March 14, 2022
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El Tribunal de Justicia de Israel modifica las normas de acceso de los palestinos a sus tierras tras el Muro
La organizaci贸n HaMoked (Centro por la Defensa del Individuo, organizaci贸n israel铆 de derechos humanos) ha conseguido que los militares israel铆es modifiquen la dura restricci贸n de las “parcelas min煤sculas” utilizada para impedir que los agricultores de Cisjordania accedan a sus tierras tras el Muro, denominada por Israel Zona de Fusi贸n
Desde hace m谩s de 17 a帽os, el ej茅rcito israel铆 aplica un r茅gimen draconiano de permisos en partes de Cisjordania que denomina “zona de costura”. Se trata de las tierras que est谩n atrapadas entre la L铆nea Verde (la considerada de alto el fuego y frontera de 1967) y la Barrera de Separaci贸n (denominaci贸n israel铆 al Muro, Vaya o Berja), construida dentro de Cisjordania, en contra del derecho internacional [se calcula que son unos 137 km los comprendidos en este concepto]- Los palestinos que viven en estas zonas o desean ir a ellas deben obtener previamente un permiso para ello, mientras que los israel铆es y los turistas pueden acceder a estas zonas libremente. Las necesidades de seguridad fueron la justificaci贸n de Israel para construir el Muro, concretamente los atentados con bombas con v铆ctimas masivas de la segunda intifada. En 2011, el TSJ aprob贸 el r茅gimen de permisos para la Zona de Separaci贸n bas谩ndose 煤nicamente en estos motivos, siempre que el Estado cumpliera su compromiso de permitir a los agricultores acceder a sus tierras atrapadas m谩s all谩 del Muro. Pero, aunque la situaci贸n de seguridad ha mejorado significativamente desde entonces, a lo largo de los a帽os los militares han impuesto restricciones cada vez m谩s duras al acceso de los agricultores a sus tierras. En consecuencia, cada vez son menos los agricultores que consiguen obtener el permiso necesario para acceder a sus tierras, lo que les despoja de su propiedad, que queda sin cultivar [y que las leyes de ocupaci贸n israel铆 pueden declarar ‘tierras de ausentes’ y expropiarlas].
El 6 de marzo de 2022, el Tribunal de Justicia se pronunci贸 sobre la petici贸n de HaMoked de 2018 de anular la dr谩stica restricci贸n introducida en el Reglamento de la Zona de Fusi贸n o Costura en 2017, por la que los militares impiden a los agricultores acceder a sus tierras de cultivo con el desconcertante argumento de que su solicitud se refiere a una “parcela min煤scula”, es decir, de menos de 330 m虏, y por lo tanto supuestamente no justifica el cultivo. No s贸lo es absurdo considerar que cualquier parcela es demasiado peque帽a para ser cultivada, sino que normalmente las parcelas en cuesti贸n son mucho m谩s grandes y son propiedad conjunta de varios miembros de una familia. En lugar de reconocer esta propiedad conjunta, los militares -sin ninguna base- act煤an como si la parcela hubiera sido subdividida entre los propietarios y tratan a cada miembro de la familia como 煤nico propietario de una peque帽a porci贸n de la parcela comunal, que entonces se considera demasiado peque帽a para el cultivo. A menudo, esto significa que ninguno de los miembros de la familia puede recibir un permiso de agricultor; en su lugar, algunos propietarios reciben un permiso por “necesidades personales” v谩lido s贸lo por unos meses. A ra铆z de la petici贸n, los militares revisaron ligeramente su normativa al respecto y establecieron que “el permiso de cultivo para necesidades agr铆colas se conceder谩 tambi茅n sobre la base de un “esquema” de derechos para un n煤mero de propietarios de derechos cuya participaci贸n conjunta en la tierra alcance el umbral de 330 m虏 – para uno de ellos seg煤n su elecci贸n” (v茅ase la secci贸n 12A7b del Reglamento de la Zona de Costura 2021).
En la sentencia, el Tribunal de Justicia dictamin贸 por unanimidad que “la secci贸n de examen del tama帽o de la parcela [del Reglamento] supone un perjuicio desproporcionado para el derecho de propiedad de los propietarios de la Zona del Fil贸n, por lo que no puede mantenerse en su formato actual”. El Tribunal tambi茅n reconoci贸 por primera vez que permitir el acceso a las tierras de cultivo de la Zona del Fil贸n no s贸lo es importante por razones econ贸micas, sino tambi茅n por las razones culturales y emocionales de preservar la tradici贸n del cultivo conjunto. Como dijo el juez Barak-Erez: “El valor de la agricultura para las familias y las comunidades no puede medirse 煤nicamente por la cantidad de productos o su valor. Esta medida econ贸mico-comercial no se ajusta necesariamente al valor que el cultivo de la tierra confiere a los propietarios, incluyendo el valor familiar, tradicional y cultural”.  
Sin embargo, los magistrados discreparon en cuanto a la reparaci贸n que correspond铆a en este caso. Por lo tanto, la opini贸n mayoritaria del presidente Hayut y del juez Amit -en contra de la posici贸n del juez Barak-Erez- dictamin贸 que, en un plazo de 90 d铆as, el Estado deb铆a modificar el reglamento de la zona “para dar una respuesta adecuada… al da帽o desproporcionado a los derechos de propiedad de los residentes”, y ello mediante: a. modificando la exigencia del “r茅gimen de derechos”, de modo que no se aplique a menos que haya una sospecha de abuso de las solicitudes de permiso de la Zona del Fil贸n para entrar ilegalmente en Israel; b. estableciendo la posibilidad de impugnar la conclusi贸n de “parcela min煤scula” y demostrar que existe una necesidad agr铆cola para cultivar incluso una “parcela min煤scula”; y c. ampliando el per铆odo de validez de un permiso por “necesidades personales” de unos meses a dos a帽os, igual que el permiso de un agricultor.

En minor铆a, el juez Barak-Erez sostuvo que la petici贸n deb铆a ser aceptada y que la orden emitida el 10 de diciembre de 2020 deb铆a ser absoluta, “en el sentido de que la regulaci贸n de la parcela min煤scula sea cancelada…”, con lo que tambi茅n se hace redundante la secci贸n sobre la forma de calcular el tama帽o de la parcela.




Fuente: Causaarabeblog.blogspot.com