March 12, 2021
De parte de Fundacion Aurora Intermitente
211 puntos de vista


La Sala Civil del Tribunal Supremo (TS) ha rechazado una petici贸n del torero Miguel 脕ngel Perera (no confundir con su hom贸nimo, eximio antrop贸logo y novelista) en la que solicitaba la inscripci贸n en el Registro de la Propiedad Intelectual (RPI) de una obra titulada “Faena de dos orejas con petici贸n de rabo al toro 鈥楥urioso鈥 n潞 94, de peso 539 kgs, nacido en febrero de 2010 ganader铆a Garcigrande Feria de San Juan de Badajoz, d铆a 22 de junio de 2014”.

Porque todos los imaginamos, en las siguientes parrafadas no voy a comentar los motivos que le hayan llevado a Perera a meterse en semejante gatuperio. S贸lo a帽adir茅 que servidor desconf铆a de la judicializaci贸n y que, por ende, veo dudosa la iniciativa del torero. Pero, al mismo tiempo, comprendo que est茅 harto de que su obra taurina est茅 en manos ajenas. Quiz谩 s贸lo debiera agregar que el suyo es un problema general a todos los artistas 鈥撯渕al de muchos, consuelo de tontos鈥.

Por otra parte, la petici贸n de Perera no es disparatada sino que, al rev茅s, se inscribe en una largu铆sima lista de propiedades intelectuales (y/o industriales) que han sido planteadas, muchas de las cuales se materializaron mediante sentencias favorables que avisaban sobre el peligro de usar indebidamente frases, guarismos, iconos e incluso colores ya registrados en los respectivos RPI. Por ejemplo, hace m谩s de 20 a帽os present茅 una lista de 34 casos de pleitos por entidades comunes de uso inmemorial entre los que s贸lo cito las seis siguientes: cuidado con utilizar el nombre de una dinast铆a (desde 1983, en especial si es la Hohenzollern), o el guarismo 5 (Chanel lo proteg铆a en 1993), o las palabras champagne o manzana (caso Beatles vs. Apple, 1994) Y hasta cuidado al mezclar los colores rojo y blanco (Coca Cola, 1994); cuidado al mirar un horizonte de la Toscana y m谩s a煤n si se hacen fotos (1998) Y, para no salirnos de la tauromaquia, cuidado con los toros, contemplativos o bramantes (disputa sobre el uso de los anuncios con toros, caso Osborne-Lois, 1999) (ver en Pol铆ticas de la creaci贸n: Ind铆genas y propiedad intelectual, universidad Carlos III, 2000)

Pese a tan veterana tradici贸n de registros ins贸litos en los RPI, en el caso Perera, el TS espa帽ol ha preferido escudarse en la legislaci贸n dictada por el Tribunal de Justicia de la Uni贸n Europea (TJUE) y, por ello, resuelve que, seg煤n la jurisprudencia europea (TJUE, sentencia C-310/17 Levola Hengelo, y reiterada en 2019 C-683/17 Cofemel), el concepto de obra supone la concurrencia de dos elementos cumulativos: que debe existir un objeto original que constituya una creaci贸n intelectual propia de su autor; y que la consideraci贸n de obra se reserva a los elementos que expresan dicha creaci贸n intelectual. Algunos percibimos en estas sentencias rasgos de un cosmopolitismo europeo que se excede al mantener que todo el llamado Viejo Continente debe regirse por las leyes del Norte obviando que, al igual que el idioma se rige por el uso antes que por la l贸gica o la gram谩tica, la espa帽olidad se rige por una inercia que mantiene costumbres (usos) considerados aberrantes por el resto de la UE. Y que tire la primera piedra el pa铆s europeo que se imagine a s铆 mismo como paradis铆aco libre de toda lacra.

En todo caso, el TS dicta que es en la doctrina del TJUE donde radica el principal escollo para que pueda reconocerse a la lidia del toro la consideraci贸n de obra objeto de propiedad intelectual 鈥Bruselas locuta causa finita. Pero no parece que los europeos simpaticen con la tauromaquia. Ellos son m谩s de exterminar a la mitad de los congole帽os 鈥揷omo hizo el fil谩ntropo Leopoldo II, rey de los belgas quienes le recuerdan a diario en innumerables monumentos c铆vicos. O de sostener, en un lema que comparto, que 鈥榣a tortura animal no es arte ni es cultura鈥, aunque s铆 parezca ser arte europeo cuando se tortura la belleza con brutalismos o tremendismos entronizados en los museos y en las aulas infantiles como los de James Ensor 鈥損or no salirnos de B茅lgica.

Asimismo, dicta el TS 鈥渘o ser posible identificar con precisi贸n y objetividad en qu茅 consiste la creaci贸n art铆stica original鈥 sin merma de la consideraci贸n art铆stica que pueda reconocerse a la faena de un torero por parte de cr铆ticos y aficionados鈥. No est谩 mal que el TS escriba la palabra prohibida (arte) aunque sea apoy谩ndose en un absurdo: si no es posible 鈥榩recisi贸n y objetividad鈥 a la hora de decidir sobre la originalidad del arte, 驴por qu茅 se idolatran obras en la que la susodicha 鈥榦riginalidad鈥 es cuando menos dudosa? Los museos est谩n plagados de obras cuya autor铆a real es carnaza de pol茅micas eruditas. Ejemplos: en 2017 fueron incautados 21 cuadros en una exposici贸n de Modigliani en G茅nova por su dudosa autor铆a; El Coloso de Goya, 驴es realmente de Goya?; hasta sobre la famos铆sima La dama del armi帽o hay dudas鈥

Entrando en tecnicismos literales, el TS se abisma en consideraciones metaf铆sicas. Y escribe que 鈥渆sta identificaci贸n precisa y objetiva [facilita] que se pueda reproducir nuevamente鈥. Naturalmente que la faena pacense de Perera no puede 鈥榬eproducirse nuevamente鈥 pero igual ocurre con todas las obras de arte originales (ver infra Benjamin sobre la reproducci贸n como infracci贸n de la tradici贸n) por muchas veces que hayan sido reproducidas. Para terminar, el TS se va por los cerros de 脷beda: 鈥渞esulta muy dif铆cil identificar de forma objetiva en qu茅 consistir铆a la creaci贸n art铆stica original鈥, modimanera que admite indirectamente que el toreo puede ser arte (otra de las raras veces en las que usa el t茅rmino 鈥榓rte original鈥) pero que desprecia a rengl贸n seguido por ser un escollo 鈥渕uy dif铆cil鈥. Claro, la dificultad exige trabajo鈥

Dos lecturas obligatorias para el TS

En machadiana frase, he titulado esta nota proclamando que el TS 鈥榙esprecia cuanto ignora鈥. Era de esperar en jueces castellanos. Pero, abundando en su castellan铆a o mesetariedad, debo especificar alguna de las razones que concurren para tan tremendo r贸tulo. Veamos: los tecn贸cratas del TS tienen problemas para definir el arte; de hecho, no lo definen, 驴porque no quieren meterse en materias humanas o porque el pleito va de propiedad intelectual y su fina pesquis distingue el arte del intelecto? Bueno, all谩 ellos. El caso es que tambi茅n padecen serios problemas para dictaminar si ese ente ignoto es reproducible o no y, sobre todo, si tiene esa notaci贸n que tanto les confunde. Como contribuci贸n personal para ayudarles a dirimir tan sical铆pticos embrollos, les sugiero dos lecturas que, quiz谩, les ilustren. De nada.

Sobre la reproducci贸n del arte.– El TS se escuda su superior, el TJUE, pero entre los pliegues de sus togas y pu帽etas observo que, citas europeas aparte, lo que realmente tiene es un prejuicio contra la reproducci贸n del arte, probablemente fruto maligno de su elitismo y de su idolatr铆a ante las obras magnas de los magnos hombres. Elitismo porque, seg煤n el TS, esas obras magnas s贸lo pueden estar en las manos del Poder; e idolatr铆a porque esas mismas obras han de ser exclusivamente las originales, las nacidas para un museo 鈥搊 una mansi贸n de altos vuelos.

Sea como fuere, deber铆an conocer uno de los ensayos m谩s citados: aquel de Walter Benjamin cuyo t铆tulo lo dice todo: 鈥淟a obra de arte en la 茅poca de su reproductibilidad t茅cnica鈥 (Das Kunstwerk im Zeitalter seiner technischen Reproduzierbarkeit) Zeitschrift f眉r Sozialforschung, 1936) Hace casi un siglo, Benjamin escrib铆a que 鈥淟a obra de arte ha sido siempre fundamentalmente susceptible de reproducci贸n. Lo que los hombres hab铆an hecho, pod铆a ser imitado por los hombres.鈥 Y a帽ad铆a 鈥淟os griegos s贸lo conoc铆an dos procedimientos de reproducci贸n t茅cnica: fundir y acu帽ar.鈥 Y despu茅s llegaron la xilograf铆a y la imprenta y tantos otros m茅todos que se utilizan actualmente. Aunque continuaba que 鈥淓l aqu铆 y ahora del original constituye el concepto de su autenticidad [puesto que] la t茅cnica reproductiva desvincula lo reproducido del 谩mbito de la tradici贸n.鈥 驴El TS suscribir铆a este dictum al pie de la letra y en eso fundamentar铆a su negativa?, 驴negar铆a as铆 que el toreo sea aut茅ntico o tradicional? En tal caso, que se lo pregunten al torero y, sobre todo, al toro.

Sobre los sistemas de notaci贸n.- Hoy, la coreograf铆a se incluye en el listado de obras objeto de propiedad intelectual (exactamente en la letra c del art. 10.1 de la ley de Propiedad Intelectual) Y la coreograf铆a es plausible de propiedad intelectual porque tiene notaci贸n. Pero el TS cree que la equiparaci贸n entre tauromaquia y coreograf铆a es imposible porque el toreo no tiene notaci贸n. 驴Seguro? El TS no ha conversado con ning煤n aficionado; si lo hubiera hecho, quiz谩 hubiera aprendido que la lidia disfruta de un colosal vocabulario capaz de narrar, describir o notar todas las fases de la corrida. Si oye el TS que el toro sale suelto, o si es abanto, o si aquerenciado en tal rinc贸n de la plaza sin rincones, todos 鈥搃ncluyendo a los magistrados- conocer铆an el comportamiento general del toro 鈥揹icho de otro modo, la clase de lidia que debe darle el torero. Si prefieren conocer las part铆culas de cada lance, entonces aprender铆an que ese corn煤peta derrota por el pit贸n derecho o por el izquierdo, o si levanta la cara o si humilla. Etc茅tera. Excuso a帽adir que los volatines y giros del torero son igualmente prolijos 鈥搇茅ase, hay vocabulario para su m谩s m铆nimo detalle.

Repito que los aficionados no necesitamos notaci贸n taurom谩quica pero, para mayor instrucci贸n pedag贸gica del TS, a帽adir茅 que era suficiente una ojeada a Wikipedia 鈥搖na enciclopedia no m谩s insegura que todas las dem谩s- para que el TS aprendiera los rudimentos de las notaciones del movimiento, unos m茅todos que no son precisamente de hoy. Entonces, hubiera sabido que, en la d茅cada de 1680, Pierre Beauchamp invent贸 un sistema de notaci贸n para la danza barroca gracias al cual hay registros de aquellos bailes durante el siglo XVIII.

Siglos despu茅s, lleg贸 Rudolf von Laban (1879-1958) quien, en 1928, public贸 su popular m茅todo de notaci贸n matem谩tica notando el movimiento humano, bailes 鈥搚 ritmos- incluidos. En el sentido leguleyo que hoy nos preocupa, anotemos que, en 1948, la core贸grafa Kanya Holm consigui贸 registrar la propiedad intelectual de las danzas de su obra Kiss Me Kate. Y, para rematar, en 1982, Eddie Dombrower cre贸 el DOM, primer sistema computarizado de notaci贸n de danza. 驴Ser谩 por notaciones homologadas?

Quien suscribe lleva la tauromaquia en sus venas pero no es taurino en el sentido habitual de aficionado que defiende a capa y espada el mantenimiento 鈥搇茅ase, las subvenciones y exenciones fiscales- de la Fiesta Nacional. Por el contrario, considera que la susodicha 鈥榝iesta鈥 es, en primer lugar, un sacrificio humano como lo son las guerras y las religiones. Y, en segundo lugar, una tortura del animal. Por ello, no mover谩 un dedo para impedir la abolici贸n del toreo 鈥搉i tampoco para defenderlo. Dentro de este pronunciamiento, es como debe entenderse la autocita siguiente. Obs茅rvese el lapso temporal que se帽ala: en 1998, sin registro material alguno, servidor recordaba en todos sus detalles faenas admiradas 28 y 13 a帽os atr谩s -carezco de habilidades nemot茅cnicas pero, al igual que muchos otros aficionados, si la ocasi贸n lo amerita, no las necesitamos:

鈥淣o resisto la tentaci贸n de apuntarles, en orden cronol贸gico, un par de secuencias de mi 鈥檃rchivo f铆lmico鈥: cuando Paco Camino, solitario espada en la corrida de Beneficencia [04 junio 1970], a su cuarto, le entr贸 a matar recibiendo -ocurri贸 justo en el 6 de Las Ventas-; o cuando Anto帽ete [07 junio 1985], en su segundo, de frente y con la izquierda, le mostr贸 la muleta desde la boca de riego, aquerenciado como estaba el bicho en el 4 de la misma plaza.鈥 (Antonio P茅rez. 1998. 鈥淓l toro de s铆lice. Prognosis sobre la tauromaquia mec谩nica鈥, p谩gs. 91-102, en Revista de Estudios Taurinos, n潞 7, ISSN 1134-4970)

No tengo fotos del comienzo de la faena de Anto帽ete 1985 pero fue algo parecido a esta vieja imagen.

Antonio P茅rez, 03.III.2021

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Fuente: Aurorafundacion.org