January 7, 2022
De parte de Briega
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En un nuevo art铆culo publicado en la revista Journal of Addictive Disorders and Mental Health, Jos茅 Luis Turabian, profesor de medicina de la Universidad Complutense de Madrid (Espa帽a), explora los cambios biol贸gicos que acompa帽an al uso de los f谩rmacos psicotr贸picos. Seg煤n Turabian, la concentraci贸n en enfoques e intervenciones biom茅dicas en salud mental ha llevado a que los psicof谩rmacos se utilicen demasiado pronto, demasiado a menudo y demasiado tiempo.

Se帽ala que estos f谩rmacos alteran nuestra neurobiolog铆a, provocando cambios a veces permanentes e irreversibles. Sostiene que estos cambios pueden convertir lo que podr铆an ser s铆ntomas transitorios en enfermedades mentales cr贸nicas y, en algunos casos, de por vida. Al utilizar psicotr贸picos para tratar los s铆ntomas y aliviar el sufrimiento agudo a corto plazo, los profesionales pueden estar aumentando parad贸jicamente la duraci贸n del sufrimiento.

芦La tendencia biologicista de la medicina, y tambi茅n de la psiquiatr铆a, conlleva un uso cada vez m谩s precoz, m谩s intenso y a m谩s largo plazo en condiciones cl铆nicas leves y en situaciones de salud mental reactivas a contextos de la vida cotidiana (problemas personales, de pareja, familiares, laborales, socioecon贸micos, etc.) de los psicof谩rmacos禄, escribe Turabian.

芦Sin embargo, la experiencia pr谩ctica en medicina general indica que los psicof谩rmacos provocan cambios biol贸gicos permanentes que pueden estructurar y cronificar enfermedades mentales que habr铆an evolucionado hacia la mejora sin los psicof谩rmacos禄.

Nuevas investigaciones han puesto en tela de juicio la eficacia de los antidepresivos y han investigado los posibles perjuicios de su uso a largo plazo. Los investigadores han observado que en un seguimiento de nueve a帽os en el que se compar贸 a los pacientes con depresi贸n que tomaban antidepresivos con los que no lo hac铆an, los antidepresivos parec铆an empeorar los resultados a largo plazo. Esto fue as铆 incluso cuando los investigadores controlaron la gravedad de la depresi贸n. Adem谩s de la falta de eficacia y el potencial de da帽o, es probable que los antidepresivos se receten en exceso.

Recientemente, se est谩 prestando m谩s atenci贸n a las dificultades de la retirada de los medicamentos antidepresivos despu茅s de su uso a largo plazo. En algunos casos, la recuperaci贸n de estos medicamentos puede durar d茅cadas, y los s铆ntomas de abstinencia suelen diagnosticarse err贸neamente como un retorno de la enfermedad mental inicial. Incluso cuando estos medicamentos funcionan como se pretende, los efectos adversos pueden ser graves.

Del mismo modo, los antipsic贸ticos tienen una amplia gama de efectos negativos bien documentados a largo plazo. Investigaciones recientes han demostrado que el uso de antipsic贸ticos da帽a varias 谩reas del cerebro, aumenta el riesgo de demencia y se asocia a una muerte prematura. Los investigadores tambi茅n han descubierto que cuando las personas diagnosticadas de esquizofrenia dejan de usar antipsic贸ticos, su funcionamiento cognitivo mejora.

Turabian comienza problematizando la sobremedicalizaci贸n de la angustia por parte de los m茅dicos. Tanto el sobrediagn贸stico como el diagn贸stico err贸neo est谩n aumentando, al igual que el uso de f谩rmacos psicotr贸picos, lo que lleva a la polifarmacia, que hace m谩s da帽o que bien. Y lo que es m谩s importante, hay una gran escasez de investigaciones sobre los efectos a largo plazo de los psicof谩rmacos.

El autor ha llevado a cabo una revisi贸n y ha reflexionado sobre su experiencia personal para escribir sobre las consecuencias del uso liberal de psicof谩rmacos a largo plazo, especialmente en cuestiones de ansiedad y depresi贸n. Especifica que el art铆culo debe considerarse como su opini贸n personal sobre el tema.

El autor escribe que la psiquiatr铆a sigue err贸neamente la l贸gica de los antibi贸ticos al llamar a sus tratamientos antidepresivos y antipsic贸ticos. Estas denominaciones son met谩foras que suponen que los problemas psiqui谩tricos son amenazas que vienen de fuera y da帽an al hu茅sped y que, por tanto, hay que eliminar. Esta met谩fora ha permitido a la disciplina pasar por alto los numerosos efectos adversos de sus tratamientos. La peligrosa suposici贸n que sigue perjudicando a los pacientes es que lo que les hace sentirse mejor es tambi茅n lo que les mantiene bien.

Turabian enumera varias razones por las que deber铆amos desconfiar de los antidepresivos: los tama帽os de los efectos de su eficacia en los ensayos cl铆nicos son peque帽os, los efectos a largo plazo no se examinan, las psicoterapias y los tratamientos psicosociales suelen mostrar resultados similares o mejores sin los efectos adversos de los f谩rmacos, y 芦s贸lo uno de cada nueve pacientes se beneficia de los antidepresivos禄.

Los trastornos del estado de 谩nimo suelen ser estados transitorios causados por circunstancias vitales angustiosas y se habr铆an resuelto con una 芦espera vigilante禄 en lugar de una prescripci贸n prematura de antidepresivos. Muchos de estos f谩rmacos producen cambios duraderos en el organismo de los pacientes. Por ejemplo, las benzodiacepinas pueden provocar cambios neurocognitivos, y en el pez cebra, la exposici贸n temprana a los antidepresivos puede observarse en tres generaciones de cr铆as. El autor destaca que uno de los principales efectos de los psicotr贸picos es la supresi贸n:

芦Los neurol茅pticos suprimen la motivaci贸n y la imaginaci贸n e interfieren en la regulaci贸n de la forma y el movimiento del cuerpo; las benzodiacepinas suprimen el control del comportamiento y la discriminaci贸n; los inhibidores selectivos de la recaptaci贸n de serotonina suprimen el n煤cleo er贸tico. La supresi贸n es esencial para su efecto, no un efecto secundario de su ataque a un proceso de enfermedad espec铆fico禄.

A menudo, en el caso de los antidepresivos, los efectos a largo plazo son los contrarios a los iniciales, lo que provoca una comorbilidad iatrog茅nica. En otras palabras, los antidepresivos pueden provocar una depresi贸n cr贸nica y aumentar la susceptibilidad a los episodios depresivos. Se ha informado de resultados similares en el caso de la psicosis, donde la supersensibilidad a la dopamina puede ser causada por el uso prolongado de antipsic贸ticos, lo que a su vez conduce a una psicosis m谩s florida.

Las concepciones biom茅dicas de la ansiedad y la depresi贸n tambi茅n pueden perjudicar a los pacientes al bloquear la recuperaci贸n. En lugar de verse a s铆 mismo como algo cambiante y que responde al entorno, estas concepciones neuroqu铆micas obligan a las personas a ver (y experimentar) su angustia como algo interno y permanente. Esto les lleva a ignorar las condiciones sociales que podr铆an estar caus谩ndolo. El modelo de la enfermedad se centra en la eliminaci贸n de los s铆ntomas (como ocurre en la mayor parte de la medicina), por lo que el estado interno del paciente suele considerarse insignificante. La experiencia de la ansiedad o la depresi贸n pierde su sentido, y s贸lo se ven como estados que hay que erradicar.

Por otro lado, los modelos no biol贸gicos suelen considerar que los s铆ntomas y la angustia son significativos, sensibles al contexto e incluso 煤tiles, ya que pueden hacer que la persona reeval煤e su yo, sus relaciones y su mundo. Esto se帽ala una diferencia esencial en la forma en que estos dos modelos ven la causalidad:

芦El modelo psicol贸gico asume que la interacci贸n entre la experiencia pasada, las relaciones interpersonales y los acontecimientos actuales, con los pensamientos, sentimientos y comportamientos del paciente, conducen a cambios en el estado de 谩nimo y los s铆ntomas. El modelo m茅dico considera que la enfermedad es la causa principal de los s铆ntomas y conduce a cambios en los pensamientos, sentimientos y comportamientos, que interact煤an con las relaciones interpersonales del paciente, los acontecimientos actuales y las experiencias pasadas.禄

As铆, al centrarse en la eliminaci贸n de los s铆ntomas y no en el significado, los f谩rmacos a menudo vuelven pasivo al paciente, adormeciendo los sentimientos, frustrando la resoluci贸n de problemas, dificultando los procesos de memoria y concentraci贸n y creando dependencia. En consecuencia, obstaculizan los procesos de psicoterapia que podr铆an haber ayudado al paciente.

Turabian concluye se帽alando que estas drogas tienen numerosos efectos a m煤ltiples niveles, m谩s all谩 de la mera comunicaci贸n de los neurotransmisores. El impacto en las personas, como los cambios en los pensamientos, el estado de 谩nimo, los sentimientos, el comportamiento, etc., suelen ser causa de efectos secundarios como la p茅rdida de materia gris cortical. Concluye:

芦Los f谩rmacos psicotr贸picos cambian pensamientos, sentimientos y comportamientos que con el tiempo se convierten en estructurales y permanentes. De este modo, el m茅dico generalista en su atenci贸n continuada en el tiempo ve pacientes pasivos, incapaces de comprender y afrontar las causas y consecuencias de su situaci贸n; estos pacientes con muchos a帽os de tratamiento psicofarmacol贸gico siguen sufriendo niveles similares de ansiedad, pero adem谩s su situaci贸n contextual se ha deteriorado gravemente de forma cr贸nica; son pacientes irrecuperables. Las pr谩cticas actuales de prescripci贸n deben reformularse teniendo en cuenta las vulnerabilidades y los efectos adversos del tratamiento.禄

Art铆culo traducido por la Redacci贸n de Mad in (S)pain y publicado originalmente en la web Mad in Am茅rica el 17 de diciembre de 2021.

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Turabian, J (2021). Los psicof谩rmacos originan cambios biol贸gicos permanentes que van en contra de la resoluci贸n de los problemas de salud mental. Una visi贸n desde la Medicina General. Revista de Trastornos Adictivos y Salud Mental. (Enlace)

Richard Sears es profesor de psicolog铆a en el West Georgia Technical College y est谩 estudiando para obtener un doctorado en conciencia y sociedad en la Universidad de West Georgia. Ha trabajado anteriormente en unidades de estabilizaci贸n de crisis como asesor de admisi贸n y operador de la l铆nea de crisis. Sus intereses de investigaci贸n actuales incluyen la delimitaci贸n entre las instituciones y los individuos que las componen, la deshumanizaci贸n y su relaci贸n con la exaltaci贸n, y los sustitutos naturales de las intervenciones




Fuente: Briega.org