May 20, 2021
De parte de La Haine
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Denunci贸 abiertamente las modificaciones al acuerdo de paz y la traici贸n del narcogobierno, as铆 como de dirigentes de las FARC a lo que inicialmente se hab铆a pactado

Fue en el a帽o 2009 que conoc铆 personalmente a Santrich. Era v铆spera de semana santa. Ten铆a una imagen muy clara de 茅l ya que antes lo hab铆a visto en el documental titulado Guerrilla Girl, en el cual el Comandante guerrillero aparec铆a como instructor de j贸venes que reci茅n ingresaban a las FARC-EP.

Era tarde cuando arrib茅 a su campamento guerrillero, en el cual tambi茅n se encontraba Iv谩n M谩rquez. El recibimiento fue muy afectuoso. Recuerdo que inmediatamente de mi llegada, empapado de sudor, me convidaron a degustar una rica comida guerrillera.

Fue en esa ocasi贸n que se empez贸 a forjar nuestra amistad y camarader铆a. En una noche en el campamento, Santrich me invit贸 a su caleta para conversar. Una de sus pasiones, entre tantas que ten铆a, era la poes铆a. Ten铆a varias escritas por 茅l en peque帽os papelitos que me los daba para que yo los lea. En ese tiempo 茅l a煤n no hab铆a perdido totalmente la visi贸n, pero ya el proceso se hab铆a vuelto irreversible debido al glaucoma. Pasamos as铆 hasta muy tarde, alumbrados por la luz de una peque帽a linterna.

Santrich era un hombre de una sensibilidad extraordinaria. Le gustaba mucho la m煤sica, la pintura. Tocaba muy bien el 贸rgano, el saxof贸n, la flauta traversa, la arm贸nica y tambi茅n la guitarra. En Bogot谩, cuando lo visit茅 junto a mi hijo Fidel, en la casa de seguridad en la que 茅l se encontraba, toc贸 un par de canciones. Fue la 煤ltima vez que lo vimos personalmente. Fue la 茅poca en la que Santrich en solidaridad con los guerrilleros presos que no hab铆an sido liberados por el Estado colombiano, como se hab铆a determinado en los acuerdos de paz, decidi贸 llevar adelante una huelga de hambre.

Recuerdo que Trichi ten铆a una sorpresa para una muchacha que fue la casa a conversar y que estaba embarazada. 脡l le hab铆a comprado algunas cosas para el futuro beb茅 y una cuna. Brindaba mucho cari帽o a las personas y era muy generoso.

Una de las caracter铆sticas que siempre admir茅 en 茅l fue que, a pesar de su ceguera, nunca dej贸 de hacer las cosas que le gustaban. Pintaba muy lindo. Tengo la suerte de tener una pintura autografiada por 茅l que me obsequi贸 en La Habana, al igual que lo hizo con mi padre, con quien tambi茅n inici贸 una linda amistad.

Sus poemas me deleitaron cada vez que los le铆a. En Versos Insurgentes se recoge algo de su obra de la cual destaco 鈥淕uerrillera鈥, 鈥淔uego Bolivariano鈥, 鈥淢i sencilla condici贸n鈥, 鈥淐arta de amor鈥 o 鈥淓l Soneto del terreiro鈥. Sus ensayos tambi茅n me cautivaron y creo, sin exagerar, que fueron la raz贸n fundamental de querer con fuerza a nuestro Libertador Sim贸n Bol铆var.

En el campamento en el que estaban Iv谩n y Santrich hab铆a un hermoso cuadro con el rostro de Bol铆var. Recuerdo siempre la defensa a ultranza del pensamiento del Libertador por parte de los camaradas.

Conoc铆 a Bol铆var gracias a mi padre que por medio de la m煤sica de Al铆 Primera o de Los Olimare帽os, me acerc贸 al h茅roe de la Patria Grande. Pero fue Iv谩n y Santrich quienes me hicieron saber de su verdadera dimensi贸n pol铆tica y de su obra libertaria. En estos tiempos, Santrich estaba escribiendo nuevamente sobre el pensamiento y acci贸n del Libertador.

Pero no solo fue sobre Bol铆var que escribi贸 el camarada. Su prosa abarc贸 otras tem谩ticas. Y nuevamente fue 茅l el que me hizo conocer en otra dimensi贸n a otros extraordinarios personajes: el genio de la m煤sica cl谩sica, Ludwig van Beethoven y Leftraro, Lautaro, l铆der de la resistencia mapuche.

Su amor por el pueblo palestino tambi茅n se hizo sentir en sus escritos como en su poema “Van por ti mis balas, Palestina”. Santrich llevaba casi siempre su kufiyya, s铆mbolo de la resistencia palestina frente a los criminales sionistas.

Con Trichi pude compartir momentos especiales. 脡l era un hermano para m铆. Su amor sincero para con mi hijo, a煤n peque帽o cuando lo conoci贸 en Cuba, fue algo fundamental para quererlo m谩s.

El humor y su capacidad de reflexi贸n de la realidad concreta, fueron otras de sus caracter铆sticas. Fue un experto 鈥渕amador de gallo鈥, como dicen en Colombia. Siempre lo vi positivo, alegre, a煤n en los momentos m谩s dif铆ciles, aunque de ninguna manera dejaba la seriedad para las tareas en las que estuvo implicado. Pude ver su ardua labor para sacar adelante los acuerdos de paz en Cuba. A 茅l y a Iv谩n se debe mucho en este sentido, siempre convencidos de que la organizaci贸n guerrillera no pod铆a entregar las armas a cambio de nada al Estado colombiano. Fueron otros los que condujeron el proceso por un camino distinto al planteado inicialmente en La Habana, lo cual fue cuestionado por Santrich e Iv谩n al darse cuenta de la perfidia.

EEUU lo ten铆a en la mira. Primero montaron una operaci贸n para involucrarlo en el tr谩fico de drogas. A toda costa quer铆an extraditarlo y para ello contaban con los buenos servicios del gobierno criminal de Duque y del entonces procurador colombiano, el corrupto N茅stor Humberto Mart铆nez. Nada cierto hubo en las acusaciones contra Santrich. Una operaci贸n fraudulenta que no ten铆a como sostenerse, pero que gracias tambi茅n a los buenos servicios de falsimedia se pretendi贸 posicionar como verdad.

Fue a las mercenarias y los mercenarios de micr贸fono que Santrich puso en su sitio para demostrarles su falta de 茅tica, de profesionalismo caracterizado por el ejercicio permanente de la mentira y la estigmatizaci贸n sobre la lucha revolucionaria, tal como hoy lo hacen con las movilizaciones llevadas a cabo por el pueblo colombiano.

Luego de tantos a帽os en la monta帽a, Santrich pudo haber aceptado ser parte del establecimiento, asumiendo su curul en el Congreso, sin cuestionar nada. Desde el inicio no comi贸 cuento. Fue solidario con sus compa帽eros encarcelados, denunci贸 abiertamente las modificaciones al acuerdo de paz y la traici贸n del gobierno, as铆 como de dirigentes de las FARC a lo que inicialmente se hab铆a pactado.

Muchos cobardes desde las filas de la organizaci贸n a la que 茅l pertenec铆a, pretendieron ensuciar su nombre y hasta reprodujeron el discurso oficial sobre sus supuestos v铆nculos con el narcotr谩fico. Canallas y miserables.

Santrich sab铆a que en la lucha se puede vencer o morir. Es muy doloroso lo que hoy enfrentamos al saber de su asesinato y la forma en que se produjo que seg煤n las primeras informaciones, se tratar铆a de una operaci贸n especialmente dise帽ada para liquidarlo o quiz谩s para capturarlo y llevarlo a EEUU. No es casual que en estos d铆as se haya autorizado precisamente su extradici贸n a ese pa铆s.

Trichi fue un gran comunicador. Pese al bloqueo puesto en las redes sociales contra las p谩ginas de La Segunda Marquetalia y del Partido Comunista Clandestino Colombiano (PC3), 茅l daba batalla a trav茅s de diversos espacios. Ponte trucha camarada, dec铆a Santrich que tambi茅n firmaba sus escritos sin pelos en la lengua como El Disidente.

Nos han golpeado. Siento dolor profundo, aunque siempre supe que alg煤n d铆a la noticia sobre su muerte llegar铆a, por las condiciones l贸gicas de la guerra y del trabajo permanente de persecuci贸n del Estado colombiano, con el apoyo de EEUU, Israel y grupos paramilitares contra las fuerzas revolucionarias. Pero aun sabiendo que eso siempre es una posibilidad, no deja de causar tristeza y de lastimar el coraz贸n de quienes amamos a hombres y mujeres que luchan por la vida, a煤n a costa de la suya.

Quiero enviar un mensaje solidario a Iv谩n M谩rquez. Conoc铆 la profunda amistad que lo un铆a con Trichi. S茅 que para 茅l es uno de los mayores golpes que haya recibido. Hermano querido, cu铆dese mucho por favor. No se puede bajar la guardia, las medidas de seguridad deben ser norma fundamental del accionar guerrillero. Ahora ir谩n tras de usted, tras del Paisa. Son hienas salvajes que no descansar谩n hasta lograr sus protervos objetivos. Cu铆dense, porque si bien en la lucha hay compa帽eras y compa帽eros que caer谩n, es necesario preservar la vida para fortalecer la organizaci贸n y continuar con las metas trazadas.

Trichi querido, te vamos a extra帽ar. Tu ejemplo guiar谩 siempre mi camino y el de mi hijo. Jam谩s te olvidaremos.

隆Venceremos!

La Haine




Fuente: Lahaine.org