March 9, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
329 puntos de vista


El presidente Recep Tayyip Erdogan anunci贸 esta semana un nuevo 鈥減lan de derechos humanos鈥 en Turqu铆a. La oposici贸n cree que es apenas una plataforma para seguir viol谩ndolos.

La explicaci贸n oficial es que se trata de una reforma judicial que llevar谩 a una nueva Constituci贸n, en la que tambi茅n se incluir谩 una 鈥渕ayor protecci贸n de la libertad de expresi贸n e informaci贸n, m谩s libertad para los periodistas, m谩s libertad religiosa y de organizaci贸n, adem谩s de una reforma del sistema de partidos pol铆ticos y de la ley electoral鈥. El detalle es que s贸lo criticar al presidente Erdogan a trav茅s de las redes sociales puede llevar a cualquier turco a la c谩rcel. S贸lo en 2019, 36.000 personas fueron investigadas por haber cometido, supuestamente, este delito; de ellas, 3.831 fueron condenadas.

鈥淩evisaremos la ley con el objetivo de garantizar la libertad de expresi贸n, de asociaci贸n y de manifestaci贸n鈥, asegur贸 Erdogan en su discurso de presentaci贸n del plan. Esto, mientras la polic铆a sigue reprimiendo las protestas que se suceden desde finales de diciembre de los estudiantes universitarios, en contra de la elecci贸n a dedo por parte del gobierno del rector de la Universidad del B贸sforo, la m谩s prestigiosa del pa铆s. Las manifestaciones fueron prohibidas y reprimidas duramente. Decenas de estudiantes fueron procesados y, al menos, una decena espera juicio en arresto domiciliario. El aparato de medios cooptado por el Estado muestra a los j贸venes manifestantes como 鈥渟ubversivos鈥.

Erdogan asegur贸 que el nuevo proyecto garantizar谩 mayores libertades para las minor铆as no musulmanas de Turqu铆a -griegos, armenios, jud铆os sefard铆s y asirios-, pero nada dijo de los casi 20 millones de kurdos que habitan el pa铆s. En las 煤ltimas semanas, la polic铆a tambi茅n multiplic贸 las detenciones de miembros del partido prokurdo HDP, el tercero m谩s grande en representaci贸n parlamentaria. Su ex l铆der, Selahattin Demirtas, lleva encarcelado m谩s de cuatro a帽os. Y un socio poderoso de la coalici贸n de gobierno pidi贸 la disoluci贸n del partido y cataloga a sus l铆deres, y a los dem谩s l铆deres de los partidos de la oposici贸n que tratan con el HDP, de terroristas o de colaboradores de terroristas.

Las manifestaciones m谩s importantes estallaron cuando el gobierno impuso a Melih Bulu, una figura empresarial que se present贸 como candidato parlamentario del partido gobernante Justicia y Desarrollo (AKP) en 2015, como rector de la Universidad de Bo臒azi莽i. La decisi贸n de nombrar a Bulu fue denunciada como antidemocr谩tica por los miembros de la universidad, y ampliamente interpretada como un intento del gobierno de infiltrarse en una de las 煤ltimas instituciones de izquierda del pa铆s: Bulu es el primer rector elegido fuera de la comunidad universitaria desde el golpe militar de 1980 en Turqu铆a. Desde 2016, pasaron por los tribunales 785 profesores universitarios acusados de difundir propaganda terrorista. Unos 6.000 acad茅micos fueron despedidos sumariamente de sus puestos de trabajo como parte de una purga m谩s amplia de profesionales.

A los estudiantes se sumaron miles de ciudadanos descontentos y desocupados en una de las mayores muestras de malestar civil en Turqu铆a desde el movimiento del Parque Gezi de 2013, que llevaron a cientos de miles de personas a las calles. Erdogan acus贸 a los manifestantes de ser 鈥渢erroristas鈥 y 鈥渏贸venes LGBT鈥 que trabajan contra los 鈥渧alores nacionales y espirituales鈥 de Turqu铆a. Behrem Evlice, estudiante de cuarto curso de ciencias pol铆ticas, dijo a The Guardian: 鈥淣os est谩n difamando con estas etiquetas cuando lo 煤nico que queremos es poder opinar sobre la gesti贸n de nuestra universidad. Erdogan es sumamente homof贸bico y esto lo demuestra cabalmente鈥.

El autoritarismo de Erdogan y el socavamiento de las normas democr谩ticas se intensificaron desde el fallido golpe de Estado de 2016, tras el cual la presidencia se reserv贸 el derecho de elegir directamente a los rectores de las universidades. Todo deriv贸 en un caos educativo. En los 煤ltimos cinco a帽os, se cerraron m谩s de una docena de universidades en todo el pa铆s. Una tendencia que se extiende a toda la sociedad. Despu茅s de casi 20 a帽os del AKP en el poder, el pa铆s permanece en una senda firmemente religiosa y socialmente conservadora. Y como en muchos otros pa铆ses del mundo donde gobiernan los populistas autoritarios (Putin, Trump, Orb谩n, Al Sisi, Maduro, etc.) la sociedad est谩 profundamente dividida. Incluso, generacionalmente. Mientras que muchas personas de mayor edad est谩n agradecidas a Erdogan por la construcci贸n de carreteras y hospitales y la mejora del nivel de vida de los trabajadores, estos estudiantes universitarios, la Generaci贸n Z de Turqu铆a, nunca conoci贸 otra cosa que el gobierno del AKP y detesta sus intenciones de recortar libertades y arrastrar el pa铆s hacia el islamismo m谩s radicalizado.

Los nacidos entre mediados de la d茅cada de 1990 y principios de la de 2010 representan el 39% de los 82 millones de habitantes de Turqu铆a, y habr谩 unos cinco millones de nuevos votantes en las pr贸ximas elecciones generales, previstas para 2023, un cambio demogr谩fico que podr铆a tener enormes implicaciones pol铆ticas, ya que los m谩rgenes de votos del AKP siguen reduci茅ndose. 鈥淓l desempleo juvenil es de un asombroso 29% en Turqu铆a, y nuestra 煤ltima investigaci贸n muestra que el 37,9% de los nuevos graduados est谩n desempleados, lo que sugiere que la tasa est谩 subiendo a煤n m谩s鈥, explic贸 Can Sel莽uki, director general de la consultora Istanbul Economics Research. 鈥淗ay dos cosas que me llaman la atenci贸n: este grupo de personas es muy independiente y elocuente, sabe lo que quiere; en Gezi (la anterior ola de protestas de 2013) no lo ten铆amos. Se quejan de que trabajan mucho y no pueden salir adelante porque Turqu铆a ya no es una meritocracia鈥, agrega. 鈥淓n segundo lugar, se est谩 produciendo un cambio en la pol铆tica de identidad que actualmente define gran parte de la esfera pol铆tica. A los j贸venes no les importa qu茅 pol铆tico presta servicios, necesariamente鈥 S贸lo quieren que el servicio exista鈥.

Y, por supuesto, todo esto lleva a la represi贸n contra los que se atreven a informar lo que est谩 sucediendo. En los 煤ltimos cinco a帽os, Turqu铆a se convirti贸 en uno de los pa铆ses m谩s peligrosos para ejercer el periodismo. M谩s de 200 reporteros y trabajadores de los medios de comunicaci贸n fueron a parar a la c谩rcel, en su mayor铆a acusados de 鈥渋nsultar al presidente鈥. A finales de 2020, Human Rights Watch inform贸 que 87 periodistas y trabajadores de los medios de comunicaci贸n turcos se encontraban en prisi贸n preventiva o cumpliendo condenas por delitos de terrorismo debido a su trabajo period铆stico. Seg煤n el informe anual de seguimiento de los medios de comunicaci贸n de la Asociaci贸n Turca de Periodistas, uno de cada seis periodistas est谩 siendo juzgado en Turqu铆a. Desde 2016, se cerraron al menos 160 medios de comunicaci贸n. El representante en Turqu铆a de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Erol Onderoglu, est谩 actualmente enjuiciado y se enfrenta a 14 a帽os de prisi贸n por cargos de 鈥渉acer propaganda de una organizaci贸n terrorista鈥, 鈥渋ncitar abiertamente a cometer delitos鈥 y 鈥渆logiar el crimen y al criminal鈥. En noviembre, un tribunal de apelaci贸n confirm贸 la condena a cadena perpetua de Hidayet Karaca, periodista y presidente de un grupo de televisi贸n ya cerrado. El 15 de febrero, el codirector y tres reporteros de otro diario cerrado, el prokurdo Ozgur Gundem, fueron condenados a 20 a帽os y 10 meses de prisi贸n.

El gobierno tambi茅n intenta controlar las redes sociales. Human Rights Watch se帽ala que la polic铆a est谩 investigando o deteniendo a cientos de personas por tuits o mensajes de Instagram que 鈥渃rean miedo y p谩nico鈥 sobre el Covid-19, algunas de las cuales incluyen cr铆ticas a la respuesta del gobierno a la pandemia. Un experto en ciberderecho turco declar贸 a The Guardian que las autoridades ya bloquearon m谩s de 400.000 sitios web y que ahora est谩n ampliando la censura en l铆nea en virtud de una ley dist贸pica recientemente promulgada que se espera que d茅 m谩s control al gobierno sobre las empresas de medios sociales y su contenido en l铆nea.

La influyente abogada defensora de los derechos humanos Eren Keskin fue condenada hace dos semanas a seis a帽os de prisi贸n por 鈥減ertenecer a una organizaci贸n terrorista鈥. Taner K谋l谋莽, presidente honorario de Amnist铆a Internacional Turqu铆a, fue sentenciado a m谩s de seis a帽os de prisi贸n el a帽o pasado. Actualmente, hay 450 abogados que cumplen largas condenas de prisi贸n por cargos de terrorismo. En un solo d铆a de septiembre, las autoridades detuvieron a 47 abogados en sus domicilios por estas acusaciones. Un mes antes, la abogada de derechos humanos Ebru Timtik, sentenciada junto con otros 17 abogados por cargos de terrorismo, muri贸 durante una huelga de hambre para exigir un juicio justo.

Una situaci贸n que pone contra las cuerdas al presidente Joe Biden. Turqu铆a es un aliado importante, integrante de la OTAN, que juega un papel fundamental en la guerra siria y controla la canilla de los inmigrantes que huyen hacia Europa. Esta 煤ltima semana se conoci贸 una carta firmada por 170 miembros de la C谩mara de Representantes estadounidense que le enviaron al Secretario de Estado Antony Blinken en la que se insta a abordar los 鈥減reocupantes problemas de derechos humanos鈥 al formular la pol铆tica de relaciones con Turqu铆a. 鈥淟as cuestiones estrat茅gicas recibieron, con raz贸n, una atenci贸n significativa en nuestra relaci贸n bilateral, pero la flagrante violaci贸n de los derechos humanos y el retroceso democr谩tico que se est谩 produciendo en Turqu铆a son tambi茅n motivo de gran preocupaci贸n鈥, dice la carta, entre cuyos firmantes se encuentran los representantes Greg Meeks, presidente dem贸crata de la Comisi贸n de Asuntos Exteriores, y Mike McCaul, miembro republicano de mayor rango del comit茅. Erdogan dijo el 20 de febrero que los intereses comunes de Turqu铆a y Estados Unidos son mayores que sus diferencias, y que Turqu铆a quiere mejorar la cooperaci贸n con Washington. Pero las relaciones se han deteriorado por una serie de cuestiones, como la compra por parte de Turqu铆a de un sistema ruso de defensa antimisiles y el apoyo de Estados Unidos a la milicia kurda YPG en Siria. La carta de los legisladores dice que Erdogan y su partido debilitaron el poder judicial de Turqu铆a, instalado a aliados pol铆ticos en puestos militares y de inteligencia clave, y encarcelado a opositores pol铆ticos, periodistas y miembros de grupos minoritarios.

El sultanato de Erdogan est谩 en ebullici贸n y 茅l trata de silenciarlo como hicieron por siglos los regentes turcos con el har茅n de sus esposas y los m煤ltiples funcionarios del Imperio Otomano.

FUENTE: Gustavo Sierra / Infobae

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org