February 18, 2021
De parte de AntiCapitalistas
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Comunicado de Anticapitalistas

En las 煤ltimas semanas la ley trans ha vuelto a ponerse en cuesti贸n, al presentarse un borrador que tendr谩 que pasar por los tr谩mites para su aprobaci贸n. El reconocimiento de los derechos de las personas trans se ha convertido en una batalla central y la nueva ley recibe ataques de la derecha y de sectores que dicen ser de izquierdas y feministas, cuyos argumentos se parecen demasiado.

Todos recordamos el autob煤s naranja de Hazte O铆r: 鈥淟os ni帽os tienen pene, las ni帽as tienen vulva, que no te enga帽en鈥 a lo que segu铆a 鈥渟i naces hombre, eres hombre; si eres mujer, seguir谩s si茅ndolo鈥. Las declaraciones de Carmen Calvo vienen a recoger los argumentos que desde hace un tiempo venimos oyendo y que reivindican el sexo biol贸gico como inmutable, construyendo un relato acerca de c贸mo los derechos de las personas trans suponen una amenaza para los derechos de las mujeres y c贸mo la teor铆a queer es un caballo de troya en el feminismo. Ese lobby de la 鈥渋deolog铆a de g茅nero鈥, con una agenda oculta y siniestra, del que nos advert铆an desde la derecha m谩s rancia y conservadora.

Los derechos de las personas trans no ponen en cuesti贸n otros derechos, ni los de las mujeres ni los de nadie. Hist贸ricamente no hay ni un solo ejemplo de c贸mo el reconocimiento de derechos de unos colectivos haya supuesto la merma de otros derechos. Lo que se pone en cuesti贸n son los privilegios de quienes ven铆an estando arriba. La ley trans no borra derechos, borra privilegios. No borra a las mujeres, borra al patriarcado, o al menos cuestiona elementos clave de 茅ste, al poner patas arriba las normas de g茅nero.

Entre el autob煤s de Hazte O铆r y hoy hemos tenido un movimiento feminista que cada 8M cog铆a m谩s fuerza y en el que han irrumpido mujeres que han reclamado su espacio en el movimiento feminista, reivindicando su parte de protagonismo. Las trans, las racializadas, las migrantes, las trabajadoras m谩s precarias e invisibles, etc, etc, etc. Mujeres a las que el feminismo institucional y liberal no daba voz. Quienes hoy reparten carnets de feministas son aquellas que vieron tambalearse su hegemon铆a en el movimiento feminista. Un movimiento feminista m谩s inclusivo que supone reconocer la diversidad entre las mujeres, que las violencias nos golpean de manera distinta porque tenemos cuerpos y realidades distintas. El movimiento feminista se escribe en plural.

Entre ese autob煤s y hoy tambi茅n hemos visto c贸mo los discursos de odio han ganado espacio. No solo en esca帽os sino calando en el d铆a a d铆a de una crisis que la pandemia ha profundizado, frente a una izquierda d茅bil y desorientada que busca enemigos dentro y no fuera. Los derechos y libertades sexuales son un campo de batalla en una crisis en la que est谩 en juego la capacidad de acumulaci贸n del capital, que se basa no solo en la acumulaci贸n de beneficios sino que 茅stos dependen tambi茅n del control sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. El sistema necesita orden y su orden pasa por negar nuestra diversidad. La existencia de cuerpos trans pone en cuesti贸n el orden 鈥渘atural鈥 que solo reconoce la existencia de dos cuerpos posibles, hombre y mujer, que se entienden como complementarios, cada uno con un rol social, y uno subordinado al otro y bajo unas normas. El g茅nero como construcci贸n social cuestiona ese orden 鈥渘atural鈥 y no lo dice la teor铆a queer, lo dice el movimiento feminista desde su primera puesta en escena y lo que quiere decir es que la opresi贸n de las mujeres es un hecho hist贸rico y como tal se puede cambiar, al igual que la heteronormatividad o qu茅 identidades y cuerpos reconocemos.

Ese autob煤s hizo responder a un movimiento trans que no estaba dispuesto a ceder los derechos que ya hab铆a conquistado. La nueva ley es fruto de a帽os de lucha del movimiento trans. La ley de 2007 se queda corta, al requerir un diagn贸stico de disforia de g茅nero y dos a帽os de tratamiento m茅dico para acomodar la apariencia f铆sica a la identidad  de g茅nero correspondiente, y genera inseguridades jur铆dicas adem谩s de desigualdades territoriales al haber ya leyes auton贸micas que reconocen lo que a nivel estatal a煤n no es ley pero lo ser谩. La ley trans es y ser谩 ley. 

Que hoy el 15% de los millenials se declaren como no binarios no tiene que ver con una agenda oculta ni ning煤n caballo de troya. Tiene que ver con que tanto el movimiento feminista como el movimiento LGTBIQ+, y en concreto el movimiento trans, han logrado redefinir los roles de g茅nero y las identidades, le pese a quien le pese. Cuando las mujeres dejamos de encajar en el molde que nos asignaron y ponemos en cuesti贸n lo que es ser mujer ganamos todas, todos y todes. Cuando las personas trans reivindican que hay muchas maneras de ser trans, que no todas tienen por qu茅 rechazar su cuerpo o querer cambiarlo, ponemos en cuesti贸n esos roles y ganamos terreno al patriarcado porque hacemos tambalear su 鈥渙rden鈥 natural y sus normas.

Eso es lo que cambia la nueva ley. El derecho a ser quienes somos y a que la sociedad nos reconozca por ser quienes somos es un derecho fundamental de toda persona, sin ninguna traba, y que hace posible el acceso real a otros derechos, el derecho a ser igual y a tener los mismos derechos que todas las personas. Que la nueva ley elimine el requisito de un diagn贸stico psiqui谩trico y de un tratamiento m茅dico es una reivindicaci贸n hist贸rica del movimiento trans, de la misma forma que ha sido una reivindicaci贸n hist贸rica del movimiento LGTBI el conseguir que la homosexualidad dejase de ser una enfermedad o la reivindicaci贸n hist贸rica del movimiento feminista de la despenalizaci贸n del aborto y el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y si queremos ser o no madres. El derecho a ser quienes queramos ser, a vivir nuestras vidas como queramos vivirlas, desde el reconocimiento de nuestra capacidad para tomar nuestras propias decisiones, sin que necesitemos el visto bueno de un psiquiatra o que necesitemos eliminar toda sospecha de enga帽o o criminalidad.

La ley trans es un paso fundamental para el reconocimiento de derechos de las personas trans. El derecho de autodeterminaci贸n sobre nuestras vidas, sobre nuestros cuerpos y nuestra propia identidad. Y es solo un paso m谩s, de los derechos formales a los derechos reales hay mucho por pelear. Esta ley no es el objetivo final, es un paso m谩s. Y a pesar de avanzar sobre cuestiones centrales es cierto que deja otras muchas a煤n por conseguir, como que incluya a las personas migrantes. Adem谩s, sabemos que las leyes y pol铆ticas de reconocimiento deben ir acompa帽adas por pol铆ticas estructurales que eliminen las barreras que d铆a tras d铆a las personas trans se encuentran. Esta ley es solo una batalla, nos quedan muchas y nos encontraremos en las calles para darlas.

隆Ley trans estatal ya! 隆La ley trans ser谩 ley!

隆Nuestros cuerpos y nuestras vidas importan!





Fuente: Anticapitalistas.org