February 27, 2022
De parte de CNT
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DOSIER 芦Por la emancipaci贸n禄 | Valladolid | Ilustraci贸n de Karma | Extra铆do del cnt n潞 429

Cuando nos hablan de emancipaci贸n socialmente se piensa en las personas m谩s j贸venes y su dificultad para independizarse. Estad铆sticas, pol铆tica y medios de comunicaci贸n nos machacan con que a la juventud le cuesta lograr empleos y salarios que les permita iniciar una vida aut贸noma, emancipada. 隆C贸mo si esto fuera solo problema de la juventud!

Hablar de emancipaci贸n en estos t茅rminos persigue recortar nuestras mentes y erradicar aspiraciones revolucionarias. Olvidar el verdadero significado de la emancipaci贸n empeque帽ece nuestro esp铆ritu y lo vuelve mediocre, pues a pesar de tener independencia y autonom铆a, vivamos donde vivamos en este mundo, como personas y clase trabajadora que somos, estamos sometidas a la dominaci贸n de la explotaci贸n capitalista (o la que toque) y nosotras las mujeres, adem谩s, la del patriarcado. 

La verdadera EMANCIPACI脫N es una palabra grande y de acci贸n. Lleva impl铆cita en s铆 misma el camino para la verdadera transformaci贸n social y revolucionaria. Liberar a la humanidad de cualquier clase de subordinaci贸n o dependencia solo puede producirse por el hecho revolucionario libertario. Es un gran proyecto que el anarquismo se propuso desde sus inicios, y por el que pelearon especialmente las mujeres anarquistas. Nuestras acciones han de conducirnos hacia ese objetivo. No debemos abandonarlo por muy dif铆cil o inalcanzable que nos parezca.

El patriarcado siempre ha querido apropiarse del cuerpo de la mujer, ponerlo a su servicio, controlar su sexualidad y reproducci贸n, ya sea por la fuerza o con normas/leyes.

En este largo camino de lucha el discurso y la acci贸n feminista son indispensables, pues solo cuando la mujer sea libre, la humanidad podr谩 serlo tambi茅n. Ya nos lo dijeron en los a帽os 30 del siglo XX las compa帽eras de la organizaci贸n Mujeres Libres. Ellas lo vieron claro, se organizaron y establecieron por primera vez en la historia y en pro de la liberaci贸n de las mujeres trabajadoras, una ruta program谩tica que desarrollaron incluso durante toda la guerra. Solo el triunfo del fascismo y el patriarcado coercitivo pusieron fin a su proyecto.

Si bien MM.LL. nunca habl贸 de patriarcado, sin nombrarlo lo identificaron y se帽alaron como la peor dominaci贸n que la mujer sufre: la que el hombre ejerce sobre la mujer, por el mero hecho de ser mujer. Tuvieron que pasar d茅cadas para que desde el feminismo m谩s radical se empezase a hablar de nuevo de esta opresi贸n.

Hoy sabemos que el patriarcado atraviesa toda la sociedad y sus estructuras. Da igual el momento hist贸rico que analicemos, all铆 estar谩. Es la lacra mundial que impide a la mujer ser libre y que avancemos socialmente en igualdad real. Lo conocemos cruel y asesino, o por el contrario ladino y paternalista, seg煤n el momento o el rinc贸n del mundo al que miremos. Las religiones y sus instituciones han sido herramienta de opresi贸n a su servicio, que justifican condiciones de inferioridad y sometimiento. Y 隆Ojo! Que tampoco tolera 芦traidores禄 y ah铆 est谩 ese patriarcado-machirulo actuando contra gays y trans.

Mientras haya patriarcado no podr谩 darse una revoluci贸n verdaderamente emancipatoria, por lo que el camino hacia la emancipaci贸n pasa sin remedio por estructurar la lucha contra el patriarcado y combatirlo en todos los frentes. No es suficiente gritar consignas en la calle,  decirnos o sentirnos antipatriarcas una vez al a帽o. Hace falta formarse y reflexionar, sobre todo all铆 donde las mujeres padecemos un patriarcado de consentimiento, que otorga a nivel legal los mismos derechos a todas las personas, independientemente de su sexo biol贸gico o sentido. En estas condiciones incluso hay mujeres que desde su poltrona niegan su existencia, es cosa de talibanes para ellas, porque aqu铆 vivimos en otro mundo, democr谩tico, desarrollado y libre. Olvidan las violaciones y asesinatos, la trata con destino a la explotaci贸n sexual, los despidos por quedarse embarazada, o la carga extra que a帽adi贸 el teletrabajo a las mujeres.

Cada vez que el feminismo cobra fuerza y se muestra rotundo con luchas amplias e intensas, el patriarcado pone en marcha todos sus recursos para quebrarlo, diluirlo o reconducirlo.

Cada vez que el feminismo cobra fuerza y se muestra rotundo con luchas amplias e intensas, el patriarcado pone en marcha todos sus recursos para quebrarlo, diluirlo o reconducirlo. As铆 de mano del neoliberalismo el patriarcado reconvirti贸 la revoluci贸n sexual de los a帽os 60 en un 芦s铆rvase usted mismo禄 intensificando la mercantilizaci贸n de la sexualidad y de los cuerpos. Todo vale si da beneficio, ya sea turismo sexual, pornograf铆a, prostituci贸n, vientres de alquiler o trata de personas. Tampoco duda en utilizar el sistema judicial/legislativo y su consecuencia, el sistema penal, para mantener la dominaci贸n sobre las mujeres. El aborto es un ejemplo ic贸nico. No debemos olvidar que un rasgo definitorio del patriarcado es que siempre ha querido apropiarse del cuerpo de la mujer, ponerlo a su servicio, controlar su sexualidad y reproducci贸n, ya sea por la fuerza o con normas/leyes, pues sobre nosotras, las mujeres con 煤tero, contin煤a recayendo el futuro de la especie.  Y como siempre se nos ha negado el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y sexualidad, debemos mirar con lupa todo lo que tenga que ver con ello. Hemos de analizar todo avance tecnol贸gico, ley, norma, costumbre, relato, etc., especialmente si trata sobre los cuerpos y la sexualidad, buscando qu茅 beneficio reporta a los varones y su patriarcado y de qu茅 forma puede contribuir a nuestro perjuicio, o menoscabo como mujeres y si afecta a la libertad de decidir. 

ANTIPATRIARCA ha de ser m谩s que un grito. Un hacer diario y consecuente en pro de la verdadera emancipaci贸n. La tarea es tit谩nica y compleja, llena de frentes abiertos. Y aunque continuamos teniendo que luchar todav铆a por la libertad de decidir sobre nuestros cuerpos, por el aborto y la natalidad conscientes, por una verdadera revoluci贸n sexual, hoy por hoy formar y capacitar es tan necesario como lo fue en el siglo pasado, as铆 como promover el laicismo o la educaci贸n sexual. Educar en igualdad y en libertad debe ser una exigencia y luchar contra la pobreza, que tiene rostro y nombre de mujer, una prioridad pues de la pobreza se nutre desde la esclavitud sexual y los vientres de alquiler, hasta la trata de personas. 

La lucha antipatriarcal es el gran reto del siglo XXI. Requiere actuar organizadamente con unidad de acci贸n y determinaci贸n, como solo podr铆a hacerlo el movimiento libertario, porque tenemos la certeza de que es el 煤nico camino hacia la emancipaci贸n.




Fuente: Cnt.es