November 14, 2020
De parte de El Libertario
125 puntos de vista


Jul铆an Ovalle (Internacional de Resistentes a la Guerra]
 
A pesar de la confusi贸n del mundo angloparlante cuando dice 鈥淎m茅rica鈥, y para que no haya duda de qu茅 hablaremos en este art铆culo, el latinoamericano es un pueblo que habita, siempre en 茅xodo, el vasto territorio entre el sur de Estados Unidos y la Patagonia austral chilena, lo cual corresponde a casi la mitad del continente de Am茅rica.

M谩s all谩 de la diversidad que representa las numerosas naciones y Estados, este territorio es (sub)continente de inagotables formas de combinaci贸n de contenidos. El latinoamericano es un pueblo mestizo que sigue en mezcla y da cuenta al mundo de lo inacabado y lo hermoso. Variadas formas del castellano y el portugu茅s fragmentan su narrativa de lo irreductible a la unidad. Un pueblo mestizo que vive y narra la historia del desgarro constitutivo que implic贸 el genocidio colonial, que a pesar de los siglos y los discursos modernos de la multiculturalidad, a煤n hace frente a la burla y el despojo de los pueblos originarios.

Siguiendo a Jes煤s Mart铆n-Barbero, el pensador latinoamericano, ese colombiano nacido en Espa帽a, consideremos a Am茅rica Latina como un horizonte fragmentado por cordilleras, selvas, llanuras, canales artificiales, lenguas nativas, fronteras nacionales, diversos castellanos, acentos, fenotipos, culinarias. Parto de reconocer la historia de la cultura latinoamericana como un proceso que continua en camino que trae atr谩s la huella colonial y que vive una modernidad m谩s heterog茅nea que universal. La modernidad de Am茅rica Latina vive en la particularidad del plural, en una constante crisis de identidad(es) nacional(es) motivada/facilitada por la movilidad entre fronteras y recientemente por la cuesti贸n transnacional. Es un territorio fragmentado donde convive estrecha e inevitablemente la diferencia.

Reconocer a Am茅rica Latina como una regi贸n implica la mirada a un paisaje fragmentado. Antes de hacer un contexto general de la militarizaci贸n de la regi贸n considero importante se帽alar que abordar la regi贸n como un todo implica aceptar las diferencias profundas entre cada uno de los pa铆ses que la conforman. Rosanna Reguillo se帽ala que 鈥渁unque en la actualidad el mercado se empe帽e, no se reducen a las diferencias de car谩cter econ贸mico, (en Am茅rica Latina) hay procesos diferenciadores que hunden sus ra铆ces en la historia鈥 (2005). Sin embargo, un com煤n denominador entre todos los pa铆ses de la regi贸n es la marca de la violencia, fen贸meno en extremo complejo que no admite explicaciones simples ni absolutas, pero que sin duda tiene una estrecha relaci贸n geneal贸gica con la impronta colonial que se traz贸 en los cuerpos y territorios por efecto de esa sangrienta empresa homogenizadora que busc贸 desaparecer el 鈥渕undo americano鈥 y lo redujo a lo prehisp谩nico.

La hist贸rica de Am茅rica Latina est谩 es la vivencia de una profunda y permanente conflictividad social que ha estado relacionada con lo que Mart铆n-Barbero llama 鈥 ret贸rica de crisis de identidad nacional鈥, que a su vez Rosanna Reguillo relaciona, entre otros diversos factores, con el 鈥渋ntenso flujo migratorio en Am茅rica Latina que fue motivado por el horror de las dictaduras y la destrucci贸n sistem谩tica de cuerpos y de sue帽os鈥 (2005).

Como punto de partida quiero se帽alar que la historia de Am茅rica Latina en el siglo XX narra una cr贸nica y permanente situaci贸n de conflictividad cultural trazada por la huella colonial, una disputa sociopol铆tica entre gobiernos y pueblos que chocan en un contexto de democracias siempre intervenidas por pol铆ticas (inter, multi, trans) nacionales, y que privilegian la estrategia de la militarizaci贸n como estrategia 鈥渓eg铆tima鈥 y efectiva, no solo para la gesti贸n de los conflictos, sino tambi茅n como forma de fundamentaci贸n axiol贸gica de la cultura: el privilegio de los valores patriarcales y violentos. Sin embargo Am茅rica Latina es tierra de resistencias de cuerpos indoblegables, hombres y mujeres que encarnan la resistencia desde los pueblos ind铆genas, campesinos, los afrodescendientes, mujeres organizadas, j贸venes urbanos, profesionales, ni帽os y ni帽as, acad茅micos.

El patio de trasero de Estados Unidos

Cada vez m谩s instituciones civiles y territorios est谩n siendo militarizados en  la regi贸n. Desde el siglo XX Estados Unidos ha justificado su intervenci贸n en los pa铆ses de Am茅rica Latina argumentando que estos padecen desaf铆os de gobernabilidad, corrupci贸n y niveles altos de violencia que favorecen el camino a actividades il铆citas (narcotr谩fico), migraci贸n hacia su territorio e inestabilidad en toda Am茅rica. En el contexto actual la perspectiva de la seguridad se erige como eje estructurador de las pol铆ticas de gobierno.  El proceso global de securitizaci贸n (priorizaci贸n de las pol铆ticas de seguridad ante la amenaza sobre las pol铆ticas de bienestar) en Am茅rica Latina se observa como una respuesta estatal frente a la ruptura de la hegemon铆a estatal en el 谩mbito territorial y simb贸lico que implic贸 la entrada en la escena regional (y fortalecimiento) de 鈥渇uerzas no equivalentes鈥 como las del terrorismo, narcotr谩fico, delincuencia organizada. Esta apuesta por la securitizaci贸n es el escenario contempor谩neo en el que tiene lugar la prolongaci贸n de la intervenci贸n militar de Estados Unidos en la regi贸n que impulsa la militarizaci贸n de cuerpos y territorios.

El hecho de que la tasa de homicidios de Am茅rica Latina representa el 33% de la tasa mundial es un indicador dolorosamente claro sobre c贸mo la conflictividad social escala a una violencia descarnada, pero que constituye, a su vez, como un hecho que ha sido funcional para justificar la intervenci贸n militar de Estados Unidos. Rebecca Bill Ch谩vez, quien fuera la Subsecretaria Adjunta de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental del gobierno de Estados Unidos y quien hace propaganda a trav茅s de su columna en el New York Times, es una portavoz period铆stica que informa que la de Am茅rica Latina representa el 8% de la poblaci贸n mundial y el 33% de los homicidios del mundo tienen lugar en la regi贸n; esto es, una tasa de 21,5 homicidios por cada 100.000 ciudadanos, lo cual equivale a tres veces el promedio mundial de 8. La tasa de homicidios en Brasil alcanz贸 un r茅cord en 2018 de 31 por cada 100.000 habitantes; por su parte Colombia tiene una tasa de 27 por cada 100.000 habitantes. Aunque Argentina tiene una tasa de homicidios mucho m谩s baja, de menos de siete por cada 100.000, el 27% de los argentinos declaran haber sido v铆ctimas de un delito en el 煤ltimo a帽o [https://www.nytimes.com/2018/08/14/opinion/mattis-latin-americas-military.html]. Este tipo de hechos y las dificultades de gobernabilidad en los pa铆ses de la regi贸n es lo que ha justificado la intervenci贸n pol铆tica y militar de EEUU en la regi贸n.

Desde la 鈥淎lianza para el Progreso鈥 (1961-1970), la cual fue un programa de ayuda econ贸mica, pol铆tica y social de EEUU en Am茅rica Latina, el 鈥淧lan Colombia鈥 (2001 y 2016) en el que Estados Unidos invirti贸 10.000 millones de d贸lares en Colombia en ayuda militar, hasta la 鈥淚niciativa M茅rida鈥 (2008-2014) que fue un tratado internacional de seguridad establecido por los Estados Unidos en acuerdo con M茅xico y los pa铆ses de Centroam茅rica para combatir el narcotr谩fico y el crimen organizado; son todos ejemplos de c贸mo la intervenci贸n pol铆tica y militar ha sido una constante en la segunda mitad del siglo XX. Estos planes y otros acuerdos bilaterales con los distintos gobiernos han dejado un historial de presencia formal con bases militares estadounidenses en toda la regi贸n. La presencia militar oficial de EEUU en la regi贸n es cada vez menor:, actualmente la presencia oficial de estamentos militares estadounidense est谩 concentradas en puntos estrat茅gicos de las costas pac铆ficas y del Caribe, en El Salvador (Comalpa), Cuba (Guant谩namo), Aruba, Cura莽茫o y Puerto Rico, mientras que tiene lugar una negociaci贸n con el gobierno de Bolsonaro el establecimiento de bases militares en Brasil.

Seg煤n el investigador colombiano Sebasti谩n Bitar (2017) actualmente existe evidencia de una red creciente de instalaciones informales que apoyan las operaciones estadounidenses en la regi贸n. Los pa铆ses anfitriones permiten, y en algunos casos buscan, la participaci贸n de una red de 鈥渃uasibases鈥  que son instalaciones que, sin un acuerdo oficial con la institucionalidad nacional del pa铆s receptor, se admite la presencia y las operaciones militares estadounidenses. Est谩n en casi todos los pa铆ses de la costa Pac铆fica de Am茅rica: Per煤, Honduras, Costa Rica, Panam谩, Ecuador y Colombia.
Militarizaci贸n de la regi贸n

El contexto de securitizaci贸n, como se dijo, en Am茅rica Latina es una respuesta ante la amenaza percibida que la ret贸rica de los gobiernos la fundamentan en la lucha contra la delincuencia y el narcotr谩fico. Para el caso de los pa铆ses de Am茅rica Central la intervenci贸n de EEUU y la securitizaci贸n 鈥渉a abierto la puerta a la militarizaci贸n en aras de la seguridad ciudadana鈥 se帽ala un informe regional hecho por la Defensor铆a de los Habitantes de Costa Rica.

En t茅rminos generales, para el caso de Centro Am茅rica se observa un incremento en los presupuestos militares sin que esto repercuta en la mejor铆a de las condiciones de seguridad interna: el Salvador increment贸 su presupuesto de 191 millones de d贸lares en 2008 a 271 millones de d贸lares en 2016, mientras que los homicidios aumentaron de 2.594 casos en 2012 a 6.656 en 2015 a 5.280 en 2016. En Honduras, aunque hay una creciente presencia militar en las calles, los asesinatos no se redujeron significativamente: seg煤n el Observatorio de la Violencia de la estatal Universidad Aut贸noma de Honduras el presupuesto de las fuerzas armadas de ese pa铆s pas贸 de 2.259 millones de d贸lares en 2008, a 342 millones de d贸lares en 2016; a pesar de eso los asesinatos solamente bajaron de 5265 en 2009 y 6239 en 2010, a 5148 en 2015 y a 5150 en 2016.

A lo largo del 2018 el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua hizo un fuerte despliegue militar en centros urbanos con el prop贸sito de ejercer control territorial a trav茅s de la represi贸n a la poblaci贸n que se manifiesta en las calles a causa del alza en el costo de la vida, los actos de corrupci贸n en el gobierno y acciones contra la libertad de expresi贸n. En su an谩lisis de la regi贸n de Centroam茅rica el informe de la Defensor铆a de los Habitantes de Costa Rica se帽ala que la 鈥渞evitalizaci贸n de las fuerzas armadas y su creciente participaci贸n en actividades civiles, aunadas a la cr贸nica debilidad del sistema de administraci贸n de justicia y la detecci贸n de nuevos y graves casos de corrupci贸n en varios pa铆ses, plantean riesgos para el ejercicio democr谩tico de poder鈥. Este informe se帽al贸 que el aumento de tama帽o y capacidad de los ej茅rcitos 鈥減uede afectar la tutela efectiva de los derechos humanos鈥.

Sigue este paso por Am茅rica Latina al sur, sin embargo sea la oportunidad de se帽alar enf谩ticamente que隆En centroam茅rica hay una guerra contra el pueblo que es invisibilizada! El fen贸meno de la militarizaci贸n es generalizado en Am茅rica Latina. En la actualidad se identifica en la regi贸n una tendencia en la que los gobiernos entregan cada vez m谩s funciones policiales al ej茅rcito. Los gobiernos de Brasil, Argentina, M茅xico y Colombia han recurrido, en mayor o menor medida, a sus fuerzas armadas en busca de seguridad interna.

En Brasil el presidente Michel Temer, firm贸 en febrero de 2018 un decreto que encarga al ej茅rcito la seguridad de R铆o de Janeiro tras afirmar 鈥渦stedes saben que el crimen organizado casi que se apoder贸 del estado de Rio de Janeiro en una met谩stasis que se expande por el pa铆s y amenaza la tranquilidad de nuestro pueblo鈥. En los medios de comunicaci贸n esta medida se registra como una opci贸n extraordinaria que busca restaurar el orden en la segunda ciudad m谩s grande del pa铆s y, en general, en el estado de R铆o en medio de una epidemia de violencia. Tras el regreso de la democracia, es la primera vez que un gobierno en Brasil ordena una intervenci贸n militar en un Estado. Con la llegada de Bolsonaro la militarizaci贸n contin煤a. A pesar que la cantidad total de muertes violentas en el estado ha aumentado, las encuestas indican que una amplia mayor铆a de los habitantes de R铆o respaldan la intervenci贸n militar.

Por su parte Mauricio Macri como presidente de gobierno en Argentina ha hecho un cambio normativo sobre las funciones de los militares: ha dicho que es importante que 茅stos 鈥減uedan colaborar con la seguridad interior, principalmente brindando apoyo log铆stico en zona de fronteras e interviniendo en eventos de car谩cter estrat茅gico鈥. El cambio normativo que propone parte de desconocer un consenso pol铆tico fuerte en Argentina desde que volvi贸 la democracia hace m谩s de treinta a帽os luego de la dictadura: anunci贸 una reforma a las Fuerzas Armadas Argentinas orientada a que el ej茅rcito atienda los 鈥渄esaf铆os actuales鈥 haciendo referencia a las amenazas del terrorismo y el narcotr谩fico, pero esta reforma tambi茅n permitir谩 la intervenci贸n militar en la seguridad interna.

En el caso de Colombia el fortalecimiento de la instituci贸n militar parece que no se detiene a pesar del los acuerdos de paz desarrollados con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La continuidad del conflicto se da en medio del incumplimiento de los acuerdos, en medio de una retoma de las armas por parte de sectores disidentes de la guerrilla de las FARC, rearme que tiene lugar en medio de un contexto recrudecimiento de la violencia paramilitar selectiva contra l铆deres sociales y en donde no se avizora una soluci贸n negociada con actores armados como el Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional (ELN), Ej茅rcito Popular de Liberaci贸n (EPL) y miembros de las FARC que se han negado a seguir adelante con el proceso de desmovilizaci贸n motivados por las faltas de garant铆as para su seguridad y de cumplimiento en la implementaci贸n de los acuerdos.

En M茅xico durante el 2017 se sancion贸 la Ley de Seguridad Interior. Esta ha generado las condiciones para el incremento de la dependencia de las fuerzas armadas para la seguridad interna, al mismo tiempo que se ha creado una integraci贸n de las fuerzas armadas en una Guardia Nacional. La Comisi贸n Nacional de Derechos Humanos de M茅xico se帽ala que “Cuando el Ej茅rcito se ha desplegado en un municipio en operativos los homicidios aumentan un 9%”, esto muestra claramente que la militarizaci贸n pone en peligro la protecci贸n de los derechos humanos y en realidad puede exacerbar la inseguridad ciudadana.. En el libro En la niebla de la guerra (2015) Andreas Schedler se帽ala que 鈥渓a tasa anual de asesinatos en el pa铆s nuevamente rebasa el umbral de epidemia de violencia definido por la Organizaci贸n Mundial de la Salud en m谩s del doble鈥.  En este contexto el poder legislativo aprueba la Ley de seguridad interior que regulariza la presencia del Ej茅rcito y la Armada en las calles, como si fueran cuerpos policiales. Desde la presentaci贸n y antes de la aprobaci贸n de la Ley m谩s de 750.000 efectivos del Ej茅rcito y la Armada han sustituido a la polic铆a en cientos de municipios de todo el pa铆s. Con este nuevo marco normativo la Guardia Nacional inici贸 operaciones en 2019 en la frontera sur del pa铆s en donde intensifica esfuerzos para frenar el flujo migratorio hacia Estados Unidos, y se concreta con mas de 20.000 efectivos que trabajan conjuntamente con el Instituto Nacional de Migraciones, lo cual corresponde con una demanda de Donald Trump.

El nuevo gobierno de derecha neoliberal en Chile profundiza la militarizaci贸n de su polic铆a, los Carabineros, una polic铆a militar de por s铆. La apuesta en este caso es tecnol贸gica y judicializante: nuevas armas, nuevos transportes blindados y armados, inversi贸n en programas de espionaje virtual y cheque en blanco para reprimir toda protesta social en todo el pa铆s, en especial contra el pueblo Mapuche y la conflictividad ambiental, que ya provoca envenenamientos masivos en zonas costeras del pa铆s. En Venezuela, al mismo tiempo que viven un bloqueo econ贸mico y un cerco diplom谩tico de los gobiernos de derecha de la regi贸n, la militarizaci贸n del Estado viene siendo profundizada desde que Hugo Chavez gobernaba, y que se evidencia en que en las dos 煤ltimas d茅cadas, los 煤ltimos 15 Ministros de Interior 12 (80%) han sido militares. El actual gobierno de Nicol谩s Maduro tiene una base fundamentalmente en el poder que los militares le ofrecen y que contrarresta los intentos golpistas de la oposici贸n.


Militarizaci贸n de las fronteras

Los espacios transfronterizos de tr谩nsito de pueblos siempre en migraci贸n por territorios ancestrales, que existen antes los Estados, permanecen militarizados. En la amazon铆a, mayor reserva planetaria de agua dulce, durante noviembre de 2017 tuvo lugar la Iniciativa Amazon Log 2017, una acci贸n de coordinaci贸n militar en la zona de triple frontera entre Colombia, Per煤 y Brasil que cont贸 con la participaci贸n de los Ej茅rcitos de los pa铆ses de la zona con la participaci贸n

En Centro Am茅rica las fronteras son filtros migratorios para detener la migraci贸n a Estados Unidos. Quienes logran llegar a la frontera M茅xico/Estados Unidos se encuentran con militares fuertemente armados haciendo la contenci贸n del muro que est谩n por construir pero que ya levantaron militarmente. Luego del anuncio del pol茅mico muro en la frontera con M茅xico, en 2018 el gobierno de Donald Trump firm贸 una proclama en la que ordena la movilizaci贸n de elementos de la Guardia Nacional en la frontera con M茅xico para combatir la inmigraci贸n ilegal. Al respecto Trump se帽al贸 que 鈥渆l desgobierno que persiste en nuestra frontera sur es fundamentalmente incompatible con la protecci贸n, la seguridad y la soberan铆a del pueblo estadounidense鈥, por lo cual se movilizaron 600 mil efectivos de la Guardia Nacional como medida inicial al cumplimiento de la orden de gobierno.

Venezuela es un pa铆s militarizado que a帽o a a帽o se militariza m谩s, entregando a sus fuerzas armadas participaci贸n en la econom铆a, la seguridad, inteligencia, y en general en todos los 谩mbitos de decisi贸n y administraci贸n, eliminando las posibilidades de una soluci贸n civil y dialogada al permanente estado de crisis que vive el pa铆s hace ya un lustro. Una de las consecuencias regionales de esta crisis es el aumento significativo de la migraci贸n econ贸mica y pol铆tica venezolana, que es respondida por la regi贸n desde la solidaridad y la escasez, aunque las derechas locales aprovechan para popularizar respuestas xen贸fobas, racistas y discriminatorias, tanto sociales como administrativas.

En Venezuela tramitar el pasaporte tiene serios obst谩culos, un incremento de 124% en el costo, congesti贸n y corrupci贸n en el proceso de tr谩mite. Esa complicaci贸n se ve aumentada por las limitaciones que otros pa铆ses andinos van instalando: 鈥淟a restricci贸n de Per煤 para los inmigrantes venezolanos entr贸 en vigor horas despu茅s de que la Justicia de Ecuador anulara la misma medida en el pa铆s vecino y diera un plazo de 45 d铆as al Gobierno ecuatoriano para que presente un plan de contingencia si es que quiere seguir aplicando esa medida鈥. En Colombia los sectores de extrema derecha aportan argumentos de por qu茅 se debe hacer una intervenci贸n en Venezuela. Esto mientras est谩n estrenando una membres铆a extra帽a en la OTAN.

Entonces el hist贸rico y permanente fortalecimiento de los aparatos militares, y la orientaci贸n a hacer a los ej茅rcitos su orientaci贸n a hacerlos responsables o al menos activos en los prop贸sitos de seguridad interna, la din谩mica de exacerbaci贸n de la militarizaci贸n de las fronteras, genera una aparente tensi贸n entre las perspectivas que plantean el fortalecimiento y financiaci贸n de la polic铆a. El env铆o de militares por parte de Brasil a la frontera con Venezuela tras los brotes xen贸fobos es un ejemplo de esto.

En la regi贸n de Am茅rica Latina se vive un momento de recrudecimiento de la militarizaci贸n regional, cuyos efectos los sufren las sociedades locales como normalizaci贸n de la violencia, en especial la violencia armada, el tr谩fico de armas, la conformaci贸n de bandas armadas que disputan o se reparten territorios con la polic铆a, militarizada a su vez mediante la constituci贸n de grupos policiales especiales armados, como los 鈥淟ince鈥 en Paraguay y la sensaci贸n de estar viviendo una espiral sin fin de violencia letal del cual lo militar y lo policial son parte constitutiva y no la soluci贸n, pese a la propaganda de derecha que quiere instalar esa idea.

[Tomado de https://wri-irg.org/es/story/2019/los-ejercitos-en-la-seguridad-interna-y-las-fronteras-militarizadas-militarizacion-en#_ftnref1.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com