December 5, 2020
De parte de Nodo50
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Las elecciones de noviembre de 2020 exhibieron las fallas que presenta el sistema electoral estadounidense. Mientras que en muchos pa铆ses (“desarrollados” o no) se conoce el resultado de los comicios el mismo d铆a que sufragan los electores, en Estados Unidos el anuncio del resultado se retras贸 sobre todo en los estados m谩s disputados.

Para Occidente, las elecciones son el eje de una democracia “”. Esto ya deja en una grave posici贸n al sistema electoral de Estados Unidos, basado en el colegio electoral, una antigua disposici贸n constitucional que no ha sido modificada y que le niega a los electores el derecho al voto directo.

Los ciudadanos estadounidenses no votan para elegir al presidente de su pa铆s, al menos no directamente. Aunque los sistemas de cada estado son distintos, ya sea marcando una papeleta o tocando una pantalla t谩ctil, ninguna persona que asisti贸 a los centros electorales el 3 de noviembre eligi贸 entre Donald Trump y Joe Biden.

La lucha de los candidatos est谩 en los 270 votos electorales distribuidos irregularmente en los 51 estados de la uni贸n, con especial centralidad en aquellos que son determinantes (los llamados estados-p茅ndulo o swing states).

Este sistema arcaico fue dise帽ado en el siglo XVIII, cuando el territorio norteamericano estaba conformado por 13 colonias controladas por blancos supremacistas que decidieron confederarse para establecerse como naci贸n, hacerle frente a las imposiciones econ贸micas de Inglaterra y expandir las propias.

El mecanismo que hallaron para garantizar el federalismo y no permitir que el presidente fuera controlado por el poder legislativo fue el colegio electoral, una instituci贸n que asigna un grupo de electores (votos electorales) a cada estado, los cuales son quienes finalmente eligen al presidente de Estados Unidos.

En aquella 茅poca, finales de 1700, en un pa铆s donde reg铆a la esclavitud de los negros y la masacre de los ind铆genas, la mayor铆a de la poblaci贸n no era candidata a emitir un voto.

La constituci贸n del pa铆s permite que cada estado seleccione los electores en “”. Desde la guerra civil hasta la actualidad, los estados seleccionan a los electores a trav茅s del voto popular directo. Ya sea por correo, env铆o anticipado o el d铆a de las elecciones, cada estadounidense vota por un grupo de electores que est谩n comprometidos con los candidatos presidenciales y que la mayor铆a de veces permanecen en el anonimato.

Al terminar las votaciones, las autoridades electorales de cada estado certifican los resultados y acreditan a los electores. Generalmente son personas fieles a los partidos que no suelen desviarse del voto al que representan, aunque esa se ha hecho m谩s frecuente.

Los electores se congregan unas semanas despu茅s del d铆a de las elecciones para votar oficialmente al pr贸ximo presidente.

Aunque los funcionarios electorales estatales son los que certifican los resultados, no existe una instituci贸n centralizada que regule el proceso a nivel nacional. Por lo tanto, son las  quienes tienen equipos de empleados que examinan los recuentos de los votos y revisan los datos demogr谩ficos para “convocar” a los estados (anunciar a un ganador), antes de que el conteo oficial termine, pues esto 煤ltimo se extiende por varios d铆as, como lo hemos presenciado desde noviembre de 2020.

Ah铆 confluyen los intereses de los multimillonarios que dirigen esos medios. En el caso de Biden y Trump, la gran mayor铆a de los conglomerados de comunicaci贸n respald贸 y financi贸 la opci贸n del Partido Dem贸crata, por lo que informaron apresuradamente resultados que favorec铆an a Biden.

La desconfianza hacia un sistema electoral obsoleto

A pesar de que ya parece segura la victoria del retador Joe Biden, el magnate presidente Donald Trump no ha desistido en denunciar que las elecciones est谩n siendo robadas, una campa帽a que inici贸 mucho antes de que ocurrieran las mismas. que hubo votos falsos, que se invalidaron papeletas legales y que no se permiti贸 el acceso al escrutinio a los observadores del Partido Dem贸crata.

Los juzgados han desestimado la mayor铆a de las acusaciones de Trump, sin embargo, no se ha podido impedir que la estrategia del presidente erosione la confianza que la poblaci贸n tiene del sistema electoral, ni los llamados de atenci贸n de otras democracias occidentales.

Seg煤n una de la compa帽铆a Rasmussen Report, antes de la cita electoral, el 47% de los electores consultados cre铆an que era probable que los dem贸cratas “robaran o destruyeran votos de Trump en varios estados”.

El 27 de octubre, el 73% de los consultados afirmaban que era muy probable que su voto fuese registrado y contabilizado correctamente. Despu茅s de las elecciones, esa percepci贸n cay贸 al 71%.

Cuando se les pregunt贸 si Trump deb铆a concederle la victoria a Biden, el 57% de los republicanos contest贸 que no, pero es m谩s notable que el 16% del lado dem贸crata tambi茅n considera lo mismo.

El estudio emple贸 las preguntas indirectas con el fin de obtener una “respuesta m谩s relajada” y conocer mejor la intenci贸n del encuestado. As铆 se pudo saber que solamente el 51% de todos los electores consultados consideran “que sus amigos y vecinos piensan que Trump deber铆a ceder. El 30% opina que estar铆an en desacuerdo y el 18% no est谩 seguro”.

Los aliados europeos revelaron su “preocupaci贸n” por la situaci贸n en Estados Unidos, la mayor铆a achac谩ndole la culpa al comportamiento de Trump y evadiendo que la crisis pol铆tica y las distorsiones electorales tienen ra铆ces m谩s profundas.

“Deber铆amos esperar y ver que todos los votos sean escrutados”, el primer ministro brit谩nico Boris Johnson.

“Es momento de mantener la cabeza fr铆a hasta que los resultados independientemente determinados est茅n disponibles. Cualquiera que contin煤e echando gasolina al fuego en una situaci贸n como esta est谩 actuando irresponsablemente”, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Heiko Maas.

“Alegaciones sin base de deficiencias sistem谩ticas, especialmente por el presidente en el cargo y en la noche electoral, da帽an la confianza p煤blica en las instituciones democr谩ticas”, Michael Georg Link, l铆der de la misi贸n de observadores electorales de la Organizaci贸n para la Seguridad y Cooperaci贸n en Europa (OSCE).

M谩s all谩 de la pugna entre 茅lites por tomar el poder en Washington, los comicios dejaron en evidencia, una vez m谩s, que el dinero, los medios de comunicaci贸n y funcionarios con puestos claves en las instituciones tienen mucho m谩s peso pol铆tico que la voluntad de los electores.

Esta nueva decepci贸n de los estadounidenses se suma a una serie de frustraciones anteriores recientes (declive econ贸mico, crisis sanitaria, protestas raciales), y es drenada en disturbios civiles que tambi茅n son utilizados en las agendas de los que se disputan el poder.

Contraste con Venezuela

Ir贸nicamente, los principios de “elecciones libres y justas” que Occidente pregona se cumplen de manera cabal en el sistema electoral venezolano, al contrario de las fallas que tiene la peculiar democracia norteamericana.

Las elecciones deber铆an funcionar como instrumentos que sean confiables para los votantes y emitan resultados visibles, escrutables y que sean lo m谩s inmediato posible.

En apenas unos d铆as se celebrar谩n en Venezuela las elecciones parlamentarias. All铆 los venezolanos est谩n convocados a votar directamente por los 14 mil candidatos que est谩n optando a los 277 esca帽os que conformar谩n la nueva Asamblea Nacional, bajo un nuevo esquema que ampl铆a el n煤mero de legisladores para hacer al parlamento m谩s representativo.

A pesar de la renuencia de la Uni贸n Europea por enviar una misi贸n de observaci贸n internacional (decisi贸n que sigue las directrices golpistas de Washington) y los ataques que vienen de la OEA (organismo arcaico y cuestionable en el 谩mbito de la democracia, del que Venezuela ya no forma parte), m谩s de 300 veedores expertos a las elecciones del 6 de diciembre.

Durante una reuni贸n televisada, el presidente venezolano Nicol谩s Maduro inform贸 que los observadores vienen “de los m谩s importantes institutos de desarrollo de t茅cnica electoral de Am茅rica Latina y el Caribe. Vienen observadores internacionales de Europa, Asia, 脕frica, Am茅rica Latina, el Caribe y de Estados Unidos inclusive”.

Los representantes internacionales est谩n llegando desde distintos pa铆ses. Al ingresar por el Aeropuerto Internacional Sim贸n Bol铆var, son sometidos a rigurosos , todos gratuitos, para descartar contagios por covid-19. Luego, el Consejo Nacional Electoral (CNE) les proporciona un kit de bioseguridad para su protecci贸n personal.

Ante las nuevas tecnolog铆as incorporadas al software y hardware del sistema electoral, las autoridades han realizado auditor铆as para certificar todas las etapas del proceso electoral, con la participaci贸n presencial y virtual de organizaciones con fines pol铆ticos, t茅cnicos y observadores internacionales.

“Cada etapa la hemos hecho a puertas abiertas”, se帽al贸 la presidenta del CNE, Indira Alfonso, en una para Telesur. Con hechos, se ha demostrado el “consenso nacional, la pluralidad y la diversidad” del sistema, agreg贸.

105 organizaciones pol铆ticas est谩n habilitadas para participar en los comicios; 28 de ellas son organizaciones con fines pol铆ticos nacionales y 53 son regionales; adem谩s, hay 6 organizaciones ind铆genas nacionales y 18 regionales.

Del espectro opositor est谩n participando partidos que se desligaron de los planes de boicot a las instituciones del Estado alentados por el grupo de Juan Guaid贸. Al involucrarse, estas organizaciones env铆an un mensaje de confianza hacia el instrumento electoral del pa铆s, ante un sector de los votantes que ha estado expuesto a la narrativa antipol铆tica del antichavismo subordinado a las 贸rdenes del gobierno estadounidense.

“Las m谩quinas que se van a utilizar son absolutamente confiables. No sigamos oyendo chismes y dej谩ndonos influenciar de manera negativa por los grupos abstencionistas”, el candidato opositor de Alianza Democr谩tica, Javier Bertucci, en una rueda de prensa realizada el 28 de octubre.

No est谩 de m谩s recordar que la oposici贸n venezolana, aunque insiste en los canales golpistas, tambi茅n se ha adjudicado victorias en cargos a niveles estatales, municipales y de parlamento cuando ha participado en las elecciones, justamente por el respeto del Estado a los principios democr谩ticos.

El chavismo organizado

Hay que destacar un sistema de organizaci贸n popular que est谩 debutando en los comicios del 6 de diciembre. Se trata de la Red de Articulaci贸n y Acci贸n Sociopol铆tica (RAAS), una organizaci贸n de base del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

La fue concebida como “un sistema territorial de unidad y organizaci贸n superior para la Defensa Integral de la Naci贸n” que tiene como objetivo coordinar a nivel local “las acciones entre el Estado y las organizaciones del Poder Popular en procura de la mayor suma de felicidad posible de sus pobladores”.

En estas elecciones, los que componen ese sistema en las comunidades, es decir, las Unidades Bol铆var-Ch谩vez (UBCH), los Consejos Comunales y los CLAP, han organizado la campa帽a electoral del chavismo.

Con la RAAS, las organizaciones comunitarias llegan directamente al elector, permitiendo al chavismo mirarse a los ojos con la poblaci贸n y convocarla para las elecciones, ense帽arle c贸mo es el proceso de votaci贸n, las medidas de bioseguridad que se estar谩n implementando, y mantenerla alerta ante cualquier irregularidad que pueda presentarse el d铆a del evento.

Pero su aplicaci贸n ha permitido profundizar m谩s all谩 del hecho coyuntural del 6 de diciembre. En ese nuevo plano organizativo, el chavismo ha podido tambi茅n detectar y solucionar problemas de las comunidades, muchas veces vali茅ndose de recursos locales o articulando con instituciones del Estado.

Se supone que las elecciones, dentro de la mirada occidental, fueron concebidas para garantizar a los ciudadanos el control de decidir sobre qui茅nes los representar谩n en los gobiernos, promoviendo de ese modo la integraci贸n social en vez de la fragmentaci贸n. Ya vimos que los comicios presidenciales de Estados Unidos fracasaron en ese esp铆ritu.

En cambio, en Venezuela, la llegada del chavismo no solo ha reforzado las instituciones para que verdaderamente representen la voluntad de la poblaci贸n, sino que adem谩s le han entregado nuevos instrumentos para que participen activamente en la gobernanza del pa铆s.




Fuente: Misionverdad.com