January 1, 1970
De parte de El Libertario
272 puntos de vista


 




Lucie

 

En
los
煤ltimos
a帽os
en
que
he
estado
leyendo
libros
sobre
anarqu铆a
y
anarquistas,
bajo
la
emoci贸n
del
descubrimiento
y
el
torbellino
de
pensamientos,
persiste
una
verg眉enza
que
gradualmente
se
ha
convertido
en
ira.
Este
art铆culo
es
el
resultado
de
ese
enfado.

Fue
una
lectura
reciente,
m谩s
precisamente
una
nota
a
pie
de
p谩gina,
lo
que
me
dispar贸:
la
nota
a
pie
de
p谩gina
en
la
p谩gina
389
de
la
edici贸n
en
franc茅s
de
los
Art铆culos
pol铆ticos
de
Errico
Malatesta
republicada
en
Lux
en
2019
en
una
versi贸n
corregida
y
aumentada.
Esa
nota
sigue
aqu铆,
detallando
un
art铆culo
de
Malatesta
sobre
Bakunin:

鈥淥bvia
alusi贸n
a
la
Uni贸n
Sovi茅tica,
que
tom贸
dos
iniciativas
en
honor
a
Mijail
Bakunin.
El
primero,
un
discurso
de
la
viuda
de
Kropotkin
en
Mosc煤,
quien
se
pronunci贸
contra
el
r茅gimen
sovi茅tico
frente
a
1.500
personas,
casi
toda
la
burgues铆a
roja
“.



鈥淟a
viuda
de
Kropotkin鈥.
Sin
nombre,
sin
fecha
de
nacimiento
o
muerte,
como
suele
ser
el
caso
de
las
notas
biogr谩ficas
en
el
libro.
Este
desprecio
me
vol贸
la
cabeza,
hacia
alguien
suficientemente
comprometido
con
el
movimiento
como
para

1.
hablar
p煤blicamente
en
honor
de
Bakunin,

2.
tener
el
coraje
suficiente
para
criticar
abiertamente
al
gobierno
sovi茅tico
frente
a
sus
representantes.

驴No
parece
un
poco
ligero,
por
tanto,
reducir
a
esta
persona
a
su
estado
civil?
Fue
en
este
punto
que
me
pregunt茅
qui茅n
era
la
esposa
de
Kropotkin,
sobre
qui茅n
la
informaci贸n
en
franc茅s
es
escasa,
a
veces
contradictoria
y
cuyas
fuentes
rara
vez
se
citan.

Sofia
Ananiev
naci贸
en
1856
en
una
rica
familia
jud铆a.
Su
padre
operaba
una
mina
de
oro
en
Siberia,
ante
lo
que
se
habr铆a
rebelado,
a
los
17
a帽os,
cuando
se
enter贸
de
la
explotaci贸n
de
los
trabajadores
por
parte
de
sus
padres.
Fue
entonces
cuando
supuestamente
se
fue
de
casa,
posiblemente
para
estudiar
biolog铆a
en
la
Universidad
de
Berna,
pero
la
informaci贸n
es
confusa.
Se
sabe
que
conoci贸
a
Piotr
Kropotkin
en
1878
y
que
se
casaron
el
8
de
octubre
del
mismo
a帽o.
Parece
que
lo
conoci贸
en
Suiza
a
donde
hab铆a
ido
por
su
salud,
pero
tambi茅n
est谩
escrito
que
se
conocieron
en
Espa帽a
durante
sus
tareas
de
activismo.
Como
desconozco
las
fuentes
de
primera
mano,
solo
puedo
especular
sobre
las
circunstancias
exactas
de
su
encuentro.
Podemos
plantear
la
hip贸tesis
de
que,
mientras
era
estudiante
en
Berna,
Sof铆a
Ananiev
ya
hab铆a
tenido
la
oportunidad
de
conocer
a
Piotr
Kropotkin,
o
al
menos
de
o铆r
hablar
de
茅l,
durante
la
manifestaci贸n
para
llevar
la
bandera
roja
en
las
calles
de
Berna.
realizado
por
la
Federaci贸n
del
Jura
el
18
de
marzo
de
1877.
Sin
embargo,
nada
lo
prueba
y
esta
es
solo
una
hip贸tesis
arriesgada.
Las
notas
biogr谩ficas
en
l铆nea
indican
que
habr铆a
obtenido
su
doctorado
en
ciencias
en
Par铆s
en
1884.
Despu茅s
de
la
muerte
de
Kropotkine,
trabaj贸
activamente
para
mantener
su
memoria,
en
particular
cuidando
el
museo
que
era
para
ella
un
testimonio
fundamental
y
se
mantuvo
firme
en
su
posici贸n
contra
el
gobierno
sovi茅tico
hasta
su
muerte
en
1938.


Apoyo
constante

Sin
embargo,
la
falta
de
informaci贸n
sobre
Sof铆a
Kropotkin
(as铆
es
como
firma
sus
cartas)
revela
su
continuo
apoyo
a
las
actividades
de
su
marido.
Una
frase
inocua
en
las
memorias
de
Piotr
Kropotkine
da
testimonio
de
la
importancia
de
este
apoyo:

鈥淔ue
all铆,
ayudado
por
mi
esposa,
con
quien
siempre
habl茅
de
cada
evento
y
cada
borrador
de
art铆culo
antes
de
escribirlo,
que
produje
lo
mejor
que
escrib铆
para
La
Revolte
[…]

Si
el
c茅lebre
anarquista
habla
tan
poco
de
su
esposa
en
sus

Memorias

y
ni
siquiera
la
nombra,
sin
embargo
reconoce
con
esta
frase
el
importante
papel
que
ella
jug贸
en
el
desarrollo
de
su
obra
militante.
Por
lo
tanto,
es
curioso,
por
no
decir
sexista,
que
los
muchos
comentaristas
de
Kropotkin
hayan
tomado
tan
poco
en
cuenta
esta
informaci贸n,
relegando
a
Sof铆a
a
la
sombra
silenciosa
e
insignificante.
En
el
momento
de
escribir
este
art铆culo,
me
sorprendi贸
ver
que
no
se
mencionaba
su
vida
matrimonial
en
la
p谩gina
de
Wikipedia
en
franc茅s
dedicada
a
Kropotkin.
Hasta
la
fecha,
no
existe
una
p谩gina
de
Wikipedia
en
franc茅s
para
Sof铆a
Kropotkin.
La
invisibilizaci贸n
de
la
que
fue
v铆ctima,
como
tantas
otras
mujeres,
por
sus
contempor谩neas
es
tanto
m谩s
problem谩tica
cuanto
que
contin煤a
hoy
por
el
escaso
inter茅s
que
despierta
entre
los
investigadores
e
investigadoras.
Veremos
con
m谩s
detalle
qu茅
es
lo
molesto
de
esta
invisibilizaci贸n.


驴Sof铆a
era
anarquista?

Por
lo
que
sabemos,
Sof铆a
Kropotkin
siempre
sigui贸
a
Piotr
en
sus
desplazamientos
tras
conocerse:
Suiza,
Francia,
Reino
Unido,
Rusia.
Las
fuentes
parecen
referirse
a
una
pareja
unida,
cuyos
sucesivos
movimientos
est谩n
directamente
relacionados
con
las
actividades
pol铆ticas
de
Piotr.
Podemos
suponer,
aunque
est茅
por
demostrar,
que
estos
43
a帽os
de
vida
no
se
le
impusieron
a
Sof铆a,
pero
aunque
ella
estaba
de
acuerdo
con
las
ideas
de
su
marido,
como
sugieren
varias
pistas:
public贸
art铆culos
en
revistas
cient铆ficas
para
sostener
el
hogar,
apoy贸
a
su
esposo,
cuya
salud
se
hab铆a
visto
debilitada
por
sus
estancias
en
prisi贸n
e
incluso
lo
reemplaz贸
cuando
estaba
demasiado
enfermo
para
dar
una
conferencia.
En
1896,
se
dice
que
dio
una
conferencia
sobre
el
movimiento
de
mujeres
en
Rusia
con
motivo
de
la
manifestaci贸n
de
protesta
contra
la
Segunda
Internacional.
En
resumen,
si
nada
me
permite
hoy
decir
que
Sof铆a
Kropotkin
se
consideraba
anarquista,
es
por
otro
lado
patente
que
compart铆a,
al
menos
en
parte,
las
opiniones
sociales
de
Piotr.
Tambi茅n
participa
con
茅l
en
el
grupo
Freedom
de
Londres,
y
escribe
para
el
peri贸dico
individualista

The
Anarchist
.

En
el
sitio
web

libertarian-labyrith.org
,
se
han
publicado
varios
escritos
de
Sof铆a
Kropotkin,
inicialmente
reproducidos
en
el
n煤mero
6
de
la
revista
francesa

La
Frondeuse

en
marzo
de
2013.
El
primer
texto
de
1886,
probablemente
escrito
originalmente
en
franc茅s
(el
nombre
de
la
hero铆na
es
Julie
Tissot),
cuenta
la
tr谩gica
historia
de
la
esposa
de
un
prisionero,
que
busca
ver
a
su
esposo
detenido.
El
texto
se
centra
en
las
injusticias
sufridas
por
las
clases
trabajadoras
y
en
la
inhumanidad
de
las
leyes.
Muy
claramente
comprometida,
la
noticia
probablemente
se
inspire
en
parte
en
los
a帽os
de
encarcelamiento
de
Kropotkin
en
Clairvaux
entre
1883
y
1886.
Sin
embargo,
ciertos
elementos
podr铆an
hacer
estremecer
a
las
feministas
hoy,
como
cuando,
en
un
flashback,
el
marido
de
Julie
le
dice:

“Cu铆date
Julie.
Si
amas
a
otro,
sabes
que
yo
ser铆a
capaz
de
cualquier
cosa:
de
matarte
y
de
poner
fin
a
mi
propia
vida”.

Este
extracto,
definido
en
el
cuento
como
prueba
de
amor,
muestra
que,
al
menos
en
1886,
Sophie
no
estaba
particularmente
avanzada
en
su
reflexi贸n
sobre
la
“cuesti贸n
de
las
mujeres”.
Esto
no
es
de
extra帽ar:
la
pareja
Kropotkin
est谩
casada,
no
hay
evidencia
de
que
ninguno
de
los
dos
haya
aplicado
la
filosof铆a
del
amor
libre
a
su
existencia
y,
adem谩s,
Piotr
Kropotkin
nunca
se
ha
expresado,
en
sus
numerosos
escritos,
sobre
la
cuesti贸n
de
la
mujer.
En
cualquier
caso
y
sin
elementos
concretos
de
la
mano
de
Sof铆a,
s贸lo
cabe
perderse
en
conjeturas
sobre
su
propia
percepci贸n
de
su
estado
civil
y
de
su
lugar
dentro
de
su
matrimonio.

Los
otros
textos
de
Sof铆a
Kropotkin
publicados
en

l
ibertarian-labyrinth.org
son
an谩lisis
m谩s
f谩cticos
de
elementos
sociales
o
cient铆ficos.
En
1900,
escribi贸
un
extenso
texto
sobre
la
educaci贸n
superior
de
la
mujer
en
Rusia,
en
1902
describi贸
el
funcionamiento
de
un
pueblo
t铆pico
ruso
cuya
organizaci贸n
tradicional
se
basa
en
el
mir,
la
asamblea
del
pueblo
que
no
tiene
jefe
electo
y
en
el
que
todos
los
individuos,
hombres
y
mujeres,
en
su
mayor铆a,
tienen
voz
en
la
toma
de
decisiones,
en
1915
observ贸
el
modelo
agr铆cola
de
Flandes
del
que
parec铆a
que
otros
pa铆ses
podr铆an
inspirarse
para
un
mejor
rendimiento.

Los
escritos
accesibles
de
Sof铆a
Kropotkin
son
raros,
pero
todos
muestran
su
preocupaci贸n
por
el
surgimiento
de
una
organizaci贸n
social
igualitaria.
Son
prueba
de
su
conciencia
pol铆tica
y
de
su
individualidad,
aunque
ninguno
parezca
revolucionario.
Sin
embargo,
una
de
sus
cartas
que
nos
han
llegado,
de
hecho
est谩
dirigida
a
un
“camarada”.

Sin
embargo,
las
huellas
que
nos
quedan
parecen
decepcionantes.
Nos
vemos
obligados
a
reconocer
que
no
tiene
la
estatura
extraordinaria
de
una
Voltairine
de
Cleyre
o
una
Emma
Goldman,
y
este
es
precisamente
el
insidioso
problema
de
la
invisibilizaci贸n:
poner
la
luz
tard铆amente
sobre
las
mujeres
excepcionales
que
han
marcado
los
siglos
es
solo
la
parte
f谩cil
del
trabajo
de
deconstrucci贸n
del
dominio
patriarcal
y
a煤n
nos
queda
un
largo
camino
por
recorrer,
incluy茅ndonos
a
las
anarquistas,
a
quienes
deber铆amos
tener
m谩s
presentes.
驴C贸mo
es
posible
que
estemos
todav铆a
en
una
etapa
en
la
que
ni
siquiera
se
menciona
el
nombre
de
la
esposa
de
uno
de
los
pensadores
anarquistas
m谩s
famosos?
El
sesgo
de
pensamiento
que
nos
lleva
a
descuidar
a
las
“esposas
de”
porque
obviamente
no
pueden
estar
a
la
altura
de
sus
extraordinarios
maridos,
y
que
sin
duda
explica
parte
de
nuestro
descuido,
en
mi
opini贸n,
participa
en
el
mismo
fen贸meno
que
consiste
en
precisar
con
qu茅
hombres
ha
entablado
relaciones
una
mujer
tan
brillante,
con
el
objetivo
de
mostrar
c贸mo
estas
relaciones
han
permitido
el
desarrollo
de
su
pensamiento
o
de
su
carrera.


驴Qui茅n
duerme
con
qui茅n?

En
la
introducci贸n
a
la
obra
que
re煤ne
los
textos
de
Voltairine
de
Cleyre,
脡crits
d’une
insoumise,
los
autores
Normand
Baillargeon
y
Chantal
Santerre
dedican
unas
p谩ginas
a
los
tres
hombres
significantes
con
los
que
Voltairine
de
Cleyre
entr贸
en
contacto.
Uno
de
ellos,
Dyer
D.
Lum,
es
incluso
objeto
de
una
p谩gina
completa
porque
ha
sido
su
“mentor
en
el
viaje
militante,
moral
e
intelectual
que
emprende”.
Naturalmente,
en
la
introducci贸n
biogr谩fica
de
un
libro,
parece
relevante
hacer
un
retrato
del
autor
lo
m谩s
completo
posible:
c贸mo
ignorar
sus
relaciones
rom谩nticas
cuando
juegan
un
papel
importante
(as铆
como
sus
relaciones
amistosas)
en
la
construcci贸n
de
individualidades?
Uno
no
puede
evitar
sorprenderse
por
esta
evidencia
y,
sin
embargo,
驴cu谩l
es
la
proporci贸n
de
presentaciones
que
se
centran
en
las
relaciones
rom谩nticas

heterosexuales

de
personajes
masculinos
eminentes
como
fundadores
de
su
desarrollo
intelectual
y
pol铆tico?
驴Por
qu茅
sigue
habiendo
tan
a
menudo
una
demarcaci贸n
casi
impenetrable
entre
la
vida
privada
y
la
pol铆tica
en
los
relatos
biogr谩ficos
de
las
figuras
masculinas
activistas,
cuando
esta
demarcaci贸n
ya
no
existe
cuando
se
habla
de
mujeres?

La
invisibilizaci贸n
de
la
mujer,
denunciada
por
las
feministas
desde
hace
muchos
a帽os
y
que
comienza
en
la
fuente
cuando
hombres
como
Kropotkin
no
consideran
煤til
mencionar
el
nombre
de
sus
esposas
en
el
relato
de
sus
vidas,
contin煤a
porque
no
nos
molestemos
en
pensar
en
mujeres
corrientes.
Aquellos
que
tal
vez
no
tuvieran
el
temperamento
de
Emma
Goldman,
que
dej贸
solo
peque帽os
rastros,
pero
que
sin
embargo
jugaron
un
papel
en
la
construcci贸n
intelectual,
pol铆tica
o
moral
de
hombres
a
su
alrededor.
Estos
hombres
extraordinarios,
que
tienen
para
ellos
un
siglo
de
documentos
que
atestiguan
su
valor,
exist铆an
en
un
entorno
y
ten铆an
mujeres
a
su
alrededor
para
intercambiar
ideas,
reflexionar
y
convencerse
como
lo
demuestra
esa
peque帽a
frase
escondida
en
la
historia
de
vida
de
Kropotkin.


Poniendo
fin
al
mito
de
los
grandes
hombres

El
descubrimiento
del
anarquismo
y
la
lectura
de
sus
autores
m谩s
famosos
lleva
r谩pidamente
al
encuentro
de
una
expresi贸n
com煤n:
la
de
los
鈥減adres
fundadores鈥
del
anarquismo.
Esta
expresi贸n
tiene
dos
significados
distintos,
el
primero
calificando
as铆
a
los
individuos
que
han
sentado
las
bases
del
anarquismo,
pero
sin
necesariamente
haberse
declarado
anarquistas;
el
segundo
califica
a
grandes
nombres
en
la
teor铆a
anarquista
como
Proudhon,
Bakunin
o
Kropotkin
[nota].
Esta
expresi贸n,
si
no
se
utiliza
de
forma
sistem谩tica,
puede
sin
embargo
encontrarse
en
diferentes
contextos,
como
libros
sobre
anarquismo
o
blogs
militantes.
Sin
embargo,
esta
expresi贸n
plantea
varios
problemas.

El
primero
es
que
mantiene
un
inter-yo
masculino
que
consiste
en
pensar
que
los
hombres
son
necesariamente
precursores
y
que
s贸lo
por
su
genio
el
mundo
es
como
es.
Esta
mitolog铆a
de
los
Grandes
Hombres
tiene
una
desafortunada
tendencia
a
descuidar
la
importancia
del
contexto
pol铆tico,
social,
familiar

en
la
historia
de
las
ideas,
aunque
la
sociolog铆a
tambi茅n
ha
demostrado
durante
mucho
tiempo
la
influencia
del
medio
ambiente
en
las
construcciones
personales.
desde
el
punto
de
vista
de
los
intereses
culturales
como
opciones
profesionales
o
la
elaboraci贸n
de
discursos.
Nadie,
ni
siquiera
un
“Gran
Hombre”,
puede
dar
un
pensamiento
o
construir
un
discurso
sin
antes
sumergirse
en
un
entorno
que,
entre
decenas
de
otras
caracter铆sticas,
contiene
mujeres.
驴C贸mo,
entonces,
podemos
seguir
calificando
el
trabajo
de
los
individuos
como
“fundador”.

Esta
expresi贸n
鈥減adre
fundador鈥
tambi茅n
inscribe
el
anarquismo
en
un
sistema
patriarcal
del
que
los
hombres
son
los
煤nicos
inventores,
lo
que
constituye
un
sesgo
sexista.
Dada
la
invisibilizaci贸n
sistem谩tica
de
las
luchas
de
las
mujeres,
parece
bastante
irrelevante
hoy
en
d铆a
considerar
que
solo
un
pu帽ado
de
hombres
fund贸
el
anarquismo
en
el
siglo
XIX.
Detr谩s
de
estos
hombres
a
la
luz,
驴cu谩ntas
mujeres
olvidadas?
La
filosof铆a
anarquista
es
煤nica
porque
se
alimenta
de
las
luchas
que
la
han
precedido,
se
alimenta
de
intercambios
contradictorios,
del
enfrentamiento
de
ideas.
Ella
no
necesita
铆dolos
para
adorar,
y
mucho
menos
figuras
paternas,
para
trazar
el
curso
de
la
verdad.
Esta
expresi贸n
lamentable
y
lo
que
induce,
quiz谩s
a
pesar
de
s铆
misma,
hace,
en
mi
opini贸n,
tanto
da帽o
al
trabajo
activista
como
a
las
mujeres
que
han
marcado
el
movimiento
con
sus
pensamientos
y
acciones.
Finalmente,
quiz谩s
no
sea
ajena
a
la
imagen
viril
que
a煤n
padec铆a
el
movimiento
anarquista
hace
diez
a帽os,
como
lo
demuestra
la
infrarrepresentaci贸n
de
mujeres
activistas
en
organizaciones
de
Francia
como
la
Federaci贸n
Anarquista
y
la
Uni贸n.
Comunista
Libertario.

Ya
es
hora
de
que
el
tratamiento
de
las
principales
figuras
del
anarquismo
sea
objeto
de
una
cuadr铆cula
de
an谩lisis
cr铆tico
sistem谩tico
para
luchar
contra
la
invisibilizaci贸n
masiva
de
las
mujeres
anarquistas.

[Art铆culo
original
en
frances
accesible
en

https://www.monde-libertaire.fr/?article=Les_femmes_de_lombre_contre_les_Grands_Hommes_:_le_cas_de_Sophie_Kropotkine
.
Traducido
al
castellano
por
la
Redacci贸n
de
El
Libertario.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com