November 19, 2020
De parte de Cultura Y Anarquismo
239 puntos de vista

Quien haya le铆do alguna de las novelas de Julio Verne, habr谩
reconocido en ellas al ge贸grafo universal, aventurero cient铆fico y
convencido anarquista que, ya recorriendo el mundo en globo, ya en
barco, fue 脡lis茅e Reclus, de quien el 4 de julio se cumple el
aniversario de su muerte, acaecida en Torhout, B茅lgica, en 1905, cuando
contaba 75 a帽os.

Julio Verne no s贸lo utiliz贸 sus libros de
geograf铆a como fuente donde documentar sus aventuras, sino que adem谩s
cre贸 algunos de sus m谩s celebres personajes a imagen y semejanza de los
hermanos Reclus, relatando escenas tomadas de la realidad de estos dos
grandes aventureros, 脡lie y 脡lis茅e, que contribuyeron con su pluma y su
acci贸n libertaria a fijar los principios no s贸lo de la nueva geograf铆a,
sino tambi茅n los fundamentos del anarquismo a partir de la Primera
Internacional.  No en vano, Verne y el segundo de los hermanos, 脡lis茅e,
compart铆an su pasi贸n por la Aeron谩utica y tuvieron amigos comunes en
esta afici贸n. Ambos mantuvieron relaci贸n con el fot贸grafo anarquista
F茅lix Tournachon, conocido como Nadar, creador de la Sociedad Francesa
de Navegaci贸n A茅rea y autor de las primeras fotograf铆as de la historia
tomadas desde el aire (1858). Gracias a las fotograf铆as de Nadar
recordamos el rostro y la figura de genios como Verne, Sarah Bernhardt,
脡mile Zola, Gustave Eiffel鈥erne se bas贸 en 茅l para crear su personaje
Michel Ardan, tripulante del proyectil-cohete en De la Tierra a la Luna.
Durante los hechos de la Comuna de Par铆s, en 1871, Nadar organiz贸 un
batall贸n a茅reo formado por globos aerost谩ticos con los que fotografiar
las posiciones prusianas que asediaban la capital francesa. 脡lis茅e
Reclus, que ya se hab铆a alistado a la Guardia Nacional, le pidi贸 entrar
en este batall贸n de aerosteros, dedic谩ndose a llevar mensajes en globo
por la provincia (referencia en Jules Verne, una (posible) lectura
anarquista, de Pepe Gutierrez-脕lvarez). Mientras tanto, su hermano 脡lie
fue reclutado como director de la Biblioteca Nacional de Par铆s. Se da el
caso de que, durante el tiempo que dur贸 la Comuna, impidi贸 el pr茅stamo
de libros, con intenci贸n de proteger el saqueo generalizado al que los
nobles y burgueses estaban acostumbrados, quienes se hab铆an hecho
bibliotecas particulares a costa de los fondos de la parisina, entre los
que hab铆a obras de incalculable valor.  

La comprometida intervenci贸n de 脡lis茅e Reclus en la Comuna, en la que
ambos hermanos pasan del republicanismo 鈥渞ojo鈥 al anarquismo (ver el
excelente art铆culo de Federico Ferretti, La Comuna de Par铆s y los or铆genes del pensamiento anarquista: la experiencia de los hermanos Reclus,
publicado en Germinal, octubre de 2009), hace que el menor de ellos y
reconocido ge贸grafo sea detenido por los batallones versalleses con el
rifle al hombro y condenado a la deportaci贸n a los presidios de Nueva
Caledonia, medida cuya severidad se debi贸 a su desd茅n frente a los
jueces y a su notoriedad como ge贸grafo y miembro destacado de la
Sociedad Geogr谩fica Francesa. La comunidad cient铆fica gala, contraria al
levantamiento de la Comuna, no le pod铆a permitir su implicaci贸n en el
movimiento revolucionario. 

Sin embargo, fueron esa misma
notoriedad y reconocimiento ya internacional los que le salvaron de la
deportaci贸n. El embajador ingl茅s y la Sociedad de Geolog铆a y Zoolog铆a de
Londres, intercedieron por 茅l y lograron que se le permitiera exiliarse
a Suiza, donde se implicar铆a con la Federaci贸n del Jura y afianzar铆a su
amistad con Mijail Bakunin, padre del anarquismo.

En la petici贸n, que encabezaba el mism铆simo Charles Darwin, se manifestaba:

鈥淐reemos
que la vida de este hombre no pertenece 煤nicamente al pa铆s que le ha
visto venir al mundo, sino al mundo entero, y creemos que si se le
condenase al silencio, o a languidecer lejos de todo centro de
civilizaci贸n, Francia s贸lo conseguir铆a mutilar y disminuir su leg铆tima
influencia en el mundo鈥.

Guti茅rrez-Alvarez nos recuerda que el contenido de esta carta se
asemeja a la declaraci贸n de un personaje de Verne, el investigador
Thomas Roch en Ante la bandera (1896), quien, al sentirse injuriado por su pa铆s de origen y otros gobiernos, exclam贸:

鈥溌o no tengo patria! 隆El inventor rechazado no tiene patria! 隆All铆 donde encuentra asilo est谩 su pa铆s!鈥. 

La relaci贸n de Bakunin con los hermanos Reclus ya ven铆a de lejos. Hacia mediados de los a帽os sesenta del siglo XIX participaron junto con el anarquista ruso en la creaci贸n de una banca mutualista, Cr茅dit Mutuel, que aglutin贸 a numerosos protagonistas de la izquierda revolucionaria y cuyo fin era la financiaci贸n de experiencias cooperativas de producci贸n y consumo. Esta banca, que ir铆a a la bancarrota en poco tiempo, fue inspirada por Jacques Beluze, seguidor de 脡tienne Cabet, fundador del movimiento Icariano (quien desee leer una excelente novelizaci贸n de esta experiencia libertaria en tierras norteamericanas, puede acudir a Icaria, Icaria, la novela del olvidado Xabier Benguerel).

Ilustraci贸n de El hombre y la Tierra

En torno a estos a帽os, en 1868, llegaba Giuseppe Fanelli a Espa帽a e iniciaba sus contactos con quienes integrar铆an el germen organizado del anarquismo espa帽ol. Hay claros indicios y pruebas de que la misi贸n en Espa帽a para propagar la idea libertaria le hab铆a sido encomendada, en un principio, por Bakunin a 脡lis茅e Reclus, como miembro de la Alianza Internacional (sigo la fuente de Federico Ferretti), con ocasi贸n del Pronunciamiento de C谩diz de 1868, que dar铆a lugar a lo que se conoce como el 鈥渟exenio democr谩tico鈥. Bakunin hab铆a trazado el plan de viaje desde Ginebra, pero 脡lis茅e rechaz贸 la oferta. No obstante, junto con su hermano 脡lie y Aristide Rey, despu茅s significado miembro de la Comuna, prepararon el viaje de Fanelli, a quien facilitaron una serie de direcciones en Madrid, entre ellas la del republicano Fernando Garrido. Se daba la circunstancia de que ambos hermanos Reclus conoc铆an bien Espa帽a y hablaban perfectamente el espa帽ol. 脡lis茅e hab铆a recorrido los Pirineos durante los meses de agosto y septiembre de 1861, desde San Sebasti谩n a Port Vendres, escalando numerosos picos entre la vertiente francesa y espa帽ola, enviado por la editorial Hachette para la elaboraci贸n, junto a Adolphe Joanne, de la segunda edici贸n de la Gu铆a de los Pirineos (referencia en Mar铆a Teresa Vicente Mosquete, La geograf铆a de un anarquista, y en Ortega Cantero y Garc铆a 脕lvarez, La visi贸n de Espa帽a en la obra de 脡lis茅e Reclus: imagen geogr谩fica y proyecci贸n pol铆tica y cultural).

Del mismo modo, su hermano 脡lie nos dej贸 un precioso relato de su viaje, casi a pie, por Espa帽a desde el norte hasta el sur, recientemente rescatado y publicado por la editorial Pepitas de calabaza, Impresiones de un viaje por Espa帽a en tiempos de revoluci贸n, viaje realizado entre el 26 de octubre de 1868 y el 10 de marzo de 1869, en el advenimiento de la Primera Rep煤blica.
Finalmente, aquel viaje para propagar la idea libertaria que deber铆a
haber sido hecho por 脡lis茅e Reclus, fue protagonizado por Giuseppe
Fanelli, 脡lie Reclus y Aristide Rey, quienes se internaron de forma
independiente en la pen铆nsula ib茅rica y siguieron diversos derroteros,
seg煤n parece debido a un error de comunicaci贸n inicial, pasando Fanelli a
ser en la historia el primer bakuninista en mantener contacto con el
n煤cleo organizador de Madrid. 

A煤n as铆, fue tal la influencia de
Eliseo Recl煤s (con este nombre, espa帽olizado, era conocido en nuestro
pa铆s) en los c铆rculos obreros de finales del siglo XIX y principios del
XX que, como afirma Dolors Marin en Anarquistas, un siglo de movimiento libertario en Espa帽a, su biograf铆a escrita por Max Nettlau y publicada por La Revista Blanca, La vida de un sabio justo y rebelde, traducida al espa帽ol por Valeriano Orob贸n Fern谩ndez, no pod铆a faltar en ning煤n hogar donde hubiera una biblioteca anarquista. 

Sus ideas entraron en Espa帽a a trav茅s de publicaciones como La Revista Blanca, de la familia Montseny-Ma帽茅, adelantando las de otros eminentes anarquistas. Seg煤n nos cuenta 脕lvaro Gir贸n (En la mesa con Darwin. Evoluci贸n y revoluci贸n en el movimiento libertario en Espa帽a, 1864-1914, editorial CSIC), los anarquistas espa帽oles comenzaron a asimilar en parte la idea del apoyo mutuo a trav茅s de un art铆culo publicado en La revista Blanca por Anselmo Lorenzo (1900), titulado Falsedad de la lucha por la existencia, que en buena medida era la traducci贸n de otro publicado por 脡lis茅e Reclus en La Humanit茅 Nouvelle en febrero de 1898 y en el que se desarrollaban algunos aspectos del pensamiento de Kropotkin, de quien fue tambi茅n amigo personal y para cuya Conquista del pan realiz贸 el pr贸logo en su primera edici贸n francesa de 1892.

No obstante las palabras tomadas por Anselmo Lorenzo de 脡lis茅e Reclus, cabe decir que este 煤ltimo estuvo siempre en contra de los derechos de autor tal y como hoy d铆a los conocemos. Fiel al principio de M眉ntzer de Omnia sunt comunnia, cre铆a en la libre reproducci贸n de las ideas como condici贸n necesaria para su circulaci贸n.

La humildad de Reclus y su aversi贸n a la vanidad eran proverbiales.
Renunci贸 a diversos honores y premios, llevado por su anarquismo. En
1860, tras publicar diversos art铆culos sobre la guerra de secesi贸n en
Estados Unidos, inspirado por su antiesclavismo, recibi贸 la oferta
personal del presidente Lincoln de dirigir un observatorio, oferta que
rechaz贸. Igualmente, renunci贸 en 1891 al Premio Bienal del Instituto con
el que algunos 鈥渋nmortales鈥 de la academia francesa quisieron premiar
su labor. Por 煤ltimo y como an茅cdota, en 1895 la Real Sociedad de
Geograf铆a de Londres le concedi贸 la Gran Medalla de Oro. Reclus la
acept贸 y fue a recogerla desde Bruselas, donde resid铆a, cumpliendo con
los honores ante la sociedad cient铆fica londinense. Sin embargo, no
regres贸 con ella, y al preguntarle sus familiares qu茅 hab铆a hecho con la
medalla, les cont贸 con cierto azoramiento infantil que la hab铆a
convertido en moneda para aliviar la miseria de los numerosos compa帽eros
rusos, franceses, espa帽oles, etc. que viv铆an emigrados en Londres. La
referencia la da quien fuera tambi茅n su amigo personal Vicente Blasco
Ib谩帽ez, en el pr贸logo que hizo para la edici贸n (tambi茅n por 茅l
traducida) de la Nov铆sima Geograf铆a Universal de Eliseo Reclus, publicada en Madrid por la Editorial Espa帽ola-Americana en 1906. 

El
茅xito de las ideas de 脡lis茅e Reclus radica en su abordaje de la
geograf铆a desde un punto de vista que supera el academicismo. Como se
afirma en la introducci贸n de una antolog铆a de sus textos publicada en
1980 en Barcelona por el Colectivo de Ge贸grafos (Eliseo Recl煤s, La
geograf铆a al servicio de la vida), distingu铆a entre un medio natural o
est谩tico (suelo, clima, vegetaci贸n鈥) y otro medio din谩mico o hist贸rico
(estado, religi贸n, salario, patronato, comercio鈥).  Su visi贸n de la
naturaleza es global, partiendo de lo local. En el prefacio de la Nueva
Geograf铆a Universal, dice:

鈥淟a gota de vapor que brilla un
instante en el espacio refleja en su mol茅cula casi imperceptible el
Universo que la envuelve con su inmensidad: as铆 es como yo trato de
copiar el Mundo que me rodea鈥.


Gran Festival realizado en Barcelona por la escuelas racionalistas en 1905, por iniciativa de la Escuela Moderna
Vegetariano radical al que a veces su propia familia enga帽aba en los 煤ltimos a帽os en las comidas, con el fin de que tomase prote铆nas, sus escritos recuerdan al Thoreau de Walden y presagian el ecologismo de la segunda mitad del siglo XX, advirtiendo ya en su d铆a de las consecuencias que traer铆a un capitalismo consumista y feroz 鈥搕odav铆a entonces incipiente- en la degradaci贸n del medio ambiente. En su texto del Progreso, dentro de la colecci贸n El Hombre y la Tierra, se帽ala:

鈥淪e desechan como inservibles los viejos aparatos, los hombres habituados al trabajo antiguo. No obstante, el ideal es saber utilizarlo todo, emplear los desperdicios, los residuos, las escorias, porque todo es 煤til en manos del que sabe obrar鈥.
Aunque fue un infatigable viajero, para buena parte de sus escritos recurri贸 a otras fuentes documentales, a veces sin contrastar. As铆 se desprende, al menos, de parte de su relato de las tierras extreme帽as, donde perpet煤a el mito de Las Hurdes, la comarca entre las provincias de C谩ceres y Salamanca, llevado seguramente por el Diccionario estad铆stico-geogr谩fico-hist贸rico de Espa帽a de Pascual Madoz.

As铆, para referirse a la comarca hurdana, Reclus dice en su Nueva Geograf铆a Universal:

鈥淓l claro Alag贸n recoge las aguas de las Batuecas y Las Hurdes, circos desgarrados donde viven familias verdaderamente salvajes, seres flacos y mal vestidos con pieles y andrajos, entre basura y en cuevas inmundas, revueltos con las bestias, y separados en vida y costumbres del resto de los espa帽oles鈥.
Este mito se perpetuar铆a a trav茅s del hispanista Maurice Legendre hasta alcanzar la Tierra sin pan de Bu帽uel. M谩s adelante, tras mencionar diversos accidentes geogr谩ficos extreme帽os, Reclus refiere el episodio de la Conquista de Am茅rica y a los conquistadores, como causa en gran medida de la despoblaci贸n sufrida por Extremadura, a consecuencia de que 鈥渓as imaginaciones se inflamaron; una ansia general de aventuras se apoder贸 de los habitantes; la pac铆fica agricultura fue considerada como una profesi贸n despreciable, y millares de hombres, que no pod铆an embarcarse para Am茅rica, fueron a buscar fortuna en las ciudades y en los ej茅rcitos鈥.
Reclus concluye su retrato de estas tierras y sus gentes diciendo: 

鈥淧or
eso los extreme帽os, sumidos en esta vida selv谩tica del pastoreo, aunque
son tal vez los espa帽oles mejores, por su tenacidad y su energ铆a,
fueron llamados un tiempo los indios de la naci贸n鈥. 

Su recorrido
por Extremadura incluye referencias a Monfrag眉e y al Salto del Gitano.
Del valle del Tajo y de las campi帽as del Guadiana dice que en tiempos
estaban cubiertos de villas pr贸speras que hoy son miserables caser铆os.

Habla
tambi茅n de Plasencia, C谩ceres, Trujillo, Badajoz, M茅rida, Medell铆n y
Don Benito. De este 煤ltimo, igual que de su vecina Villanueva de la
Serena, refiere 鈥渓as ventajas que le proporciona la fecundidad del
suelo. Sus frutas, especialmente sus melones, son de general aprecio鈥.

Tambi茅n
habla de Mont谩nchez y de Guadalupe, ricas en fosfatos y otros elementos
qu铆micos que se emplean para fertilizar los campos agotados.
Finalmente, acusa a Inglaterra y Francia del expolio de tales fosfatos,
si bien afirma que la mayor铆a de los dep贸sitos est谩n a煤n sin explotar. 

Como
se帽al贸 Dolors Marin, sus ideas en Espa帽a eran tan bien conocidas como
difundidas. No hab铆a mitin de propaganda de la idea anarquista donde no
se hablara de su persona y de sus escritos, que iban desde la educaci贸n a
la astronom铆a. Con motivo de la Excursi贸n Nacional de Propaganda de
1904, organizada por el peri贸dico Tierra  Libertad, Jos茅 Rodr铆guez
Romero habl贸 sobre Eliseo Reclus en el mitin anarquista que se dio en el
Coliseo del L贸pez de Ayala de Badajoz el 8 de mayo de ese mismo a帽o,
seg煤n refiere La Coalici贸n. Peri贸dico Republicano progresista, en su
edici贸n del 11 de mayo, dando noticia de un mitin en el que tambi茅n se
habl贸 de Kropotkin, Gorki y Malato. Algunos peri贸dicos regionales
ridiculizaron dicho mitin y tildaron de exaltadas las ideas de tales
intelectuales libertarios.

Justo ese a帽o, el 11 de febrero de
1904, el mayor de los Reclus, 脡lie, hab铆a muerto a causa de una gripe
infecciosa en Ixelles, una comuna c茅ntrica de Bruselas donde resid铆an
todos los hermanos desde finales del siglo anterior.  脡lis茅e hab铆a
terminado el manuscrito de El Hombre y la Tierra y qued贸 sumido en un
gran desamparo. En diciembre de 1904, la prensa de Bruselas hab铆a
anunciado que 脡lis茅e Reclus ten铆a  intenci贸n de realizar un viaje de
exploraci贸n cient铆fica en globo en compa帽铆a de otro ingeniero a trav茅s
del Atl谩ntico, partiendo desde las islas Canarias hasta Am茅rica central.
Su quebrantada salud le impidi贸 realizar el que hubiera sido su 煤ltimo
viaje.

Buscando la cercan铆a del mar, se traslad贸 junto a su familia a casa
de una amiga en Torhout, cerca de Brujas, entre frondosos bosques. Hacia
principios de junio comenz贸 a sufrir diversas crisis provocadas por una
angina de pecho, si bien continu贸 trabajando en el pr贸logo para la
edici贸n rusa de El Hombre y la Tierra, a la vez que continuaba con un
estudio sobre los volcanes.  Falleci贸 de un ataque al coraz贸n en la
noche del 3 al 4 de julio de 1905. La prensa de esos d铆as tra铆a la
noticia de que la tripulaci贸n del acorazado Potemkin se hab铆a sublevado
en Sebastopol. 

Antes de morir dio las indicaciones necesarias
para su entierro. Conocemos este hecho por la carta que su sobrino Paul
Reclus (hijo de 脡lie) escribi贸 a Pierre Kropotkine el 6 de julio de
1905. En ella le daba la mala noticia y le narraba c贸mo hab铆an sido los
煤ltimos d铆as del gran ge贸grafo, el dictado que hab铆a hecho de sus
煤ltimas voluntades el s谩bado anterior ante la presencia de su hermano
Paul y su hermanna Louisse. Fiel a sus principios hasta la muerte,
Reclus pidi贸 que cuando esta llegara nadie asistiera a su entierro,
nadie acompa帽ara su cortejo, salvo su sobrino Paul, encargado de
llevarle a su 煤ltimo lugar entre la tierra: 鈥淧aul seul me conduira au
cimeti猫re鈥.

As铆 lo hizo Paul Reclus, quien en la ma帽ana del 6 de
julio, a las 8 horas, asisti贸, absolutamente solo, a la inhumaci贸n del
ge贸grafo anarquista en el cementerio de Ixelles. S贸lo hab铆a un par de
curiosos.

La prensa espa帽ola dio pronto noticia de la muerte del
ge贸grafo. Hasta la Iglesia Cat贸lica elogi贸 su figura y su obra, aunque
lament贸 que muriera sin reconocer un creador de la Naturaleza. La
revista Blanca, en su n煤mero 168, del 15 de julio de 1905, dedic贸
numerosas p谩ginas a recoger las rese帽as que sobre este genio se hiciera
en los peri贸dicos espa帽oles. 

Su obra El Hombre y la Tierra
fue publicada en seis vol煤menes en Espa帽a por la Escuela Moderna de
Ferrer i Gu脿rdia, entre 1906 y 1909, traducida por Anselmo Lorenzo y
revisada por Odon de Buen. En poco tiempo fue distribuida a todas las
escuelas racionalistas y form贸 parte de las bibliotecas del pa铆s
preciadas por tener entre sus anaqueles a librepensadores de la talla de
脡lisee Reclus. Apenas tres d茅cadas despu茅s, con el inicio de la Guerra
Civil, fue uno de los libros m谩s buscados para ser quemado y destruido
en las grandes hogueras p煤blicas prendidas por los fascistas espa帽oles.

Extra铆do de https://www.elsaltodiario.com





Fuente: Culturayanarquismo.blogspot.com