July 17, 2021
De parte de A Las Barricadas
251 puntos de vista


Animado por uno de los lectores, me decido a hablar un poco de los conflictos en el mundillo anarquista, y recordad esto: son y ser谩n eternos. Desde que colectivistas, individualistas, mutualistas y comunistas libertarios se tiraron de los pelos en el siglo XIX, una largu铆sima sucesi贸n de desencuentros ha producido una serie de portentosos enfrentamientos entre libertarios, que no he conocido tiempos pac铆ficos, nunca. Y cuando ha habido una pausa, es porque algo gordo estaba por venir. Y conste en acta, que el libertario m谩s rojinegro del planeta, entrado en crisis de paranoia y 茅xtasis org谩nico, cuando llega la hora de investigar, interrogar, y expulsar, es que no se anda con contemplaciones, y se salta los principios m谩s sagrados, eso s铆, por el bien de las ideas. Y entonces legalizan, contratan abogados, levantan escrituras, solicitan al Estado el CIF, echan el candao a la bicicleta, y se quean tan panchos. Es lo que podr铆amos llamar, la anarkisici贸n libertaria, siempre llena de pragmatismo.

Pongamos, por ejemplo, uno de los puntos de fricci贸n en el mundo anarquista: el del voto. Resulta que los anarquistas pretenden conseguir a trav茅s del di谩logo 鈥揹icen鈥, siempre, el consenso. El mejor acuerdo que parta de la voluntad com煤n, sin mayor铆as ni minor铆as. El voto 鈥揹icen鈥 solo sirve para que la minor铆a sea oprimida por la mayor铆a. Aunque dicho sea de paso, yo siempre he dicho que a trav茅s del voto la minor铆a se impone a la mayor铆a. Pero en fin, a lo que voy. 

Lo parad贸jico es que cuando no hay consenso, y se pasan las horas discutiendo en una reuni贸n hasta las tantas, y resulta que los beligerantes no se deciden a abandonar el ring (yo a los cinco minutos de disputas es que me voy huyendo al bar), o bien los supervivientes deciden votar (al 90% de la pe帽a la expulsan previamente por agotamiento, por tener que cuidar a la abuela, por levantarse a las seis pa curr谩鈥), o dejar todo como est谩. 

Dejar las cosas como est谩n, es hacer鈥 Nada. Y todos y todas sabemos que el militante es un ente activo que quiere hacer siempre algo aunque sea un disparate. Y sucede entonces, que hay que votar.

Bueno, pues yo he visto mil veces a los y las anarquistas del consenso, el di谩logo sereno y todo eso, que se llevan hasta al primo con gripe y tiritando de fiebre pa que vote. Los del consenso levantan la mano pa votar, y cuentan hasta el 煤ltimo de los votos. Y no he visto nunca una votaci贸n en la que quienes ganan, hagan algo de lo que proponen los que pierden. 

Para m铆 es un gran misterio (nunca explicado) que se diga que el voto no es importante, que lo importante es la acci贸n, y luego se exija poder votar lo que sea, sobre todo si con esos votos el anarquista arrima el ascua a su sardina mientras se toca los genitales.

驴Cu谩l es la soluci贸n de este enredo? Sencilla y simple: si eres partidario del consenso, no te apuntes a una organizaci贸n que en sus estatutos explica que sus acuerdos se toman por mayor铆as y sistemas de votaci贸n. Porque ah铆 se va a votar, y donde se vota, hay una gente que gana la votaci贸n, y otra que pierde. Y si pierdes ya puedes romperte la camiseta, echar espumarajos y hablar lo que quieras de consenso, porque fue antes, y no ahora, cuando debi贸 de conseguirse. Eso, s铆 que es de anarquismo b谩sico. 




Fuente: Alasbarricadas.org