May 13, 2021
De parte de Paco Salud
210 puntos de vista


 

EL VALLE DE LAS VERGUENZAS

Extra铆do del peri贸dico CeNiT  31-Marzo.1998 n潞 722

Por
la Sierra de Guadarrama, hace siglos se marcaron dos rutas. A la izquierda, la
de los Asturias, que descend铆a en El Escorial. A la derecha, sobre la esmeralda
del campo, la de los Borbones. Hace bastantes ya, despu茅s de la sublevaci贸n
militar-clerical-falangista 鈥 18 de Julio de 1936 鈥 se abri贸 paso en medio de
ellas, como empujando la negra historia de Espa帽a. La idea es que, con el
tiempo se le 鈥渓lam贸 la tumba de Franco鈥. La nueva ruta, bajo el firmamento
claro, conduce al Valle de los Ca铆dos鈥

鈥淓l
macabro Franco鈥 inicialmente, al parecer, pens贸 construir all铆 su tumba. Un
mausoleo hecho a la medida para c茅sares o reyes, que superara en boato y
grandeza a la blanca parrilla que evoca el martirio de San Lorenzo del patr贸n
de Gratallops 鈥 Alto Priorato 鈥 El Escorial, levantado por Felipe 2潞. Despu茅s
por lo visto, reflexion贸鈥 Era demasiado鈥 Dijo entonces que la construcci贸n
ser铆a el camposanto de los 鈥渃a铆dos鈥 durante la Guerra Civil que 茅l mismo
provoc贸 y llev贸 hasta las m谩s extremadas consecuencias, a la cual bautiz贸 de
鈥淐ruzada de la Liberaci贸n鈥. Despu茅s, 鈥渆l todo poderoso鈥 Franco volvi贸 a
reflexionar y agreg贸 que, ser铆a pante贸n de todos los espa帽oles muertos en la
鈥渃ruzada鈥.

La
obra material, cuando yo la vi a煤n no estaba concluida del todo. Faltaba poca
cosa. No obstante, se pod铆a adivinar ya, y 鈥渁dmirar鈥 la enorme cruz hueca que
remataba la iglesia. Seguramente es la cruz mas alta que se conoce en el mundo.
De sus brazos brotaba la m煤sica del coro, que nace a varios metros abajo y
desaparece al viento sus notas y sus cantos lit煤rgicos cargados de humo de
鈥渂utafumeiro鈥 santiaguense compostelano鈥

Cuando
el visitante se aproxima al sitio, desde lejos puede o铆r el canto del Valle de
las Verg眉enzas, imponente, triste y l谩nguido鈥 Como si toda Espa帽a franquista
llorara por 鈥渟us 鈥 muertos鈥 lomando la idea inicial del 鈥渃audillo鈥 (por la
鈥済racia de dios鈥, como dicen algunas monedas en circulaci贸n) se dir铆a que es el
mayor monumento que se ha levantado a la vanidad humana y a la prepotencia a un
tirano. El enano 鈥済eneral铆simo鈥 debi贸 so帽ar en las pir谩mides de Egipto, en las
tumbas fara贸nicas de las riberas del Nilo, en el Tamojal de la hambrienta y
depauperada India鈥 隆Pens贸 superarlos鈥! El Escorial era poca cosa para 茅l鈥

Las
b贸vedas son fastuosas, los pisos de m谩rmol, las maderas ornamentales, todas
labradas por talladores seleccionados; las puertas debieron lograrse por pinos
o robles gigantescos. El costo, desde luego, fantasmag贸rico, incalculable鈥 S贸lo
un pa铆s que ya no tiene nada que realizar, un pa铆s que no tiene problemas con
que luchar, podr铆a darse tales lujos, hacer estos derroches, al finalizar la
contienda armada, con m谩s de un mill贸n de muertos en su haber de asesinos
apoyados por las potencias b茅licas mas incruentas de Europa y resto del mundo.
En esa 茅poca a Espa帽a le faltaba carreteras, obras sanitarias, electrificaci贸n
publica, escuelas, bibliotecas, y numerosas otras cosas b谩sicas para un pa铆s en
ruinas. Pero, la voluntad del 鈥渃audillo鈥 era intachable, 茅l afirmaba y opinaba
y era intocable y se impon铆a sobre cualquier otra opini贸n que pudiera tener el
martirizado pueblo espa帽ol. Para no apartarse del periodo de 鈥渙pulencia鈥
franquista, Franco no se apart贸 un 谩pice de su l铆nea de mesi谩nico peligroso,
mezcl贸 a los obreros constructores con los esquel茅ticos presos pol铆ticos. Y all铆
dejaron muchos sus vidas por un ruin salario 鈥渞edentor鈥, doloridos por el frio
y el helado viento del Guadarrama que soplaba sin entra帽as sobre los cuerpos de
los esclavos que Franco dispon铆a con crueldad. A todos esos 鈥渞ojos鈥 seguro que
se les enterrar谩, seguro, en la grandiosa tumba en el Valle de los Ca铆dos.

El
Escorial comenz贸 a edificarse en Abril de 1563. Pero la primera piedra el rey
don Felipe, y aun tuvo tiempo colocar la 煤ltima, en 1584. En el acta de su
fundaci贸n qued贸 asentada el deseo del monarca para construir ese monumento en
honor de su padre Carlos V aquel que dijo: 鈥淓n mis dominios no se pone el sol鈥.


As铆 vemos que Felipe II rend铆a tributo a sus progenitores y al mismo tiempo
preparaba, con gran pompa su sepultura. Pero antes de morir, en 1597, tambi茅n
reflexion贸. Y pens贸 que adem谩s de sus padres y de 茅l, deb铆an de ser llevados all铆
los cuerpos 鈥渄e sus sucesores, por all铆 desfilaron nuestras animas y asi
nuestra conservaci贸n de nuestro esp铆ritu de nuestro Estado Real鈥︹ Felipe crey贸,
como han pensado muchos, que a grandes pecados, grandes monumentos terrenales,
precisa elevar al cielo limpias oraciones. Y que a sus 鈥渟alvadores鈥 les har铆an
mucha falta las plegarias. A partir de entonces, El Escorial se convirti贸 en
pante贸n de reyes. Andando el tiempo crece y es Palacio, Monasterio, Museo y Bas铆lica,
y Congresos鈥 al mismo tiempo.

Hace
algunos a帽os lleg贸 al Escorial un extra帽o hu茅sped; el cuerpo de Jos茅 Antonio
Primo de Rivera, el fundador de la Falange Espa帽ola a quien los republicanos
antifascistas fusilaron en Alicante, lo mismo diremos, que, los falangistas de
Granada asesinaron al gran poeta y hombre que ni siquiera lo juzg贸 ning煤n
Tribunal Jur铆dico de Justicia, nos referimos, claro est谩 a Federico Garc铆a
Lorca.

El
ex oficial legionario de Franco, dispuso 鈥減or su cuenta y riesgo鈥 que los
huesos de Jos茅 Antonio fueran sepultados al pie del altar mayor del templo de
los reyes. Un fraile de verdad, de carne y hueso, incluida su t铆pica vestimenta,
me dijo: mientras ve铆a la plancha de m谩rmol donde se grab贸 su nombre, que Jos茅
Antonio ser铆a trasladado en fecha pr贸xima al Valle de los Ca铆dos. En realidad
nada tiene que hacer en El Escorial.

El
鈥済eneral铆simo鈥 homenaje贸 tanto al fundador y Jefe de su propio jonsenista que
les cambi贸 a la Gran V铆a de Madrid y a la Diagonal de Barcelona, sitios caracter铆sticos
y populares. Pero, ni en un caso, como el otro, la gente jam谩s se acostumbr贸
llamar a la Gran V铆a con el de Jos茅 Antonio, ni a la Diagonal, tampoco con la
del General铆simo鈥 que yo sepa, nada hay en la Espa帽a actual todav铆a que
recuerde, oficialmente, ni a Federico Garc铆a Lorca, ni al luchador anarquista
Buenaventura Durruti; pero esto tampoco importa demasiado ahora. Porque la obra
literaria ha recorrido culturalmente y art铆stico en todos los idiomas. Porque
el poeta Federico Garc铆a Lorca鈥 y nuestro Buenaventura Durruti, sin lugar a
dudas, est谩n por encima de toda la chapuzar铆a politiquera, puro relleno y sin
valor humano.

Entre
Madrid y Toledo el polvo persistente ha encanecido los caminos. A lo largo de
la ruta, a uno y otro lado, los sembrad铆os eclipsaron su verde con el polvo que
arroja continuamente sobre ellos el viento secular de Castilla la Vieja鈥 La
ciudad parece desde lejos una historia de pr铆ncipes y hadas, mejor dicho, una
estampa venida de la Edad Media. Los montes donde se levanta y los que le
rodean son restos de la Cordillera Oretana que despu茅s se pierde en los
confines del territorio cuyo nombre glorioso y sus maltratados de nuestro
estimado Miguel de Cervantes puso en labios del mundo entero; La Mancha鈥

Cuando
se habla de Toledo tiene que pensarse en el genio de la pintura; el Greco. Y
dej贸 lo mejor de su obra. Y se sabe de gentes, de ayer y de hoy, que han
recorrido medio mundo con la sola esperanza de clavar los ojos sobre 鈥渆l
entierro del Conde de Orgaz鈥.

El
Greco floreci贸 en Toledo como las plantas cultivadas en su jard铆n. La que fue
su casa ya no existe, pero los responsables espa帽oles fabricaron otra que
ense帽an a los turistas como autentica. En ella se guardan cosas que
pertenecieron al artista universal; toscas mesas que al tiempo ha respetado,
algunos utensilios de cocina, una cama del siglo XVI y as铆 por el estilo鈥 No es
este mi papel que nos recuerde al genio; ni una paleta rota donde alg煤n d铆a se
pegaron los colores que utiliz贸 su mano creadora. De todas maneras, es la casa
del Greco. No importa que nunca la haya visto. Al menos simbolizan paso por la
tierra toledana.

Por
curiosidad visit茅 la Catedral de Toledo, observ茅 que sobre las lapidas que
cubren los restos de varios cardenales espa帽oles sepultados a lo largo de las
naves del templo, cuelgan all铆 las capas purp煤ricas y los ribetes que en vida
usaron que sostienen del techo prendidas de un alambre, all铆 han permanecido
a帽os y siglos, sin que se sepa que alguna vez se hayan desprendido.

Capas
y ribetes, que el tiempo ha deste帽ido, lucen polvorientos, pero se ve铆an bien
conservados. Vi acercarse hacia m铆 un cura joven de una redonda e hip贸crita
sonrisa. Como, por curiosidad, ten铆a inter茅s, me acerqu茅 a 茅l y le pregunt茅 sin
m谩s; si sab铆a que alguna vez, que cualquiera de una de esas prendas, libr谩ndose
de sus amarraderas, hubiese venido abajo, quiero decir, al suelo, alguna de
ellas. El cura me sonri贸 con cierta malicia, con esa malicia sana, franca e
ingenua  de las gentes de los pueblos de
Castilla y, sin pensarlo nada me dijo. 鈥淣o que yo sepa, y adem谩s, hay sobre este
punto, una 鈥渃onseja鈥濃 Iba a marcharme ya, pero al decirle que ignoraba aquello
de la 鈥渃onseja鈥 se detuvo y reiter贸: 鈥淪i la capa y el ribete caen al suelo,
luego el Cardenal Pl谩 y Daniel, sube al cielo鈥︹ algo mas dijo, en esta misma
catedral, que es un gigante de piedra de granito pelada, sobre la Sierra,
tambi茅n de piedra pelada, nos ha llamado la atenci贸n; muy cerca de la espada
del rey Fernando III, hay otra espada puesta all铆 en piedra reciente. Fernando
III, hacia el siglo XIII, puso las bases e inici贸 lo que pod铆a llamarse el
esplendor de Castilla. La Iglesia dice que predic贸 el amor contra el odio, la
virtud contra el crimen, la paz contra la guerra; la otra espada de que
hablamos, tuvo un due帽o 煤nico, absoluto, que hizo el 鈥渉onor鈥 a Espa帽a y a su
historia maltrecha y vestida de harapos zurcidos carnavalescos, y, sobre todo,
para domarla, orde帽arla y domarla, para que se conservara cerca de la espada de
Fernando III.

Esa
otra espada la don贸, ni nada m谩s ni nada menos que el mism铆simo 鈥渕acabro del Pardo鈥
el m谩s sanguinario, criminal que pari贸 el periodo m谩s reaccionario y atrasado
de la historia de la Espa帽a negra鈥 Y ese monstruo de sete escalofriante
capitulo no fue otro que, el que se hacia llamar con el nombre de Francisco Franco
Bahamonde, el 鈥淐audillo鈥 por 鈥渓a gracia de dios鈥 y el poder omnipotente del
鈥減atr贸n鈥 de Espa帽a, Santiago compostelano, 鈥渁rquitecto鈥 y creador en exclusive
del Valle de las Verg眉enzas, enclavado cerca de Madrid y la Sierra de
Guadarrama y del Escorial levantado por Felipe II.

Ram贸n
Sent铆s Biarnau




Fuente: Pacosalud.blogspot.com