sentencia PINCHA AQU脥




Fuente: Tokata.info