February 22, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
351 puntos de vista


El terrorismo de estado perpetrado en Colombia durante d茅cadas, que en nada desmerece los asesinatos de, por ejemplo, las dictaduras de Pinochet o Videla, sin embargo ha pasado muy desapercibido en un Occidente m谩s interesado en hacer buenos negocios con las materias primas de la zona o en contar con un buen aliado en la regi贸n. Cuesta creer que 脕varo Uribe y la c煤pula militar, empresarial, judicial y pol铆tica que colabor贸 para que fueran posibles sus programas de exterminio, no est茅n citados a d铆a de hoy en ning煤n tribunal penal internacional. Nota de Tortuga.


Santiago Torrado

Bogot谩

La Jurisdicci贸n Especial para la Paz (JEP), el tribunal de justicia transicional encargado de juzgar los cr铆menes m谩s graves cometidos durante el conflicto armado en Colombia, estableci贸 que entre 2002 y 2008 hubo m谩s de 6.400 v铆ctimas de los llamados 鈥渇alsos positivos鈥, el eufemismo con el que se conocen los asesinatos de civiles por parte de militares para presentarlos como guerrilleros ca铆dos en combate. Esa cifra casi que triplica los 2.248 que hab铆a reportado previamente la Fiscal铆a en sus informes.

鈥淟a JEP establece que por lo menos 6.402 personas fueron muertas ileg铆timamente para ser presentadas como bajas en combate en todo el territorio nacional entre 2002 y 2008鈥, se帽al贸 este jueves la Sala de Reconocimiento de Verdad del alto tribunal, surgido del acuerdo de paz, al hacer p煤blica la estrategia de priorizaci贸n del caso 03, relacionado con los falsos positivos. Esos cr铆menes, perpetrados principalmente durante los dos mandatos del expresidente 脕lvaro Uribe (2002-2010), el m谩s f茅rreo opositor a la negociaci贸n con las FARC, siguen siendo una fuente permanente de conmoci贸n en una sociedad que busca doblar la p谩gina de la violencia sin esquivar la verdad.

Como parte del proceso para dimensionar el fen贸meno de las ejecuciones extrajudiciales, el tribunal ha contrastado un enorme volumen de informaci贸n que incluye cuatro bases de datos. 鈥淟as cifras del Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), el Sistema de Informaci贸n Judicial de la Fiscal铆a (SIJUF), el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Hist贸rica (CNMH) y la Coordinaci贸n Colombia Europa Estados Unidos (CCEEU) difieren respecto a la magnitud del crimen investigado por la JEP鈥, se帽al贸 el alto tribunal. 鈥淪in embargo, las distintas fuentes oficiales y no gubernamentales identificaron el periodo de 2002 a 2008 como el de mayor n煤mero de v铆ctimas. El resultado muestra que durante esta etapa se registr贸 el 78% del total de la victimizaci贸n hist贸rica鈥.

La primera fase de investigaci贸n, detall贸 la JEP, se concentra en seis territorios del pa铆s: Antioquia, Norte de Santander, Huila, Casanare y Meta, as铆 como la costa Caribe. Dos de cada tres v铆ctimas se presentaron en 10 de los 32 departamentos de Colombia, que incluyen todos los territorios priorizados. Las versiones voluntarias que ya han aportado algunos involucrados en el caso 03, que aborda las 鈥渕uertes ileg铆timamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado鈥, han detallado las presiones en el ej茅rcito para obtener resultados a cambio de recompensas.

鈥淗asta que el ej茅rcito no sea honesto y cuente la verdad, es vergonzoso pero ir谩n apareciendo m谩s fosas comunes como la de Dabeiba con nuestros hijos, esposos padres y seres queridos que un d铆a salieron para no volver鈥, reaccion贸 en sus redes sociales Luz Marina Bernal, una de las fundadores de las Madres de Soacha, un movimiento de familiares de v铆ctimas de falsos positivos. Su mensaje hace referencia a las exhumaciones que ha hecho la JEP en el cementerio cat贸lico de Dabeiba, un paraje monta帽oso a unas cuatro horas de Medell铆n, en el noroeste de Colombia, donde se han recuperado cuerpos de presuntas v铆ctimas de ejecuciones extrajudiciales.


Gr谩fico de la Jurisdicci贸n Especial para la PazJEP

A cuatro a帽os de la firma del acuerdo de paz entre el Estado y la extinta guerrilla de las FARC, Colombia se acerca a las primeras decisiones judiciales de fondo sobre m谩s de medio siglo de conflicto armado. El mes pasado, la JEP imput贸 a la c煤pula de las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia 鈥揾oy desarmadas y convertidas en el partido pol铆tico rebautizado como Comunes鈥 una serie de cr铆menes de guerra y de lesa humanidad relacionados con el secuestro, una de sus pr谩cticas m谩s crueles y repudiadas. Esa in茅dita imputaci贸n se produjo en el marco del caso 01, que aborda la 鈥渢oma de rehenes y graves privaciones de la libertad cometidas por las FARC-EP鈥.

El del secuestro es el m谩s avanzado de los siete grandes procesos 鈥搊 鈥榤acrocasos鈥欌 que ha abierto hasta ahora la justicia transicional, y la imputaci贸n se considera su primer gran resultado. El caso 03, 鈥渕uertes ileg铆timamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado鈥, es el otro macrocaso m谩s avanzado, en el que se espera en este 2021 un auto de determinaci贸n de hechos y conductas.

La JEP, considerada la columna vertebral de los acuerdos de paz, se ha visto obligado a navegar en medio de la polarizaci贸n que ha caracterizado a la sociedad colombiana desde los di谩logos de La Habana, y avanza en sus pesquisas a pesar de los m煤ltiples obst谩culos. El tribunal de paz privilegia la verdad plena, y establece penas alternativas a la c谩rcel a cambio de que los involucrados confiesen sus cr铆menes y reparen a las v铆ctimas. Junto a la Comisi贸n de la Verdad y la Unidad de B煤squeda de Personas dadas por Desaparecidas, la JEP forma parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparaci贸n y No Repetici贸n surgido de los acuerdos, que ha contado con el robusto respaldo de la comunidad internacional.

El sistema, sin embargo, ha sido blanco de ataques por parte del expresidente Uribe, mentor pol铆tico de Iv谩n Duque y fundador del Centro Democr谩tico, el partido de Gobierno. Uribe, quien insiste en derogar la JEP y modificar los acuerdos, consider贸 la decisi贸n de este jueves como un 鈥渘uevo atropello de la JEP por falsos positivos鈥 en un comunicado que public贸 en su cuenta de Twitter. 鈥淣unca he eludido la justicia, que cuando se trata de mi persona muchos la presionan o la sustituyen cuando menos sembrando suspicacias鈥, se帽al贸 el exmandatario, quien renunci贸 a su esca帽o en el Senado para enfrentar un proceso por manipulaci贸n de testigos.

El Pa铆s




Fuente: Grupotortuga.com