November 9, 2020
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
136 puntos de vista


<<No se milita en los partidos, se milita en los medios>>

(Pablo Iglesias)

La polarizaci贸n pol铆tica desatada en Espa帽a en tiempos de pandemia produce monstruos que la mayor铆a de la gente acepta como querubines. Son ejemplos maniqueos que cuelgan como racimos de las hojas del calendario en el discurrir diario. Las medidas de contenci贸n de la covid-19 son excelentes o despreciables seg煤n el color ideol贸gico de las autoridades que las implanten. Los actos de protesta se tildan de rechazables, si parten de los <<cayetanos>> en repulsa al Gobierno de coalici贸n, y justos y necesarios si quienes los protagonizan son grupos de izquierda como los que se opusieron a las restricciones de la Comunidad de Madrid en  <<barrios obreros>> de la capital.

Por no hablar de la mara帽a bumer谩n a favor y en contra con que se identificaron los <<disturbios>> y <<altercados>> habidos en muchas ciudades el 煤ltimo fin de semana de octubre a cuenta de los toque de queda y limitaciones a la libre deambulaci贸n. Dos extremos sin posible remisi贸n, como las posiciones enfrentadas que reflejaba Arthur Koestler  en su ensayo El yogui y el comisario, aqu铆 metaf贸ricamente y alternativamente representadas por los adversarios pol铆ticos a diestra y siniestra, seg煤n quien sea el que ostente el poder o lidere la oposici贸n, la oposici贸n o el poder.

La 煤ltima aportaci贸n a esta guerra de trincheras y b煤nkeres trae causa de la orden ministerial del 5 de noviembre por la que se crea un Procedimiento de Actuaci贸n contra la Desinformaci贸n,  que contempla la monitorizaci贸n de las redes sociales para contrarrestar las noticias falsas. Tomando como referencia un plan de la Uni贸n Europea (UE) de diciembre de 2018 dirigido a los pa铆ses miembros ante la avalancha de infundios acerca de la crisis del Brexit, el Gobierno ha encargado la misi贸n de vigilancia y control del universo digital a un organismo permanente dirigido por el Departamento de Seguridad Nacional a cargo Iv谩n Redondo, el n煤mero dos de Moncloa y jefe del Gabinete de Presidencia.

La falta de un supervisor independiente y el hecho de que sea la propia Administraci贸n quien decida qu茅 noticias deben ser investigadas y en su caso anuladas, ha provocado un profundo recelo en la oposici贸n. Hasta el punto de que el Partido Popular habla de intento de establecer la censura encubierta, calificando la disposici贸n de nuevo <<ministerio de la verdad>>, en alusi贸n a la distopia expuesta por George Orwell en su famosa novela 1984. Desde Moncloa, por el contrario, se insiste en que lo 煤nico que se busca es garantizar la veracidad de la informaci贸n y el pluralismo medi谩tico, como recoge el art铆culo 20 de la constituci贸n. Por su parte, el diario El Pa铆s recordaba que hace dos a帽os, durante el mandado de Mariano Rajoy, se trat贸 de tipificar las <<campa帽as de desinformaci贸n como amenazas para la Seguridad Nacional dentro de la llamada 鈥済uerra h铆brida鈥>>.

Y tiene raz贸n el rotativo adicto a Ferraz, pero por motivos equivocados. Ciertamente, el entonces Gobierno del PP, a ra铆z del alud de fake news diseminadas por robots inform谩ticos durante el refer茅ndum del 1-O en Catalunya, registro una proposici贸n no de ley con que mitigar y responder <<ante acciones extranjeras destinadas a cuestionar y debilitar la confianza en las instituciones p煤blicas>>. La iniciativa result贸 ampliamente derrotada al recabar solo el apoyo de Ciudadanos, recibiendo serios reproches por parte de los partidos que hoy conforman el Gobierno de coalici贸n. As铆, el entonces portavoz socialista destacaba en su cr铆tica que fuera el Gobierno <<quien por v铆a administrativa censure una noticia en base a una falsedad que 茅l mismo determina>>. En la misma l铆nea de denuncia se expres贸 el representante de Unidas Podemos, Rafael Mayoral, al decir que el PP pretend铆a instaurar una <<Ley Mordaza 2.0>> y que en realidad se estaba planteando <<la creaci贸n de un ministerio de la verdad>> (Diario de Sesiones, 13/03/2018).隆Maldita hemeroteca!

La tesis ambivalente del <<yoqui y el comisario>>. En la oposici贸n se colocan la careta liberal del <<yogui>> y cuando alcanzan el poder asumen la careta autoritaria del <<comisario>>. Dicho lo cual, del juego oportunista de la partitocracia realmente existente no cabe inferir que debamos echarnos a un lado y <<que inventen ellos>>. Todo lo contrario. Y m谩s en los cr铆ticos momentos que atravesamos, cuando una especie de <<s铆ndrome de Estocolmo>>, fruto del miedo, el abandono y el desconcierto provocado por la pandemia, incita a dejar que otros decidan por todos sin rendir cuentas.

Como primera providencia habr铆a que <<comprar>> lo que entonces demandaba el PSOE. Dejar en manos del gobierno el papel de gendarme de la probidad informativa es una aberraci贸n democr谩tica capaz de crear m谩s problemas que los beneficios que en teor铆a se pretenden. Quiz谩s por eso, Sanidad se resiste a crear una auditor铆a independiente sobre la gesti贸n de la pandemia como han reclamado reiteradamente expertos y colectivos sanitarios nacionales y extranjeros. Al rev茅s, esa tambi茅n es la raz贸n por la que el Gobierno progresista recrimina al Banco de Espa帽a y a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) por emitir informes desacreditando las previsiones presupuestarias para el 2021. Dec铆a Lord Acton: <<el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, por eso la mayor铆a de los pol铆ticos son malas personas>>.

Con ser vasos comunicantes y reincidentes, la intentona del PP en 2018, en el fragor del contencioso independentista, y la del PSOE y UP en este 2020, en pleno Estado de Alarma con una pandemia rampante, no son iguales ni equivalentes. Lo que hoy se ventila viene de manos de un gobierno que ha intentado cambiar las leyes para que el CGJ, el 贸rgano de los jueces, fuera elegido a demanda del partido m谩s votado, erosionando el principio de separaci贸n de poderes. Y cuyo vicepresidente estuvo al frente de un canal de televisi贸n sostenido econ贸micamente por un Estado teocr谩tico que vulnera los derechos humanos m谩s elementales. Pero estos antecedentes estar铆an amortizados a fondo perdido si no fuera por un rastro que se帽ala en una direcci贸n preocupante para la libertad de informaci贸n y expresi贸n: el Real Decreto-Ley 14/2019, de 31 de octubre, aprobado por el PSOE que permite <<la intervenci贸n de las redes y servicios de comunicaciones electr贸nicas [鈥 para preservar o restablecer el orden p煤blico, la seguridad p煤blica y la seguridad nacional>>, sin previa autorizaci贸n judicial. En id茅ntica direcci贸n parapolicial va la reciente aprobaci贸n en la Comisi贸n de Interior de una proposici贸n no de ley presentada por PSOE y UP sobre <<Prevenci贸n de la Propaganda de Discursos de Odio en el Espacio Digital>>, lo m谩s parecido a aquella otra del agreste pasado sobre enaltecimiento del terrorismo.

Ya dijo el general de brigada Jos茅 Manuel Santiago, jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, uno de los tres centuriones que escoltaban a Fernando Sim贸n para dar el parte de la Operaci贸n Balmis durante la primera y fat铆dica ola del coronavirus, que entre sus misiones estaba <<minimizar el clima contrario a la gesti贸n de la crisis por parte del Gobierno>> (19/04/2020).

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Fuente: Cgt-lkn.org