March 24, 2021
De parte de Biobio Anarquista
249 puntos de vista


(versi贸n en ingl茅s aqu铆)

La prisi贸n pol铆tica en Chile no es nueva; sin embargo, desde la revuelta popular y la enorme cantidad de presxs que 茅sta dej贸, el debate ha tomado mayor fuerza. Por una parte existe una disputa sobre el n煤mero de presxs y personas judicializadas en la revuelta, ya que desde el gobierno afirman que han interpuesto 531 querellas contra 1774 imputadxs por distintos delitos y que 219 de ellas fueron por Ley de Seguridad del Estado contra 1073 imputadxs. 

De esos 1073 imputadxs, tres est谩n en prisi贸n preventiva, 61 con arresto domiciliario, 441 con otras medidas cautelares, 59 condenadxs, dos sobrese铆dxs y 489 que no han sido formalizadxs. Por su parte, la Fiscal铆a informa que a octubre de 2020 se hab铆an formalizado 5084 personas, 648 de ellas segu铆an en prisi贸n preventiva y 725 hab铆an sido condenadas. Seg煤n las organizaciones que apoyan a lxs presxs, la diferencia de cifras se debe a que el gobierno s贸lo informa de las personas querelladas por la Ley de Seguridad del Estado, siendo que la mayor铆a est谩 judicializada por la Ley de Armas.

M谩s all谩 de las cifras, vemos la prisi贸n pol铆tica contra la revuelta como parte de una respuesta del Estado y el poder ante la rebeli贸n popular, ya que adem谩s de la prisi贸n como castigo a manos del poder judicial, el gobierno despleg贸 una fuerte represi贸n que incluy贸 asesinatos y mutilaciones, adem谩s de las leyes en contra de las manifestaciones, como la ley anti-barricadas que promulg贸 el parlamento. 

Esta pol铆tica represiva para enfrentar al 芦enemigo poderoso禄, como invoc贸 Pi帽era desde su podio a los medios de comunicaci贸n, involucra una serie de acciones judiciales e irregularidades en los procesos de detenci贸n, que incluyen pruebas falsas, declaraciones de polic铆as como 煤nica fuente de informaci贸n y extensivas prisiones preventivas que han durado meses e incluso m谩s de un a帽o en algunos casos, ya que el gobierno se querella con la Ley de Seguridad Interior del Estado, lo que en la pr谩ctica opera como un castigo anticipado y sin juicio.

Por otra parte, desde el poder intentan instalar en el debate p煤blico que todo se trata de delincuencia com煤n y no de prisi贸n pol铆tica, bas谩ndose en que ciertos casos se tratan de robos producto de los saqueos a multitiendas; no obstante, ese argumento desconoce el ambiente social y el contexto pol铆tico en que suceden las manifestaciones, ya que en el escenario de la revuelta disruptiva era recurrente que parte de las personas descargara su rabia contra instituciones usureras y pilares del modelo neoliberal. Desde el poder intentan separar entre manifestantes buenas y malas, pac铆ficos y violentos, proyectando un ideal (su ideal) de movilizaci贸n servil, pasiva y mon贸tona, frente a lo que cualquier manifestaci贸n disruptiva significar铆a mera delincuencia com煤n.

El trato que han tenido las personas privadas de libertad nunca ha sido bueno en Chile, las c谩rceles est谩n colapsadas y las precarias condiciones de higiene han sido un tema recurrente en las denuncias sobre la situaci贸n carcelaria. Esta realidad recrudece producto de la pandemia, donde no existen medidas de control y el aislamiento se suma a las ya duras condenas, ya que desde la llegada del coronavirus no se puede visitar a las personas presas. Esta dif铆cil situaci贸n contrasta con la impunidad y el trato indulgente que el poder demuestra hacia la clase alta en los casos de corrupci贸n y fraude al fisco como el Caso Cascadas o la suavidad con que tratan a los grupos de ultraderecha que amenazaron a la fiscal Chong.

Gracias a la movilizaci贸n social se ha logrado instalar la problem谩tica e incluso liberar a varixs presxs de la revuelta a lo largo del pa铆s, abriendo el debate en la clase pol铆tica sobre si lxs presxs durante el contexto de revuelta deben ser denominadxs con el adjetivo de 鈥減ol铆ticxs鈥 o no, incluso algunos sectores parlamentarios impulsan un proyecto de indulto que no ha tenido mayor impacto en el Estado, lo que demuestra que ser谩 la presi贸n popular la que logre visibilizar la prisi贸n pol铆tica y liberar a nuestrxs compa帽erxs.

Entre el proceso constituyente iniciado con el plebiscito de octubre y la carrera presidencial en curso, el proceso de movilizaci贸n popular no ha podido instalar la libertad de lxs presxs de la revuelta como requisito para negociar con el poder, lo que demuestra las debilidades de la revuelta y las tareas pendientes de la movilizaci贸n. 

 Libertad a lxs presxs de la revuelta!

#laprotestanoesdelito

Asamblea Anarquista del Biob铆o

biobioanarquista.org

Enero de 2021.




Fuente: Biobioanarquista.org