July 26, 2021
De parte de La Haine
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La imagen de una mujer en las manifestaciones del 11 de julio en Cuba fue publicada por medios estadounidenses, como Forbes, y m谩s tarde multiplicada en las redes sociales. Era la representaci贸n de las protestas contra el gobierno de Miguel D铆az Canel y en pocas horas estaba en todas las plataformas sociales.

El fervor que estaba generando en Miami y Latinoam茅rica estas manifestaciones llegaron a la misma Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, que lanz贸 un tuit de apoyo a las protestas junto a la imagen de la mujer que levantaba la bandera de Cuba en sus brazos y una intensa pasi贸n expresada en su rostro. Los colores, el encuadre, su gesto, convert铆an a la mujer en una gran representaci贸n de las protestas.

El problema fue que ella no protestaba contra el gobierno sino contra el bloqueo estadounidense. Betty Pairol, que es el nombre de esta joven abogada cubana, estaba en las calles para apoyar a la revoluci贸n y el uso de su rostro la indign贸 tanto que denunci贸 a trav茅s de twitter a Michelle Bachelet y a la misma ONU de usar indebidamente su imagen. A las pocas horas su cuenta en la red social fue suspendida.

Tambi茅n en twitter y a la misma fecha circul贸 una fotograf铆a con una impresionante marcha en el malec贸n de La Habana atribuida a manifestantes contra D铆az Canel. La imagen la hab铆a publicado un pol铆tico peruano del APRA pero no correspond铆a ni al momento ni al lugar. A las pocas horas se supo que la foto era de una protesta en El Cairo durante la revoluci贸n naranja de hace m谩s de diez a帽os.

La desinformaci贸n y la manipulaci贸n a trav茅s de los distintos medios de representaci贸n no es reciente. La diferencia est谩 en el poder de amplificaci贸n que tienen las redes sociales y en la facilidad de intervenci贸n de las im谩genes digitales. Es posible construir una realidad totalmente distorsionada en las redes digitales. La distorsi贸n de los hechos, que ha existido desde los primeros medios impresos, desde la radiodifusi贸n, hoy logra rasgar el velo que nos hac铆a diferenciar entre lo real, lo mediatizado y la artificialidad. Estamos en un espacio cada vez m谩s confuso atados a intereses que buscan crear esta atm贸sfera opaca.

La informaci贸n y su representaci贸n circulan en distintas direcciones a tiempo real. Lo mismo un hecho que un rumor y una mentira. La Espiral del Silencio es una teor铆a sobre la circulaci贸n de la informaci贸n desarrollada en los a帽os 60 del siglo pasado. La informaci贸n que alguien o una instituci贸n gener贸 se mueve posteriormente de boca en boca a trav茅s de sujetos an贸nimos, un proceso en el que puede crecer, decrecer o distorsionarse. Es una teor铆a que bien podr铆a aplicarse a las redes sociales, en este caso con una informaci贸n que circula en todas las direcciones y fusiona indistintamente rumores, mentiras, con algunos hechos manipulados.

El caso de Betty Pairol confirma esta extra帽a irrealidad en la que funcionan estas redes. En la enloquecida circulaci贸n de datos, que no discrimina entre mentiras y hechos, el tuit de la Alta Comisionada de la ONU fue un acto impresentable. No solo por una intervenci贸n sesgada a favor de las protestas sin considerar el bloqueo de Estados Unidos sino por haber utilizado una fotograf铆a falsa en su origen. Pierde la ONU credibilidad, como hace unos a帽os la perdi贸 completamente el diario El Pa铆s al publicar una foto falsa de un Hugo Ch谩vez moribundo y entubado.

Y despu茅s vino la suspensi贸n de la cuenta de la manifestante cubana. 驴Por denunciar a la ONU? No sabemos si solo por eso. Pero nos confirma que la parte m谩s oscura de las redes sociales existe porque no hay neutralidad en internet ni en las redes sociales. A trav茅s de las redes se han cambiado el destino de elecciones en Estados Unidos, Brasil, se han derribado gobiernos y se levantan diariamente campa帽as de desprestigio. Todo sobre la base del falso rumor y la mentira.

La campa帽a de intervenci贸n de elecciones y en la opini贸n p煤blica desarrollada por Cambridge Analytics afect贸 la confianza en las redes sociales. No son un espacio neutral ni natural, son m谩s bien un espacio virtual que reproduce sesgos propios del capitalismo y una esponja para la absorci贸n de nuestras identidades como sujetos de mercados y pol铆ticos. 驴Por qu茅 twitter suspendi贸 la cuenta de Betty Pairol y no la de Bachelet que hab铆a usado de forma maliciosa su imagen? La respuesta a esta pregunta ret贸rica es evidente.

La fotograf铆a desde sus inicios tuvo un gran valor. A diferencia de la representaci贸n pictogr谩fica, reproduc铆a fielmente la realidad mediante una reacci贸n qu铆mica provocada por la luz. Con la digitalizaci贸n sucede algo a煤n m谩s complejo pero tambi茅n la aceptamos como una representaci贸n fiel de la realidad. No hacemos grandes distinciones entre uno y otro sistema de captaci贸n de la luz en cuanto nos entrega una imagen que comprendemos como una reproducci贸n de la realidad.

Es cierto que desde sus or铆genes se manipul贸 la fotograf铆a, como aquellas que elimin贸 de las fotos oficiales a los funcionarios degradados o fusilados por Stalin. Pero con la masificaci贸n de la digitalizaci贸n y las aplicaciones para su edici贸n mediante sistemas de inteligencia artificial instalados en cualquier tel茅fono hemos entrado en otra fase. Y el exceso ha llevado a su degradaci贸n y a la p茅rdida de la fotograf铆a como representaci贸n de la realidad.

Las falsas fotograf铆as de las protestas en Cuba y su uso como herramienta de desinformaci贸n y desestabilizaci贸n pol铆tica entregan nuevos elementos para el descr茅dito de las redes sociales como espacio de leg铆timo debate y tambi茅n, o especialmente, para el poder pol铆tico global en este caso representado por la ONU.

CLAE




Fuente: Lahaine.org