November 22, 2021
De parte de La Peste
338 puntos de vista


Uno se admira, al leer los peri贸dicos, de que todas las atrocidades de la guerra de China no sean un sue帽o feo, sino una lamentable realidad. 驴C贸mo es posible que hombres que hayan tenido la dicha de ser acariciados por sus madres, y de escuchar en las escuelas las palabras de justicia y de bondad, c贸mo es posible que esas fieras de cara humana encuentren gusto en amarrar los chinos unos a otros por sus vestidos o sus colas para lanzarlos al r铆o?

驴C贸mo es posible que maten a los heridos y que hagan ahondar sus tumbas a los prisioneros antes de fusilarlos? 驴Y qui茅nes son esos horrorosos asesinos? Son gentes que nos asemejan, que estudian y leen como nosotros, que tienen hermanos, amigos, una mujer o una novia; y tarde o temprano estamos expuestos a encontrarlos, a estrecharles la mano sin encontrar los vestigios de la sangre derramada.

驴Pero no hay acaso una relaci贸n directa de causa a efecto entre la alimentaci贸n de esos verdugos que se dicen 鈥渃ivilizados鈥 y sus actos feroces? 隆Ellos tambi茅n se han acostumbrado a ponderar la carne sangrienta como generadora de salud, de fuerza y de inteligencia! Ellos tambi茅n entran sin repugnancia en las carnicer铆as donde uno resbala sobre un piso rojizo, donde se respira el olor acre de la sangre.

驴Hay acaso una diferencia tan grande entre el cad谩ver de un buey y el de un hombre? Los miembros descuartizados, las entra帽as mezcladas del uno y del otro se parecen mucho: la matanza del primero facilita el asesinato del segundo, sobre todo cuando resuena la orden del jefe y que se oyen de lejos las palabras del se帽or soberano coronado: 鈥溌ed implacable鈥!鈥.

No es una digresi贸n el mencionar los horrores de la guerra a prop贸sito de las hecatombes de animales y de los banquetes para los carn铆voros. El r茅gimen de alimentaci贸n corresponde del todo a las costumbres de los individuos.

Para la gran mayor铆a de los vegetarianos, la cuesti贸n no es saber que su m煤sculo es m谩s s贸lido que el de los carn铆voros, ni tampoco que su organismo presenta mayor c煤mulo de resistencia contra los choques de la vida y los peligros de la muerte, lo que no deja de ser muy importante: para ellos se trata de reconocer la solidaridad de afecci贸n y de bondad que une el hombre al animal; se trata de extender a nuestros as铆 llamados hermanos inferiores el sentimiento que en la especie humana ha puesto ya fin al canibalismo.

Las razones que pod铆an evocar en el pasado los antrop贸fagos contra el abandono de la carne humana en la alimentaci贸n diaria, ten铆an el mismo valor que aquellos que usan hoy los simples carn铆voros. El caballo y el buey, el conejo, la liebre y el venado nos convienen m谩s como amigos que como carne. Deseamos conservarlos, ya sea como compa帽eros de trabajo respetados, ya como simples asociados en la alegr铆a de vivir y de amar.

Pero no se trata de ning煤n modo entre nosotros de fundar una nueva religi贸n y de atenernos a ella con dogmatismo de sectarios: se trata de hacer nuestra existencia tan hermosa como sea posible y de conformarla en cuanto dependa de nosotros a las condiciones est茅ticas del medio en que vivimos.

As铆 como nuestros antepasados llegaron a tener n谩useas al comer la carne de sus semejantes y dejaron un buen d铆a de adornar sus mesas con carne humana; as铆 como entre los carn铆voros actuales hay muchos que se negar铆an a comer la carne del noble caballo, compa帽ero del hombre, o la del perro y de los gatos, los hu茅spedes acariciados del hogar, as铆 tambi茅n nos repugna a nosotros beber la sangre y triturar entre nuestros dientes el m煤sculo del buey, el animal labrador que nos da el pan.

Tenemos, en fin, el deseo de vivir en un lugar donde no correremos m谩s peligro carnicer铆as llenas de cad谩veres, al lado de tiendas de tiendas de seder铆as o de alhajas, al frente de la farmacia o del mostrador con frutas perfumadas, o de la bella librer铆a, adornada con grabados vistosos, estatuas y obras de arte. Queremos en tono nuestro un medio que guste a la vista y que armonice con la belleza. Y dado que los fisi贸logos; dado 鈥攎ejor a煤n鈥 que nuestra propia experiencia nos dice que esta fea alimentaci贸n de carnes disfrazadas no es necesaria para sostener nuestra existencia, nosotros alejaremos todos esos horribles alimentos que gustaban a nuestros antepasados y que gustan a煤n a la mayor parte de nuestros contempor谩neos.

驴Cu谩les son, pues, los alimentos que parecen adaptarse mejor a nuestro ideal de belleza, tanto en su naturaleza como en la preparaci贸n a que tendr谩n que ser sometidos? Esos alimentos son precisamente los que en todo tiempo fueron los m谩s apreciados por los hombres de vida sencilla y que pueden mejor que ning煤n otro pasarse de los artificios enga帽osos de la cocina. Son los huevos, los granos y las frutas, es decir, los productos de la vida animal y de la vida vegetal. El hombre los recoge para su alimentaci贸n sin matar el ser que los da, visto que se han formado en el punto de contacto entre dos generaciones.

Volv谩monos bellos nosotros mismos y que nuestra vida sea bella.

Publicado originalmente como A propos du v茅g茅tarisme, en La R茅forme alimentaire, Vol. V, N掳3, marzo de 1901.

Fuente: https://es.theanarchistlibrary.org


Recetario Veganx: alimentaci贸n consciente y liberaci贸n animal

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(Documental) 脡lis茅e Reclus, Passion du Monde 鈥 2015

脡lis茅e Reclus: 鈥淓l matriarcado es una m谩quina de civilizaci贸n muy sabia鈥




Fuente: Lapeste.org