July 29, 2022
De parte de ANRed
246 puntos de vista

Analistas de todo el espectro político coinciden en que el gobierno de Alberto Fernández está terminado con la llegada de Sergio Massa como “Super ministro”. Muchos lo describen “como el último fusible” para tratar de llegar al fin del mandato en el 2023. Massa llega detrás de una corrida bancaría que liquidó lo que quedaba del albertismo, tras las renuncias del Matías Kulfas, exministro de Desarrollo Productivo, y Martín Guzmán, exministro de Economía, y hoy, con la salida de Gustavo Béliz de Asuntos Estratégicos y Julián Domínguez de Agricultura. Todo esto en un momento crítico en donde la escasez de dólares y la inflación parece escalar los siete puntos en este mes. Por ANRed.


Sergio Massa asume con poderes extraordinarios. Potestades que recuerdan la llegada de Domingo Cavallo en los últimos meses de gobierno de la Alianza en el 2001. El “Super ministro” abarcará los ministerios de Producción, Agricultura, pero también tendrá de primera mano el manejo de las relaciones con los organismos internacionales de crédito. La alianza de gobierno, el Frente de Todos, queda entonces reducida a la conducción de Massa, pero todavía con peso del kirchnerismo, que conservará dos áreas claves como la AFIP y Energía.

La llegada del líder del Frente Renovador y expresidente de la Cámara de Diputados tuvo el beneplácito de los mercados, que lo recibieron de forma positiva, lo cual se expresó en una suba de los bonos argentinos en dólares hasta 11%, la caída del riesgo país y una tranquilización en la disparada del dólar.

Mientras, un sector de los movimientos sociales oficialistas también respaldaría la llegada de Massa para contener el derrumbe del albertismo. «Es una muy buena salida. Sergio es un compañero que viene trabajando estos temas hace mucho tiempo y que tiene las ideas claras. No es liberal. Es productivista», expresó Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita y a cargo de la Secretaria de Economía Social, en declaraciones al canal IP Noticias. Por su parte, Fernando «Chino» Navarro, también del Evita y Secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la Sociedad Civil dio el visto bueno al flamante ministro. A la par, la CGT ya también calificó de «positivos» los cambios en el gabinete y celebró la llegada del «Súper ministro».

Por su parte, la diputada del PTS-Fit Unidad Myriam Bregman expresó en una entrevista en Radio Con Vos: «si ponen a Massa es para cambiar, pero este Gobierno tiene el descredito que tiene, ha perdido la base electoral que supo conseguir. No porque no haya hecho nada sino por las medidas que hizo».

Massa llegó con un fuerte lobby, que incluyó una maniobra de pinzas entre los medios hegemónicos que instalaron la llegada de Massa en sus tapas, mientras que los gobernadores presionaban para acelerar el nuevo nombramiento. “Es el hombre de la Embajada”, comentan los analistas remarcando la buena relación explícita del ex intendente de Tigre, que siempre impulsó que un gobierno nacional tendría que estrechar lazos fuertes para garantizar “la seguridad y la democracia”.

Podemos recordar las revelaciones de los cables secretos de la Embajada en Argentina, publicados en «Argenleaks. Fugas argentas», del periodista Santiago O´Donnell, con los insultos contra Néstor Kichner y Cristina Kirchner, en donde el exjefe de gabinete (2008-09) “era el funcionario que se despachaba con más saña contra la pareja Kirchner” en la embajada. El nivel de confidencia que tenía con la embajada yanqui lo demostraba atacando al gobierno del cual formaba parte. Sergio Massa era el jefe de Gabinete y se relacionaba con la embajada a través de su amigo empresario, rugbier del Club San Isidro y operador del Opus Dei, Jorge O´Really.

Según los cables secretos, Massa operaba contra el gobierno al cual denostaba y decía que no tenía respuestas ante la crisis del 2009 y que en el país “no había seguridad jurídica”. En plena crisis política-económica, atravesada por las protestas “del campo”, Massa torpedeaba a su gobierno. Los propios funcionaros norteamericanos se sorprendían de lo alineado que estaba con Estados Unidos.

Como señala el blog “Predicador”, además de reuniones con la embajadora de entonces (Vilma Martínez), en casa de amigos también tenía contactos con «Polcouns», que en la jerga de los cables son consejeros políticos de la embajada. En el cable 1026 del 2009 (http://wikileaks.org/cable/2009/09/09BUENOSAIRES1026.html), Massa relata sus intenciones de presentar se candidatura a gobernador bonaerense en 2011, que lo posicionaría a futuro candidato a Presidente. Pronosticaba, además, el desastre de la gestión de Amado Boudou como ministro de Economía.





Fuente: Anred.org