February 17, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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鈥淒aesh, fuck you!鈥, y la voz que grita esa maldici贸n se mezcla entre las detonaciones y las balaceras que cruzan de edificio a edificio en Raqqa. Es 2017 y las Fuerzas Democr谩ticas de Siria (FDS), encabezadas por las Unidades de Protecci贸n del Pueblo (YPG/YPJ), luchan palmo a palmo para liberar a la ciudad siria en poder del Estado Isl谩mico (ISIS o Daesh), a la cual declar贸 la capital de su califato.

La imagen fren茅tica y urgente forma parte del documental Si te dicen que ca铆 en Rojava (2020), realizado por el periodista espa帽ol Ferran Barber y producido por Rojo y Negro, el espacio comunicacional de la Confederaci贸n General del Trabajo (CGT) de Espa帽a.

Barber, que desde hace m谩s de 20 a帽os realiza corresponsal铆as desde Medio Oriente, sigui贸 de cerca las vidas de varios internacionalistas que llegaron a Rojava (Kurdist谩n sirio) para sumarse en la lucha contra ISIS y participar en el proceso pol铆tico y social que lidera el pueblo kurdo desde 2012, cuando declararon la autonom铆a de la regi贸n del norte del pa铆s. Autonom铆a que, con el tiempo, y al fragor de duras batallas contra Daesh y cientos de acuerdos pol铆ticos y diplom谩ticos 鈥搈uchos de ellos de una fragilidad absoluta-, tambi茅n repercuti贸 a Shengal (Sinjar), la regi贸n de mayor铆a yezid铆 del norte de Irak.

El mundo Kurdist谩n

Si te dicen que ca铆 en Rojava se puede mirar desde varios planos que se superponen en el mismo trabajo: la experiencia de un pu帽ado de internacionalistas en la regi贸n, el proceso en Rojava, la lucha contra ISIS, la liberaci贸n de territorios por las fuerzas de autodefensa encabezada por los kurdos, la denuncia del r茅gimen del clan Barzani que administra el Gobierno Regional de Kurdist谩n (norte de Irak), la presencia hist贸rica del Partido de los Trabajadores de Kurdist谩n (PKK) en la zona  y la traves铆a personal de Barber, que en agosto de 2019 fue detenido y encarcelado durante m谩s de 30 d铆as por el GRK, un hecho que fue conocido internacionalmente.

En di谩logo con La tinta, el periodista que escribe para P煤blico y El Mundo, entre otros medios, explic贸 que el proceso en Rojava es muy reciente, pero que 鈥渓a lucha de los kurdos y otras minor铆as por sobrevivir en aquellos entornos, viene desde hace milenios. Lo de Rojava es como el 煤ltimo escenario donde se ha concretado esa lucha鈥. 鈥淓l documental surgi贸 bastante antes de que a m铆 me encarcelaran, porque eso fue un elemento m谩s que irrumpi贸 en escena en 2019 鈥搒e帽al贸-. Sobre ese asunto ya hab铆a escrito, de manera que esa no fue la raz贸n. La raz贸n fue una combinaci贸n de cuestiones humanas y estrictamente period铆sticas鈥.

Al sumergirse en las razones del documental, explic贸 que 鈥減or un lado, ten铆amos esa abominaci贸n llamada Estado Isl谩mico, que representa todo lo que yo y mucha gente odia, primero por el Islam a secas, por todo lo que representa de superstici贸n, hechicer铆a e ignorancia, y por otro lado no es cualquier Islam, sino que es una visi贸n completamente alucinada y psicop谩tica de interpretar ese credo, que ya de por s铆 no me inspira demasiada confianza鈥.

Barber record贸 que la irrupci贸n de ISIS afect贸 a todos los pueblos de Siria e Irak, ya sean kurdos, yezid铆es, asirios y a los propios musulmanes, que fueron sus principales v铆ctimas. 鈥淓se era el punto de partida 鈥揳naliz贸-, y en medio de todo esto tenemos a esos estados que no han dudo en intervenir en los 煤ltimos 20 o 25 a帽os en Irak o en otro pa铆ses, en nombre de las excusas m谩s peregrinas, pero con una voluntad de mantener su hegemon铆a, con el poder por un lado, y el petr贸leo por el otro. Esos mismos estados est谩n ausentes, y cuando aparecen lo hacen tarde y mal. En el caso de Shengal, quienes impiden la matanza es el PKK, que la OTAN y la Uni贸n Europea (UE) tiene como terrorista. Y resulta que ese fue el detonante鈥.

Internacionalismo siglo XXI

El acierto m谩s grande del documental es sumergirse en el amplio y desconocido mundo de los y las voluntarias que llegaron a Rojava para sumarse a la resistencia. En este caso, existen referencias a procesos internacionalistas anteriores, como la Guerra Civil Espa帽ola, pero con un nuevo condimento que muchas veces es dif铆cil de digerir: entre los miles de hombres y mujeres que se trasladaron a la regi贸n no s贸lo hay personas de izquierda, sino que tambi茅n ex marines y ex militares europeos, cruzados cat贸licos y gente que no vacila en considerarse de  derecha.

鈥淗ay gente con todas las sensibilidades: de derechas y profundamente cristina, anarquistas, comunistas, o sin ning煤n tipo de ideolog铆a pol铆tica 鈥揹etall贸 al respecto-. De pronto, es la gente la que, algunos con un background militar y otro no, deciden ir all铆 a arriesgar sus vidas, dejarlo todo, incluso arriesgarse que a su retorno a sus pa铆ses de origen les pudieran procesar por terrorismo. En el caso de Espa帽a, cualquier ciudadano espa帽ol tiene prohibido participar en un conflicto extranjero, salvo que sea parte de la franquicia del propio Estado espa帽ol鈥.

Para Barber, 鈥渁quello me pareci贸 singular y apasionante. Probablemente, a los grandes medios no les pareci贸 tan singular y tan apasionante. A m铆, me parec铆a, y no por una cuesti贸n pol铆tica, sino por una cuesti贸n humana, que era algo verdaderamente digno de ser interpretado y, al mismo tiempo, penetrar en la esencia profunda de todo eso: las motivaciones psicol贸gicas de la gente para ir mucho m谩s que cuestiones estrictamente pol铆ticas. Esta es mi principal raz贸n, porque me pareci贸 absolutamente fascinante que en nuestros tiempos, caracterizados especialmente del lado occidental por el ego铆smo m谩s absoluto, donde ciertas formas de fascismo est谩n cobrando fuerzas y donde la frustraci贸n de la gente, a menudo, se proyecta en el odio al otro, al extranjero, al inmigrante, de pronto surgen unas personas que, al margen de los estados y arriesgando su propia situaci贸n personal, deciden ir all谩. Ni siquiera me interes贸 juzgar lo que los hab铆a motivado. Seguramente, simpatizo m谩s con uno que con otros, con sus ideas, pero humanamente simpatiz贸 con todos, porque de alguna manera el mero hecho de haber ido all铆, y en el caso de los que han dado la vida est谩 mucho m谩s claro, les da una autoridad moral de la que carece la gente que se ha atrevido a juzgarlos desde sus sof谩s en Occidente鈥.

La c谩rcel

Desde la d茅cada de 1990, en el Kurdist谩n iraqu铆 (Bashur) se fue consolidando un gobierno aut贸nomo, apoyado por Estados Unidos y liderado por Masud Barzani, dirigente m谩ximo del Partido Democr谩tico de Kurdist谩n (PDK). Esa administraci贸n se consolid贸 en 2003, luego de la invasi贸n estadounidense y el derrocamiento de Sadam Husein. A partir de ese momento, el poder de Barzani y el PDK creci贸 al comp谩s de sus alianzas con Washington, Tel Aviv y Ankara. Pese a que Bashur en una regi贸n rica en petr贸leo, el GRK se convirti贸 en un representante de la burgues铆a kurda, aliada a los estados regionales que reprimen a su propio pueblo. Todo esto, sostenido con una represi贸n sistem谩tica. Y en esas garras fue atrapado Barber cuando intentaba abandonar la regi贸n.

鈥淓l r茅gimen de los Barzani es una dictadura sanguinaria, y cuando digo esto no estoy exagerando 鈥揳segur贸-. Es una dictadura que asesina, que encarcela a opositores pol铆ticos, sus c谩rceles est谩n llenas de presos pol铆ticos kurdos. Este r茅gimen trabaja a las 贸rdenes del presidente turco Erdogan, y se mueve por su propia codicia y por los intereses de una gran familia. Todo se basa en el nepotismo y en el reparto de bienes, y en ese modelo tribal de gobierno que conecta un poco con los caudillos tribales de la antig眉edad. Se basa en el reparto de favores clientelares. Tanto m谩s alto est谩s dentro del organigrama de esa estructura, tanto m谩s robas, y roba desde el primero hasta el 煤ltimo. De hecho, se sostiene sobre esa red de favores, porque los altos funcionarios roban en la medida de sus posibilidades, pero es una gran industria dedicada al saqueo del petr贸leo, de los recursos de los que dispone Kurdist谩n. El padre de Masud Barzani, Mustaf谩 (importante l铆der guerrillero), probablemente represent贸 otra cosa, pero su hijo no continu贸 con ese ideal liberador del pueblo kurdo鈥.

Al recordar sus d铆as en la prisi贸n de Erbil, capital de Bashur, Barber cont贸 que 鈥渇ue horrible, como lo es para todo el mundo que ha pasado por ah铆 dentro. No voy a aburrir con los detalles, porque en su d铆a ya los cont茅. Estando encarcelado se bati贸 el record de n煤mero de personas en una celda, tanto es as铆 que se produjo un mot铆n a ra铆z de lo cual se llevaron a los presos de ISIS. M谩s o menos, la mitad de los presos con los que compart铆a la celda eran de ISIS. Met铆an a 154 t铆os en un espacio de 50 metros cuadrados. Para dormir hab铆a que hacer turnos. De hecho, no logr茅 dormir m谩s de 10 minutos seguidos durante esos 30 d铆as. Fue un infierno en todos los sentidos鈥.

驴Revoluci贸n?

Aunque la situaci贸n de guerra se despliega sobre Rojava como un muro que deja a la sombra un proceso pol铆tico in茅dito en la regi贸n, el debate sobre el car谩cter revolucionario de esta experiencia siempre flota en el aire. Si bien en el documental este tema no se aborda en profundidad, Barber reflexion贸 al respecto: 鈥淣unca he cre铆do que lo que ha sucedido en Rojava sea una revoluci贸n, porque muchas izquierdas hablaban de revoluci贸n cuando ni los propios kurdos hablaban de eso. Se hablaba m谩s bien del proyecto Rojava. Que alguien me diga qu茅 clase de revoluci贸n, en el sentido cl谩sico que se entiende por revoluci贸n, puede llevarse a cabo bajo la tutela de Estados Unidos, porque al fin y al cabo los kurdos se aguantaron el tir贸n militarmente gracias al apoyo militar estadounidense鈥.

La alianza de las Fuerzas Democr谩ticas de Siria con Washington es otro de los debates m谩s espinosos cuando se observa lo que sucede en Rojava. Para las autoridades pol铆ticas y militares del autogobierno del norte y el este de Siria, esta alianza es t谩ctica, ya que les permite continuar la lucha contra ISIS y dem谩s grupos irregulares, y al mismo tiempo intentar conseguir reconocimiento internacional.

鈥淐uando Daesh empieza a empujar, las vidas de la gente estaban en juego y hab铆a que defenderse. La situaci贸n pol铆tica cre贸 una oportunidad y un vac铆o de poder en esa zona, que permiti贸 ensayar una nueva soluci贸n pol铆tica para zona norte y este de Siria鈥, analiz贸 el periodista. Barber agreg贸 que no considera que en Rojava exista un proceso revolucionario cl谩sico, 鈥渆n el sentido de que no se puso en cuesti贸n la propiedad privada, ni se colectivizaron los bienes por la fuerza. Muchas veces, la inconograf铆a que acompa帽aba a los cambios era m谩s propia de una dictadura totalitaria que de un grupo de gente que estaba tratando de sacar algo parecido a una democracia a trancas y barrancas鈥.

La reflexi贸n del periodista tambi茅n contienen la complejidad del proceso, por eso manifest贸 que 鈥渓a valoraci贸n鈥 de Rojava 鈥渆s muy positiva, porque juzgado en ese entorno hubo avances y cambios importantes. Hubo cambios importantes porque muchas veces estas 鈥榬evoluciones鈥 lo que hac铆an era tratar de introducir estos cambios a sangre y fuego, y forzando a la gente de la noche a la ma帽ana. Por ejemplo, el modo en que la Rusia revolucionaria trat贸 de implantar el ate铆smo de Estado: es probable que ese no sea el modo, porque en el momento en que sacrificas las libertades, me da igual cu谩l sea tu proyecto, pero no va a tener mi respeto鈥. A esto, agreg贸: 鈥淓n el caso de Rojava era un cambio maravilloso en ese contexto, y lo sigue siendo, solamente que es un proyecto completamente dinamitado a ra铆z de la decisi贸n (de retirar las tropas) de ese perturbado mental que es Donald Trump, y sabemos que los turcos no van a permitir que nada bueno suceda ah铆. Turqu铆a es el principal valedor del Daesh y de todas esas franquicias islamistas. Con todos sus defectos, hay cosas que son criticables, pero se ha construido un marco para las libertades, se horizontaliz贸 el poder y, sobre todo, se ha hecho un trabajo de base para que la propia mujer se emancipe, y no para que sea emancipada, sino para que ella misma se empodere. Adem谩s, para combatir el sectarismo, porque al final el sectarismo es uno de los mayores problemas que devasta a esas sociedades鈥.

FUENTE: Leandro Albani / La tinta / Fotos: Ferran Barber

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org