September 24, 2021
De parte de La Haine
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El problema del hambre en el mundo no es por la falta de alimentos, es por la desigual distribuci贸n que se origina en el propio proceso social de la producci贸n

Durante los 10 minutos que aproximadamente le tomar谩 leer este art铆culo, habr谩n muerto de hambre 110 personas en el mundo, lo que equivale a 15.840 seres humanos diariamente, o casi 6 millones al a帽o seg煤n estimaciones de Oxfam. Imagine ir a la cama en las noches sin tener nada qu茅 comer. Imagine la angustia de una madre o un padre al no poder alimentar a sus hijos. Piense en el dolor, y m谩s a煤n, en la impotencia que causa saber que un ni帽o muri贸 de hambre.

Seg煤n el reciente informe de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Alimentaci贸n y la Agricultura (FAO) titulado El estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrici贸n en el Mundo 2021, en 2020, 30% de la poblaci贸n mundial, alrededor de 2.300 millones de personas, no tuvo acceso a una alimentaci贸n adecuada. Se lee tambi茅n en el informe que 12% de la poblaci贸n mundial, 928 millones de personas, padeci贸 inseguridad alimentaria grave durante el a帽o de pandemia, 148 millones m谩s que en 2019.

La situaci贸n del hambre en el mundo es a煤n m谩s indignante por el hecho de que, mientras 2.300 millones de personas no tuvieron acceso a una alimentaci贸n adecuada y 6 millones murieron por no tener qu茅 comer durante 2020, se desperdiciaron 2.500 millones de toneladas de alimentos que fueron a parar al basurero, nada m谩s y nada menos que 40% de la producci贸n mundial de alimentos (informe del Fondo Mundial para la Naturaleza). De estos 2.500 millones de toneladas, 1.200 millones, equivalentes a US$ 370 mil millones, se desperdiciaron en la fase de producci贸n agr铆cola. El resto de la comida, es decir, 1.300 millones de toneladas, se bot贸 en los hogares (61%), en los servicios de alimentos o restaurantes (26%) y en los comercios (13%).

Seg煤n el mismo informe, 58% del desperdicio de alimentos en la fase agr铆cola de producci贸n ocurre en los pa铆ses de ingresos altos y medios de Europa, en Am茅rica del Norte y pa铆ses industrializados, a pesar de que 茅stos cuentan con 37% de la poblaci贸n mundial. En otras palabras, el desperdicio de alimentos en estos pa铆ses y en t茅rminos per c谩pita, es mucho mayor.

Celsa Peiteado, responsable del programa de Alimentaci贸n Sostenible del Fondo Mundial para la Naturaleza dijo en julio 2021: 鈥渓os datos son alarmantes: se desperdicia suficiente comida como para alimentar a todo el mundo hasta el 2050. Podr铆amos alimentar a todas las personas que pasan hambre en el planeta m谩s de siete veces鈥.

En 2016, la ONU dijo que se necesitar铆an US$ 267.000 millones cada a帽o para acabar con el hambre en 2030. Parad贸jicamente, cada a帽o se botan, solo en la fase agr铆cola, US$ 370 mil millones en comida. Por otra parte, tambi茅n parad贸jicamente, en 2020, las 10 personas m谩s ricas del mundo incrementaron su riqueza en US$ 413.000 millones (Forbes), o sea, tan solo 10 personas aumentaron su fortuna en casi el doble de lo que necesitan m谩s de 2 mil millones de personas para no tener que ir a la cama sin comer o, pero aun morir de hambre.

De acuerdo con el reciente informe de Oxfam de julio de 2021, se estima que 11 personas mueren cada minuto a causa del hambre, lo que supera la actual tasa de mortalidad por covid-19, que es de 7 personas por minuto. Afirman los de Oxfam: 鈥淟o que parec铆a una crisis global de salud p煤blica ha derivado r谩pidamente en una grave crisis de hambre que ha puesto al descubierto la enorme desigualdad del mundo en que vivimos鈥. Desigualdad que es consecuencia, o mejor dicho, que es espec铆fica y caracter铆stica del sistema econ贸mico, social y pol铆tico que predomina. Insistimos en recordar, sobre todo a aquellos que repiten el discurso del supuesto 茅xito del capitalismo versus el supuesto fracaso del socialismo que 98% de los 195 pa铆ses reconocidos por la ONU son capitalistas, as铆 que, el hambre en el mundo tiene sello y marca capitalista.

El problema del hambre en el mundo no es por la falta de alimentos, es por la desigual distribuci贸n que se origina en el propio proceso social de la producci贸n basado en la explotaci贸n del trabajador, el cual genera pobreza y grandes limitaciones para el acceso a alimentos por parte de las grandes mayor铆as.

Junto a las grandes desigualdades mundiales que derivan en pobreza y miseria, los conflictos y las guerras tambi茅n son una causa importante del hambre. Seg煤n el informe mundial sobre la crisis alimentaria 2021, alrededor de 100 millones de personas cayeron en una situaci贸n de crisis alimentaria como consecuencia de las guerras en 2020. En este mundo predominantemente capitalista en el que vivimos, el gasto militar aument贸 2,7% con respecto a 2019, equivalentes a US$ 51.000 millones, alcanzando los US$ 2 billones de gasto anual, esto a pesar de que en 2020 la producci贸n mundial cay贸 3,5% (son datos publicados en el reciente informe del Instituto para la Paz de Estocolmo de abril de 2021).

Los cinco pa铆ses que m谩s gastaron y que juntos representaron 62% del gasto militar mundial, fueron EEUU, China, India, Rusia y el Reino Unido. En promedio, el gasto militar a nivel mundial con respecto al PIB pas贸 de 2,2% en 2019 a 2,4% en 2020. En EEUU alcanz贸 un estimado de US$ 778 mil millones en 2020, aument贸 4,4% con respecto al 2019 a pesar de que su econom铆a cay贸 3,4% durante el mismo per铆odo. Casi todos los pa铆ses que conforman la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (Otan) aumentaron su carga militar durante la pandemia.

Acabar con el hambre en el mundo no pasa por dar comida a los pobres tal como, de manera focalizada receta el neoliberalismo cuando recomienda identificar a los que se encuentran en pobreza extrema para llevarles algo de comer. Tampoco es un asunto de la famosa frase, muy capitalista por cierto, que dice: 鈥渘o le des el pescado, ens茅帽ales a pescar鈥 porque en realidad el problema no es que no sepan pescar, el pescador/trabajador sabe pescar/trabajar y lo hace bien, el problema es que, lo que pesca/el producto de su trabajo, se lo apropia el burgu茅s en el momento en que no le retribuye completamente el valor de su fuerza de trabajo, y solo le entrega, en el mejor de los casos, lo m铆nimamente necesario para que pueda sobrevivir y reproducirse como clase trabajadora.

Acabar, de verdad, con el hambre pasa por erradicar la pobreza, lo cual requiere acabar con las grandes desigualdades que se originan en un modo de producci贸n basado en la explotaci贸n. Para acabar con las desigualdades hay que cambiar el sistema capitalista, ese mismo que predomina en el mundo desde hace siglos y que algunos insisten en calificar de exitoso a pesar de los 2.300 millones de personas que no tienen suficiente comida y los 6 millones que mueren de hambre todos los a帽os mientras la casi mitad de los alimentos que se producen en todo el mundo son echados al basurero.

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Fuente: Lahaine.org