May 14, 2021
De parte de SAS Madrid
1,014 puntos de vista

鈥淵a los tengo aqu铆. Ya est谩n viniendo los coches patrulla y est谩n cerrando la plaza Por favor no tard茅is. No tard茅is que hay mucha polic铆a y me da miedo. Id viniendo ya por favor鈥, dice Elizabet en un mensaje de audio que env铆a al grupo de la Plataforma de Afectados por la Vivienda P煤blica y Social (PAVPS), antes de las siete de la ma帽ana. Una hora despu茅s, un amplio dispositivo policial formado por cuatro coches patrulla, cinco lecheras y unos 25 agentes de la Polic铆a Municipal separan del portal de Elizabet a medio centenar de vecinas y activistas por el derecho a la vivienda, que les hacen frente con las manos en alto, al grito de: 鈥淰ecina, despierta, desahucian en tu puerta鈥.

鈥淓l fin del estado de alarma es la vuelta a los desahucios鈥, asegura uno de los activistas presentes. S贸lo han pasado tres d铆as desde el fin del estado de alarma, y ayer los activistas han ido a parar tres desahucios en la misma ma帽ana. Han conseguido parar dos en Carabanchel, pero no podr谩n parar el de Elizabet y sus tres hijos en Lavapi茅s. Sin haber puesto fin a los contagios ni a la pandemia, la alternativa habitacional vuelve a ser un factor de riesgo, y en este caso, no han sido bancos, ni fondos de inversi贸n quienes han mandado desahuciar a una familia con dos menores, sino el Ayuntamiento de Madrid.

鈥淓l que ocupa es por necesidad, esto lo ten茅is que entender. Ocupamos por necesidad. Y aunque quiero alquilar, no puedo. Me piden nomina y vivo de la renta m铆nima鈥, dice Elizabet

A las 11 de la ma帽ana de ayer, el juzgado de primera instancia n煤mero 86 de Madrid ejecutaba el lanzamiento de una vivienda de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS), en la calle del Amparo 28, frente a la plaza de Nelson Mandela, en el barrio de Lavapi茅s. Esta vivienda fue ocupada por Elizabet hace once a帽os. Est谩 separada, tiene 41 a帽os, y tres hijos de 23, 15 y 14 a帽os de edad. 鈥淓ntr茅 en esta casa por necesidad y porque me dijeron que era una casa de la EMVS que llevaba ocho a帽os vac铆a鈥, asegura Elizabet, aguantando los nervios minutos antes de que se presente la comisi贸n judicial.

鈥淓stoy muy nerviosa. No me han dado ninguna alternativa. La trabajadora social me dijo que el SAMUR me da plaza en esos sitios de camas en habitaciones compartidas鈥 en un albergue, que no me sal铆a. Pero los ni帽os, por ser hombres no pueden estar conmigo. Los dos chicos por un lado y yo y mi ni帽a por otro lado. Y eso no lo puedo permitir. La 煤nica opci贸n que tengo es esto, ocupar, no hay viviendas asequibles. Pero yo no quiero ocupar, esto no es vida. El que ocupa es por necesidad, esto lo ten茅is que entender. Ocupamos por necesidad. Y aunque quiero alquilar, no puedo. Me piden nomina y vivo de la renta m铆nima. Como me desahuciaban el a帽o pasado y fue parado por la pandemia, ya no me dan m谩s tiempo, y me quieren fuera. Me quieren en la calle con mis tres ni帽os. Espero que la PAVPS lo pueda parar. Si me desahucian no tengo quien me recoja鈥, dice Elizabet cada vez m谩s nerviosa. Cuenta que sus padres, que viven en una vivienda de dos habitaciones, ya acogen a la familia de su hermano con cinco hijos, despu茅s de que fuera desahuciado en septiembre del a帽o pasado por no poder pagar la hipoteca. Adem谩s, tiene otros familiares que tambi茅n tiene una orden de desahucio inminente.

Desahucios en pandemia

Los desahucios no han parado durante la Pandemia, ni con el estado de alarma vigente. Aunque el gobierno haya prorrogado la moratoria de los alquileres, los desahucios a personas vulnerables y los cortes de suministros hasta el pr贸ximo 9 de agosto, los desahucios contin煤an. El a帽o pasado hubo 29.406 desahucios, seg煤n datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), teniendo en cuenta que no hubo actividad judicial entre marzo y junio. Para cuando termine la moratoria, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) cree que habr谩 otra oleada de desahucios como en la anterior crisis, o quiz谩 mayor.

鈥淗emos solicitado muchas veces que se regularice mediante decreto a las familias que est谩n ocupando viviendas p煤blicas, como de la EMVS. Viviendas del ayuntamiento de Madrid que en 2013 fueron vendidas a Blackstone gestionadas por Fidere. Y otras viviendas como la casa de Elizabet que llevaba a帽os cerrada鈥, dice Angelines D铆az de PAVPS.

鈥淒esde que entr茅 a vivir aqu铆 he intentando que me regularicen y nada. Aqu铆 somos cuatro familias que vivimos ocupando y m谩s abajo hay otros cuatro. Somos muchos los que vivimos ocupando, en total seremos unas 70 familias a las que no nos quiere regularizar la EMVS鈥, dice Elizabet. Seg煤n la propia EMVS no son tantos, reconocen que tienen 46 viviendas ocupadas de un parque p煤blico de 6.600 viviendas. 鈥淓l porcentaje de viviendas ocupadas de la EMVS es m铆nimo, y hay que tener en cuenta que si hay una vivienda ocupada no se puede entregar a quien se le adjudic贸鈥, dice un portavoz de la EMVS que cifra en 28.000 los solicitantes de vivienda p煤blica registrados.

鈥淢i abogado ha mandado un mont贸n de escritos, ayer mismo mand贸 otro, y hoy la jueza habr谩 visto el 煤ltimo escrito y ha sido rotunda: que me vaya a la calle. Y no ser茅 la 煤nica鈥, concluye Elizabet, que se sube a casa a esperar a la comisi贸n judicial.

Tensi贸n durante el desalojo

La tensi贸n aumenta con la llegada de los t茅cnicos de la EMVS. Las activistas les increpan y gritan: 鈥溌erg眉enza!鈥 y 鈥淧ed铆an libertad y esta es la realidad鈥. La polic铆a trata de apartarles hasta que el coche de la EMVS puede entrar en la plaza. Aparcan y esperan un rato en el portal. Las activistas deciden cortar la calle haciendo una sentada, 鈥溌odo el mundo al suelo, nos sentamos!鈥. Cuando los t茅cnicos de la EMVS y la comisi贸n judicial suben a la casa, Elizabet amaga con sacar medio cuerpo por el balc贸n. Los t茅cnicos del SAMUR que han llegado hace poco suben a la vivienda. Est谩n ejecutando el lanzamiento de Elizabet y sus tres hijos. Pero en la calle aun no se sabe con seguridad. Se espera que pueda haber un aplazamiento del desahucio.

La noticia de que finalmente se ha ejecutado el desahucio de Elizabet y su familia llega a las vecinas y activistas que est谩n en la calle, y algunas explotan de indignaci贸n

鈥淓l decreto que hizo el gobierno con las medidas anti-COVID ha sido raqu铆tico. Nadie puede entender como se puede dejar en la calle a una familia en medio de la pandemia. Pero adem谩s, en el recursos del abogado que ha presentado al juzgado, la jueza no ha tenido en cuenta el informe de vulnerabilidad que demuestra su situaci贸n de vulnerabilidad econ贸mica y social. Es una mujer sin ingresos con tres hijos a su cargo, dos de ellos menores de edad. Y no tienen capacidad alguna, ya ni siquiera de pedir una hipoteca, ni de pedir un alquiler con la burbuja de especulaci贸n que hay en este pa铆s, y m谩s en el centro de Madrid鈥, dice Jos茅 Torralbo, portavoz de PAVPS.

La noticia de que finalmente se ha ejecutado el desahucio de Elizabet y su familia llega a las vecinas y activistas que est谩n en la calle, y algunas explotan de indignaci贸n. Una chica muy joven espeta a un polic铆a: 鈥溌縑osotros sois patriotas? T煤, que llevas una banderita de Espa帽a en la mascarilla, 驴t煤 eres patriota, as铆 defiendes al pueblo?鈥. Y rompe a llorar de impotencia hasta que alguien la abraza.

El abogado de oficio de Elizabet tambi茅n est谩 en absoluto desacuerdo con la decisi贸n judicial de ejecutar el desahucio, ya que el juzgado no ha valorado el informe de los servicios sociales municipales que le hicieron en febrero del a帽o pasado. 鈥淓l d铆a 5 de mayo se public贸 en el BOE y entr贸 en vigor el Real Decreto Ley que contiene la moratoria. El mismo d铆a presentamos el recurso de suspensi贸n del desahucio. Y ayer la jueza lo deneg贸. La jueza cree que no se ha presentado la documentaci贸n necesaria, pero lo hemos hecho y el informe dice que Elizabet est谩 en situaci贸n de vulnerabilidad. Pero ese informe seg煤n la jueza no cumple los requisitos que dice el Real Decreto. 驴Y esto, por una cuesti贸n de burocracia?鈥, se pregunta Manuel, el abogado de oficio de Elizabet.

Desde el 谩rea de vivienda del Ayuntamiento de Madrid aseguran que la EMVS ha sido muy respetuosa durante este tiempo con los ocupantes y que han seguido el procedimiento establecido. 鈥淓l juzgado ha dispuesto de todos los informes preceptivos, entre ellos el del Servicio de Asesoramiento a la Emergencia Residencial (SAER) del Ayuntamiento de Madrid, que ha confirmado que esta familia dispone de alternativa habitacional. Sin este informe, el juez no hubiera permitido el lanzamiento. Adem谩s, se realizan en ella actividades ilegales y se han producido da帽os y riesgos que han puesto en peligro la seguridad del edificio y de los vecinos鈥, aseguran desde la EMVS.

Las 鈥渁ctividades ilegales鈥 a las que se refieren, es haberse enganchado al contador de luz e increpar a los t茅cnicos que les cortaron el suministro el茅ctrico. A帽aden que 鈥渁l juzgado le sorprende que la familia no haya aportado gran parte de la documentaci贸n requerida para argumentar su vulnerabilidad鈥, seg煤n la EMVS. Y aseguran que est谩n paralizando muchos lanzamientos, aunque est茅n autorizados por los juzgados. 鈥淧ero en este caso s铆 es necesario proceder al desahucio porque se dan circunstancias especiales de grave convivencia vecinal鈥. Esto es, recordemos, haberse enganchado al suministro el茅ctrico e increpar a quienes fueron a cortarles la luz.

El abogado de Elizabet considera que el desahucio se ha producido no conforme a derecho. 鈥淐reo que el juzgado deber铆a haber suspendido el desahucio y luego decidir, y no lo ha hecho鈥

Inciden en los problemas de convivencia vecinal porque todo los grupos pol铆ticos presentes en el Pleno aprobaron los Pactos de Cibeles, que permiten los lanzamientos en pisos de la EMVS que 鈥減uedan implicar delincuencia o grave conflicto vecinal, en los t茅rminos previstos en el Reglamento de adjudicaci贸n de la EMVS鈥. As铆 desde la EMVS argumentan que este lanzamiento est谩 autorizado por un juzgado, y adem谩s avalado por los acuerdos pol铆ticos a los que llegaron todos los grupos con representaci贸n municipal.

鈥淓l decreto anti-desahucios dice que para desahuciar una vivienda, esta vivienda tiene que haber sido asignada a otra familia o que haya conflictividad vecinal, pero tiene que decirlo la polic铆a, no un informe de la propia EMVS鈥, explica Angelines de PAVPS.

El abogado de Elizabet considera que el desahucio se ha producido no conforme a derecho. 鈥淐reo que el juzgado deber铆a haber suspendido el desahucio y luego decidir, y no lo ha hecho. Ayer la jueza lo deneg贸 y ya no hay tiempo de m谩s鈥, concluye el abogado de oficio de Elizabet, que asegura que recurrir谩 y buscar谩 una reparaci贸n o indemnizaci贸n hasta el Tribunal Constitucional 鈥渁unque sea un camino largo y penoso鈥.

Los portavoces de PAVPS y del Sindicato de Inquilinas de Madrid, creen que podr铆a tratarse de un caso de prevaricaci贸n judicial. Es decir, que el juzgado de primera instancia n煤mero 86 de Madrid ha desahuciado a Elizabet aunque sab铆an que no pod铆an, al estar en situaci贸n de vulnerabilidad social.

Elizabet no quiere irse al albergue del SAMUR. De momento la familia se repartir谩 entre la casa de su exmarido, sus suegros y otros familiares que est谩n ayud谩ndola a sacar las cosas de la que hasta ahora era su casa. Mientras llega un cami贸n del ayuntamiento para cargar y deshacerse de las cosas que no se puedan llevar, una vecina le dice a otra: 鈥淎 Elizabet no le va quedar otra que volver a ocupar鈥. Las activistas que hab铆an acudido a parar este desahucio se van a Carabanchel, donde se est谩 produciendo otro desahucio. Este s铆 que lo podr谩n parar. Unas pocas se quedan a protestar contra los t茅cnicos de la EMVS cuando salen. Y a gritos les recuerdan el aniversario que estos d铆as conmemora la EMVS, 鈥渁s铆 es como la EMVS celebrar sus 40 a帽os de vida, desahuciando a otra familia鈥.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com (13/05/2021).




Fuente: Sasmadrid.org