June 19, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
185 puntos de vista


Los hechos no dejan lugar a dudas: los precios est谩n subiendo en todas las econom铆as y, en algunos casos, muy por encima de los niveles anteriores a la pandemia. En Estados Unidos, la tasa de variaci贸n anual ha sido del 5% en mayo pasado, cuando el objetivo de la Reserva Federal es del 2%; en Europa, la subida anual es mucho menor, del 2%, pero iguala ya el m谩ximo establecido por el Banco Central Europeo. En Espa帽a, ha sido del 2,7%, pero si se contemplan las subidas en algunos sectores o bienes y servicios concretos, es much铆simo mayor: la gasolina de 95 octanos ha subido un 23% en el 煤ltimo a帽o, el transporte en general un 9,4%, el conjunto de electricidad, gas y otros combustibles un 25,5%, los servicios Covid-19 un 6,9% y la vivienda un 10,4%.

Sobre las causas inmediatas de esta subida no hay gran discusi贸n entre los economistas porque est谩n bastante claras:

鈥 Los confinamientos provocaron una gran ca铆da de la demanda en muchos sectores y, por tanto, de los precios. Eso hizo que los 铆ndices generales que sirven de base de referencia bajaran, de modo que la recuperaci贸n ha provocado l贸gicamente un repunte inevitable, no demasiado preocupante mientras si solo significa una vuelta a la normalidad de los intercambios.

鈥 Las medidas contra la Covid-19 tambi茅n dieron lugar a cierres de la producci贸n en muchas actividades de producci贸n y distribuci贸n que han ocasionado cuellos de botella en las redes de suministro. Eso provoca escasez de muchas materias primas y productos que igualmente ocasiona subidas de precios muy elevadas: la madera ha llegado a subir casi un 400%, los fletes mar铆timos un 300%, la gasolina un 197% y el petr贸leo un 147%, el aluminio el 99%, el esta帽o el 89%, el cobre el 80%, la colza el 72%, el ma铆z el 64%, el platino el 66%, el algod贸n el 50%鈥 y as铆 muchos otros.

Los cuellos de botella incluso se est谩n dando en los mercados laborales. Muchas empresas, sobre todo las que utilizan empleo de bajo salario, indican que encuentran dificultades para disponer de trabajadores, bien porque requieren nuevas cualificaciones al haberse reinventado, bien porque los subsidios y ayudas se mantienen tan generosos que no compensa el empleo de muy bajo salario.

鈥 Finalmente, todo eso se ha producido cuando la vuelta a la normalidad ha estado acompa帽ada de un gran incremento de gasto por parte de los gobiernos y de un ahorro acumulado extraordinario que, al comenzar a gastarse, impulsa fuertemente la demanda.

Sin embargo, s铆 que hay un fuerte debate sobre la posibilidad de que estas subidas se consoliden, iniciando un proceso inflacionario generalizado en todas las econom铆as que obligara a tomar medidas excepcionales.

Esta tesis es la que mantienen en Estados Unidos quienes consideran que los programas de gasto de la administraci贸n Biden est谩n siendo excesivos y que producen un sobrecalentamiento de la econom铆a que inevitablemente va a desencadenar una fuerte inflaci贸n. Entre sus defensores no solo est谩n los economistas m谩s conservadores y vinculados al Partido Republicano sino otros como Larry Summers y Olivier Blanchard que, curiosamente, justo antes de la pandemia manten铆an que la econom铆a de Estados Unidos sufr铆a un 鈥渆stancamiento secular鈥 por escasez de demanda.

La mayor铆a de los dirigentes de los grandes bancos centrales coinciden en reconocer que se est谩 produciendo un brote inflacionario pero que es de car谩cter temporal, de modo que no hay necesidad de tomar, por ahora, medidas contundentes para tratar de frenarlo. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha dicho repetidamente en las 煤ltimas semanas que est谩 concentrado en volver al pleno empleo y que no se dejar谩 influir por aumentos temporales de la inflaci贸n. El gobernador del Banco de Inglaterra ha dicho que observa la inflaci贸n 鈥渃on mucho cuidado鈥 pero sin preocuparse. Diversos responsables del Banco Central Europeo han reiterado m谩s o menos lo mismo, que las subidas de precios no se prolongar谩n en el tiempo y que en la zona euro no hay riesgo de sobrecalentamiento.

Es l贸gico que los banqueros centrales digan eso porque saben perfectamente que una de las causas que siempre tiene la inflaci贸n es que haya expectativas de que va a producirse. Por eso, y aunque sepan que puede ocurrir lo contrario, nunca van a reconocerlo de antemano. De hecho, la historia econ贸mica nos ense帽a que los procesos inflacionarios se desencadenan siempre sin previo aviso y cuando todo el mundo se empe帽aba en decir que no iban a producirse.

Como yo no tengo esa obligaci贸n, mantengo una opini贸n menos optimista sobre lo que puede ocurrir con las subidas de precios que ya han empezado a darse. No creo que vayan a ser tan temporales como se dice, creo que pueden extenderse al conjunto de la econom铆a y, sobre todo, me preocupa que los bancos centrales utilicen, cuando esto se produzca, un remedio que sea peor que la enfermedad.

Las principales razones que me llevan a pensar que la inflaci贸n puede llegar para quedarse durante algunos largos a帽os son las siguientes:

鈥 Los cuellos de botella y los problemas de oferta que provocan subida de precios no est谩n ocasionados solamente por la pandemia. Con anterioridad, se hab铆a comenzado a manifestar una crisis industrial en casi todo el mundo que se manifestaba en la ca铆da de la tasa de beneficio y de producci贸n en sectores estrat茅gicos. La pandemia no la ha resuelto y lo que nos vamos a encontrar, cuando volvamos enteramente a la normalidad, es un recrudecimiento de esa crisis previa.

鈥 Las mencionadas subidas de precios en las materias primas y en muchos productos b谩sicos para la producci贸n de casi todos los bienes y servicios tampoco tiene que ver exclusivamente con factores coyunturales, sino con la end茅mica falta de competencia en los mercados capitalistas. El caso del transporte mar铆timo que tanto influye en el aprovisionamiento y los costes es claro: siete de los grandes armadores de contenedores controlan el 75% del mercado y tres alianzas el 80% del transporte mar铆timo. Y m谩s o menos lo mismo ocurre en otros sectores cruciales: dos empresas controlan el 75% del comercio mundial de granos y cuatro el 80% del comercio mundial de alimentos o el 95 por ciento del mercado mundial de semillas comerciales, por poner solo alg煤n ejemplo.

鈥 Las subidas de precios no se est谩n produciendo solo porque suban los costes sino como una estrategia de muchas empresas para recuperar la rentabilidad perdida en un contexto de expansi贸n de la demanda.

鈥 La globalizaci贸n que hab铆a permitido deslocalizar el empleo hacia los pa铆ses con salarios muy bajos, disminuyendo as铆 el poder de negociaci贸n de los trabajadores, est谩 en crisis y no va a volver a producirse, al menos, con tanta facilidad como antes. Ser谩 m谩s f谩cil, pues, que haya subidas de salarios que presionen sobre los precios.

鈥 China ha cambiado su modelo productivo y est谩 comenzando a centrar el impulso de su econom铆a en el mercado interno m谩s que en las exportaciones y esto le obliga a acaparar un suministro de materias primas y bienes intermedios que antes flu铆a a la econom铆a internacional, tensionando as铆 sus precios de forma permanente.

鈥 La pandemia, la desarticulaci贸n sectorial que se produce y otros factores diversos pueden frenar la productividad durante bastante tiempo y eso presionar谩 tambi茅n al alza los precios.

鈥 La transici贸n ecol贸gica es inevitable y tambi茅n lo es que vaya acompa帽ada de subidas de precios porque implica costes de producci贸n y distribuci贸n m谩s elevados.

鈥 Sabemos por experiencia que la inflaci贸n se autoalimenta as铆 que puede bastar con que las subidas de precios se produzcan durante unos meses para que se disparen durante mucho un periodo mucho m谩s prolongado.

En resumen, es dif铆cil saber qu茅 va a pasar en los pr贸ximos meses o a帽os con las subidas de precios, pero lo cierto es que hay diversas circunstancias que permiten sospechar que no van a ser tan circunstanciales como las autoridades monetarias est谩n obligadas a decir que ser谩n para no provocarlas ellas mismas.

Lo importante, sabiendo que las subidas de precios son inevitables tras una pandemia que produce distorsiones en los mercados, es saber qu茅 hacer si estas subidas son algo m谩s que puntuales, si aumentan sustancialmente y prolongan en el tiempo.

Lo que me preocupa al respecto es que los bancos centrales y los economistas de opini贸n dominante en general han mantenido hasta ahora tesis sobre los procesos inflacionarios que se ha podido comprobar que estaban equivocadas.

Se ha demostrado, por ejemplo, que es falso que haya que aumentar el desempleo y reducir el nivel de actividad para frenar la inflaci贸n (esto se analiza aqu铆). Y, en concreto, que para evitar que suban los precios hay que moderar las subidas salariales. Para Estados Unidos se ha demostrado, por el contrario, que si la Reserva Federal quiere mantener su objetivo de inflaci贸n lo que debe hacer es dejar que los salarios reales crezcan m谩s r谩pido que la productividad laboral durante algunos a帽os (se demuestra aqu铆).

Tambi茅n se ha comprobado que es falsa la creencia que ha servido para dise帽ar y justificar las pol铆ticas econ贸micas de los 煤ltimos a帽os. Se dec铆a que las econom铆as se pueden estabilizar, simplemente controlando la inflaci贸n con una pol铆tica monetaria activa y con recortes de gasto. La realidad es que estas pol铆ticas ni han evitado las crisis ni han estimulado la recuperaci贸n cuando estas se han producido.

Por el contrario, la pandemia ha terminado de demostrar que la pol铆tica fiscal es fundamental para evitar el colapso, no s贸lo garantizando la demanda y la actividad, sino creando capital e impulsando y dando salida a la oferta cuando los mercados se bloquean.

Por tanto, el mayor peligro que puede producir la inflaci贸n que inevitablemente se avecina es que los bancos centrales vuelvan a equivocarse tratando de hacerle frente simplemente con subidas de tipos de inter茅s, provocando m谩s desempleo y reduciendo la capacidad inversora de los gobiernos cuando las empresas no tienen capacidad de generar el capital necesario para recuperar la producci贸n.

En Estados Unidos parece que lo tienen claro y no se van a dejar llevar de momento, por los viejos errores. En Europa, la situaci贸n no est谩 tan clara. Un documento reciente de La Comisi贸n Europea (aqu铆) reconoce y recomienda a los gobiernos que den prioridad a las inversiones pero tambi茅n plantea que deben comenzar a abordarse reformas presupuestarias estructurales, en la misma l铆nea de vuelta a la austeridad que reclam贸 hace unos d铆as en The Financial Times el antiguo ministro de Finanzas alem谩n y actual presidente del Bundestag, Wolfgang Sch盲uble: 鈥淟a paz social de Europa requiere un retorno a la disciplina fiscal鈥 (aqu铆).

O los gobiernos y los bancos centrales cambian y dejan a un lado los viejos dogmas que no han funcionado y entienden que ahora las subidas de precios se producen por problemas de oferta que requieren inversi贸n p煤blica, demanda sostenida y empleo, o vamos a tener una vuelta a la normalidad que ser谩 m谩s dura y costosa que la propia pandemia.

https://blogs.publico.es/juantorres/2021/06/18/el-verdadero-peligro-de-la-inflacion-que-se-avecina/

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Fuente: Cgt-lkn.org