October 5, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
215 puntos de vista


por Noam Chomsky

El vaciamiento de la democracia | por Noam Chomsky

鈥淪i no se sabe lo que se est谩 buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es s贸lo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.鈥 鈥 Noam Chomsky

Textos pertenecientes al cap铆tulo 鈥楲a tercera amenaza: El vaciamiento de la democracia鈥, del libro Cooperaci贸n o extinci贸n, del fil贸sofo y Ling眉ista , Noam Chomsky.

Si me lo permiten, quisiera comenzar con una breve alusi贸n a un per铆odo que tiene inquietantes similitudes con la actualidad, en muchos y lamentables sentidos.
Estoy pensando en hace justo 80 a帽os, casi exactos, el momento en que escrib铆 por primera vez, que recuerde, sobre materia pol铆tica. Es f谩cil ponerle fecha; fue justo tras la ca铆da de Barcelona, en febrero de 1939.
En el art铆culo trataba de lo que parec铆a la inexorable expansi贸n del fascismo por el mundo. En 1938, la Alemania nazi se hab铆a anexionado Austria; meses m谩s tarde puso en sus manos a una Checoslovaquia traicionada en la Conferencia de M煤nich. En Espa帽a ca铆a una ciudad tras otra bajo las fuerzas de Franco. En enero de 1939 cay贸 Barcelona.
Era el final de la Segunda Rep煤blica espa帽ola. La notable revoluci贸n popular, una de car谩cter anarquista, que hab铆a florecido durante 1936, 1937, 1938鈥 ya hab铆a sido aplastada por la fuerza. Parec铆a que el fascismo fuera a desplegarse sin l铆mite.
No es exactamente lo que est谩 ocurriendo en la actualidad, pero, si se me permite tomar prestada la famosa frase de Mark Twain 鈥渓a historia no se repite, pero a veces rima鈥, lo cierto es que hay demasiadas semejanzas como para pasarlas por alto.
Tras la ca铆da de Barcelona hubo una oleada de refugiados espa帽oles. La mayor parte fueron a M茅xico, unos 40.000; algunos acabaron en Nueva York y abrieron sedes anarquistas en Union Square, librer铆as de segunda mano en la Cuarta Avenida, etc.
Me inici茅 en la cultura pol铆tica deambulando por aquella zona. De eso hace 80 a帽os. Entonces no lo sab铆amos, pero el Gobierno de Estados Unidos tambi茅n empezaba a pensar que la expansi贸n del fascismo pod铆a llegar a ser imparable. No lo ve铆an con el mismo alarmismo que yo, con mis 10 a帽os de edad.
Hoy sabemos que el Departamento de Estado manten铆a sentimientos encontrados con respecto a cu谩l era la verdadera importancia del movimiento nazi.
Se manten铆a, de hecho, un consulado en Berl铆n; hab铆a un c贸nsul de Estados Unidos en Berl铆n que enviaba comentarios algo embarullados sobre los nazis, en los que suger铆a que quiz谩 no fuesen tan malos como se dec铆a. Se trataba del famoso diplom谩tico George Kennan. Lo mantuvieron hasta lo de Pearl Harbor, fecha en la que se lo revoc贸.
(鈥)
Resulta que poco despu茅s, aunque era imposible haberlo sabido entonces, en 1939, el Departamento de Estado y el Consejo de Relaciones Exteriores comenzaron a hacer planes para lo que ser铆a el mundo posterior al conflicto, sobre qu茅 aspecto deb铆a tener.
Por aquel entonces asum铆an que en los primeros a帽os el mundo posterior a la guerra estar铆a dividido entre una zona bajo control alem谩n, es decir, un mundo controlado por los nazis, la mayor parte de Eurasia, y un mundo controlado por Estados Unidos, que consistir铆a en el hemisferio occidental; el antiguo Imperio brit谩nico, con cuyo control se habr铆a hecho el pa铆s americano, y algunas 谩reas de Extremo Oriente. Y esa ser铆a, en resumen, la forma del mundo posterior al conflicto mundial.
En la actualidad sabemos que esta perspectiva se mantuvo hasta el cambio de rumbo que iniciaron los rusos. En Stalingrado, entre 1942 y 1943, y en la gran batalla con carros de combate de Kursk, un poco despu茅s, qued贸 muy claro que Rusia iba a vencer a los nazis.
As铆 que se cambiaron los planes; la imagen del mundo posterior al enfrentamiento se trastoc贸 para convertirse en lo que hemos estado viendo desde entonces, en este 煤ltimo per铆odo. Pero eso fue hace 80 a帽os.
Hoy no nos enfrentamos al auge de algo como el nazismo, pero s铆 estamos ante la propagaci贸n de lo que alguna vez se ha llamado la Internacional Reaccionaria, de car谩cter ultranacionalista, que sus partidarios proclaman sin ning煤n pudor, incluido Steve Bannon, el promotor teatral del movimiento.
Obtuvo una nueva victoria con la elecci贸n de Netanyahu en Israel, que refuerza la alianza reaccionaria en ciernes, todo bajo los auspicios de Estados Unidos (鈥).
En Oriente Pr贸ximo, la alianza se compone de los Estados m谩s reaccionarios de la regi贸n, a saber, Arabia Saud铆, Emiratos 脕rabes Unidos; Egipto, bajo la dictadura m谩s brutal de su historia, e Israel, que ser铆a el epicentro, todos ellos enfrentados a Ir谩n.
En Am茅rica Latina encaramos amenazas muy graves, como la elecci贸n de Jair Bolsonaro en Brasil, que ha puesto en el poder al m谩s extremo y extravagante de los ultranacionalistas que campan en la actualidad por el continente.
Y Len铆n Moreno, presidente de Ecuador, dio un paso recio para ubicarse dentro de la alianza de la extrema derecha al expulsar a Julian Assange de su embajada en Londres. La polic铆a brit谩nica lo detuvo al instante, as铆 que tiene por delante un futuro muy escabroso, a menos que haya una reacci贸n popular importante.
M茅xico es una de las pocas excepciones en Am茅rica Latina a esta tendencia. Tambi茅n en Europa Occidental los partidos de derecha, algunos de ellos de naturaleza muy alarmante, est谩n creciendo.
Asimismo, hay un desarrollo a la contra. Yanis Varoufakis, antiguo ministro de Finanzas de Grecia, un individuo de gran relevancia, muy importante, ha hecho un llamamiento, junto con Bernie Sanders, a la formaci贸n de una Internacional Progresista que enfrente a la internacional de derechas en formaci贸n.
En la esfera estatal, parece que la balanza se decanta abrumadoramente hacia el lado equivocado. Pero los Estados no son meras entidades, y al nivel de las personas de a pie, las cosas son bastante distintas. Eso es lo que puede marcar la diferencia.
Hace falta proteger las democracias efectivas, incidir en ellas, aprovechar las oportunidades que ofrecen, para que la clase de activismo con el que hemos conseguido progresos trascendentales en el pasado nos pueda salvar tambi茅n en el futuro.
A continuaci贸n quisiera poner el acento en un par de observaciones sobre la tremenda dificultad de mantener e instituir la democracia (鈥) y sobre la importancia que esto tendr谩 para el futuro.
Pero primero quiero decir unas palabras en torno a los desaf铆os que tenemos por delante, de los que ya hemos o铆do hablar bastante y todos conocemos. No hace falta entrar ahora en ellos en detalle, pero describir tales contrariedades como 鈥済raves en extremo鈥 podr铆a ser un error.
El t茅rmino no captura la enormidad de la clase de dificultades que a煤n tenemos ante nosotros, y cualquier discusi贸n sobre el futuro de la humanidad debe empezar con el reconocimiento de un hecho cr铆tico, el de que la especie humana afronta ahora un dilema que nunca antes se hab铆a presentado en su historia, al cual hay que responder sin dilaci贸n, a saber, el de cu谩nto tiempo va a seguir sobreviviendo el ser humano.
En fin, como todos saben, llevamos viviendo 70 a帽os a la sombra de la amenaza nuclear. Cualquiera que repase los archivos disponibles no podr谩 sino quedar admirado de que a煤n sigamos aqu铆.
Cada dos por tres nos ponemos demasiado cerca del desastre terminal, nos libramos por minutos. Parece un milagro que hayamos sobrevivido, pero los milagros no duran para siempre. Hay que poner fin a esto.
La actual revisi贸n de la postura nuclear de la administraci贸n Trump acarrea un dr谩stico incremento de la amenaza de conflagraci贸n, que tendr铆a como resultado el final de la especie.
(鈥)
Bien, hab铆a tres grandes tratados sobre armas; el Tratado sobre Misiles Antibal铆sticos o ABM, el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio o INF y el Tratado de Reducci贸n de Armas Estrat茅gicas o Nuevo Start.
Estados Unidos acab贸 con el Tratado ABM en 2002. Cualquiera que crea que los misiles antibal铆sticos son armas defensivas se enga帽a con respecto a la naturaleza de estos sistemas.
Tambi茅n se ha retirado del Tratado INF, firmado por Gorbachov y Reagan en 1987 y que entonces supuso una reducci贸n abrupta de la amenaza b茅lica en Europa, la cual estaba destinada a extenderse r谩pidamente.
Unas multitudinarias manifestaciones civiles crearon la atm贸sfera para un tratado destinado a significar un antes y un despu茅s. (鈥) Pero, bueno, la administraci贸n Trump abandon贸 el INF, y Rusia tambi茅n lo hizo poco despu茅s.
(鈥)
Queda el Nuevo Start, que ha sido calificado por nuestro mandam谩s 鈥搎uien se ha descrito modestamente a s铆 mismo como 鈥渆l mejor presidente de la historia de EE. UU.鈥濃 como el peor tratado de la historia, la designaci贸n que suele usar para referirse a cualquier cosa que hayan hecho sus predecesores.
En este caso, ha a帽adido que deber铆amos quit谩rnoslo de encima. Si llega a renovarse en el cargo en las pr贸ximas elecciones, habr谩 mucho en juego, pues, de hecho, es mucho lo que hay en juego en la renovaci贸n de ese tratado, que ha sido todo un 茅xito a la hora de reducir en un grado important铆simo el n煤mero de armas nucleares (鈥).
Entretanto, el calentamiento global sigue su inexorable curso. A lo largo de este milenio, cada a帽o, con una excepci贸n, ha sido m谩s caluroso que el anterior.
Hay art铆culos cient铆ficos recientes, como el firmado por James Hansen y otros, que indican que el ritmo del calentamiento global, que ha estado increment谩ndose desde alrededor de 1980, puede estar aumentando de manera abrupta, quiz谩 pasando de un crecimiento lineal a uno de tipo exponencial, lo que significa que se duplicar铆a cada dos d茅cadas.
Nos estamos acercando a las condiciones de hace 125.000 a帽os, cuando el nivel del mar estaba aproximadamente a ocho metros por encima de donde est谩 hoy. (鈥)
Mientras sucede todo esto, podemos leer con regularidad c贸mo la prensa celebra euf贸ricamente los progresos de Estados Unidos en la producci贸n de combustibles f贸siles. Ahora ha rebasado a Arabia Saud铆, as铆 que estamos a la cabeza de la producci贸n de combustibles f贸siles.
Los grandes bancos, como JP Morgan Chase y otros, est谩n inyectando dinero para realizar nuevas inversiones en este tipo de combustibles, incluidos los m谩s da帽inos, como las arenas de alquitr谩n de Canad谩.
Y el hecho se presenta con grandes entusiasmo y emoci贸n. Estamos alcanzando el estado de 鈥渋ndependencia energ茅tica鈥; podemos controlar el mundo, determinar el uso de combustibles f贸siles en todo el globo. Pero apenas se puede encontrar una palabra sobre qu茅 va a implicar todo esto, lo cual es bastante obvio.
(鈥)
Recientemente hemos visto, en una expresi贸n espectacular, que se puede hacer, que puede alcanzarse una soluci贸n.
Un grupo organizado de j贸venes, el Sunrise Movement, lleg贸 al punto de hacer una sentada en las oficinas congresuales, llamando la atenci贸n de las nuevas personalidades progresistas, dispuestas a llevar sus proclamas al Congreso.
Bajo una gran presi贸n popular, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, secundada por el senador Ed Markey, puso el New Deal Verde en la agenda.
Desde luego que recibe ataques desde todos los flancos, pero no importa. Hace un par de a帽os era inimaginable que tan solo se discutiera.
Como resultado del activismo de este grupo de j贸venes, ahora est谩 en el centro del programa; va a haber que implementarlo de una manera o de otra, porque es algo esencial para la supervivencia.
Quiz谩 no se har谩 exactamente del modo propuesto por ellos, pero s铆 en alguna variante. Se trata de un cambio tremendo logrado por el compromiso de un reducido grupo de j贸venes.
Entretanto, el Reloj del Apocalipsis del Bulletin of Atomic Scientists se ha puesto, desde el pasado mes de enero, a dos minutos de la medianoche.
Es lo m谩s cerca que ha estado del desastre terminal desde 1947. El anuncio de este ajuste mencionaba las dos principales amenazas, ya conocidas, la de la guerra nuclear, que aumenta cada vez m谩s, y la del calentamiento global, que va a煤n peor.
Y adem谩s, por primera vez, se a帽ad铆a una tercera, el menoscabo de la democracia. Y resultaba muy apropiado, porque la democracia efectiva es la 煤nica esperanza para superar tales peligros.
Las grandes instituciones, p煤blicas o privadas, no se har谩n cargo si no es bajo una presi贸n ciudadana de car谩cter masivo, lo cual implica que el funcionamiento de las v铆as democr谩ticas ha de mantenerse vivo y utilizarse del modo ilustrado por el Sunrise Movement, por las manifestaciones masivas de principios de los 80, del modo, en fin, en que continuamos haci茅ndolo hoy.

FUENTE: BLOGHEMIA




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com